DOMINGO 15ºB


Puccini compuso varias óperas famosas. En 1922 cuando está escribiendo Turandot, se le declaró un cáncer mortal.
Puccini dijo a sus discípulos: «Si yo no termino esta ópera, quiero que ustedes, mis discípulos, la terminen por mí». Poco después moría.
Sus discípulos pusieron manos a la obra y en 1926 se estrenaba en Milán.
Todo funcionó a la perfección y cuando se llegó al punto donde el maestro había terminado, el director se paró, se dirigió al público y llorando dijo: «Hasta aquí el trabajo del maestro».
Un gran silencio embargó teatro.
El director cogió la batuta y entre lágrimas y sonrisas exclamó: «Y aquí comienza el trabajo de sus discípulos».


MONICIÓN INICIAL

El Señor que viene a nosotros, viene también ahora y nos elige para anunciar el evangelio y ser sus testigos. No quiere nostalgias ni miedos ni alforja ni dinero ni disculpas ni lamentos sólo alegría y fe. ¿Estamos dispuestos a recibirlo? Nos disponemos a celebrar su presencia y su apoyo..


Acto penitencial

  • Tú que viviste en medio de nosotros como quien sirve: Señor, ten piedad.
  • Tú que predicaste el Evangelio de la esperanza: Cristo, ten piedad.
  • Tú que elegiste a los Apóstoles y discípulos por pura gracia: Señor, ten piedad.

Primera lectura

Lectura de la profecía de Amós (7,12-15):
En aquellos días, dijo Amasías, sacerdote de Casa-de-Dios, a Amós: «Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá; come allí tu pan y profetiza allí. No vuelvas a profetizar en Casa-de-Dios, porque es el santuario real, el templo del país.»
Respondió Amós: «No soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: «Ve y profetiza a mi pueblo de Israel.»»  Palabra de Dios


 


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,3-14):
Bendito sea Dios, Padre nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra.
Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria. Y también vosotros, que habéis escuchado la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación, en el que creísteis, habéis sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido, el cual es prenda de nuestra herencia, para liberación de su propiedad, para alabanza de su gloria.
                                     Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,7-13):
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
Y añadió: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.»
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Palabra del Señor


ORACIÓN UNIVERSAL

Dirijámonos ahora al Padre que nos ama, que nos escucha y desde antes de crear el mundo tiene un plan de amor y de felicidad para nosotros.
A cada petición vamos a decir: Muéstranos, Señor, tu misericordia.

1. Para que la Iglesia aligere su equipaje y se entregue con alegría y fidelidad a la misión que el Señor nos ha encomendado. OREMOS.
2. Para que el Señor guíe y sostenga el trabajo de los que rigen los destinos del mundo. OREMOS.
3. Para que el Señor suscite en nuestras familias abundantes vocaciones al servicio del Evangelio. OREMOS.

4. Para que el Señor ayude a nuestras comunidades a ser cordiales y fraternas OREMOS.
5. Para que el Señor admita a nuestros difuntos en la Asamblea de los Santos. OREMOS.
6. Para que el Señor renueve nuestra vocación cristiana y haga más delicado y atento nuestro amor. OREMOS.
Escucha, Padre, nuestras plegarias y llena el mundo entero de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

  1. Por la Iglesia: para que abunden en ella los profetas y apóstoles que presenten con fuerza y vitalidad el mensaje evangélico. Roguemos al Señor
  2. Por los gobernantes de todos los países y los responsables de la vida política y social para que permitan la libertad en la difusión del Evangelio en bien de todos. Roguemos al Señor.
  3. Por los enfermos, por los que viven en soledad, por los que tienen problemas, para que encuentren comprensión y cariño que les aumente la esperanza. Roguemos al Señor.
  4. Por los que disfrutan de unos días de vacaciones o los disfrutarán próximamente para que el descanso y el tiempo libre les ofrezcan espacios de convivencia y de encuentro con el Señor. Roguemos al Señor.
  5. Por todos nosotros para que nos sintamos enviados a anunciar el mensaje Jesús y dar testimonio de nuestra fe con nuestras palabras en nuestro ejemplo de vida. Roguemos al Señor.


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