INICIACIÓN CRISTIANA 20


TESTIMONIOS 20

CONFIRMACIÓN EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

Guardo siempre en mi memoria un recuerdo agradecido para todas las comunidades cristianas católicas a las que he pertenecido en diversas etapas de mi vida, incluso a aquellas con las que, por pequeños pero importantes matices teológicos o personales, discrepaba en la concepción que tenían de lo que significa ser cristiano católico y el comportamiento que éste tenía que tener en el mundo. A fin de cuentas, todas ellas, me han conformado como el cristiano católico que soy. Unas, me iniciaron en la religión cristiana; otras, me afirmaron en la importancia del estudio de la teología y me introdujeron con rigor en los misterios de la fe. Recuerdo con especial cariño a aquellas comunidades cristianas católicas en las que floreció la amistad, la fraternidad en definitiva, entre todos los miembros de la misma, y a las comunidades cristianas católicas en el extranjero, en las que pude encontrar algo de calor humano en medio de un mundo gris.

Como cristiano católico
soy producto de todas
estas experiencias,
cristiano católico ya confirmado.

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ENCUENTRO DE CONFIRMANDOS

Con el lema “Jóvenes con corazón” el próximo 7 de marzo en la población de Tauste vamos a celebrar el Encuentro de Confirmandos, que cómo su nombre indica, podrán asistir todas aquellas personas que se están preparando al sacramento de la confirmación en cualquier parroquia o comunidad de nuestra Diócesis y los jóvenes que deseen compartir esta jornada con nosotros.

Como ya sabéis éste es un encuentro al que acuden muchos adolescentes/jóvenes de la diócesis.

En esta ocasión va a ser organizado por la Vicaría VI, y dinamizado por dicha Vicaría junto con la Delegación de Catequesis y la Delegación de Pastoral Juvenil y Vocacional.

Tauste, será el encargado de acogernos en un día en el que pondremos en movimiento el corazón.

Para los que deseéis participar en este encuentro, dispondremos de servicio de autobús que saldrá de Zaragoza que nos llevará hasta allí y luego nos devolverá a nuestro punto de partida.

El precio del encuentro serán 10 € por persona: Este precio incluye el viaje en autobús, la comida y el material que se os va a proporcionar en dicho encuentro. Se abonará en la propia actividad.

El horario será el siguiente:

9,00 h Salida desde Zaragoza (Se concretará el lugar de salida)

10,00 h Llegada a Tauste. Acogida con sorpresa.

10,45 h Oración de comienzo.

11,00 h Apasionante actividad dando rienda a la creatividad.

13,15 h. Reencuentro de todos los grupos.

14,00 h Comida

16,00 h Regreso hacia Zaragoza

17, 00 h Fin del encuentro. Llegada a Zaragoza.

Para cualquier duda no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Noelia Tf 695824372 y Fernando 654162740. Hasta pronto.

CONFIRMACIONES (Testimonios2)

NOS CONFIRMAMOS EL DÍA 9 DE JUNIO EN LA PARROQUIA «SANTA MAGDALENA» SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS

Desde octubre del 2018 hemos “reaprendido” muchas cosas, conocer la fe y la religión que profesamos desde una edad adulta, ha sido una sorpresa y experiencia muy interesante.

Hemos formado una pequeña familia en el grupo de los martes a las 20:00 en el que hemos compartido impresiones, dudas y nos ha hecho aprender mucho los unos de los otros sin importar sexo ni nacionalidad, pues el vínculo de la fe, no entiende de sexo, raza ni nacionalidades.

Redescubrir el camino de Jesús en el que nos invita a seguirle en el camino del amor ha sido uno de los puntos clave de este proceso.

Uno de los días más interesantes, fue en el que tratamos las falsas imágenes y rostros de Dios, que tal vez nos inculca la sociedad en que vivimos, y reafirma la importancia de seguir formándonos para no caer en esos estereotipos y darlos como ciertos.

Durante este periodo se nos ha explicado mucha de la simbología litúrgica y escondida en la Palabra de Dios, y me quedo con que Dios siempre da el primer paso y depende de cada uno de nosotros cuidar del “vaso” en el que recibir su gracia, si tiene agujeros, o no lo ponemos del tamaño correcto, será imposible recibir y ser conscientes de todo lo que tiene que ofrecernos.

Muchas gracias.

P.H.


Esta, supongo que como muchas de las historias o vivencias personales que se van a leer aquí, es la historia de una llamada, la llamada constante e insistente de un Dios que siempre toma la iniciativa, que siempre nos busca, que siempre “se pone a tiro” para nosotros. Pero también es la historia de una respuesta, una contestación decidida y firme a esa llamada, un SI inmenso, como no puede ser de otra manera cuando es nuestro Señor el que nos llama.

Esta catequesis de preparación para la confirmación, ha sido un poco como la vida misma, en un principio, como los niños que empiezan a abrirse al mundo, está el conocimiento, la curiosidad, el descubrimiento de los compañeros que nos acompañarían en este viaje de acercamiento a Dios, quienes somos, de donde venimos, que nos trae aquí, que nos motiva… en definitiva las presentaciones, que fueron abundantes los primeros días de catequesis, pues como un goteo, cada día se nos unía un nuevo amigo que también había escuchado esa llamada del Señor y que también había tenido el coraje de contestarla afirmativamente, cada uno llegado de un sitio, con una historia diferente, con unas experiencias distintas a sus espaldas, pero todos unidos por un mismo objetivo, el acercamiento a Dios. También esos primeros días fueron días de ilusión por aprender, de alegría por el comienzo y de dejarnos guiar por Beatriz, quien desde el cariño, la oración y casi podríamos decir que inspirada por el mismo Espíritu Santo poco a poco, tema a tema, nos fue descubriendo y encauzando, preparándonos para lo que se nos venía encima, ni mas ni menos que recibir los sacramentos, del Bautismo o de la Confirmación en según que caso.

En este año de preparación ha habido de todo, tal y como comentaba antes, como la vida misma, hemos tenido noticias tristes, como varios fallecimientos, los abuelos de Pablo y de Manuel, con los que nos volcamos para darle entre todos nuestro afecto y nuestro cariño, noticias alegres, como el nacimiento de Alejandra la hija de Claudia…

Hemos pasado frío, cuando tocaba ir a la catequesis las oscuras noches de noviembre, diciembre, enero… Hemos tenido calor, cuando la primavera y los días ya próximos al verano han empezado a despuntar. Han venido a visitarnos, el coordinador de Catecumenado y párroco de la Magdalena D. Juan Espallargas. Lola Ros, secretaria de la delegación diocesana de catequesis.

En definitiva, este curso de catequesis ha sido como un viaje en tren, un viaje en el que íbamos atravesando parajes en forma de temas del libro, maravillándonos de su belleza, aprendiendo de su mensaje, un viaje en el que también hemos parado en diversas estaciones para descansar, como fueron las fiestas de navidad, o la Semana Santa, un viaje que hemos hecho todos con ilusión, desde Beatriz, nuestra “maquinista” particular, pasando por todos y cada uno de nosotros, porque todos sabíamos cual era nuestro destino final, prepararnos para el gran momento que ya está próximo, recibir los Sagrados Sacramentos para en definitiva apuntalar más si cabe nuestra fe y tratar, en medida de lo posible, de estar un poquito más cerca de Dios.

H. A. F. S.



Hola mi nombre es Jesús, tengo 28 años y este 9 de Junio recibiré los 3 sacramentos. Mis palabras serán fundamentalmente para agradecer a aquellas personas que me han puesto en el camino de nuestro Señor y que me han llevado a estar hoy aquí.

Durante este periodo de preparación, la catequesis, he acrecentado mi firme convicción de lo que considero lo más importante de la religión católica que es vivir a través de la palabra de Dios. A pesar de no estar bautizado, este hecho no ha implicado que mis convicciones, mis creencias, mi fe y mi educación no estuvieran dentro de mí.

Provengo de una familia numerosa en la que mis padres, mis referentes, han intentado inculcar a todos nosotros unos valores y una conducta de vida que nos permitiese ser felices con tan solo una palabra, AMOR. Y creo que es primeramente a ellos a quienes debo dar las gracias. No solo mis padres, sino también mis abuelos, mi pueblo y su Semana Santa, y mi futura mujer, la cual he tenido la suerte también de poder compartir este punto y seguido en mi vida. Ella es la persona en la que he visto reflejado todo aquello con lo que he crecido, ella es esa palabra que mis padres me entregaron hace 28 años, AMOR. Por lo que también te doy a ti Pili las gracias por ser la mano que necesitaba para acompañarme y poder unir más aun mi vínculo con Dios.

Agradecer también a mis compañeros de catequesis y a Beatriz, nuestra catequista, por compartir sus experiencias, sus diferencias, sus encuentros y desencuentros que me han permitido crecer emocionalmente a través de la empatía. Ha sido un año en el que me ha hecho ver como la vida nos engulle sin darnos cuenta y me ha dado la pausa que necesitaba para enseñarme a valorar lo realmente importante, este va a ser mi punto de inflexión y una de las cosas que más valoro del catecumenado. Así que de nuevo gracias a mis compañeros y en especial a ti, Beatriz.

Por último, no puedo ocultar las ganas y la ilusión que tengo de que llegue el 19 de Octubre de este año, donde me uniré en sagrado matrimonio con la que es mi actual pareja y compañera de catequesis, Pili. A la cual vuelvo a agradecer su acompañamiento en mi fe, en nuestra fe y poder hacerlo así ante los ojos de Dios.

JESUS.


Me llamo MªPilar y formo parte del grupo de Catecumendo de adultos perteneciente a la Parroquia de Corazón de María, y el domingo 9 de junio voy a recibir el sacramento de la confirmación.

Primeramente decir que no me ha podido hacer mayor ilusión realizar aquí el Catecumenado, ya que en esta Parroquia, se celebraron los esponsales de mis abuelos y mis padres, y fue también aquí donde recibí el sacramento del Bautismo, primer paso en la iniciación de la vida cristiana.

Dicho esto he decir que he sido y soy católica, ya que desde que nací me iniciaron en el conocimiento y en el ejercicio de la vida cristiana.
Durante toda mi niñez ha sentido la presencia de Dios, gracias a mi bisabuela, ya que a través de sus oraciones, su compromiso con la iglesia y su admiración a Dios hizo que tuviera una infancia cerca de él. Pero fue en la adolescencia, con el fallecimiento de mi bisabuela cuando desatendí la fe.
De la misma manera que la desatendí, el tiempo y las circunstancias me han vuelto a poner en su camino y lo siento más cerca que nunca. Estar aquí cada martes me ha hecho evolucionar como persona y aprender a compartir mi fe con los demás.

Crecí en los preceptos de la fe católica, seguí los pasos de la vida cristiana en mi madurez y quiero comenzar el matrimonio recibiendo también la bendición de Dios.

Dicho esto solo me queda dar las gracias a mi catequista Beatriz y a mis compañeros, por acompañarme en este recorrido durante cada Martes, donde he sido consciente de la presencia de Jesús, y a mi fututo marido, ya que voy a tener la gran suerte de recibir el sacramento de la confirmación junto a él, lo cual hace de esto una experiencia inolvidable.

PILI


Hola soy Joshan Nectaly tengo la edad de 21 y soy nicaragüense. Durante este periodo estoy muy agradecido con Dios primeramente por haberme permitido culminar esta catequesis, siento que estos momentos de aprendizaje fueron de mucha importancia para mi vida personal ya que me hicieron consciente de cuán lejos estaba de Dios.

Tengo la satisfacción de decir que hoy en día la Santísima Trinidad es el centro de mi vida, este mundo no deja nada positivo ni bueno, es por eso que digo que la Santísima Trinidad es mi centro.

Me siento con gozo de dar este paso y acercarme a Dios ya que tendré una nueva vida con Cristo y es algo que me enseñó y me dio ejemplo que tengo que bautizarme y cumplir sus mandatos, sin embargo no quiero quedarme anclado con solamente el bautismo quiero seguirle y agradarle es por eso que me confirmaré y recibiré mi primera comunión.

La alegría es la respiración de un cristiano y hoy sí puedo decir con ánimo y mucha felicidad que soy CRISTIANO, si un cristiano no tiene al Espíritu Santo en su corazón no es alegre. Dios tocó mi vida y me hizo sentir que tenía que cambiar mi forma de vivir.

En este tiempo profundicé aspectos doctrinales que no lo sabía como por ejemplo el saber perdonar, la oración, los sacramentos, el amor al prójimo es algo que me llamo la atención. Como reflexión de esto tenemos que amar al prójimo como a uno mismo por lo tanto si no cumplimos esto que nos dijo el Señor no podemos amar a Dios, porque si no amamos al prójimo al que vemos no podemos amar a quien no vemos, así que con esto comprendí que amar a mi prójimo es como que ame a Dios.

Concluyó no parando de agradecerle al Señor por todas sus maravillas, también estoy agradecido con El Señor por brindarle salud y conocimiento a Beatriz e impartirnos las catequesis, deseándoles también a mis compañeros de catequesis muchas bendiciones y que sigan adelante anhelando cada vez más de Dios y que con estas palabras de que nos fueron enseñadas las pongamos en práctica y no nos quedemos solamente como oidores.

Dios les bendiga y que la paz del Señor esté siempre con vosotros.


Me llamo Manuel y decidí realizar la catequesis para la confirmación porque iba a ser padrino del que en ese momento iba a ser mi futuro sobrino, ya que mi hermana quedó embarazada y me pidió ser el padrino de su hijo.

Conforme pasaban los martes, me di cuenta de que aquel acontecimiento había sido una llamada para acercarme a Jesús, ya que por motivos que desconozco me había alejado de Él, posiblemente sería el pasotismo o la dejadez, pero lo que si me he dado cuenta en estos meses es que él no nos abandona, puede que no sintamos su presencia pero de una forma u otra va a estar a nuestro lado.

Aunque nunca he abandonado la iglesia, ya que soy muy devoto a mi virgen María Santísima de la Soledad de Aguilar de la Frontera mi pueblo natal, a ella siempre le he pedido, he hablado con ella y me he desahogado, cosa que hacía porque me sentía bien y me ayudaba y lo hacía sin darme cuenta, por lo que durante este año he sabido ver el bien que me hace lo que me acerca a Dios, y que él ha estado siempre ahí.

Durante este año, en apenas mes y medio he perdido a mis dos abuelos, han sido momentos muy duros, no solo por su marcha, si no por el ellos estar en Córdoba y yo aquí, y no he podido pasar tanto tiempo como el que he querido con ellos.

Gracias a las palabras de Beatriz la catequista y a lo que nos ha enseñado en los días de catequesis, en estos momentos tan duros y desagradables encontraba consuelo hablando con Dios, desahogándome, en pedirle explicaciones en porqué me ocurría esto. Eran momentos en los que me olvidaba de las cosas malas durante pequeños momentos de paz que ayudan a superar estas situaciones y que gracias a la oración se sobrellevaron mejor, ahora estoy tranquilo y sé que ellos están en alguna parte cuidándome.

No solo he tenido momento malos, sino que he tenido un momento muy feliz este año y es que el 14 de febrero nació mi sobrino Aitor, y no sé cómo algo tan pequeño alegra tanto una casa, una familia, como puede hacer que todo sea tan diferente. Gracias a este año he sabido dar las gracias a Dios por las cosas buenas que me pasan ya que antes no lo hacía y acudía a él en malos momentos o para pedirle, pero ahora se dar las gracias por lo bueno que nos pasa.

Este año me ha servido para ver todo con otros ojos y acercarme a Dios y a la Iglesia, que Dios nos pone pruebas que debemos superar y que podemos, ya que él no nos pondría nada que no pudiésemos superar. Que en los momentos que más lo necesitamos va a estar que no siempre será visible pero aunque parezca que no está, si está y nos ayuda.

CONFIRMACIONES19 (testimonios)




Mi nombre es GEMA soy de Madrid y tengo 25 años.

Soy la pequeña de 4 hermanos, mis padres siempre nos han educado en la fe católica, especialmente mi madre, desde bien pequeña me inculcó lo importante que es tener al señor en mi corazón, todas las tardes después de hacer los deberes la ayudábamos a rezar el rosario, los días que no teníamos extraescolares la acompañaba a residencias de mayores para hacerles compañía y rezar el rosario con ellos.

De pequeña me encantaba el momento de irme a la cama pues después de arroparme mi madre se sentaba en mi cama y rezábamos el Jesusito de mi vida y las cuatro esquinitas tiene mi cama.

Por decisión propia con 8 años me apunte al coro de la iglesia, me bautice como hija de María (en mi pueblo cuando eres pequeña en el mes de mayo vas a rezar y a cantar a la virgen por el mes de las flores, pasado el mes hacen una misa donde te bautizan como hija de María y te dan una medalla, y a partir de ese momento eres quien guía el rosario en la parroquia), cuando hice la comunión me apunte a las clases de postcomunión y lo alternaba con los ensayos del coro, y cuando tuve la edad oportuna me apunte a catequesis para confirmarme que después de varios meses tuve que dejar a medias y siempre ha sido algo de lo que me he arrepentido hasta el día de hoy.

Abandoné por completo la religión en aquel momento por motivos familiares en los que no entendía muchas cosas e incluso me rebelé, todos estos años mi madre ha intentado ayudarme a ver de distinta forma la vida.

Me caso en Julio de este año y también dudé si casarme por lo civil o por la iglesia, y decidí volver a la iglesia donde tantas horas pase y donde tengo que reconocer pase momentos muy felices, mi párroco al verme se llevó una gran alegría y después de hablar con él, decidimos que fuese por la iglesia, hicimos los cursos prematrimoniales y volví a sentirme llena y feliz, fue entonces cuando decidí que me tenía que confirmar.

Llegué a Zaragoza y como actualmente no trabajo supe que era el mejor momento para acabar lo que en aquel tiempo deje atrás y volver a abrir mi corazón a Jesús.

Gracias a…. y por supuesto a mi madre, he vuelto a creer y a comprender todo aquello que me alejaba.

Hoy como persona adulta digo claramente «sí quiero» a Jesús en mi vida y quiero seguir avanzando en la fe cristiana


ME LLAMO JESÚS CHIQUITO.

Soy de Ecuador y hace varios meses empecé a prepararme para el sacramento de la CONFIRMACIÓN en la PARROQUIA CORAZÓN DE MARÍA.

Junto con mi pareja decidimos dar este paso tan importante ya que es uno de los caminos que nos acercará más a DIOS. Al principio pensaba que lo que me motivaba hacer este sacramento era por conseguir el certificado de haber cursado la CONFIRMACIóN que es uno de los documentos que piden en mi país para poder conseguir el sacramento del MATRIMONIO.

Pero a lo largo de estos meses que he estado asistiendo a la catequesis junto a varios compañeros de varias nacionalidades me di cuenta que a lo largo de toda mi vida estuve muy alejado de la fe cristiana, muchas veces acudia a la iglesia para recibir la eucaristía y sentía que algo faltaba en mí y era el acercamiento que hoy siento hacia la comunidad cristiana, animado por el que nos dio la oportunidad de prepararnos para la CONFIRMACIóN siendo él quien nos enseñó diferentes maneras de conocer a DIOS.

Hoy doy gracias a DIOS por haberme recibido con todo su amor y hacerme partícipe en las Eucaristías, gracias a la parroquia, a mis compañeros con los cuales compartí muchas experiencias a lo largo de este curso.

Soy feliz porque he conseguido celebrar un sacramento muy importante que lo recordaré siempre.

Me confirmo el dia 5 de mayo y con orgullo puedo decir que a pesar de tener 42 años conseguí hacer mi CONFIRMACION ya que llegué a comprender que nunca es tarde para conseguir lo que deseas, y espero que esto no termine aquí me gustaría seguir compartiendo mi fe con futuros catecúmenos un dia no muy lejano.

GRACIAS, DIOS, POR TU GRACIA Y POR DEJARME ENTRAR EN TU GLORIA.


ME LLAMO AMARILIS ZAMBRANO y con mucho amor y fe me preparo para recibir la CONFIRMACIÓN con mi pareja y un excelente grupo de personas de muchas nacionalidades.

Todo empezó hace 7 meses. La verdad es que yo estaba alejada de la Iglesia y al saber que aún siendo mayor se podía recibir este sacramento empece mi camino de acercarme más a DIOS.

Le pregunté al PADRE de la PARROQUIA CORAZóN DE MARÍA que si la podia hacer la preparación y me dijo que sí, entonces desde ese dia estoy lista para todas las reuniones y no quiero que llegue a su fin.

Sin más quería dar las gracias de todo corazón al que nos dio el mejor mensaje de JESUS y nos enseñó a conocer el REiNO DE DIOS.


Mi testimonio trata de muchos años atrás, desde el momento que aparté mi vida de Dios.

Uno, cuando es pequeño, cree mucho en él, porque te hablan de lo maravilloso que es. Pero, a medida que vas creciendo, te vas alejando cada día más de Él y te gustan más las cosas de la tierra.

Yo siempre creí que la felicidad era tener las mejores cosas y disfrutar de las personas que me querían y me consentían.

Estas personas las fui perdiendo una a una y ese dolor que sentía me lo fui tragando y lo guardo cada vez más y más.

No sé cómo explicar el gran dolor que guardo en mi alma cuando mi abuela murió y nos dejó.

En esos momentos tú preguntas a Dios por qué te quita a las personas que más quieres. Muchas veces nos alejamos de Él porque creemos que es injusto, pero la verdad es que ellos están en un lugar mejor.

Yo sé que esas personas cuidaron, cuidan y cuidarán siempre de mí. Yo siento cómo ellos son mis ángeles protectores.

Los consejos que en su día me dieron hacen que sean referentes en mi vida y gracias a ellos ha crecido mi confianza en Dios.

Por fin he regresado al camino y trato de hacer las cosas lo mejor que puedo.

Me confirmo porque he entendido que Dios es importante en mi vida y en la vida de mi familia… Juntos trataremos de sentir de cerca a Jesús que camina a nuestro lado cada día.


Todo comenzó un día en el que mi novio me dijo: He pensado que ya es hora de formalizar nuestro amor. He hablado con el sacerdote para que hagamos la confirmación.

Estás seguro, le dije, y él me contestó que sí.

Así comenzamos a dar los pasos necesarios para preparar nuestra confirmación; con dudas, al principio, por mi miedo e inseguridad.

A medida que ha pasado el tiempo me fue gustando, aunque he tenido muchos sentimientos encontrados. Pero sé que ha sido la mejor decisión. Saber que, a pesar de todo, (yo soy un poco difícil en mi forma de pensar) podemos tener la fe y la certeza de que Dios siempre estará en nuestras vidas.

Cuando tomamos la decisión de que nuestro hijo se preparara para la Primera Comunión, me acuerdo que les dije que conmigo no contaran para eso.

Pero ahora, que ha pasado el tiempo, me hace una gran ilusión compartir con nuestro hijo esta nueva etapa en su vida, y también me hace mucha ilusión hacer la confirmación con mi novio para fortalecernos más en la fe en Dios y tener la oportunidad de conocer en el grupo personas maravillosas que nos han ayudado con sus consejos y dándonos ánimos.

Nos sentimos felices y contentos de dar este nuevo paso y pedirle a Dios que nos siga guiando para seguir adelante, a pesar de las dificultades.


Quiero dar gracias a Dios primeramente.
Me siento feliz por haber podido celebrar uno de los sacramentos que el Señor ha mandado en su palabra.

En mi caso esta linda aventura comenzó al revés, porque quien me enseñó y me ayudó a tomar la mejor decisión de prepararme para la confirmación fue mi hija. Ella llevaba un tiempo en catequesis preparándose para su comunión y compartió conmigo su alegría y enseñanzas recibidas en catequesis. Eso me motivó a mí a buscar al Selor.

Ahora que ya estamos terminando estoy con sentimientos encontrados. Feliz porque estoy haciendo lo que el Señor me ha mandado en su palabra y triste por dejar a gente maravillosa con la que me he encontrado y compartido momentos inolvidables.

Esperamos seguir, como dicen: esto solo es el comienzo del camino del Señor.

Agradecer a los catequistas por su ayuda y dedicación, por sus enseñanzas y por mostrarnos qué grande es el amor de Dios y su palabra, por quitarnos dudas que podíamos tener en nuestra vida.

Invito a todas aquellas personas que no han recibido los sacramentos a que se animen. No importa la edad, lo importeante es buscar a Dios, que para el Señor todos somos iguales y Él no deja a sus hijos. Siempre estará con nosotros.

Laura Maricela


Hola, mi nombre es Fabiola. Estoy muy alegre porque recibiré la fuerza del Espíritu Santo en el sacramento de la Confirmación.

Todo comenzó por un familiar que primero animó a mi hijo para que se preparase para Primera Comunión y luego me invitó a mí a participar en un grupo de Iniciación Cristiana de Adultos de la Parroquia en el que se estaba preparando para recibir la Confirmación.

Estoy muy agradecida con ella porque si no me hubiera animado creo que nunca lo hubiera hecho. El conocer más a Dios es algo maravilloso.

Cada sábado nos reunimos un grupo de adultos, con ellos he aprendido a ser mejor persona, a tener en cuenta a los otros y estar dispuesto a ayudarlos, a saber que si tienes un problema Dios está ahí, tener esos momentos de oración en grupo.

Espero que después de la Celebración de la Confirmación esto continúe, me gustaría seguir conociendo más de Dios.

Le doy gracias a mi catequista por habernos enseñado mucho y por guiarnos en el camino de la fe, y espero que no se canse de enseñar a más personas para que puedan recibir el sacramento.

También, gracias a los compañeros del grupo, espero que sigamos haciendo actividades y que esto no se termine aquí.

Les deseo lo mejor y que Dios les bendiga.

Fabiola


Siguiendo las indicaciones de la vida, vinimos directos a donde el destino parecía que nos llamaba desde hace tiempo. Todas las señales indicaban que estábamos en el sitio correcto y en el momento adecuado, sintiéndonos guiados por quien siempre ha guiado. Durante meses hemos venido los sábados a la parroquia donde nos vamos a casar y donde comienza en firme, y con buenos cimientos, el camino de nuestra familia y nuestro hogar, que con trabajo y cariño queremos construir. Venimos aprendiendo mucho y éste es sólo un comienzo, pero ya tenemos razones más que suficientes para decir:Gracias, a todos los que lo han hecho posible, Ahora y Siempre.

Sebas y Clara


Me llamo Perla Fátima Vásquez Vásquez. Soy de Bolivia. Este 5 de mayo gozaré de la presencia del Espíritu Santo en el sacramento de la Confirmación.

Desde que yo recuerdo, siempre he sabido de DIOS gracias a mi abuela Teonila que fue la que me enseñó a ir por el camino de Jesús. De pequeña iba todos los domingos a misa y siempre me gustaba leer las lecturas del evangelio.

Cuando tenía 14 años me leí todo el Antiguo Testamento y al ir leyendo cada libro me interesaba más y más saber de los que servían a Dios. Cuando tenía 17 años fui presidenta del grupo de jóvenes de la iglesia de mi pueblo. A los 18 fui a la capital a un encuentro juvenil de católicos, fue una experiencia inolvidable compartir conocimientos de Dios con los demás jóvenes. Con 19 años volví a ser presidenta de los jóvenes de mi iglesia, hasta que después me vine a España; ya no tenía una biblia en mano pero seguía rezando a Dios en las noches.

No conocía iglesias ni parroquias porque estaba recién llegada. A los 7 meses de mi estancia en España mi vida se derrumbó cuando Dios se llevó a una de las personas más importantes de mi vida y fue cuando renegué de ÉL. No entendía por qué se la había llevado. Estuve meses enojada con Dios y en las noches, en llantos, le preguntaba, ¿qué he hecho mal para que me hayas dado este golpe tan fuerte? Le decía que no seguiría más su camino. Y así fue como me alejé de Dios.

Hasta que después de un año de estar alejada, mi hermana la pequeña de 9 años tenía que recibir su Comunión y fue cuando mi madre me mandó a buscar una parroquia cercana a casa para inscribir a mi hermana en los grupos de catequesis.

Conocí a un sacerdote y nos dijo que necesitaba catequistas, pero yo por mis estudios no podía. Fue mi hermana Carla la que se ofreció para ser catequista y de ver cómo ella dedicaba su tiempo de catequista, lo feliz que la veía cada día, y que iba conociendo más a Jesús, algo que a ella antes no se interesaba tanto en la vida, me dije a mí misma: yo también quiero volver a intentarlo.

Desde entonces sentí que Jesús estaba en el fondo de mi corazón, pero que yo misma no lo quería aceptar y que era yo la que no quería decirle que nunca mi fe se desvaneció. Fue entonces cuando volví a amar más y más a JESÚS y le pedí perdón por haber renegado de ÉL.

La verdad es que, a pesar de todo, yo nunca dudé de su poder y sé que cuando yo lo necesito siempre está a mi lado y me guía por el buen camino para así llegar a su Padre, porque siento que él me ama y que nunca volvería a enfadarme con ÉL.

Así mi FE fue creciendo y creciendo como antes lo hacía.

Mis hermanas se confirmaron, yo quiero confirmarme este año también.
La asistencia, los sábados, a las reuniones para compartir conocimientos de Jesús con mis compañeros han sido momentos agradables.

Gracias de todo corazón a todos por estos 5 meses que hemos pasado juntos. Espero que esto no se acabe aquí, que seguiremos estando juntos en más actividades, les deseo lo mejor.

Y que Dios siempre nos acompañe.

Perla Fátima.

CONVIVENCIA

Cercana ya la fecha de Confirmación, intentando poner broche de oro a los cursos de preparación catequética, el grupo de confirmandos con sus catequistas tuvieron un encuentro intenso en los locales de la Residencia de los Claretianos en el ACTUR. Agradecemos a Beatriz su colaboración desinteresada.

Gracias Paloma, María y Mechor por vuestra cercanía y apoyo a este grupito de jóvenes al que habéis ayudado a crecer en su fe.

HUELLAS

En 1910 llegaron a Zaragoza las Franciscanas de la Inmaculada, una congregación dedicada al cuidado de los sordos a través del colegio ‘La Purísima’. Esta congregación también acomete, desde una posición callada y diligente, una magnífica labor pastoral. Entrevistamos a Piedad Domínguez, superiora de la comunidad, para conocerla más a fondo.

La congregación que hay detrás

La comunidad que hay detrás de ‘La Purísima’, un colegio-institución que llegó a Zaragoza en 1910 y que ha realizado desde entonces una labor callada y encomiable para con los sordos, son las Franciscanas de la Inmaculada. Una congregación fundada en 1886 y cuya misión es hacer la paz y el bien. “Ya lo decía nuestra fundadora”, afirma la hermana Piedad, superiora de la comunidad, “haced el bien y tratad a los más desfavorecidos. Por eso, ya desde nuestros orígenes nos dedicamos a los ciegos, sordos y leprosos, es decir, a los abandonados”.

La labor en Zaragoza

Desde su fundación en la capital, ‘La Purísima’ ha probado diferentes localizaciones hasta ubicarse en calle Corona de Aragón, pero su cometido siempre ha sido el mismo: atender a los sordos, y de estos, los que se encuentran en peor situación: “Cuando nuestros alumnos han conseguido el nivel de integración óptimo, se marchan definitivamente a los colegios ordinarios”, aclara la superiora, “y en el nuestro quedan los que se encuentran en una situación más desfavorecida, los que no han adquirido las competencias mínimas, los que viven en familias desestructuradas, pero aquí estamos para eso -y señala un letrero que se lee en una pared de la sala-: «atiende siempre al que llama a tu puerta»”.

El objetivo de ‘La Purísima’ con sus alumnos ha sido conseguir la oralidad en los sordos, con vistas a su integración social y a perfeccionar su lenguaje de signos, porque “ambos están ligados, cuanto más rico sea el oral, mayor lo será el de signos”, explica Piedad. “También preparamos a nuestros alumnos para la Primera Comunión. Este año la recibirán el 9 de junio en la capilla del colegio. Hasta hace un tiempo también preparábamos para la Confirmación. Sin embargo, como los chicos se van en cuanto están preparados, esta labor está parada. Pero queremos volver a retomarla”.

Una pastoral real con sordos

Poliana tiene 20 años, es sorda y de origen brasileño. Llegó a Zaragoza en edad adolescente y se incorporó a ‘La Purísima’ para acabar la secundaria. Ahora está estudiando allí una formación profesional básica. El pasado 20 de mayo, domingo de Pentecostés, recibió en el Sagrado Corazón los sacramentos de Iniciación cristiana, preparada por la catequista Marisa de la parroquia del Corazón de María.


Marisa comenzó esta aventura catequética “con miedo” porque no conoce la lengua de signos. Pero, como Poliana lleva aparato, se han entendido “suficiente”. Reconoce que esta experiencia le ha hecho crecer “muchísimo” y espera que esta labor no se quede aquí: “Hemos trabajado codo con codo y ha surgido la amistad entre nosotras. Poliana es una mujer que ha vivido su formación con mucho interés, no ha faltado a ninguna catequesis. Hace poco me operaron de la pierna y vino a mi casa a recibirlas”.

Marisa asegura que “la parroquia está deseosa y con las puertas abiertas para que surja un grupo de personas con esta misma necesidad. Además, durante este curso hemos tenido la suerte de contar con el servicio de las hermanas de la comunidad de ‘La Purísima’ que han traducido cada domingo la misa de las 13.00 h. al lenguaje de signos”.

POLIANA, brasileña, sorda y de 20 años, ha recibido una catequesis personalizada

¿El comienzo de un camino?

Salvando este caso, actualmente las iglesias de Zaragoza no disponen de este servicio de traducción. Por eso, la hermana Piedad confiesa que “estamos planteándonos realizar este servicio de manera estable dirigido a los católicos sordos de Zaragoza”, y añade que “sería maravilloso que arrancara en Aragón una activa pastoral de sordos y que algún sacerdote se preste para implicarse en ella”.

Recogido De IGLESIA EN ARAGÓN Nº 87 (Rocío Álvarez)


INCIACIÓN CRISTIANA658

SACRAMENTOS DE INICIACIÓN CRISTIANA 18

El domingo de Pentecostés, 20 de mayo, a las 18.00 h., se celebrará en la Parroquia del Sagrado Corazón la recepción de los sacramentos de iniciación cristiana de 21 adultos de nuestra diócesis.

Ainhoa, Ana, María Teresa, Carla, Poliana, Darío y Luis se han estado preparando en nuestra parroquia a lo largo de este curso.

Nos unimos a su alegría y rezamos por ellos.


ALGUNOS TESTIMONIOS


¿Qué ha supuesto para mí este curso?

En el grupo nos acogimos todos y todas muy bien y enseguida la tarde de los miércoles se convirtió en un espacio de aprendizaje y tranquilidad, donde he aprendido a extrapolar metáforas de la Biblia a la vida cotidiana, como es el caso de “La semilla de mostaza”.

He apreciado valores que, en ocasiones, se olvidan, como pueden ser ceder, ayudar a quien tenemos al lado, incluso al que está al otro lado del planeta, con gestos y actos muy sencillos que parten de la humildad y respeto por uno mismo y por los demás.

Concienciarse de aspectos que parecen muy simples como tener en mente que todos los trabajos tienen la misma validez, aceptación y todos ellos son necesarios, sin enaltecer unos sobre otros.

En mi caso, para mi función como maestra y educadora, este curso me ha permitido aprender a “educar en valores” desde una posición mucho más cercana, desde la práctica e interiorización de ellos y a su vez a educarme y sumergirme en los mismos.

En cuanto a los tres sacramentos, suponen para mí un camino, una manera de sentir, pensar y formar parte de la comunidad cristiana desde el interior, perteneciendo a lo comúnmente conocido como Iglesia.

Ana.


Lo primero de todo quiero dar gracias a Dios, por la maravillosa experiencia de los últimos meses, todo empezó con una visita a la parroquia de mi barrio, sentí que era la hora de confirmar mi amor por Dios y mi Fe.

Algo me empujaba a ir lo más rápido que pudiese y no perder mas tiempo, sentí que Dios me había estado esperando para continuar mi camino con el a mi lado, así que un día por la tarde, salí de casa corriendo, quedaba poco para que el despacho parroquial cerrase, y no sabía cuando tendría una tarde libre para volver a ir, pregunté cuando y como tenía que hacer para confirmarme.

Un tiempo después tuve la primera reunión con los que serían mis compañeros y compañeras, una felicidad inmensa me inundó, sabía que había hecho lo correcto y que en ese grupo tenía una segunda casa.

En todo este tiempo he aprendido muchas cosas sobre lo que significa pertenecer a la comunidad cristiana, cosas que creía que sabia pero que en verdad no había ni siquiera vislumbrado la mitad.

Estoy segura de que todavía me queda mucho por aprender, por eso doy gracias a Beatriz, mi catequista, que ha rejuvenecido la semilla del querer ser mejor y vivir la vida según la vivió Jesús.

Sentir que formas parte de algo tan grande es algo muy especial , un grupo que te aporta muchas cosas buenas, como la comunidad cristiana, es algo que se debe cuidar cada día.

Los valores que poseo desde niña gracias a la Iglesia me han hecho ser quien soy hoy en día, por todo ello no podría ser mas feliz que dando el paso de confirmar todo aquello en lo que creo y en lo que baso mi vida.

Ainhoa


Hoy quiero despedirme de vosotros de una forma especial, quiero agradecerles no solo el empeño y sus ilusiones por transmitirme el mensaje cristiano, sino también la paciencia que han tenido con mi persona desde el primer día, la confianza que me han dado y el tiempo que me han dedicado.

Parece mentira que ya haya pasado el tiempo tan rápido desde aquella primera catequesis, la recordaré con mucho cariño y ahora me doy cuenta de todo lo que hemos crecido espiritualmente en este tiempo. Era una experiencia nueva para mí y los nervios eran los protagonistas, pero hoy hemos sustituido esos nervios por sonrisas.

Sabemos que en Jesús podemos encontrar un amigo y en Dios un Padre, que nos recibirá siempre con los brazos abiertos y con todo su amor, alegría y regocijo como en la parábola del hijo pródigo.

Lc 15, 24 “porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado. Y comenzaron la fiesta”

Huber


TESTIMONIO DE CARLA AGUIRRE

Hola…

Primeramente quiero agradecer al grupo de confirmación por acogerme, es un grupo muy bonito, integrado por personas buenas y con corazones enormes, a Beatriz por enseñarnos a conocer más a Jesús, a la iglesia, la religión y muchas cosas más.

Ahora os cuento mi pase por el sacramento de la confirmación. Como sabéis las personas que me conocéis y las que no, soy catequista en la parroquia Corazón de María, nunca pensé llegar a serlo, es algo que me llena de orgullo y estoy muy contenta por ello.

El domingo 20 de mayo recibimos el sacramento de la confirmación. Va a ser un día muy importante en nuestra vida cristiana donde nos comprometemos a seguir a DIOS, a pesar de nuestros errores.

También es el comienzo de una vida cristiana donde nos preparamos para convertirnos en soldados de Cristo y para estar dispuestos a luchar de palabra y obra por nuestra FE.

Ha sido muy difícil llevar la vida rutinaria y en ella dedicarle más tiempo de lo normal al Señor, pero ha merecido la pena.

Por mi parte estoy muy contenta de confirmarme y con ganas de mostrar los dones del Espíritu Santo y de comenzar a seguir de verdad a JESÚS.

ME DESPIDO CON ESTA FRASE

Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. Mateo 7,7-8.


Mi nombre es Luis y soy agricultor en un pueblo cercano a Zaragoza.

Durante este curso he participado en la formación para confirmarme, en la Parroquia Corazón de María.

Fui bautizado de pequeño e hice la primera comunión. Cuando se confirmaron mis amigos no estaba seguro de querer hacerla, por lo que no la hice.

Pasados los años me he dado cuenta que confirmar la fe que me inculcaron mis padres era necesario en mi vida, así como volver al camino de los valores cristianos.

Este tiempo de catequesis con mis compañeros y con Beatriz, me ha servido para refrescar la Palabra de Dios que había escuchado en mi infancia y he aprendido que debo ayudar a los demás como buen cristiano.

Me ha encantado el grupo que hemos formado y echaré de menos los miércoles por la tarde, espero que nuestros caminos en la vida no se separen del todo.

Y por último, mi agradecimiento a todos los que me han ayudado en esta formación.

Luis.

ENTREGA DEL CREDO (CATECUMENADO)


ESCRUTINIO Y ENTREGA DEL CREDO

En el quinto Domingo de Cuaresma hemos tenido la celebración en el convento de las MM. Agustinas de santa Mónica.

El grupo que recibe catequesis en nuestra parroquia, ha participado en la misma, junto a los jóvenes de los otros grupos de la diócesis.

Os entrego la fe los Apóstoles, la fe de la Iglesia, el Credo que me esfuerzo en vivir y que da fuerza y sentido a mi vida.

El Credo no sólo hay que guardarlo en la memoria del corazón, hay que vivirlo y no basta con saber recitarlo.

Recibidlo como una luz que lleva veintiún siglos sin apagarse; y dad testimonio en vuestras casas, en vuestros trabajos, y en medio del mundo de esta fe luminosa que atraviesa la Historia.