ADVIENTO IV (A)

Celebramos la llegada de un niño. Pero qué nombre le vamos a poner? Las lecturas no dicen que se llamará “DIOS-CON-NOSOTROS”.

Dios se acerca a la humanidad; “pone su tienda entre nosotros”. ¿Se puede celebrar algo más grande? Ese es el verdadero sentido de la navidad cristiana.


Un día, cuando yo era niño, un anciano me colocó sobre sus rodillas y puso su mano sobre mi cabeza como si me fuera a dar una bendición.

Alexis, me dijo, te voy a decir un secreto. Eres muy pequeño para entenderlo ahora, pero mira, ni el cielo ni la tierra son suficientemente grandes para contener a Dios, sólo el corazón humano es bastante grande para albergar a Dios.

Así pues, Alexis, ten mucho cuidado, que mi bendición te acompañe siempre y nunca, nunca, hieras el corazón de otra persona.

 

VAMOS A VER SI ES CIERTO QUE LE AMAMOS…

Vamos a ver si es cierto que Le amamos,
vamos a mirarnos por dentro un poco.

¡Hay cosas colgadas que a El le lastiman,
freguemos el suelo y abramos las puertas!,
que salgan las lagartijas y entren las luces.

Borremos los nombres de la lista negra,
coloquemos a nuestros enemigos encima de la cómoda,
invitémosles a sopa.

Toquemos las flautas de los tontos, de los sencillos,
que Dios se encuentre a gusto si baja.


PARA LA MISA CON NIÑOS

1. MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos, amigos y hermanos, a esta celebración del IV DOMINGO DE ADVIENTO.

Hoy ya tenemos sobre el altar cuatro velas encendidas. Nos quedan pocos días, muy pocos, para iniciar la Santa Navidad. Hoy, con María y José, nos sentimos peregrinos hacia Belén. ¿Queremos ver al Señor? ¿Lo esperamos? ¡El sale a nuestro encuentro!

El personaje central de esta eucaristía es María, la madre que se prepara para tener un hijo.

Es para nosotros ejemplo de esperanza y alegría ante la venida de Jesús.

PETICIONES DE PERDÓN

1.Por las veces que traicionamos la confianza de los que nos quieren de verdad, SEÑOR, TEN PIEDAD.

2. Por todas las veces que no repartimos alegría a nuestro alrededor,
CRISTO, TEN PIEDAD.

3. Por las veces que somos caprichosos y egoístas. SEÑOR, TEN PIEDAD.


ORACIÓN DE LOS FIELES

1. Pedimos por toda la Iglesia, por todos los cristianos, para que en este tiempo de Navidad preparemos nuestro corazón a la venida de Jesús,
ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Pedimos por todos aquellos que lo van a pasar mal en estas fiestas. Para que también Jesús se coloque a su lado con un cariño especial, ROGUEMOS AL SEÑOR.

3. Pedimos por nuestros padres, por nuestras familias. Para que estos días, que son especiales en cada casa, seamos capaces de llevar alegría a nuestro hogar, y no enfado, pena o desconfianza, ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Pedimos por el mundo entero, por la paz. Para que el nacimiento de Jesús lleve a los pueblos a entenderse y a quererse de verdad, ROGUEMOS AL SEÑOR.

5. Por todos los que nos reunimos cada domingo a celebrar la eucaristía. Para que pasemos unas buenas fiestas de Navidad y nos volvamos a encontrar en enero con alegría y cariño, ROGUEMOS AL SEÑOR.

OFRENDAS

Traemos ante el altar esta cuna vacía. Queremos que el Señor, cuando nazca, sepa que en medio de nosotros puede nacer, crecer y vivir. Que hagamos de nuestro corazón el mejor pesebre para Jesús.

Belén significa “casa del pan”. Con este pan y con este vino, queremos reflejar la bondad y el amor que se dan en Belén. El mejor pan es Jesús. Lo comemos y con El fortalecemos nuestra vida cristiana.


POESÍA

Estallemos de felicidad
porque Dios viene
a vivir con nosotros.

Se desborde nuestro corazón
con un millón de gracias,
porque con Jesús, el Salvador,
una vida totalmente nueva
de paz y de amor surge y crece
para todos los hombres.

María y José se alegran
por el niño que les va a nacer.
Con él la vida será diferente.

Cuando sólo quedan días para la Navidad, los cristianos nos alegramos porque Jesús viene a nosotros.

¡Es extraordinario !

Ahora que Dios está con nosotros, un mundo nuevo despierta para todos los hombres.


SALMO DIALOGADO

Lector: María, ayúdanos a acoger a Jesús.
Todos: María, ayúdanos a acoger a Jesús.

Lector: En nuestros pueblos y en la ciudad.
Todos: María, ayúdanos a acoger a Jesús.

Lector: En las calles y las plazas.
Todos: María, ayúdanos a acoger a Jesús.

Lector: Entre la gente más cercana
y los que vienen de lejos.

                    Todos: María, ayúdanos a acoger a Jesús.

Lector: En esta Navidad y en nuestra familia.
Todos: María, ayúdanos a acoger a Jesús.

ADVIENTO III (A)


El Evangelio de hoy nos invita a aumentar la fe en Jesucristo dentro de unos días lo veremos en la figura de un Niño.



El profeta: decid a los cobardes de corazón: «Sed fuertes, no temáis».

Juan Bautista:

Primer domingo:
Velad. Estad despiertos. El Señor viene pero no sabemos qué día vendrá.

Segundo domingo:
Preparad el camino. Cambiad de vida y de corazón.

Tercer domingo: Juan empieza a dudar de Jesús. Y le envía emisarios a preguntarle:

¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?


PARA EL TRABAJO CON LOS NIÑOS.

En la catequesis.

1. Camino del oratorio en silencio.

2. Seguir los pasos que se piden para hacer la oración.

3. En un momento de reflexión entregar a los niños la vela 3ª del Adviento (EN)

No hace falta que la dibujen, simplemente que escriban en ella aquello que le sugiere estar en la presencia de Jesús (oración).

4. Al terminar la oración, recoger las velas con sus pequeñas oraciones.

5. Colgarlas con las anteriores en el panel e invitar en al Eucaristía del domingo a leer lo que escribieron en la catequesis…


PARA LA MISA DE LA FAMILIA

MOTIVACIÓN

Amigos: hemos venido a la eucaristía con la alegría de que ya se acerca la fiesta de navidad. Si participaras en un concurso y te preguntaran ¿quién es Jesús de Nazaret? ¿qué respuesta darías? Hoy vamos a escuchar la respuesta que da el mismo Jesús. La tercera vela que hoy encendemos es un signo de nuestro camino de adviento. Juntos cantamos.

PETICIÓNES DE PERDÓN

1. Porque a veces no somos “buena noticia” para los demás.
SEÑOR, TEN PIEDAD.

2. Por las veces en que no sabemos verte en las personas necesitadas.
SEÑOR, TEN PIEDAD.

3. Por las veces que somos egoístas y no compartimos con los demás.
CRISTO, TEN PIEDAD.


EVANGELIO (Mateo 11, 2-11). “¿Eres tú el que ha de venir”

Narrador:
En aquel tiempo, Juan Bautista, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle:

Discípulo 1:
¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?

Narrador:
Jesús les respondió:

Jesús:
Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo; los ciegos ven y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados. ¡Y bienaventurado el que no se escandalice de mí!

Narrador:
Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan:

Jesús:
«Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? O qué salisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Mirad, los que viven con lujo habitan en los palacios. Entonces ¿a qué salisteis? ¿A ver a un profeta?
Sí, os digo, y más que profeta.

Este es de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti». En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista, aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.»

Palabra del Señor


El látigo nuevo

Una mañana muy fría, dos jinetes cabalgaban por un camino campestre. Uno de ellas, que era ciego dejó caer su látigo. Se bajó del caballo y, arrodillado, palpó la tierra buscándolo. No lo pudo encontrar, pero dio con otro que le pareció más elegante, más suave.

Montó en su
animal y continuó la cabalgata. El otro jinete, que sí podía ver, le preguntó qué había buscado en el suelo.

El ciego le respondió: “Perdí mi látigo y bajé a buscarlo; no lo logré, pero encontré este otro que es más largo, suave y flexible que el primero”.

El hombre que podía ver le dijo: “¡Arrójalo! ¡Lo que tienes en la mano, no es un látigo sino una serpiente adormecida por el frío!”.

El ciego rehusó tirarla, diciendo que el hombre que podía ver estaba envidioso de su nueva fusta…

Un rato más tarde, el calor del día, despertó a la serpiente, la cual mordió al ciego, envenenándolo.


PETICIONES:

1. • Por todos aquellos que no tienen paz y alegría, para que Dios se la conceda estas Navidades,

ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. • Por todas las familias que tienen problemas, por las que se encuentran enemistadas y por todos nuestros familiares enfermos, para que en estos días se alivien sus dificultades,

ROGUEMOS AL SEÑOR.

3. • Para que llegue al mundo entero la Buena Noticia del Nacimiento de Jesucristo, acaben las guerras y el terrorismo y las armas se conviertan en instrumentos de paz y trabajo,

ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. • Por toda la Iglesia y todos los cristianos, para que demostremos al mundo la alegría de sentirnos sostenidos por la presencia de Jesús,

ROGUEMOS AL SEÑOR.

5. • Por todos los que nos reunimos cada domingo a celebrar la eucaristía. Para que nuestra vida y nuestro mensaje sea de alegría y paz en estos días de preparación a la Navidad,

ROGUEMOS AL SEÑOR.


———-
Querido Padre Bueno: (Una mamá)

Ven a nuestra familia
a nuestra gran familia que es el mundo.
Pero no vengas solo.

Ven, porque faltas, si no acogemos a los rechazados;
ven, porque si en ella no caben los jóvenes más desorientados,
Tú tampoco entras.
Así que, por favor, no vengas solo.

Ven, para que entren los que sufren la guerra;
Ven, con los niños que nada tienen.
Te lo ruego, no vengas solo.

Ven y haremos hueco a los drogadictos;
ven acompañado de inmigrantes;
ven junto a los presos de las cárceles…
Ven, no vengas solo.

Porque quien cabe en un pesebre,
cabe en la familia de los hijos tuyos.
Ven, Señor. Porque si Tú no vienes
con todos ellos, ¿quién podrá ayudarlos?


ORACIÓN (Varios niños

VEN, SEÑOR JESÚS (BIS)
VEN, VEN, VEN.

Ven a los que esperan,
A los que desesperan.
A los que buscan,
A los que no buscan.
A los que saben caminar,
A los que se cansaron de caminar.

VEN, SEÑOR JESÚS (BIS)
VEN, VEN, VEN.

Ven a los que matan,
A los que son matados.
A los que aman,
A los que estropean cada día el amor.

A los que confían,
A los que desconfían.
A los buenos,
A los malos.

VEN, SEÑOR JESÚS (BIS)
VEN, VEN, VEN.

Ven a los que todavía ven
un futuro posible,
A los que no creen en nada.
A los que dejan las armas,
A los que empuñan las armas.

A los que promueven el mal
entre los hombres,
a los que sólo siembran bondad.

VEN, SEÑOR JESÚS (BIS)
VEN, VEN, VEN.

A los que callan
y su silencio es cómplice.
A los que hablan
y su palabra es herida.

A los que siembran cizaña,
a los que quieren arrancarla deprisa.
A los que tienen miedo
y se encierran en el ayer.

A los que se abren cada día
a un nuevo futuro.

VEN, SEÑOR JESÚS (BIS)
VEN, VEN, VEN.

A los que hacen la paz,
a los que hacen las guerras.
A los que se aprovechan de los otros,
a los que viven explotados.
A los que no quieren cambiar,
Los que están abiertos a toda verdad.
A los que buscan la verdad,
la viven y trabajan por ella…

VEN, SEÑOR JESÚS (BIS)
VEN, VEN, VEN.


ORACIÓN FINAL:

Querido Dios,
gracias por todos los días felices,
por divertirnos,
por los amigos,
por el trabajo y el juego,
gracias porque nos cuidas con cariño aquí,
en casa y en todas partes.


REFLEXIÓN (Gandhi)

La vida me ha enseñado:
Que la gente es amable, si yo soy amable;
Que las personas están tristes, si yo estoy triste;
Que todos me quieren, si yo los quiero;
Que todos son malos, si yo los odio;
Que hay caras sonrientes, si les sonrío;
Que hay caras amargadas, si estoy amargado;
Que es mundo está feliz, si yo soy feliz;
Que la gente se enfada, si yo me enfado;
Que los demás son agradecidos, si yo lo soy;

La vida es como un espejo:
Si yo sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa.

La actitud que tome frente a la vida,
Es la misma que la vida tomará ante mí.

El que quiera ser amado, que ame.

ADVIENTO I (A,B,C)


Adviento no es una pregunta sino una respuesta a la pregunta: ¿Qué estamos haciendo aquí?

Vladimir y Estragón en la obra de teatro de Beckett “Esperando a Godot” se preguntan: ¿”Qué estamos haciendo aquí? Estamos esperando a Godot.

¿Y si no viene? Nos ahorcaremos mañana. ¿Y si viene? Estaremos salvados”.

Jesús vino, viene y vendrá, y seremos salvados.



El evangelio de este primer domingo de Adviento es una invitación a vigilar, a estar despiertos.

¿Qué hacen los conductores cuando les entra el sueño? ¿Qué hacen los feligreses cuando el rollo del cura se prolonga más de lo habitual?

Las recetas contra el sueño son numerosas: unos salen a estirar las piernas, otros toman dos cafés, otros se lavan la cara con agua fría, otros optan por dar una cabezada, con mucho la mejor solución.

¿Y nosotros los cristianos, ignorantes del día del Señor, que podemos hacer para salir del letargo espiritual que nos domina?

PARA LA EUCARISTÍA CON NIÑOS.

Después del saludo, un niño hará estas preguntas, (ensayar previamente) un adulto le contestará con la poesía de Tagore. Cada domingo un grupo de preguntas.

1——

¿Quién es Dios? -¿Dónde está?
¿De dónde viene?
¿Dónde vive?

Decidme cosas, dadme noticias.

2———

¿Lo habéis visto?
¿Es viejo o joven, Dios?
¿Tiene hijos Dios?
¿Es eterno?
¿Es grande o pequeño?
¿Y su hijo, tiene amigos?

Decidme cosas, dadme noticias.

3————

¿Está en el cielo?
¿Está en la tierra?
¿Y en el mar, está?
¿Y en los ríos?
¿Y arriba de las montañas?
¿Y en lo hondo de los valles, también está?

Decidme cosas, dadme noticias.

4———–

¿Qué he de hacer para verle?
¿Cómo le puedo decir que le quiero?
¿Cómo sabréis si vendrá?
¿Iremos a esperarlo?

Decidme cosas, dadme noticias.

Señor, no os veo ni os siento,
pero estoy seguro de que tú sí me ves y me sientes.

¿Grito? ¿Sí?

¡Ven! ¡Tengo ganas de verte!


ÉL VIENE SIEMPRE, Rabindranath Tagore

¿No oíste los pasos silenciosos?

Él viene, viene, viene siempre.

En cada instante y en cada edad,
todos los días y todas las noches,

Él viene, viene, viene siempre.

He cantado en muchas ocasiones y de mil maneras;
pero siempre decían sus notas:

Él viene, viene, viene siempre.

En los días fragantes del soleado abril,
por la vereda del bosque,

Él viene, viene, viene siempre.

En la oscura angustia lluviosa de las noches de julio,
sobre el carro atronador de las nubes,

Él viene, viene, viene siempre.

De pena en pena mía,
son sus pasos los que oprimen mi corazón,
y el dorado roce de sus pies
es lo que hace brillar mi alegría.

Rabindranath Tagore)


Hoy, debido al temor provocado por el desempleo, el hambre la violencia, asistimos al fenómeno de buscar refugio en lo sagrado.

Pero el exceso de ciertas prácticas religiosas sin compromiso
puede impedirnos la posibilidad de percibir la llegada del Señor.

Las celebraciones festivas ¿nos hacen más vigilantes,
más despiertos a la realidad que tenemos la obligación
de transformar? o ¿funcionan como un somnífero, que nos impiden ver la llegada de aquel que viene sin aviso previo?



SALUDO:

Buenos días a todos. Hoy comenzamos el tiempo de Adviento. Hoy comenzamos la prepa-ración para la Navidad.

Son cuatro semanas en las que tenemos que hacer un hueco en nuestro corazón para recibir a Jesús.

Son cuatro domingos que tienen su final el 24 de diciembre, en Nochebuena. Por eso son cuatro las velas que tenemos delante del altar, una para cada domingo. Veinticuatro ventanas cerradas de nuestra caja de bombones que tenemos que abrir.

Durante estos días, la Iglesia, nos presenta un camino de preparación y nos invita a estar atentos, para no dejar pasar la oportunidad de vivir un nuevo año en su compañía.

Es el tiempo de volver a repasar nuestra vida, y el tiempo de volver a comprometernos para hacer las cosas bien. Siempre estamos a tiempo para mejorar. Lo importante es comenzar.

PERDÓN:

En silencio, algunos niños salen a rezar el “yo confieso”.


PETICIONES

1. Pedimos por toda la Iglesia, para que estemos siempre vigilantes y preparemos con esperanza la venida de nuestro Salvador,
ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Pedimos por todas las personas que están alejadas de Dios. Pedimos por las familias que no esperan nada de Dios. Para que en este tiempo les ayudemos a abrir las puertas de su corazón a Jesús, ROGUEMOS AL SEÑOR.

3. Pedimos por nuestros padres, nuestros amigos y profesores, para que entre todos seamos capaces de construir un mundo lleno de luz, donde abunde el perdón y la paz, ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Pedimos por todos nosotros, para que no olvidemos que estamos en tiempo de Adviento y preparemos los caminos de Dios,
ROGUEMOS AL SEÑOR.


Oración

Gracias, Señor, por la luz
Que hace que podamos ver las cosas.
Por eso las cosas buenas
se hacen a la luz del día
y las malas buscan la oscuridad.

Nuestro mundo, querido Dios, está muy oscuro,
Pero nosotros queremos llenarlo de luz,
Porque tú, nuestro Padre,
Sólo puedes vivir donde hay luz

Por eso te damos gracias este domingo,
Querido Dios,
Porque nos has regalado la luz,
Poniendo por todas partes
Millones de corazones buenos
Para que todo pueda estar iluminado,
Para que el mundo pueda estar repleto
De casas llenas de colores,
De casas llenas de luz.


ACCIÓN DE GRACIAS

Señor;
Antes de regresar de nuevo a la vida,
queremos darte las gracias.
Ven pronto; el mundo –aunque no lo sepa-
será mejor con tu llegada.
No tardes; necesitamos tu presencia,
tu amor, tu Buena Noticia.
Tráenos paz;
son muchos los rincones del mundo envueltos en guerra.
No olvides a los más tristes;
hay personas que siguen buscándote en medio de sus dificultades, enfermedades o soledades
.

¡Ven, Señor! ¡Gracias, Señor!


ORACIÓN (Un niño)

Señor, te esperamos.
Te esperamos para que nos enseñes tus caminos,
para que nos ayudes a seguir tus sendas.

Queremos caminar bajo tu luz.
Esa luz que nos alumbra cuando tenemos dudas,
cuando las cosas no salen bien,
cuando estamos tristes.

Señor, ven pronto.
Ven a los corazones de los hombres
y con tu ayuda el mundo conocerá la paz,
y formaremos un mundo más justo y feliz.


HISTORIA DEL LOBO MALO

Recordad lo de los animales que querían ser ….. yo quiero ser feliz…
Alejo, apenas tres años:
-Cuéntame la historia del lobo malo
Elisa: Díez años cumplidos:
-Te he dicho que no, que no hay lobos malos. Sólo hay lobos que no son felices.
No hay hombres malos…

ESTOY DE PASO

Un día fue un turista a visitar a un ermitaño muy famoso. Quedó admirado al ver que la casa del monje sólo contaba con una biblioteca llena de libros, una mesita y un banco.
Maestro ¿ dónde tiene usted los muebles? Le preguntó el turista
¿ Y los suyos dónde están? le preguntó el rabino.
Yo es que estoy aquí sólo de paso, le dijo el turista.
Y yo también contestó el rabino…


EL LOBITO BUENO

(José Agustín Goytisolo)

Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos.

Y había también
un príncipe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.

Todas estas cosas
había una vez.
Cuando yo soñaba
un mundo al revés.

Gloria Fuertes, El lobito malo y el lobito bueno.

Y érase también
un lobito malo,
al que obedecían
todos los vasallos.

El lobito malo
les metió en la guerra,
y no quedó pueblo
ni árbol en la tierra.

No se conocían
y se iban matando,
todo por la culpa
del lobito malo.

Y vino otra vez
un lobito bueno,
al que respetaban
los pocos corderos
-que quedaban-.

*
Quemaron las armas
y no hubo más guerra.
Lobos y corderos
jugando en la tierra.



Construye tu propio Belén.


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