DOMINGO XXXIII (C)

“Ocúpate, no te preocupes”. Lc 21,5-19

En el evangelio de hoy Jesús nos habla del fin del mundo. tanto la fe como la ciencia coinciden en afirmar que el mundo tendrá fin, pero la realidad es que el fin del mundo para cada uno de nosotros es el día en que muramos.

 Las piedras materiales no valen nada. El verdadero Templo se edifica con las piedras espirituales, con personas que adoran a Dios en espíritu y en verdad.

El Fin del Mundo puede ser cualquier día.

El Fin del Mundo se nos echa encima cuando muere un esposo, cuando me despiden del trabajo, cuando fracasa un matrimonio, cuando me diagnostican una enfermedad sin remedio, cuando…


Jesús, fuiste tajante y claro al afirmar:
«Esto que contempláis, llegará un día …..».
Tu mensaje es un aviso importante:
no pongáis el corazón en las cosas, porque todo pasa…
no busquéis sólo lo presente, porque también el futuro cuenta…
no os dejéis deslumbrar por las ideologías,
porque sólo el Evangelio es vida y verdad…

Por eso nos recuerdas lo difícil que resulta
actuar en coherencia para seguirte,
pero así «tenemos ocasión de dar testimonio»:
un testimonio que supone:
utilizar las cosas como medios y no como fines;
comprometerse aquí y ahora,
pero abiertos a la vida eterna;
proclamar la Buena Nueva
con obras y palabras…

Ayúdanos, Señor Jesús, a hacerlo así,
para perseverar en tu camino:

relativizando todo lo material,
esperanzados en tu salvación,
comunicando «tu nombre» a los hombres.


PARA LA celebración de la EUCARISTÍA

SALUDO

Buenos días a todos y bienvenidos a celebrar la eucaristía.

Estamos llegando al final del año litúrgico, del año de la Iglesia. Dentro de muy poco empezará el tiempo de Adviento, el tiempo de preparación a la Navidad.

En este domingo, celebramos la tercera Jornada Mundial de los Pobres, con el lema “La esperanza de los pobres nunca se Frustrará”
En la eucaristía que celebramos encontraremos en Jesucristo el modelo de amor y entrega, y la fuerza para vivir en la caridad cristiana con los pobres y necesitados.

Jesús, hoy, nos dice que lo nuestro es trabajar día a día y no esperar que el aprobado, o la paz, o la justicia… nos vengan llovidos del cielo. Le pedimos la fuerza para vivir en la caridad cristiana con los pobres y necesitados.


PERDÓN

Porque a veces nos creemos los mejores, sin preocuparnos de los demás, SEÑOR, TEN PIEDAD.

• Porque hacemos muchas cosas que no nos dejan ser buenos,
CRISTO, TEN PIEDAD.

• Porque nos cuesta perdonar al que nos ha hecho mal, SEÑOR, TEN PIEDAD.


PETICIONES
1. Por la Iglesia, para que presente ante el mundo el testimonio auténtico del amor y del cuidado por los pobres. Roguemos al Señor.

2. Por los que dirigen las naciones y por los que tienen responsabilidades en el campo económico y social, para que pongan sus esfuerzos en la promoción de los más desfavorecidos. Roguemos al Señor.

3. Por los que están en desempleo, los enfermos, los que carecen de cultura y formación, los que viven solos, los que no tienen alimentos o agua potable, los que no tienen un hogar digno, los que han tenido que migrar, para que encuentren en nosotros comprensión, consuelo y ayuda. ROGUEMOS AL SEÑOR

4. Por todos los que formamos la Iglesia diocesana de Zaragoza para que nos sintamos como una auténtica gran familia. ROGUEMOS AL SEÑOR

5. Pedimos, por último, por todos los que nos reunimos los domingos para celebrar la Eucaristía, para que nos ayudemos unos a otros en la vida de cada día. ROGUEMOS AL SEÑOR.


1. Con este OVILLO DE LANA queremos representar, Señor, la vida que no se acaba. Es difícil encontrar los dos extremos del hilo. Pero sabemos, Señor, que con un poco de paciencia y de cuidado, es posible dar con ellos. Que no olvidemos de buscar la otra orilla en la que, Tú Señor, nos esperas.

2. El pan y el vino, Señor, simbolizan perfectamente el manjar del cielo. Tu Cuerpo y tu Sangre derramada por la salvación de todos los hombres. Que nunca nos falten como fuerza en nuestro caminar.


ACCIÓN DE GRACIAS

Tú, Padre, eres el mayor regalo que tenemos.

Tú proteges y cuidas a nuestras familias
Especialmente a nuestros hijos
porque nos quieres con todo tu corazón de Padre.
Gracias padre, Dios

Haznos personas alegres
Ayúdanos a vivir llenos de paz y de confianza.
Y que la luz que pones en nosotros
nunca se apague.

Hoy te damos las gracias y te pedimos
que nos enseñes el verdadero camino de la vida,
lleves la alegría y la paz a nuestros hogares,
y podamos ser felices porque estás con nosotros.
Gracias, Padre Dios.


.

EL CARRO HUNDIDO EN EL BARRO

Salió Jesús de paseo con sus discípulos a recorrer los campos de Dios para ver cómo les iban las cosas a los hombres y las mujeres del mundo.

De pronto se encontraron con un carro hundido en el barro. Las ruedas se habían hundido en el fango y los bueyes no tenían fuerzas ni lugar firme donde apoyar las patas para salir de él. El dueño del carro gritaba a los bueyes, maldecía al barro y se acordaba de todos los santos del cielo. Era mejor no escucharle. Tanto que los apóstoles se molestaron mucho y propusieron a Jesús que lo castigara por atrevido y mal hablado.
Pero el Señor Jesús les dijo que no. Que aquel hombre merecía que le echaran una mano y lo ayudaran a salir del barro con carro y todo. A disgusto fueron y, entre todos, no fue difícil hacer andar a los bueyes y salir de aquella situación.

Una vez fuera del charco, el hombre les agradeció su ayuda y siguió su camino.

Más adelante volvieron a encontrarse con otro carro empantanado.

El hombre que lo conducía era muy piadoso y, en lugar de bajarse del carro y esforzarse maldiciendo todo, se había quedado en su asiento, y allí arrodillado, pedía humildemente al cielo la ayuda de todos los santos para que vinieran a sacarlo de aquella situación angustiosa.

Los apóstoles se levantaron enseguida para ayudarle, pero Jesús se lo impidió diciendo: “¡dejadle!, no le ayudéis, que no se lo merece”.

La decisión les pareció injusta y comenzaron a criticar entre ellos en voz baja. Hasta se atrevieron a decir a Jesús que no les parecía justa su actuación: habían ayudado al hombre que les había insultado y habían dejado en la estacada al que rezaba con plena confianza poniéndolo todo en manos en manos de Dios.

Jesús contestó: Es cierto que el hombre aquel era muy maleducado, pero ponía de su parte todo lo que podía para remediar su problema. Por eso le ayudamos. Pero este hombre es un comodón, que pretende que nosotros le arreglemos sus problemas sin poner él nada de su parte.

Que haga primero él todo lo que pueda, y entonces sí lo ayudaremos”.


13 de noviembre de 2016


El Reloj del Apocalipsis, reloj del fin del mundo , existe desde 1947, cuando en la Universidad de Chicago decidieron crear un reloj que simbolizara cómo de cerca estamos de la destrucción de la humanidad, de forma simbólica o literal.

Por simbólica me refiero a una catástrofe de dimensiones impresionantes que no hiciera desaparecer a la humanidad por completo pero que la mermara de forma considerable.

¿Cómo funciona Reloj del Apocalipsis?

Es un reloj simbólico, no marca el tiempo sino el riesgo que tiene la humanidad de destruirse. El riesgo máximo viene simbolizado por las 12 horas… el 00:00.

Cuanto más se acerque el minutero a las 12, más riesgo corre la humanidad de provocar su destrucción y por el contrario, cuanto más se aleje de las 12 menos riesgo corremos.

El número en el que se sitúa el minutero se modifica periódicamente según las amenazas que haya en el momento.


DOMINGO XXXII (C)

«Porque para Él todos están vivos» Lc 20,38.

Muchas son las personas heridas y tocadas en este tiempo de crisis.

Pero también son muchos los grupos y personas que intentan transformar su indignación en acción esperanzadora.

Ha terminado la subida. Diez capítulos del evangelio. Estamos ya en Jerusalén. Sigue la polémica con los dirigentes. Los saduceos entran en escena.

Era más un partido político que religioso. Preferían estar a bien con la Roma ocupante y no poner en peligro sus intereses. No creían en la resurrección.

No creo que sea coherente el postular para el más allá un cielo maravilloso mientras seguimos haciendo de la tierra un infierno.

Lo que Jesús predicó fue que la plenitud humana está precisamente en la entrega total.

La eternidad no es una suma de tiempo hacia delante, sino un instante que abarca todo el tiempo posible y la ausencia de todo tiempo.

En nuestro lenguaje religioso podemos decir que para Dios eres exactamente igual en este instante que millones de años antes de nacer o millones de años después de morir. ( Fray Marcos)


LA `PARÁBOLA DE LOS GEMELOS

Dos gemelos, mientras crecían en el seno de la madre, conversaban entre si : “Oye, ¿no es increíble la experiencia de la vida? ¿No es lindo estar juntos aquí?”. Un día se dieron cuenta del cordón umbilical que los unía a su mama y exclamaron sorprendidos: “¡mira cuanto nos quiere mama! ¡Comparte su vida con nosotros!”.

Pasó el tiempo se dieron cuenta de cuánto habían crecido. “¿Qué significa todo esto?”, pregunto el primero.

“quiere decir que dentro de poco ya no estaremos aquí dentro”, respondió el otro. “no podemos quedarnos aquí para siempre, tendremos que nacer”. “¡de ninguna manera quiero salir de aquí!”, dijo el primero, “quiero permanecer para siempre aquí!”.

El hermano respondió: “piensa, no tenemos otras opciones y, además, hay otra vida una vez que salgamos de aquí”. “no es posible”, dijo el primero, ¡sin el cordón umbilical no se puede vivir! Además, otros antes que nosotros han dejado el seno materno, pero ninguno ha regresado para decirnos que hay en la otra vida después de nacer.

Escúchame: una vez salidos de aquí todo termina”.

Así pasaron sus últimos días en el vientre, hasta que llego el momento del nacimiento.

Al nacer abrieron sus ojos y dieron un fuerte grito. Lo que vieron superaba ampliamente todas sus expectativas. Extraído del libro “los grupos de mutua ayuda en el duelo”, Arnaldo Pangrazzi.


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO

Hace pocos días celebramos la Conmemoración de los fieles difuntos:

Para algunos la vida acaba en el cementerio. Una lápida de mármol, un nombre y unas fechas eran el testimonio de una vida que se había acabado.

También celebramos la fiesta de Todos los Santos: Hombres y mujeres, amigos y amigas de Jesús, que viven felices para siempre.

En el evangelio de este domingo, Jesús nos dice: «Vuestro Dios no es un Dios de muertos sino de vivos: porque para Él todos estáis vivos».

Hoy vamos a celebrar, especialmente, que Dios es Padre de todos y nos llama a vivir en plenitud en la tierra y después en el cielo.

Acogemos a Jesús en esta Eucaristía. Le pediremos que esté siempre con nosotros y nos ayude a seguirlo.

Buenos días a todos y bienvenidos a esta celebración.


PERDÓN

• 1. Pedimos perdón por todas las veces que hemos desobedecido a nuestros padres esta semana, que nos alejan de Jesús, SEÑOR, TEN PIEDAD.

• 2. Pedimos perdón por todas las ocasiones que hemos perdido para hacer el bien, que nos alejan de Jesús, CRISTO, TEN PIEDAD.

• 3. Pedimos perdón por los malos ejemplos que hemos dado a los demás, que nos alejan de Jesús, SEÑOR, TEN PIEDAD.


PETICIONES

• 1-. Hoy pedimos por toda la Iglesia y por todos los cristianos, para que seamos buenos templos donde Jesús viva a gusto, ROGUEMOS AL SEÑOR.

• 2- Pedimos por todas las personas que lo pasan mal, que no están a gusto en su vida, que no se sienten queridas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

• 3-. Seguimos pidiendo por la paz, por el fin de las guerras y el terrorismo, para que los seres humanos seamos capaces de arreglar los problemas con diálogo y comprensión, ROGUEMOS AL SEÑOR

• 4-Y pedimos por todos nosotros, por nuestros padres, por nuestros amigos y por todos los que nos reunimos aquí cada semana. Para que tengamos un lugar especial en nuestro corazón y recibamos cada eucaristía con gusto a Jesús,
ROGUEMOS AL SEÑOR.


Soy una chica joven, universitaria, rebelde, algo contestataria, y pienso que hay mucho que cambiar de este mundo en el cual vivimos: entiendo y creo en un ecologismo racional y aspiro a ver un crecimiento de la dignidad de la mujer.

He conseguido emanciparme de mis padres y les doy gracias por los esfuerzos que han hecho para educarme.

Hablando de mis padres, recuerdo en especial que mi padre me contó un viaje que hizo a Roma. Me explicó su asombro ante la grandeza de la ciudad, y la impresionante visita al Coliseo, cómo le emocionó pensar que allí muchos cristianos habían muerto defendiendo su fe. También me hizo algún comentario sobre las catacumbas.

Me ha venido a la mente pensar en aquella época romana, llena de esplendor y opulencia (ahora lo llamaríamos Estado de bienestar), en la que la fe estaba perseguida y despreciada. La verdad, no puedo dejar de ver ciertos paralelismos en ambas sociedades. Desde mi juventud quiero gritar, quiero rebelarme.

Hoy que está de moda salir, quiero salir yo también de las catacumbas de este siglo, y decir a la sociedad: «Pues sí, yo voy a Misa, ¿y qué?

Pues sí, quiero tener un comportamiento cristiano, no quiero renunciar a mi fe». Tengo esperanza de que este mundo aceptará mi salida, y que la sociedad saldrá de esta romanización salvaje que un día llegará a su fin, porque carece de los sólidos fundamentos de la verdad.

Tengo la gran suerte de poder decir que cada día es mi día del orgullo, del orgullo cristiano.

Mireia (Gerona)


ORACIÓN 1.

Padre, Dios:
Antes de despedirnos queremos pedirte luz y fuerza
para ir dando día a día sentido pleno a nuestra vida.

Queremos potenciar todo lo bueno que hay en nosotros,
todas nuestras cualidades, todo lo que nos invita a ser mejores.

Gracias, Padre, Dios porque no nos sentimos solos,
porque contamos con tu ayuda.
¡Qué maravilloso es sentir que uno vive !
Padre, Dios, no permitas que nuestra vida pase sin ser vivida, monótona, sin sentido.

Y aprovechando que Tú eres un Dios de vivos,
Gracias, Señor, por la vida, la de nuestros hijos
La de nuestras familias. Gracias, Señor


ORACIÓN 2

Padre, Dios:
Venimos a pedirte luz y fuerza
para ir dando
día a día sentido pleno a nuestra vida.

Queremos hacer desaparecer de nosotros
todo lo que nos frena,
todo lo que no nos deja libres,
todo lo que nos ciega.

Queremos potenciar
todo lo bueno que hay en nosotros,
todas nuestras cualidades,
todo lo que nos invita a ser mejores.

Gracias, Padre, Dios
porque no nos sentimos solos,
porque contamos con tu ayuda.

Sin ti
nuestra vida estará falta de garra,
de fuerza,
de alegría,
de decisión…
para afrontar la dura tarea diaria
de ser mejores.

¡ Qué maravilloso es sentir que uno vive !

Padre, Dios,
no permitas que nuestra vida pase
sin ser vivida,
monótona, sin sentido.

Y aprovechando que Tú eres un Dios de vivos,
Gracias, Señor, por la vida.


ORACIÓN 3

Sí, yo nunca creeré en:
el Dios que ame el dolor.
el Dios que ponga luz roja a las alegrías humanas,
el Dios que se hace temer…,
porque Tú eres un Dios de vida y no de muerte.

Sí, yo nunca creeré en:
el Dios árbitro que juzga con el reglamento en la mano,
el Dios que manda al infierno…,
porque Tú eres un Dios de vida y no de muerte.

Sí, yo nunca creeré en:
el Dios que adoran los que son capaces de condenar a un ser humano
el Dios que condena la sexualidad,
el Dios que cree discípulos desertores de las tareas del mundo…,
porque Tú eres un Dios de vida y no de muerte.

Sí, yo nunca creeré en:
el Dios que ponga la ley por encima de la conciencia,
el Dios que no saliera al encuentro de quien le ha abandonado,
el Dios incapaz de hacer nuevas todas las cosas…
porque Tú eres un Dios de vida y no de muerte.

Arias, J.

DOMINGO XXXI (C)

Jesús, invítate a mi casa.

Lucas narra el episodio de Zaqueo para que sus lectores descubran mejor lo que pueden esperar de Jesús. Su relato ayuda a responder a la pregunta:

¿Todavía puedo cambiar?

¿No es ya demasiado tarde para rehacer una vida que, en buena parte, la he echado a perder?

¿Qué pasos puedo dar?

Dos rasgos:

Es “jefe de publicanos” y es “rico”. Todos saben que es un pecador.

Pero Zaqueo “busca ver a Jesús”. No es mera curiosidad. Quiere saber quién es, qué se encierra en este Profeta que tanto atrae a la gente.

Dos obstáculos:

_ 1.-Es “bajo de estatura”, (su vida no está motivada por ideales nobles).

2.-La gente: tendrá que superar prejuicios sociales que le hacen difícil el encuentro personal y responsable con Jesús.

Pero Zaqueo corre para adelantarse a la muchedumbre, y se sube a un árbol como un niño. No piensa en su dignidad de hombre importante. Sólo quiere encontrar el momento y el lugar adecuado para encontrarse con Jesús. Lo quiere ver.

Es entonces cuando descubre que también Jesús le está buscando: Se acerca, lo mira y le dice: «El encuentro será hoy mismo en tu casa». Zaqueo se baja y lo recibe en su casa lleno de alegría.

Cambia su manera de mirar la vida: ya no piensa sólo en su dinero sino en el sufrimiento de los demás.

Cambia su estilo de vida: hará justicia a los que ha explotado y compartirá sus bienes con los pobres.

Con Zaqueo entendí que Jesús es amigo del que busca la verdad.


LOS MIL PERRITOS

En aquel pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse en la casa. Subió las viejas escaleras y se adentró en una de las habitaciones. Se sorprendió al ver dentro de la habitación muchos perritos más observándolo tan fijamente.

El comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los mil perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Salió de la habitación y se quedó pensando:

«¡Qué lugar tan agradable!

Tiempo después otro perrito callejero entró al mismo sitio y llegó a la misma habitación. Pero este perrito, al ver a tantos perros en la habitación, se sintió amenazado porque lo estaban mirando de una manera agresiva.

Y empezó a gruñir; todos los perritos quisieron imitarlo y sintió cómo le gruñían a él. Comenzó a ladrar y los otros le ladraron también a él. Cuando salió de la habitación pensó:

«¡Qué lugar tan horrible es éste!»

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: «La casa de los mil espejos». Todos los rostros del mundo son espejos… El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás.


Nosotros estamos aquí, en la iglesia. Hemos superado muchos obstáculos para llegar hasta aquí.

NO venga a ver al padrecito, puede ser un obstáculo para ver a Jesús.

NO venga a cumplir con la Iglesia, su higuera estéril, su institución pecadora, puede ser un obstáculo para su fe, venga a ver a Jesús.

NO venga a cumplir un mandamiento, sólo hay un mandamiento amar a Jesús.

NO venga porque, hoy, no tiene ningún compromiso social o deportivo, venga porque Jesús es su gran compromiso.

NO venga pensando que usted es el autor del cambio, el cambio de vida y de corazón es obra del Señor.

NO venga pensando que va a escuchar su nombre entre tantos hermanos. Si está a lo que está, Jesús le llamará y se hospedará en su casa.


PARA LA CELEBRACIÓB DE LA  EUCARISTÍA

SALUDO

Muy buenos días a todos y bienvenidos a nuestra celebración de la eucaristía.

Hoy nos encontramos con un mensaje que nos anima a presentarnos ante el mundo y ante los demás con nuestra mejor cara. “Jesús ama la vida, ama nuestra vida”. Es lo que vamos a escuchar en la primera lectura, y lo vamos a ver reflejado en la figura de Zaqueo, a quien Jesús devolvió la alegría. En estos días también rezamos por nuestros seres queridos difuntos. Bienvenidos a la fiesta, bienvenidos a la eucaristía.

PERDÓN:

1. Jesús se quiere encontrar con nosotros y, a veces, le olvidamos. SEÑOR, TEN PIEDAD.

2. Jesús nos llama para ser sus amigos pero nos cuesta confiar en él. CRISTO, TEN PIEDAD.

3. Jesús se encuentra en nuestras casas y nosotros no nos damos cuenta. SEÑOR, TEN PIEDAD.

ORACIÓN COLECTA

Dios, Padre bueno y misericordioso, concédenos la alegría de buscar y encontrar el camino del amor, para que nuestra vida se llene de la alegría de tu presencia. PJNS.

PETICIONES (A)

1. Pedimos por todas las personas que entregan su vida para mejorar un poco la de los demás, para que Dios les recompense sus trabajos,
ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Pedimos por aquellos que sufren incomprensión o injusticia porque se entregan a la lucha por los necesitados, para que Dios les consuele y alegre en las dificultades, ROGUEMOS AL SEÑOR.

3. Pedimos por todos nosotros, para que nunca olvidemos la vida de las personas que hemos querido, ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Pedimos también para que apreciemos a las personas que conviven con nosotros y les demostremos a todos nuestro cariño y nuestro amor, ROGUEMOS AL SEÑOR.

5. Ha comenzado el mes de noviembre. Tengamos un recuerdo especial por nuestros difuntos; faltan en nuestras familias abuelos, tíos o incluso algún padre o madre. Que el Señor les haga felices junto a El. Roguemos al Señor.

PETICIONES (B)

1.Te pedimos, Señor, un buen corazón para todos los que formamos tu Iglesia. Roguemos al Señor.

2.Te pedimos, Señor, un buen corazón para todos los que vivimos en cada casa. Roguemos al Señor.

3.Te pedimos, Señor, un buen corazón para todos los que estamos en esta celebración. Roguemos al Señor.

4.Te pedimos, Señor, un buen corazón para los “Zaqueos” que hay por la calle y que todavía no te conocen. Roguemos al Señor.


Te creía un Dios cualquiera
de esos que salen al mercado,
crean impacto,
conquistan a la gente
y, en poco tiempo, quedan olvidados.

Te creía un payaso cansado
que se contenta con alegrar
a niños y simples,
y que ofrece oasis de fiesta
porque la vida de cada día
sigue siendo triste e injusta.

Te creía antiguo y bonachón,
señor de paredes y de cuadros
que mira pero no habla;
pastor que sigue manejando la honda
en tiempos de las armas atómicas..

Te creía poca cosa…
No daba importancia a tu palabra
ni a tu compañía.
Eras la visita de cumplido
para después del compromiso.
Eras el postre de una buena comida,
el complemento sentimental
de la razón y de la ciencia…

¡Te creía un capricho más!
Pero eres un Dios de vida e ilusiones.
No es inofensivo acercarse a ti.
No es una cortesía inocente dejarte entrar,
abrirte la puerta,
enseñarte la casa
y darte asiento en el salón.

¡Huésped inquieto y peligroso,
tierno y guasón,
inteligente y eficaz!
Zaqueo firmó un cheque en blanco.

Yo te creo, Dios.
Te creo capaz de dar la vuelta a la cabeza,
al corazón y a la vida,
a todas las vidas de todas las personas.

Capaz de reformar todos los planes
y desviar todas las rutas;
de abrir nuevos caminos;
de ofrecer horizontes inéditos.

Yo te creo capaz
de fijarte en quien está en la higuera;
de invitarte a comer por sorpresa;
de hospedarte en casa de un pecador;
de repetir, hoy, la historia

No te hagas rogar.
Mírame como Tú sabes,
e invítate a comer en mi casa.

Florentino Ulibarri

DOMINGO XXX (C)

Él sale justificado, el fariseo no.

Vivir en verdad ante nosotros mismos y ante Dios.
Él sale justificado, el fariseo no.

Continúa Jesús con la enseñanza sobre la oración que había iniciado en el evangelio del domingo pasado con la parábola del juez injusto y la viuda.

Esta vez la enseñanza es sobre la necesidad de la humildad en la
oración y la respuesta de Dios a esta actitud humilde.

En el Evangelio de hoy, Jesús nos presenta dos modelos de oración: uno es el de la persona segura de sí misma, que da gracias a Dios, pero que no se siente necesitada de su misericordia; el otro es la oración de quien, ante Dios, se sabe indigno y necesitado de perdón y misericordia. Jesús concluye lapidariamente: “Este bajó a su casa justificado, y aquel no”. Y es que Dios es un Padre que nos ama siempre e incondicionalmente, y ante Él lo que somos está patente: de nada sirve autojustificarnos.

La oración nos abre a Dios desde la realidad de nuestra existencia; si acogemos su misericordia, El mismo nos perdona y renueva nuestra vida, El nos justifica. Ya el
Antiguo Testamento hablaba del valor que la oración del pobre tiene a los ojos de Dios


RECURSOS PARA LA EUCARISTÍA

SALUDO

La Jornada Mundial de las Misiones de este año tiene como lema “Sal de tu tierra”, y
la liturgia de hoy nos habla de la actitud elemental e imprescindible: dejar de mirarnos a nosotros mismos y mirar la necesidad de los demás.

Nuestra comunidad cristiana, todos y cada uno, estamos llamados a salir de nosotros mismos, a ser lo que el papa Francisco llama “una Iglesia en salida”.

La celebración de la misa del domingo nos ayudará a hacer que no se aletargue nuestra vida cristiana, sino que sea misionera para que con alegría salgamos al encuentro de todos nuestros hermanos.


+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas

Cronista:En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola por algunos que teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos, y despreciaban a los demás:

Jesús: «Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era un fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:

Fariseo: ‘¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo.

Jesús: ’ El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo:

Publicano: ‘¡Oh Dios! ten compasión de este pecador.’

Jesús: Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”.

Palabra del Señor


-1. ¿Pretendes aparentar más de lo que en realidad eres?.
-2. ¿Desprecias y humillas a tus compañeros?.
-3. ¿Traicionas a tus amigos para conseguir lo que te interesa?
-4. ¿No te aceptas como eres y exageras continuamente lo que haces?
-5. ¿Pretendes obtener lo que quieres sin importarte el daño que puedas hacer?
-6. ¿Humillas a los demás para ser más apreciado que ellos?
-7. ¿Justificas siempre tus malos actos sin importarte las injusticias que realizas?
-8. ¿Te burlas de tus amigos por sus defectos y niegas los tuyos?
-9. ¿Quieres dominar a los demás sin importante sus ideas?
-10. ¿Te crees más fuerte porque todos hacen lo que tú quieres?

SI ESTAS 10 ACTITUDES SE CUMPLEN EN TI ERES UN FARISEO EGOÍSTA.

-1. ¿Te aceptas como eres y procuras mejorar cada día?
-2. ¿Aceptas a los demás como son y procuras ayudarlos a mejorar y a desarrollar sus cualidades?
-3. ¿No te desanimas nunca, aunque falles?
-4. ¿Eres un buen amigo en quien los demás pueden confiar?
-5. ¿ No te aprovechas de los demás cuando quieres obtener algo?
-6. ¿Respetas los defectos de tus amigos y los ayudas a superar-los?
-7. ¿Te preocupas, cada día, de ser amigo de tus amigos?
-8. ¿En tu tiempo hay un rato para Dios?
-9. ¿Das gracias a Dios por tu familia?
-10. ¿Los amigos con los que convives te ayudan a crecer?

SI ESTAS DIEZ ACTITUDES SE CUMPLEN EN TI CONSIDÉRATE UNA PERSONA AUTÉNTICA, UNA BUENA PERSONA, ALGUIEN CON SUERTE.


Oración de los fieles

Dios escucha la oración que se le dirige con espíritu humilde, animados por el Espíritu Santo, confiadamente le pedimos:

1. Por la Iglesia, para que toda ella, Papa, Obispos, sacerdotes laicos, sea testigo de misericordia. RECEMOS AL SEÑOR.

2. Por todos los cristianos, para que nuestra oración humilde nos ayude a ser anunciadores de la misericordia de Dios. RECEMOS AL SEÑOR.

3. Por las comunidades parroquiales para que sean lugares de acogida y muestren el Evangelio a todos los hombres y pueblos. RECEMOS AL SEÑOR.

4. Por las víctimas de los grandes proyectos económicos, movidos por la ganancia
del dinero, y que son obligadas a huir de sus tierras, RECEMOS AL SEÑOR.

5. Por los misioneros y misioneras en todo el mundo, para que sigan saliendo con la alegría de la misericordia al encuentro de los demás. RECEMOS AL SEÑOR.

6. Por nosotros, niños y mayores para que dejemos de mirarnos a nosotros mismos y salgamos en ayuda de los que nos necesitan. RECEMOS AL SEÑOR.


FÁBULA DEL MAESTRO Y EL ALACRÁN

Un maestro oriental que vio como un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó.

Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.

El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el animal lo picó.

Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo:

«Perdone, pero usted es terco ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua el alacrán lo picará?.

El maestro respondió: La naturaleza del alacrán es picar y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar».

Y entonces, sirviéndose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida


Hola, Javier y comunidad del corazón de María! Os envío, como prometido, un pequeño testimonio misionero. Abrazos, Miguel

DOMUND 2016: “Sal de tu tierra”

Qué alegría tan grande estar presente junto a vosotros en este domingo misionero, DOMUND. A más de ocho mil kilómetros, os mando un fuerte abrazo y todo mi cariño. Después de apenas diez días, sigo abriendo los ojos a una nueva realidad, tan bonita como desafiadora.

“Todos estamos invitados a “salir”, como discípulos misioneros, ofreciendo cada uno sus propios talentos, su creatividad, su sabiduría y experiencia en llevar el mensaje de la ternura y de la compasión de Dios a toda la familia humana”

Estas palabras del papa Francisco, en su mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones, explican lo que estoy viviendo en mis primeros días en Brasil. Salir invita a dejar, caminar, encontrar. Iniciar cada día el viaje que Dios nos tiene preparado. Pues bien, mi salida hasta Brasil está siendo ese deseo de compartir el mensaje de la ternura de Dios con este pueblo tan maravilloso de la triple frontera (Brasil-Perú-Colombia).

El pueblo amazonense intenta organizarse más allá de los límites geopolíticos: la red eclesial panamazónica (REPAM), la red de enfrentamiento al tráfico de personas, las pequeñas comunidades cristianas, las poblaciones indígenas…

Termino con unas palabras dejadas por Isabel Solá, misionera española recientemente asesinada: «Os preguntaréis cómo puedo seguir viviendo en Haití, entre tanta pobreza y miseria, entre terremotos, huracanes, inundaciones y cólera. Lo único que podría decir es que Haití es ahora el único lugar donde puedo estar y curar mi corazón. Haití es mi casa, mi familia, mi trabajo, mi sufrimiento y mi alegría, y mi lugar de encuentro con Dios»

Gracias por vuestro testimonio misionero, vuestra aportación económica y, sobre todo, por vuestra oración.

Libres y fieles en Jesús,

Miguel Taboada, misionero Javeriano


……….¡Qué revuelta interior tienen que vivir, qué grandeza de alma deben de tener, mujeres y hombres de fe, qué amor a Dios que los lleva a entregar la vida al servicio de la humanidad! No imagino ninguna revolución más pacífica ni ningún hito más grandioso.

Hablo de ellos, de los misioneros,….

hay que poner en valor la entrega de miles y miles de cristianos que, a lo largo de los siglos, han hecho un trabajo de evangelización, convencidos de que difundir los valores fraternales, la humildad, la entrega, la paz, el diálogo, difundir, pues, los valores del mensaje de Jesús, era bueno para la humanidad

No soy creyente en Dios, y…..¡Estamos tan solos ante la muerte los que no tenemos a Dios por compañía! Pero soy una creyente ferviente de todos estos hombres y mujeres que, gracias a Dios, nos dan intensas lecciones de vida,

El viaje de los Misioneros…….Es un viaje hacia el centro de la humanidad. Esta llamada nos interpela a todos: a los creyentes, a los agnósticos, a los ateos, a los que sienten y a los que dudan, a los que creen y a los que niegan, o no saben, o querrían y no pueden. Las misiones católicas son una ingente fuerza de vida, un inmenso ejército de soldados de la paz, que nos dan esperanza a la humanidad, cada vez que parece perdida.


«Tenía deseos de dejar la parroquia e irme a las misiones, aunque por esto tuviese que pasar mil trabajos, aunque por ello hubiese de sufrir la muerte». (Autob. 112)

» Las muchas ocupaciones que tengo no me llenan; todo mi afán sería andar misionando por los lugares y aldeas; este es mi sueño dorado, tengo envidia de los misioneros que tienen la dichos suerte de poder ir de un pueblo a otro predicando el santo evangelio». (Autob. 638)

«Tengo unas ganas de salir de Madrid e ir por todo el mundo, que no lo puedo explicar lo que sufro al ver que no me dejan, sólo Dios lo sabe». (Autob. 762)


DOMINGO XXIX (C)2

Orar siempre sin desanimarse

La oración: tema central de las lecturas de hoy.

Josué –Moisés/ Marta-María. Acción-oración.
Jesús no nos habla del juez, nos habla de la viuda.
Jesús: para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar sin desanimarse. La oración de la que habla Jesús es mucho más que actos puntuales para conseguir cosas “útiles”

San Lucas: para explicar a su comunidad cristiana cómo tenían que orar con perseverancia para aceptar los designios de Dios, comprender sus silencios, respetar sus ritmos y creer en su amor.

QUÉ ES ORAR?

Bernanos: ¡Cómo cambian mis ideas cuando rezo!

San Agustín: El hombre no ora para orientar a Dios, sino para orientarse a sí mismo.
Kierkegaard: El que reza ha de seguir rezando hasta ser él mismo el que escucha lo que Dios quiere.



¿PARA QUÉ SIRVE ORAR?

La oración no actúa como una varita mágica ni es una actividad cuantificable. ¿Para qué nos sirven tantas experiencias vitales que recorren nuestra vida y la dan sentido? Cuantificarlas o buscarlas una utilidad sería destruirlas.


Orar para tener fe. Y tener fe para orar. La crisis de la oración es consecuencia de la crisis de fe, y la falta de fe produce el decaimiento en la oración. Sin fe, a quién orar, para qué orar.


Bueno es saber que los vasos
nos sirven para beber;
lo malo es que no sabemos
para qué sirve la sed. Antonio Machado


Señor Jesús:

Nos invitas a «orar siempre sin desanimarse»

en las alegrías, para agradecerlas al Padre;
en las tristezas, para encontrar fuerzas;
en las decisiones importantes, para acertar;
en la vida ordinaria, para seguir tu camino…

También nos invitas a hacer realidad el «sin desanimarse»:
cuando estamos tristes, para superar las dificultades;
cuando estamos contentos, para no ser autosuficientes;
cuando estamos solos, para sentir tu presencia;
cuando estamos acompañados, para crear fraternidad…

Necesitamos hacer vida de oración
y convertir la oración en un estilo de vida.


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO

Bienvenidos a la Eucaristía del domingo: La Palabra de Dios nos invita hoy a orar sin desanimarnos. Saber rezar con insistencia. La oración, ha de ser hecha con perseverancia y sin desfallecer, confiados en el amor de Dios nuestro Padre.

El texto del evangelio de hoy nos anima a confiar mucho en Dios: Él siempre escucha.

Que esta celebración sea para nosotros oración profunda y sincera.
Unimos nuestras voces para orar y cantar.

Un signo para la celebración: ORACIÓN


PERDÓN

1. No sé qué es eso de rezar, SEÑOR TEN PIEDAD.
2. Tú apareces en mi vida en un segundo plano. CRISTO TEN PIEDAD.
3. Sólo creo lo que veo. SEÑOR TEN PIEDAD.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Confiados en Cristo, nuestro Salvador y Maestro, presentemos nuestras peticiones a Dios, nuestro Padre.
Respondemos: ¡SEÑOR, ESCÚCHANOS!

1. Por la Iglesia, por todos los cristianos: Para que vivamos intensamente nuestra fe en Jesús, y sintamos la alegría de seguirle. Oremos.

2. Por los gobernantes de las naciones y pueblos: Para que permitan a los ciudadanos la libertad de culto y oración. Oremos.

3. Por los que, en todos los rincones de la tierra, trabajan para hacer un mundo más justo. Oremos.

4. Por cuantos sufren por cualquier causa, por los que se sienten solos o desanimados: Para que la fuerza de nuestra oración y la cercanía de nuestra caridad les dé consuelo y valor. Oremos.

5. Por los catequistas, animadores de grupos de fe, padres cristianos, para que vivan su tarea como una vocación. Oremos.

6. Por niños y niñas que quieren prepararse en catequesis para recibir la comunión que sepan vivir dando un buen ejemplo como cristianos. Oremos.


¡¡PÍDELE!!

Pídele muchas cosas,
pídele cuanto quieras,
mas pídele de veras.
Pídele rosas cárdenas de martirios
pídele flores blancas,
alegría de cumbres y barrancos,
pídele lirios
que no hilan sus nevadas corolas,
Pídele florecillas de las que nacen solas
sin sembrador ni riego ni semillas.

Mas no alegues tu amor, alega el suyo,
ni tu derecho: su derecho es tuyo;
y nunca, nunca dudes, suplica sin cansarte,
y Él sabrá si a la noche, si a la mañana,
si a tu puerta viene, si a tu ventana,
con sus amores,
con su divino amor a visitarte.

Pídele cuanto quieras,
las cosas cotidianas,
las triviales y efímeras;
mas no alegues tu amor,
alega el suyo,
¡y pídele de veras!


“ESCUCHA MI CLAMOR”

Mi garganta está reseca de tanto gritar,

mi corazón roto de tanto dolor
….. y nadie escucha mi clamor.

A diario alzo mis ojos
….. y nadie escucha mi clamor.

El horizonte se me nubla
….. y nadie escucha mi clamor.

Oigo tu llamada en la lejanía de la duda
Y en ese azotar del aire que trae brisa de vida,
Y a todo ello me agarro y aferro,
Pero nadie se acerca para decirme:
Estoy contigo.

Aquí tienes, Dios, Padre bueno
Esa carga que es mi vida entera;
No quiero sucumbir bajo ella;
Por eso a Ti alzo mi clamor.
No quiero confundir debilidad con paciencia,
Por eso a Ti alzo mi clamor.
No quiero aparentar lo que no tengo,
Por eso a Ti alzo mi clamor.
No quiero derrumbarme;
Por eso a Ti alzo mi clamor.

Aunque no sé cómo, sé que quieres ayudarme,
Por eso a Ti alzo mi clamor.

Florentino Ulibarri


La silla vacía

Un anciano cayó gravemente enfermo y el párroco fue a visitarlo. Cuando entró en la habitación del enfermo el sacerdote vio una silla vacía junto al enfermo. Entonces le preguntó qué hacía aquella silla vacía junto a él. El enfermo sólo le dirigió una sonrisa y le dijo de forma pausada:

— Pienso que en esa silla está sentado Jesús. Antes me era muy difícil rezar, hasta que comprendí que la oración consiste en hablar con Jesús. Ahora me imagino que Jesús está sentado en la silla junto a mí, así le hablo y le escucho.

Pasados unos días se presentó en la parroquia la hija de aquel anciano para comunicar al párroco que su padre había fallecido. Lo había encontrado con la cabeza apoyada en aquella silla vacía que siempre tenía junto a su cama.

DOMINGO XXIX (C) DOMUND 19


MENSAJE DEL PAPA

Bautizados y enviados: la Iglesia de Cristo en misión en el mundo.

Una Iglesia en salida hasta los últimos confines exige una conversión misionera constante y permanente”.

El mandato misionero toca a cada fiel: “yo soy siempre una misión; tú eres siempre una misión; todo bautizado y bautizada es una misión.

Quien ama se pone en movimiento, sale de sí mismo, es atraído y atrae, se da al otro y teje relaciones que generan vida. Para el amor de Dios nadie es inútil e insignificante.

Cada uno de nosotros es una misión en el mundo porque es fruto del amor de Dios.

Aun cuando mi padre y mi madre hubieran traicionado el amor con la mentira, el odio y la infidelidad, Dios nunca renuncia al don de la vida, sino que destina a todos sus hijos, desde siempre, a su vida divina y eterna”.


Oración del Mes Misionero Extraordinario

Padre nuestro,

tu Hijo Unigénito Jesucristo

resucitado de entre los muertos

encomendó a sus discípulos el mandato de

«id y haced discípulos a todas las gentes».

Tú nos recuerdas que a través de nuestro bautismo

somos partícipes de la misión de la Iglesia.

Por los dones de tu Santo Espíritu, concédenos

la gracia de ser testigos del Evangelio,

valientes y tenaces,

para que la misión encomendada a la Iglesia,

que aún está lejos de ser completada,

pueda encontrar manifestaciones nuevas y eficaces

que traigan vida y luz al mundo.

Ayúdanos a hacer que todos los pueblos

puedan experimentar el amor salvífico

y la misericordia de Jesucristo,

Él que es Dios y vive y reina contigo,

en la unidad del Espíritu Santo,

por los siglos de los siglos.

Amén

ORACIÓN DE LOS FIELES (Materiales Domund)

1. Por el pueblo de Dios, para que experimente la necesidad de ser testigo del Evangelio en todas las periferias. Roguemos al Señor.

2. Por nuestras comunidades cristianas, para que se sientan siempre vinculadas, desde la oración, la reflexión y la caridad, a las necesidades de la evangelización del mundo. Roguemos al Señor.

3. Por todos los seminarios y noviciados, para que se cultive en ellos, desde el propio carisma, la dimensión misionera de la Iglesia. Roguemos al Señor.

4. Por la Iglesia perseguida, para que sea un revulsivo en la renovación de nuestras comunidades. Roguemos al Señor.

5. Por los misioneros, para que cuenten siempre con el respaldo de nuestra oración y comunión solidaria. Roguemos al Señor.

6. Para que la celebración de este Mes Misionero Extraordinario impulse en todos nosotros el compromiso de ser «Bautizados y enviados: Iglesia de Cristo en misión en el mundo». Roguemos al Señor.

DOMINGO XXVIII (C)

¿Los otros nueve dónde están?

De muchas maneras y en muchos momentos, el Señor, nos bendice con su presencia: la familia, los amigos, el amor, la entrega, el sol, la lluvia, la fe, la salud. ¿No os parece que, muchas veces, somos muy fríos para expresar nuestro agradecimiento a Dios? Sabemos pedirle, intentemos el esfuerzo de agradecerle algo cada día.


Érase una vez un niño que jugando en el muelle del puerto se cayó a las aguas profundas del océano. Un viejo marinero, sin pensar en el peligro, se lanzó al agua, buceó para encontrar al niño y finalmente, agotado, lo sacó del agua.

Dos días más tarde la madre vino con el niño al muelle para encontrarse con el marinero. Cuando lo encontró le preguntó: «¿Es usted el que se lanzó al agua para rescatar a mi hijo?
-«Sí, yo soy», respondió.
-La madre le dijo: «¿Y dónde está el gorro de mi hijo?


Jesús toma la palabra y hace tres preguntas expresando su sorpresa y tristeza ante lo ocurrido.
-“¿No han quedado limpios los diez?”.¿No se han curado todos? ¿Por qué no reconocen lo que han recibido de Jesús?

-“Los otros nueve, ¿dónde están?”. ¿Por qué no están allí? ¿Por qué hay tantos cristianos que viven sin dar gracias a Dios casi nunca? ¿Por qué no sienten un agradecimiento especial hacia Jesús? ¿No lo conocen? ¿No significa nada nuevo para ellos?

-“¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?”. ¿Por qué hay personas alejadas de la práctica religiosa que sienten verdadera admiración y agradecimiento hacia Jesús, mientras algunos cristianos no sienten nada especial por él?

Según el relato de Lucas, un grupo de leprosos, excluidos social y religiosamente, se detienen a distancia y «desde lejos» le piden a gritos lo que no encuentran en la sociedad: «Ten compasión de nosotros». La reacción de Jesús es inmediata. Hay que acogerlos: nada ha de ser obstáculo para atender a los que sufren.

Son muchos los que sufren hoy en el mundo. Su grito nos llega «desde lejos», desde otras razas y otros pueblos que no son los nuestros.

Hay quienes caminan por la vida con aire triste y pesimista. Su mirada se fija siempre en lo desagradable y desalentador

Otros viven siempre en actitud crítica. Se pasan la vida observando todo lo negativo que hay a su alrededor.

Sin embargo, nunca alaban, admiran o agradecen

Otros hacen el recorrido de la vida indiferentes a todo. Sólo tienen ojos para lo que pueda servir a sus propios intereses. No se dejan sorprender por nada gratuito, no se dejan querer ni bendecir por nadie.

Hay quienes viven de manera monótona y aburrida Nunca estrenan día nuevo. Su corazón no conoce la alabanza.

Su fe necesita descubrir que la primera actitud ante la bondad y la grandeza de Dios se encierra en esa sencilla palabra: «Gracias.» Lo mismo que a los niños, ante el regalo de la vida alguien nos tendría que advertir: «¿Qué se dice?»

San Ireneo de Lion: «Lo que a Dios le da gloria es un hombre lleno de vida»

José Antonio Pagola


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO

Amigos. Hemos comenzado el curso, la catequesis, los encuentros con los amigos de curso, de trabajo. Hoy, domingo, también nos hemos reunido para celebrar nuestra fe en esta Eucaristía, que significa “Acción de Gracias”.

Durante la celebración se va a escuchar en varias ocasiones la palabra “gracias”, por eso te pregunto: ¿Tú ya sabes decir “gracias”?

Bienvenidos a la fiesta. La comenzamos cantando.

´PERDÓN

1. Nos olvidamos de alabarte y darte las gracias por los favores recibidos SEÑOR, TEN PIEDAD
2. No somos agradecidos con nuestros amigos y vecinos por la ayuda prestada, CRISTO, TEN PIEDAD…
3. Muchas ayudas recibimos cada día y sin embargo no somos capaces de decir “gracias”. SEÑOR, TEN PIEDAD…

PETICIONES

1. Por la Iglesia: Para que en toda ocasión, y en especial en sus instituciones de caridad, manifieste a todos los que sufren el rostro compasivo de Cristo. Roguemos al Señor.

 2. Por los enfermos y cuantos padecen desgracias: Para que encuentren en Jesucristo alivio en el sufrimiento, compañía en la soledad, y esperanza en la vida futura. Roguemos al Señor.

3. Para que seamos agradecidos con Dios, que nos da cada día la vida. Roguemos al Señor.

 4. Por los científicos y profesionales de la sanidad…: Para que defiendan siempre el derecho fundamental a la vida, y rechacen toda práctica que atente contra la dignidad o la vida de las personas. Oremos.

 5. Por todos los que se olvidan de dar gracias a Dios…, y a los hermanos. Roguemos al Señor.

 6. Por nosotros: para que tengamos una fe profunda, y seamos agradecidos a Dios todos los días. Roguemos al Señor.


ACCIÓN DE GRACIAS (Dos niños)

1- Gracias, Señor, por el milagro de crearnos.

2- Gracias, Señor, por el milagro de hacerte hermano nuestro.

1- Gracias por el milagro de la vida.

2- Gracias, por el milagro del amor.

1- Gracias, Señor, por el milagro de la naturaleza

2- Gracias, Señor, por el milagro de un detalle.

1- Gracias, Señor, por el milagro de un amigo.

2- Gracias, Señor, por el milagro de las madres.

1- Gracias por el milagro de la Eucaristía.


Se pueden repartir copias para los asistentes y dar gracias todos juntos.

EL CÁNTICO DE LAS CRIATURAS

Altísimo y omnipotente buen Señor,
tuyas son las alabanzas,
la gloria y el honor y toda bendición.

A ti solo, Altísimo, te convienen
y ningún hombre es digno de nombrarte.

Alabado seas, mi Señor,
en todas tus criaturas,
especialmente en el Señor hermano sol,
por quien nos das el día y nos iluminas.

Y es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.

Alabado seas, mi Señor,
por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento
y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo,
por todos ellos a tus criaturas das sustento.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual iluminas la noche,
y es bello y alegre y vigoroso y fuerte.

Alabado seas, mi Señor,
por la nuestra hermana madre tierra,
la cual nos sostiene y gobierna
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.

Alabado seas, mi Señor,
por aquellos que perdonan por tu amor,
y sufren enfermedad y tribulación;
bienaventurados los que las sufran en paz,

Alaben y bendigan a mi Señor
y denle gracias y sírvanle con gran humildad.


Entregar a los niños al final de la Eucaristía

DOMINGO XXVII (C)

¿Qué le pedimos a Dios?

Le pedimos la salud, le pedimos trabajo, le pedimos que nos libre del sufrimiento, le pedimos la felicidad del matrimonio, le pedimos por los hijos…

¿Le pedimos alguna vez que nos aumente la fe?

Hoy, le vamos a pedir todos que nos aumente la fe. Y el Señor no nos va a negar este don que quiere ofrecer a todos. Pero hay que pedirlo. Hay que estar abiertos a la obra de Dios.

Quien vive en la desconfianza sistemática es incapaz de abrirse a nada ni a nadie y está cerrado a una relación personal auténtica, lo que es, y así lo enseña la experiencia, fuente de sufrimientos indecibles.

Hablamos de creyentes y no creyentes: unos tienen fe, otros no. En realidad, todos llevamos dentro un creyente y un no creyente. Por eso, también los que nos llamamos “cristianos” nos hemos de preguntar: ¿Somos realmente creyentes? ¿Quién es Dios para nosotros? ¿Lo amamos? ¿Es él quien dirige nuestra vida?

La fe puede debilitarse en nosotros, puede irse diluyendo poco a poco en nuestro interior para quedar reducida sencillamente a una costumbre que no nos atrevemos a abandonar por si acaso.

¿Qué podemos hacer? Lo primero es rezar como aquel desconocido que un día se acercó a Jesús y le dijo: “Creo, Señor, pero ven en ayuda de mi incredulidad”.

SEÑOR:

Aumenta nuestra fe para percibir tu presencia en el centro mismo de nuestra debilidad.

Aumenta nuestra fe para predicar sólo lo que creemos. Que no condenemos ligeramente a quienes necesitan sobre todo calor y cobijo.

Aumenta nuestra fe para encontrarte no sólo en las iglesias sino en el dolor de los que sufren; para escuchar tu llamada no sólo en las Escrituras Sagradas sino en el grito de quienes viven y mueren de hambre.

Auméntanos la fe para creer en un mundo nuevo como creías tú, para amar la vida de todos como la amabas tú.

-Recuérdanos que nuestra primera tarea es poner en tu nombre signos de misericordia y esperanza en medio del mundo.


Etty Hillesum, joven judía que murió en Auschwitz en 1943, descubre la presencia de Dios en un ambiente de hostilidad y desesperación. En uno de sus diarios escribe:

«…Quiero ayudarte, Dios, a que no me abandones, pero no puedo garantizar nada por adelantado. Sólo una cosa tengo clara: que Tú no nos puedes ayudar, que nosotros tenemos que ayudarte a Ti y que haciéndolo nos ayudamos en definitiva a nosotros mismos. Eso es lo único que importa: salvar en nosotros mismos un pedacito de Ti, Dios. Quizá podamos contribuir a hacerte resucitar en los corazones atormentados de los demás».

«Probablemente vivirás tiempos de escasez en mí, Dios mío, en los que mi fe no se nutrirá con tanta energía, pero, créeme, seguiré obrando para Ti y te seré fiel y no te echaré de mi interior. […] la vida es algo magnífico y grande; después tendremos que construir un mundo completamente nuevo y oponernos a cada crimen, a cada crueldad, un trocito de amor y bondad que tenemos que conquistar en nosotros mismos».


PAPA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

ENTRADA

Hermanos: Bienvenidos a celebrar la Eucaristía.

Con el mes de Octubre la vida se vuelve ya definitivamente normal, con todas las actividades en marcha.

Es una ocasión favorable para escuchar la voz del Señor, para avivar el calor de la vida cristiana, para pedir a Dios que aumente nuestra fe, y seamos cristianos “firmes en la Fe y generosos en el amor”.

A esto nos invita la Palabra de Dios que hoy escucharemos.

ACTO PENITENCIAL.

 Tú, nos quieres humildes de corazón, SEÑOR TEN PIEDAD.

 Tú, no has venido a condenar sino a salvar, CRISTO TEN PIEDAD.

 Tú, con el perdón nos das la paz, SEÑOR TEN PIEDAD.


Lectura del evangelio según San Lc 17, 5-10

1. En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor:

2. «Auméntanos la fe.»

3. Señor, envueltos de oscuridad: en guerras, inmigración, soledad, falta de trabajo Y en tantos otros problemas, nuestra FE es escasa, se desespera, no CONFÍA…

1. El Señor contestó:

S. «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: «Arráncate de raíz y plántate en el mar.» Y os obedecería.

3. Arrancar de raíz el miedo, la desconfianza, la desesperación ante tanta muerte y tanto dolor, es un milagro impensable

S. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: «En seguida, ven y ponte a la mesa»?

¿No le diréis: ‘Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú»?

3. No sabemos servirnos mutuamente, ni confiar en el día que Tu pródigamente nos servirás

S. ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado?

3. Si no obedecemos ni lo que nos has mandado en el Evangelio.

S. Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: «Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.»»

3. A pesar de no haber hecho lo que debíamos, ni merecer sentarnos a tu lado, tú nos tratas como a HIJOS.

2. Jesús, auméntanos la FE.


PETICIONES

Respondemos: ¡SEÑOR, AUMENTA NUESTRA FE!

1. Por la Iglesia: Para que no decaiga nunca en su misión de transmitir la fe cristiana a todos los pueblos y culturas. Oremos.

2. Pidamos para que los sacerdotes, los padres, los profesores, los catequistas de nuestras parroquias, movimientos y asociaciones den testimonio de fe. Oremos.

3. Por los gobernantes de las naciones: Para que fomenten la paz y las buenas relaciones entre los pueblos… Y para que respeten la fe y la práctica religiosa de todos los ciudadanos. Oremos.

4. Por los que no creen y por los que pasan crisis de fe…, para que sientan la fuerza de Dios que les anima… Oremos.

5. Por todos los niños y niñas de catequesis. Para que se nos note, interior y exteriormente, que somos cristianos. Oremos.


Oración de Pablo VI para suplicar a Dios que nos aumente la fe:

Señor Jesús, yo creo y quiero creer en ti.
Haz que mi fe sea plena,
haz que mi fe sea libre,
haz que mi fe sea cierta,
haz que mi fe sea gozosa,
haz que mi fe sea operante,
haz que mi fe sea fuerte,
haz que mi fe sea humilde.

Que no tema la contradicción de los problemas
cuando es plena la experiencia de nuestra vida ávida de luz.

Que no tema la oposición de quien la discute,
la impugna, la rechaza, la niega;
sino que se refuerce en la prueba íntima de tu verdad,
resista la fatiga de la crítica,
se corrobore con la afirmación continua que sobrepasa las dificultades dialécticas y espirituales en que se desenvuelve nuestra existencia temporal. Amén.

DOMINGO XXVI (C)

La parábola del mendigo Lázaro y del rico


La parábola del mendigo Lázaro y del rico que vive en la abundancia es un retrato de la sociedad (¿de la Iglesia?) de entonces y de ahora.

Es un clamor profético contra los que se enriquecen a costa de los más débiles

El que en esta vida recibe bienes en la otra lo pasará mal, y el que lo pasa mal en esta vida, en la otra lo pasará bien. Pues no. Ni el rico es malo por ser rico, ni el pobre es bueno por ser pobre.

Esta parábola presenta a dos personas: el Epulón, o Comilón. Sin nombre propio. El otro tiene nombre propio.

Lázaro (etimológicamente «Dios ayuda») es un mendigo lisiado y sarnoso: tiene su puesto de mendigo a la puerta del rico, escena habitual en aquel país y tiempo en que no había más que tres clases sociales: los ricos; los pobres que trabajaban con sus manos y 

ganaban mal que bien lo justo para vivir; y los mendigos, ciegos, cojos, lisiados, en número enorme.

La parábola del rico y de Lázaro, tendido al otro lado del portón, pudiéramos llamarla la “parábola de la indiferencia e insensibilidad”.

Dos hombres distanciados por un abismo de egoísmo e insolidaridad.
La indiferencia para con los demás es la mejor manera de vivir en la burbuja de su soledad, ajeno a todo y a todos.

La indiferencia nos hace además “insensibles”. Y la insensibilidad es una de las señales que también uno está muerto por dentro, por muy opíparamente que coma y beba. Después de un accidente, una de las primeras cosas que suelen hacer los médicos es comprobar que los miembros, los brazos, las piernas, las manos, la cabeza tienen sensibilidad



Sabiduría Rabínica

Dice un antiguo cuento judío, que hombre muy rico fue a pedirle consejo al rabino, si debía o no dar dinero a los pobres, ya estaba cansado de dar y dar.
El rabino le tomó de la mano, lo acercó a la ventana y le dijo
‘Mira por esa ventana’.
El rico miró por la ventana a la calle.
El rabino le preguntó ¿qué ves?
El hombre le respondió: ‘veo gente’.

El rabino volvió a tomarlo de la mano y lo llevó ante un espejo y le dijo: ‘qué ves ahora?’
El rico le respondió: ‘Ahora me veo yo’.
El rabino le contestó: ‘¿Entiendes?’ En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio. Pero el vidrio del espejo tiene agregado un poco de plata.

Y cuando hay un poco de plata uno deja de ver gente y comienza a verse solo a sí mismo.


Durante mi segundo mes en la escuela de enfermería el profesor nos hizo un test.
Yo que era buena estudiante contesté a las preguntas con rapidez hasta que llegué a la última pregunta: “¿Cuál es el nombre de la señora que limpia la escuela?”

Me parecía una broma. Yo la había visto, era alta, de pelo oscuro y de unos 50 años, pero ¿cómo podía saber su nombre?

Dejé la pregunta sin contestar.

Antes de terminar la clase, alguien preguntó si esa pregunta también contaba para la nota.

Por supuesto, dijo el profesor. A lo largo de sus vidas encontrarán muchas personas. Todas son importantes. Todas merecen su atención, incluso si sólo les dicen hola o les sonríen.


SALUDO:

La condición indispensable para hacer parroquia es sentirnos hermanos y celebrar juntos algunos acontecimientos importantes. Si lo hacemos dentro de la Eucaristía dominical esto adquiere mayor sentido.

Hacemos silencio en nuestro corazón, nos sentimos comunidad y oramos para reclamar la presencia del mismo Dios que nos invita a su mesa.


PETICIONES:

1. Que los cristianos sepamos dar a nuestros bienes un destino pastoral y social. Que sus obispos y sacerdotes estén siempre comprometidos en favor de los pobres y de los humildes. Oremos.

2. Por los que están en paro, por los que buscan y no encuentran su primer trabajo, por los inmigrantes que viven entre nosotros. Roguemos al Señor.

3. Por cuantos sufren la angustia del desempleo o las migajas de un salario insuficiente. ROGUEMOS AL SEÑOR…

4. Por los que se movilizan y rebelan contra la tiranía de los que dominan al mundo con su dinero, por los “lázaros” del nuestro mundo que sólo disponen de las migajas que ellos dejan. Roguemos al Señor.

5. Te pedimos por los que han visto rotas sus familias por la guerra y las injusticias humanas y viven en soledad, para que un día reciban un gesto cariñoso. Roguemos al Señor.

6. Por todos los que celebramos esta Eucaristía para que nos sintamos unidos por la presencia de Cristo entre nosotros. Roguemos al Señor.


ORACIÓN para después de la Comunión

Gracias, Señor, por los que comparten,
los que viven con poco.

GRACIAS, SEÑOR.

Gracias, Señor, por los que saben perdonar,
los que se dejan perdonar por sus hermanos,
los que viven con gozo tu perdón.

GRACIAS, SEÑOR.

Gracias, Señor, por los que siembran la paz,
los que tratan a todos como a tus hijos,
los que siembran el respeto y la concordia.

GRACIAS, SEÑOR.

Gracias, Señor, por los que trabajan
por un mundo más justo y más santo.

GRACIAS, SEÑOR.

Gracias, Señor, por los que no guardan en su granero
el trigo de esta vida que termina,
sino que lo siembran,
para que dé fruto de Vida que no acaba.

GRACIAS, SEÑOR.


He llamado a tu puerta, he llamado a tu corazón
en busca de una cama y de un fuego para calentarme.

¿Por qué me rechazas?
ÁBREME, HERMANO.

¿Por qué me preguntas si soy de África, si soy de América,
si soy de Asia, si soy de Europa?
¿Por qué me preguntas por el nombre de mis dioses?

ÁBREME, HERMANO.

Yo no soy un negro, yo no soy un oriental,
yo no soy un blanco,
yo sólo soy un ser humano.

ÁBREME, HERMANO.

Ábreme tu puerta, ábreme tu corazón
porque soy un ser humano,
un ser humano como tú.

ÁBREME, HERMANO.



Detrás de cada letra un texto.

DOMINGO XXV (C)

El amor al dinero y a las riquezas en general, del tipo que sean, nos llevan a la corrupción.
Al final salen malparados los de siempre, sus preferidos.



El amor al dinero y a las riquezas en general, del tipo que sean, nos llevan a la corrupción. Ese tipo de tentación viene de lejos , de siempre.
La denuncia de estas situaciones también. Y la humanidad sigue sin cambiar, yo sigo sin enterarme. Dios no tolera que en todas estas situaciones salgan malparados los de siempre, sus preferidos.

Si no tenemos «dinero» traduzcamos la palabra por «cualidades» bienes que Dios nos ha dado y confiado para que los administremos en beneficio de los demás.

Dios nos pide que estos bienes, unos y otros, los administremos creando fraternidad y ayudando a los más débiles a que tengan una vida digna. Muchos quieren y necesitan pan pero casi todos necesitamos unos de otros cariño, acogida, comprensión, escucha. «No tengo oro ni plata, pero con la fuerza de Jesús quisiera ayudarte a ponerte en pie»

El mundo va bien cuando la bolsa sube, nos dicen. La mejora del mundo no se mide porque vaya mejor la bolsa de la economía… sino porque haya menos pobres y más corazón.

«El Dinero, convertido en ídolo absoluto, es el gran enemigo para construir ese mundo más justo y fraterno, querido por Dios.

Desgraciadamente, la Riqueza se ha convertido en nuestro mundo globalizado en un ídolo de inmenso poder que, para subsistir, exige cada vez más víctimas y deshumaniza y empobrece cada vez más la historia humana.
En estos momentos nos encontramos atrapados por una crisis generada en gran parte por el ansia de acumular» (J.A. Pagola)


De las palabras dirigidas a fariseos y escribas (las tres parábolas de la misericordia), pasamos a palabras dirigidas a los discípulos

Llegamos a una sección en la que Lucas agrupa tres parábolas, las dos primeras seguidas de unos dichos, cuyo hilo conductor es la actitud de servicio gratuito en la comunidad.

A la de hoy, seguirán progresivamente la del pobre Lázaro y sus correspondientes dichos (16,19-17,6) y la del servicio humilde (17,7-10). Con ellas llegamos a la tercera y última etapa del camino a Jerusalén, que comienza en 17,11.

BIENES- DIOS- ADMINISTRAR

 Los bienes materiales siempre rondan la injusticia. Un camino equivocado es la acumulación: “el objetivo de la vida no es acumular bienes”; y un camino acertado es la solidaridad: “si hay, hay para dar”.


SALUDO

Un domingo más en medio de nuestras preocupaciones, de nuestros temores, de los agobios de fin de verano de los nervios de comienzo de curso, nos hemos reunido respondiendo a la llamada del Señor, para celebrar la Eucaristía.

Hacemos silencio, sobre todo en nuestro interior, acogemos su cercanía en paz, y recibir así su fuerza y su luz para recorrer el camino de la vida, siendo fieles en las cosas pequeñas de cada día.

PERDÓN

A veces nos peleamos por pequeñas cosas. Señor, ten piedad

Ayudo al que me lo pide pero me duele que no hagan lo mismo conmigo. Cristo, ten piedad.

Estoy preocupado porque mis vecinos están sin trabajo pero sus hijos son más felices que los míos. Señor, ten piedad.

PETICIONES

1. Por la Iglesia, para que sea siempre testimonio de acogida y servicio a todos, especialmente a los más débiles. ROGUEMOS AL SEÑOR

2. Por nuestra Diócesis de Zaragoza y todos los que la formamos, para que en este año pastoral que comenzamos sepamos dar una respuesta positiva a los que buscan a Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR

3. Por los gobernantes de pueblos y naciones, para que promuevan políticas que favorezcan la justicia y la igualdad que nos lleven a la paz verdadera. ROGUEMOS AL SEÑOR

4. Por los países que viven sometidos a la pobreza y al hambre, para que su dolor conmueva los corazones de los países mejor situados. ROGUEMOS AL SEÑOR

5. Por los padres de familia, por los educadores, por los catequistas y todos aquellos de los que depende la educación de los niños y los jóvenes, para que sean fieles al mensaje de Jesús. Tengamos un recuerdo especial por los niños y jóvenes de la parroquia que están comenzando el año escolar y la catequesis para que el Señor camine con ellos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

6. Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a vivir con un corazón desprendido y sensible ante las necesidades de los otros. ROGUEMOS AL SEÑOR.


En alta mar un barco se había averiado y se estaba hundiendo.

Tiraron al mar mesas, sillas, todo tipo de maderas y se les dijo a la gente que salten al agua y se agarren de uno de estos objetos flotantes y naden así hacia la playa.

Se salvaron todos, también los que no sabían nadar. Pero una persona no se salvó: una señora muy rica. Días más tarde el mar varó su cadáver a la playa.

                                                                                   Tenía amarrada a su cuello una bolsa pesada llena con monedas de oro.


ORACIÓN PARA LA COMUNIÓN

Dios y Padre nuestro,
mucha gente sufre
por la mala administración de las riquezas
que son de todos
y especialmente son un regalo de tu amor.

Infunde coraje a las personas de buena voluntad,
para que con imaginación y entusiasmo
nos dispongamos a colaborar contigo
para construir un mundo donde todos
puedan sentirse y vivir como hijos tuyos.

No permitas que caigamos en el pesimismo
ni en el «no hay nada que hacer».

Que el evangelio de Jesús nos despierte,
que los profetas de ayer y de hoy
nos hagan sentir hambre y sed de fraternidad
y nos ayuden a abrir nuevos caminos
para vivir como hijos de la luz.