DOMINGO XXX (A)

Jesús nos habla apoyándose en el A.T:Deuteronomio 6,4, “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y toda tu mente” y del Levítico el capítulo 18 “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.


Las disputas de Jesús con los hombres religiosos, los teólogos de su tiempo, son siempre disputas sobre religión.
Maestro, le preguntó, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?
Jesús tenía 613 mandamientos en el Antiguo Testamento para elegir. No invalida ninguno, simplemente prioriza para sus oyentes de ayer y de todos los tiempos..


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA 


MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días a todos y bienvenidos a esta fiesta.

En este domingo de celebración, Jesús nos dice que tenemos que actuar movidos únicamente por el amor a Dios y hacia los demás.

Sólo el amor debe guiar nuestros actos, y sólo el amor puede justificar lo que hagamos en nuestro día a día. Vamos a empezar nuestra celebración con alegría y cantando.

 

PETICIONES DE PERDÓN
1. Por las veces en que nos enfadamos y rechazamos a los demás en vez de ayudarlos. Señor, ten piedad.
2. Por las veces en que no nos comportamos como se comportarían los amigos de Jesús. Cristo, ten piedad.
3. Por las veces en que nos creemos mejores que los demás y despreciamos a los que no son como nosotros. Señor, ten piedad.


MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
La primera lectura nos recuerda que los preferidos de Dios son los más pobres, los que más le necesitan, y que hay que ayudarles para que descubran que Dios también los quiere. 

Lectura del libro del Éxodo (22,20-26):

Así dice el Señor: «No oprimirás ni vejarás al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto. No explotarás a viudas ni a huérfanos, porque, si los explotas y ellos gritan a mí, yo los escucharé. Se encenderá mi ira y os haré morir a espada, dejando a vuestras mujeres viudas y a vuestros hijos huérfanos. Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero, cargándole intereses. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar? Si grita a mí, yo lo escucharé, porque yo soy compasivo.»
                                                                                       Palabra de Dios

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
En esta segunda lectura, San Pablo felicita a los cristianos de una ciudad griega que se llamaba Tesalónica, los felicita por su fe y los invita a ser modelo para las demás comunidades.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,5c-10):

Sabéis cuál fue nuestra actuación entre vosotros para vuestro bien. Y vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la palabra entre tanta lucha con la alegría del Espíritu Santo. Así llegasteis a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya. Desde vuestra Iglesia, la palabra del Señor ha resonado no sólo en Macedonia y en Acaya, sino en todas partes. Vuestra fe en Dios había corrido de boca en boca, de modo que nosotros no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los detalles de la acogida que nos hicisteis: cómo, abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que nos libra del castigo futuro.

Palabra de Dios

MONICIÓN AL EVANGELIO
Y Jesús nos recuerda en el Evangelio que si somos amigos de Jesús nos importa todo lo que les pase a las demás personas.

Estemos atentos.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,34-40):

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?»

Él le dijo: «»Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser.» Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»

Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.»

                                                                           Palabra del Señor


PETICIONES

1. Por todos los que formamos la Iglesia, para que sea el amor y sólo el amor, el motor de nuestros actos hacia quienes nos necesitan. Roguemos al Señor.

2. Por los gobernantes de todos los países, que se comprometieron a trabajar para que no haya pobres en nuestro mundo, para que lo cumplan. Roguemos al Señor.

3. Por las familias en las que falta el amor porque la realidad que viven les ha hecho perder la esperanza, para que recobren la alegría de amar. Roguemos al Señor.

4. Por nosotros, niños y niñas de todo el mundo, para que sea Jesús quien guíe nuestros actos de ayuda, perdón, comprensión y solidaridad. Roguemos al Señor.

5. Por todos los padres y mayores que habéis venido hoy a esta Misa, para que, con vuestro amor hacia nosotros, vuestros hijos, nos ayudéis a acercarnos cada día más a Jesús de Nazaret. Roguemos al Señor.


SÍMBOLO-OFRENDA
Presentar el cartel con la Oración del Padre Claret y rezarla todos juntos con los gestos aprendidos.




Si el amor te escogiera 

Si el amor te escogiera y se dignara
llegar hasta tu puerta y ser tu huésped
¡Cuidado con abrirle e invitarle,
si quieres ser feliz como eras antes! 

Pues no entra solo: tras él vienen
los ángeles de la niebla. Tu huésped solitario
sueña con los fracasados y los desposeídos
con los tristes y con el dolor infinito de la vida. 

Despertará en ti deseos que nunca podrás olvidar,
te mostrará estrellas que nunca viste antes;
te hará compartir, en adelante
el peso de su tristeza divina sobre el mundo. 

¡Listo fuiste al no abrirle! y, sin embargo,
¡qué pobre, si lo echaste de un portazo! 

(S.R. Lysaght) 

DOMINGO XXIX (A) DOMUND

El domingo se celebra la Jornada Mundial de las Misiones,
el DOMUND, con el lema “ AQUÍ ESTOY, ENVÍAME»

PARA TRABAJAR CON LOS NIÑOS

La belleza que provocan los pequeños gestos humanitarios regenera el mundo, y el amor lo salva. (Luz Casal)


El domingo se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND, con el lema “Sé valiente, la misión te espera“.

El DOMUND es una Jornada universal que se celebra cada año en todo el mundo, el penúltimo domingo de octubre, para apoyar a los misioneros en su labor evangelizadora, desarrollada entre los más pobres.

Es, además, una llamada a la responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización. Es el día en que la Iglesia lanza una especial invitación a amar y apoyar la causa misionera, ayudando a los misioneros.

El año pasado España destinó 12.256.618,25 euros para atender 658 proyectos en 176 diócesis de 37 países.

La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión.


                                                DOMUND 2014: RENACE LA ALEGRÍA


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

Buenos días a todos y bienvenidos. La Iglesia celebra hoy, UN AÑO MÁS, el día del Domund, la jornada mundial de las misiones.
En nuestra reunión de hoy vamos a recordar a los misioneros y a pedir a Dios por ellos.
También vamos a pedir por nuestros catequistas, auténticos misioneros en nuestra parroquia.
Todos formamos parte de la Iglesia Misionera y debemos colaborar, pequeños y mayores, para dar a conocer a Jesús.
“¡No nos dejemos robar la alegría evangelizadora!” nos dice el Papa.
Estamos todos muy atentos.


PERDÓN:

1. Millones de personas no conocen a Jesús y su evangelio porque nadie se lo contado. Señor, Ten piedad.
2. No nos atrevemos a decir que somos amigos de Jesús y no invitamos a los amigos a catequesis. Señor, ten piedad.
3. Diez millones de niños mueren de hambre antes de cumplir los cinco años y sin conocer a Jesús. Señor, ten piedad.


LECTURAS

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (45,1.4-6):

Así dice el Señor a su Ungido, a Ciro, a quien lleva de la mano: «Doblegaré ante él las naciones, desceñiré las cinturas de los reyes, abriré ante él las puertas, los batientes no se le cerrarán. Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título, aunque no me conocías. Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí, no hay dios. Te pongo la insignia, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente a Occidente que no hay otro fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro.»

Palabra de Dios



Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,1-5b):

Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz. Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordarnos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo, nuestro Señor. Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que, cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda.
                                           Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,15-21):

En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta.
Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea. Dinos, pues, qué opinas: ¿es licito pagar impuesto al César o no?»
Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.»
Le presentaron un denario. Él les preguntó: «¿De quién son esta cara y esta inscripción?»
Le respondieron: «Del César.»
Entonces les replicó: «Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.»
                                                                                                                                                  Palabra del Señor
 

PETICIONES
1.Por todos los que enseñan la Palabra de Dios, para que sean transmisores alegres, testigos de su fuerza salvadora, y no se cansen de anunciar el Evangelio. roguemos al Señor.
Catequista
2. Por todos los niños y niñas que van a recibir catequesis para que sientan a Jesús como amigo y les acompañe siempre, roguemos al Señor.
Niño/a:
3. Por nuestros catequistas y todas las personas que nos ayudan en la catequesis, que aunque seamos unos trastos no se desanimen, y cuenten con nuestro cariño y el apoyo de Jesús. Roguemos al Señor.

4. Por todos los que han dejado su país y sus familias para ayudar a otros a vivir con dignidad y defender sus derechos. Roguemos al Señor.


OFRENDAS (SÍMBOLOS)
CARTEL:
Te traemos, Señor, nuestro cartel del Domund, lo hemos hecho tu equipo de catequesis.

Que nada ni nadie nos robe la alegría.


HUCHA:
Mira, Señor esta hucha queremos que sea el símbolo de la generosidad de todos para ayudar a los misioneros del mundo.


ESFERA:
Te presentamos toda la tierra, el mundo, con todas sus necesidades. Hoy te pedimos que llegue a los que aún no te conocen, el regalo de la fe y del evangelio.


ACCIÓN DE GRACIAS: (Niño)

Yo pensaba, Jesús, que las misiones eran cuentos donde había leones y cosas de esas.
Pero hoy me he dado cuenta que yo también puedo ser misionero siendo amigo tuyo sin avergonzarme de ello.
Gracias; Jesús por hacerme sentir misionero, cuando hago los deberes, cuando juego, cuando sonrío, cuando me acerco a los que no me caen bien, cuando vengo a catequesis.

Gracias, Jesús.


ORACIÓN

Virgen y Madre mía
ayúdanos a decir nuestro «sí»
ante la urgencia más imperiosa que nunca
de hacer resonar la Buena Noticia de Jesús.
Intercede por la Iglesia
para que nunca se encierre ni se detenga
en su pasión por la actividad misionera

Ayúdanos a resplandecer
en el testimonio de la comunión
de la fraternidad y la solidaridad,
de la fe ardiente y generosa,
de la justicia y el amor a los pobres,
para que la gracia del evangelio
llegue a los confines de la tierra
y ninguna periferia se prive de su luz.

Madre del evangelio viviente,
manantial de alegría para los pequeños,
ruega por nosotros. Amén


MENSAJE PAPA FRANCISCO

Queridos hermanos y hermanas,

Hoy en día todavía hay mucha gente que no conoce a Jesucristo. Por eso es tan urgente la misión ad gentes, en la que todos los miembros de la Iglesia están llamados a participar, ya que la Iglesia es misionera por naturaleza: la Iglesia ha nacido “en salida”. La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión. Se trata de una celebración de gracia y de alegría.

1. El evangelista cuenta que el Señor envió a los setenta discípulos, de dos en dos, a las ciudades y pueblos, a proclamar que el Reino de Dios había llegado,

2. Los discípulos estaban llenos de alegría, entusiasmados con el poder de liberar a las personas de los demonios. Sin embargo, Jesús les advierte que no se alegren tanto por el poder recibido, cuanto por el amor recibido: «porque vuestros nombres están escritos en el cielo» (Lc 10, 20). A ellos se les ha concedido la experiencia del amor de Dios, e incluso la posibilidad de compartirlo.

3. «Sí, Padre, porque así te ha parecido bien » (Lc 10, 21). La expresión de Jesús debe entenderse con referencia a su júbilo interior, donde la benevolencia indica un plan salvífico y benevolente del Padre hacia los hombres.

«La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 1).                                      

4.«El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 2).

La alegría del Evangelio nace del encuentro con Cristo y del compartir con los pobres. Animo, por tanto, a las comunidades parroquiales, asociaciones y grupos a vivir una vida fraterna intensa, fundada en el amor a Jesús y atenta a las necesidades de los más desf

avorecidos. Donde hay alegría, fervor, deseo de llevar a Cristo a los demás, surgen las verdaderas vocaciones. Entre éstas no deben olvidarse las vocaciones laicales a la misión.
Por eso es importante una formación adecuada, en vista de una acción apostólica eficaz.

 

5. «Dios ama al que da con alegría» (2 Cor 9, 7). La Jornada Mundial de las Misiones es también un momento para reavivar el deseo y el deber moral de la participación gozosa en la misión ad gentes
Queridos hermanos y hermanas, en esta Jornada Mundial de las Misiones mi pensamiento se dirige a todas las Iglesias locales. “¡No nos dejemos robar la alegría evangelizadora!” (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 83). Os invito a sumergiros en la alegría del Evangelio y a alimentar un amor capaz de iluminar vuestra vocación y vuestra misión. Os exhorto a recordar, como en una peregrinación interior, el “primer amor” con el que el Señor Jesucristo ha caldeado el corazón de cada uno, no por un sentimiento de nostalgia, sino para perseverar en la alegría. El discípulo del Señor persevera en la alegría cuando está con Él, cuando hace su voluntad, cuando comparte la fe, la esperanza y la caridad evangélica.

FRANCISCO

DOMINGO XXVIII (A)

 

 

El profeta Isaías describe el futuro del pueblo de Dios como una gran comida preparada por Dios para su familia. Imagen llena de risas, seguridad y abundancia. Imagen de toda la familia reunida en torno a la misma mesa.

….. “todas las gentes”, “todas las naciones”, “toda la tierra”, “salid a los caminos e invitad a todos los que encontréis”.

Dios incluye a todos en su amor, quiere que todos estén en comunión con Él.


SALUDO
Hemos venido a la eucaristía de hoy en respuesta a la invitación de Jesús, que a todos da la bienvenida a su banquete festivo, la Eucaristía.

Todos estaban invitados, pero no todos se han acercado.
Jesús nos pide que acojamos a todos y que hagamos lo posible para que se sientan con nosotros como en su propia casa.
¿Somos conscientes de que todos estamos invitados, incluso los débiles, los pobres y los tristes? Disfrutemos ahora nuestra celebración con el Señor.


PERDÓN
Líbranos, Señor, de nuestra apatía, de nuestras excusas y fáciles pretextos que nos impiden aceptar tu invitación. SEÑOR, TEN PIEDAD
No permitas que nos domine la tristeza, pues tú eres nuestra alegría y fortaleza. CRISTO, TEN PIEDAD
Guárdanos libres de todo lo que nos pueda dividir y guíanos por la vida con esperanza. SEÑOR, TEN PIEDAD

LECTURAS

Las lecturas de hoy son una invitación a acoger a Dios sin rechazarle nunca.
El profeta Isaías nos habla de la salvación que nos trae Dios, y explica esa salvación como un banquete de fiesta. San Pablo testimonia que todo lo puede con Jesús que le conforta.
En el evangelio Jesús se pone triste porque algunos rechazan a Dios, no acuden a su fiesta o no visten el traje de la gracia divina, de hijos de Dios.


Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (25,6-10a):

Aquel día, el Señor de los ejércitos preparará para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares enjundiosos, vinos generosos. Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el paño que tapa a todas las naciones. Aniquilará la muerte para siempre. El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros, y el oprobio de su pueblo lo alejará de todo el país. Lo ha dicho el Señor. Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; celebremos y gocemos con su salvación. La mano del Señor se posará sobre este monte.»

Palabra de Dios


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (4,12-14.19-20):

Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo: la hartura y el hambre, la abundancia y la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación. En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su espléndida riqueza en Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

                                                                                Palabra de Dios

Evangelio del domingo

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,1-14):

En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: «Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda.» Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: «La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.» Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: «Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?» El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: «Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.» Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.»

Palabra del Señor


OFRENDAS

SILLA VACÍA: Hoy traemos junto a ti esta silla vacía, por los que no están aquí en tu fiesta, por los que han preferido otras cosas que sentarse a la mesa contigo, y por nosotros que también a veces ponemos excusas y no acudimos a estar contigo y alimentarnos con el Pan que nos das.

 


PETICIONES

1. Para que el Señor reúna a todos los pueblos en una común alabanza a su nombre, roguemos al Señor.

2. Para que la vida de todos los cristianos irradie alegría y esperanza, y propicie una fiesta de felicidad para otros, roguemos al Señor.

3. Para que el Señor, que destruye la muerte, dé consuelo y fortaleza, a los que lloran la pérdida de seres queridos, roguemos al Señor.

4. Para que en la eucaristía el Señor sea la alegría y el vínculo de amor de todas nuestras comunidades cristianas, roguemos al Señor.

5. Por los gobernantes y dirigentes de la economía, para que el Señor los mueva a trabajar por un mundo más justo, en el que a nadie le falte el pan para vivir. ROGUEMOS AL SEÑOR

Señor, ¡Qué bueno estar todos juntos contigo! Que nuestros corazones se desborden de alegría y nos hagan compartir unos con otros todos los buenos dones con los que tú nos has enriquecido. Bendícenos en Jesucristo nuestro Señor.


ACCIÓN DE GRACIAS:

Gracias, Señor Jesús, por cada Eucaristía, donde nos ofreces tu pan y tu palabra y nos haces volver a revivir nuestra amistad contigo.
Gracias por los niños, por su sencillez. Ellos nos ayudan a acercarnos más a ti.
Gracias por esta asamblea reunida. Nos ha gustado el banquete que nos has preparado.
Durante la semana, mayores y pequeños, seguiremos sintiéndote muy cerca.

Gracias por todo, Señor Jesús.


CUANDO LAS OCUPACIONES IMPORTAN MÁS QUE LAS PERSONAS

Cuando mis ocupaciones son más importantes que la esposa, no tengo tiempo para ella.
Cuando mis ocupaciones son más importantes que los hijos, no tengo tiempo para ellos.
Cuando mis amigos son más importantes que mi familia, no tengo tiempo para estar en casa.
Cuando mis quehaceres son más importantes que la oración, no tengo tiempo para orar.
Cuando mis quehaceres son más importantes que Dios, no tengo tiempo para El.
Cuando mis quehaceres son más importantes que la misa, no tengo tiempo para ir.
Cuando mis intereses son lo más importante, no tengo tiempo para escuchar a los hijos.
Cuando mis intereses son lo más importante, no tengo tiempo para escuchar a mis padres.
Cuando mis intereses son lo más importante, no tengo tiempo para nadie.
Cuando mi cuerpo es lo más importante, no tengo tiempo para mi alma.

 

Lo importante es tener siempre una razón para justificar mis actitudes.
Lo importante es tener siempre una razón para no escuchar a nadie.
Lo importante es tener siempre una razón para que nadie me moleste y fastidie.

Y no se trata, muchas veces, de mala voluntad.
Se trata de nuestra escala de valores.
Se trata de no saber dar prioridad a lo esencial.

Por eso el problema no está en que sí tenemos fe y creemos en Dios. El problema está en qué lugar ocupa Dios en mi vida. Muchos decimos creer en Él, hasta es posible que así sea, el verdadero problema es que las cosas ocupen cada una su verdadero lugar.


NO IMPORTA

No importa que la mesa esté a punto si nos falta el apetito.

No basta
que el agua de la fuente esté fresca, si no tenemos sed.
que nos inviten, si no tenemos ganas de participar.
que nos hablen de belleza, si no tenemos ojos para verla.
que suene bonito la música, si no tenemos oídos para escucharla.
que el jardín tenga bellas rosas, si estamos ciegos.
que nos llamen, si no escuchamos la llamada.

No basta
que Dios hable, si el corazón no tiene interés en escuchar.

que Dios nos invite, si su mesa no nos dice nada.
que Dios nos regale el pan de la eucaristía, si no tenemos apetito de él.
que Dios nos cite cada domingo, si preferimos otras ocupaciones.
que Dios nos perdone, si nosotros no nos perdonamos.
que Dios nos ame, si nosotros no sentimos su amor.
que haya sol, si preferimos vivir en la oscuridad.
que amanezca, si preferimos seguir dormidos.
que los otros me amen, si yo no sé amar.
que yo quiera arreglar las cosas, si tú no quieres.

Cuando se pierde la sensibilidad, el sufrimiento del otro no dice nada.
Cuando se pierde la dignidad, todo da igual.


VENID A LA FIESTA

Hoy has preparado un banquete,
en tu amplia tienda de la alianza
levantada en esta tierra tuya y nuestra,
para que tu presencia no nos resultara extraña.

Ya está la entrada engalanada,
los jardines adornados,
las farolas y antorchas alumbrando
caminos, rincones y plazas,
las habitaciones dispuestas
y la sala del banquete preparada
con todo lo necesario para la fiesta,
porque la ocasión es única.
La mesa lista para el banquete
Todo en abundancia,
que a ti te gusta que sobre y no falte
cuando se va o se pasa por tu casa.
……
¡Venid a la fiesta! ¡Venid a la fiesta!,
se oye en pueblos y casas,
y como un eco resuena setenta veces siete
y llega a todos los corazones.
……………………………………………….
De la calle, de las plazas,
de los rincones más olvidados
y del reverso de la historia
llegarán tus invitados.
Serán cojos, ciegos y sordos,
hambrientos, pobres y presos,
ciudadanos y extranjeros,
emigrantes sin papeles,
hombres y mujeres, ancianos y niños
de toda raza, color y oficio,
que oyen a tus mensajeros
y se sienten sorprendidos.

Los que a nada sois invitados…
¡Venid a la fiesta!
Los que estáis solos y sin futuro…
¡Venid a la fiesta!
Los que tenéis hambre y no trabajo…
¡Venid a la fiesta!
Todos los despreciados y humillados…
¡Venid a la fiesta!
Los sin nombre y sin historia…
¡Venid a la fiesta!
Los que no sois sino recursos humanos…
¡Venid a la fiesta!
Los que sufrís la risa y la miseria…
¡Venid a la fiesta!
Los nadie de ahora y siempre…
¡Venid a la fiesta!
¡Vamos a tu fiesta, Señor!

Florentino Ulibarri


DOMINGO XXVII (A)

La parábola está colocada en medio de otras dos parábolas: la de los dos hijos (21,28-32) y la del banquete de bodas (22,1-14).

Juntas las tres parábolas contienen una respuesta negativa: la del hijo al padre, la de algunos campesinos al dueño de la viña, la de ciertos invitados al rey que celebra las bodas de su hijo.


¿Qué hará mi amigo ahora con su viña y los labradores?
¡Pues contarles, una y otra vez, la historia,
para ver si la entienden y se convierten,
y logra un final feliz, que es lo que él quiere!


A nosotros, esta parábola nos invita a no apropiarnos del nuevo Pueblo de Dios sino más bien a dar frutos de caridad, comunión y participación.

En la realidad actual son cada vez más las personas alejadas de la Iglesia y los rostros sufrientes en el mundo lo que significa que quizá estamos más ocupados en apropiarnos del pueblo de Dios que en dar frutos de justicia, solidaridad y fraternidad. (DAP 367).

Frente a una globalización económica que nos está destruyendo, sentimos un fuerte llamado para promover una globalización por la solidaridad, por la justicia y por el respeto a los ddhh (DAP 64).

Frente a una Iglesia en donde la mayoría de sus integrantes son solo espectadores, estamos llamados a una participación desde la elaboración y ejecución de los proyectos pastorales (213).


«Según F. Nietzsche, el mayor acontecimiento de los tiempos modernos es que «Dios ha muerto». Dios no existe. No ha existido nunca. En cualquier caso, los hombres estamos solos para construir nuestro futuro. »

La historia reciente de estos años comienza a descubrirnos que no le es tan fácil al hombre recoger la herencia de «un Dios muerto». Después de la declaración solemne de la muerte de Dios, son bastantes los que comienzan a entrever la muerte del hombre. Bastantes los que se preguntan como A. Malraux si el «verdugo de Dios» podrá sobrevivir a su víctima.

«Este hombre, frustrado en sus necesidades más auténticas, víctima de la «neurosis más radical» que es la falta de sentido totalizante para su existencia, atemorizado ante la posibilidad ya real de una autodestrucción total, ¿no está necesitado más que nunca de Dios? Pero, ¿ya encontrará entre los creyentes a ese Dios capaz de hacer al hombre más responsable, más libre y más humano?»

Textos de Pagola


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA 


                                   

 

  SALUDO

Hermanas y hermanos: Buenos días 

La Eucaristía de cada domingo tiene que ser una invitación a vivir como auténticos hijos de Dios.

Hoy, en el evangelio, Jesús nos vuelve a hablar de su viña. Nosotros somos esa “viña” del Señor, y Él ha hecho por cada uno de nosotros todo lo que es posible hacer, pero, a veces, los cristianos podemos decepcionar a Dios.

 Venimos a la Eucaristía a pedirle que nos ayude a podar todo aquello que impide nuestra amistad con El y nos impulse a salir adelante a pesar de las dificultades.


PETICIONES DE PERDÓN:

1. Señor, Jesús, por no habernos portado del todo bien contigo y con los demás,
PERDONA, PADRE DIOS.

2. Señor, por todas nuestras peleas y divisiones entre nuestros hermanos y amigos,
PERDONA, PADRE DIOS.

3. Señor, Jesús, por no trabajar lo suficiente y por no ayudar a nuestros compañeros y familiares cuando lo han necesitado, PERDONA, PADRE DIOS.


Un escorpión quería pasar al otro lado del río, pero no sabía nadar.

Le pidió a una rana que lo llevara, pero la rana tenía miedo a que la picara con su aguijón cuando estaban en el agua.
El escorpión le dijo que no haría tal cosa, pues entonces se moriría la rana y se ahogaría él también. La rana tomó al escorpión a su espalda, se echó a nadar al río, y cuando estaban en medio de la corriente el escorpión alzó su cola venenosa y la picó.
«¿Por qué has hecho eso? Ahora nos vamos a morir los dos» dijo la rana. Y el escorpión se excusó: «Lo siento mucho, querida rana…, pero es que yo «soy así».

La rana murió, pero el escorpión logró llegar cerca de la otra orilla muy fatigado. Un hombre se apiadó de él, lo tomó en su mano y le salvó la vida. Y el escorpión le picó en la mano.

El hombre sacudió la mano de dolor, y el escorpión cayó al agua. Entonces el hombre volvió a salvarlo con su mano…, y el escorpión volvió a picarle.

Cuando esto iba a suceder por tercera vez, alguien que había presenciado toda la escena le preguntó al hombre: «¿Por qué haces eso si cada vez que intentas salvarle te vuelve a picar?»

Y el hombre contestó: «Ya …, pero es que yo soy así».


PETICIONES:

1. Para que nuestro mundo, nuestra ciudad, nuestra familia, nuestra parroquia, sean un lugar donde todos nos sintamos a gusto y seamos felices…
Roguemos al Señor.
2. Para que logremos crecer a lo largo del curso, como personas y como cristianos. Roguemos al Señor.
3. Para que nos respetemos y no haya entre nosotros peleas, desprecios ni malos rollos y nos sepamos perdonar como Dios nos perdona. Roguemos al Señor.
4. Jesús quiere seguir siendo nuestro amigo, para que nunca olvidemos que Él camina con nosotros y nos acompaña siempre. Roguemos al Señor.


OFRENDAS:

MOCHILA: Jesús, te traemos una mochila que simboliza nuestro trabajo para sacar adelante este curso. Acepta en ella nuestra amistad y nuestro esfuerzo de cada día.

LIBROS DE CATE: Te traemos también los libros de catequesis que durante este curso nos van a ayudar a conocerte mejor. Queremos que no pase ningún día sin decirte Jesús que somos tus amigos.

CALIZ Y PAN: Que tu pan, Jesús, sea cada domingo alimento y fuerza de nuestro caminar y que sepamos compartirlo a lo largo del curso como hermanos.

 

testimonn

Ver más sobre testimonios:

INICIACIÓN CRISTIANA 20


ACCIÓN DE GRACIAS:

Gracias, Señor, por las vacaciones que nos has dado para disfrutar de nuestros amigos y nuestra familia.
Gracias por encontrarnos de nuevo todos en esta misa del domingo y por los amigos con quienes vamos a compartir este curso.
Gracias por todas las personas que van a ayudarnos a seguir creciendo, especialmente por nuestros padres.
Gracias, Señor, sabemos que tú nos acompañas siempre.
Ayúdanos para que sepamos responder a tu amistad, siendo trabajadores de tu viña y haciendo fructificar los dones que tú mismo has puesto en nosotros.

Gracias, Señor.


DOMINGO XXVI (A)

No se trata de hablar, prometer, quedar bien, sino hacer y cumplir lo hablado y prometido.

El evangelio no hace más que recordarnos lo que ya todos sabemos por experiencia.

PARÁBOLAS DE UN PADRE Y UN HOMBRE QUE TENÍAN DOS HIJOS:

1. Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo:
«Hijo, ve hoy a trabajar en la viña» Él le contestó: «No quiero.» Pero después recapacitó y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor» Pero no fue.

2. Un hombre tenía dos hijos; y el MENOR de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y le repartió los bienes.

EL MAYOR, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.

Una cosa es clara los hijos «jugando» con su libertad y el padre «conjugando» su misericordia.


EL CUENTO DEL DÍA

En un pueblo lejano, un rey muy anciano convocó a sus cinco hijos a una audiencia privada en la que les daría una importante noticia. Todos asistieron y el rey les dijo: «Os voy a entregar una semilla diferente a cada uno de vosotros. Al cabo de seis meses deberéis traerme la planta que haya crecido. El que presente la planta más bella heredará el trono».

Así hicieron todos, pero uno de los jóvenes plantó su semilla y no germinaba por más cuidados que la daba. Mientras, todos los demás no paraban de hablar de las hermosas plantas que habían crecido de sus semillas.

Llegó el momento y acudieron a su padre con sus preciosas y grandes plantas. Todos menos uno, que llevaba en la mano la semilla que su padre le diera seis meses atrás.

Cabizbajo, triste y muy avergonzado, se presentó el último ante su padre. Al ver el resto de los hermanos que no llevaba nada, hablaban entre ellos y se burlaban de él.

El alboroto fue interrumpido por la llegada del rey a la sala que, con atención, observó las cuatro plantas y la semilla, que permanecía en la palma de la mano de uno de sus hijos.

Se sentó en el trono y llamó a su lado al joven sin planta. «Aquí tenéis a mi heredero -dijo el rey ante el asombro de todos-. Eres sincero y valiente, pues fuiste el único que no cambió una planta crecida por una semilla infértil».

* Hoy sucede lo mismo. Pobres, ignorantes, mujeres, niños, laicos, obreros, indios, negros, presos, homosexuales, enfermos del sida, drogados, divorciados, herejes, ateos, parados, analfabetos, enfermos, es decir, todas las categorías de personas que son por lo general marginadas, como no perteneciente al círculo religioso, estas personas, muchas veces, tienen una mirada más atenta para percibir el camino de la justicia.


ANÉCDOTAS:

1. Martín Luther Kïng quería convencer a un grupo de personas de la necesidad de colaborar y pasar a los hechos.

Muchas veces había escuchado: “Pero yo… ¿qué puedo hacer?
Pidió que apagaran las luces y en tinieblas preguntó:
“¿Alguien puede ayudar a iluminarnos?

Todos permanecieron en silencio…
Sacó un mechero y lo encendió. Volvió a preguntarles : “¿Nos sirve para algo?”.

Luego añadió: “Sacad vuestro encendedor cada uno y encendedlo”. Todo se iluminó….


2. Cuenta una leyenda japonesa que un hombre murió y fue al cielo. Un guía le dio un tour en el Bus Turístico por el paraíso y, maravillado, dijo: esto es mucho más bello que nuestro universo.

En el recorrido vio una gran sala llena de estanterías y en las estanterías estaban alineadas miles y miles de orejas humanas.

¿Qué hacen tantas orejas humanas aquí?, preguntó.

El guía le comentó:

Estas orejas pertenecen a todos los católicos que durante su vida han escuchado la Palabra de Dios en miles de sermones, pero nunca la han puesto en práctica. Así que sólo sus orejas han subido al cielo.


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


ENTRADA.

Bienvenidos todos a la Eucaristía: No bastan las palabras… Podemos tener la tentación de conformarnos con palabras, sin pasar a los hechos. Decir “sí” con los labios y luego no practicar en la vida lo que decimos creer.

A todos se nos podría decir: “obras son amores, que no buenas razones”.
La Eucaristía de hoy nos compromete a “llamarnos” cristianos, y, sobre todo, a “vivir” como cristianos.

PERDÓN

1. Porque somos orgullosos y no vemos nuestras propias faltas. Señor, ten piedad.
2. Porque tenemos envidia de lo que tienen los demás. Cristo, ten piedad.
3. Porque nos gusta aparentar lo que no somos y despreciamos a los que no sean como nosotros. Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (18,25-28):

Así dice el Señor: «Comentáis: «No es justo el proceder del Señor». Escuchad, casa de Israel: ¿es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.»                                                                     
                                                                                              Palabra de Dios

Salmo

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2,1-11):

Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás. Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.                
                                                                                     Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (21,28-32):
En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: «Hijo, ve hoy a trabajar en la viña.»
Él le contestó: «No quiero.»   Pero después recapacitó y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor.» Pero no fue.

¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?» Contestaron: «El primero.»

Jesús les dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios.

Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis.»

                                                                                                   Palabra del Señor


PETICIONES

Señor, bendice y santifica nuestras familias

1. Por el Papa Francisco: que el Señor le sostenga en su ministerio al servicio de la unidad de todo el Pueblo de Dios, oremos:
2. Por aquellos que tienen la responsabilidad en el gobierno de las Naciones: que promuevan proyectos en favor de la familia, oremos:
3. Por las familias que por cualquier causa deben dejar sus tierras: que se abran para ellos senderos de caridad fraterna, oremos:
4. Por los abuelos: que el Señor les conceda ser sabios colaboradores de los padres en la transmisión de la fe y en la educación de los hijos, oremos:
5. Por los niños y jóvenes: que el Señor de la vida, sugiera proyectos educativos conforme a la visión cristiana de la vida, oremos:
6. Por nuestro país: Que acertemos a transitar por los caminos del diálogo y el consenso, más allá de nuestras diferencias como regiones. Que el día de hoy transcurra en paz. oremos:

Oh Dios, que no abandonas la obra de tus manos, escucha nuestras invocaciones: manda el Espíritu de tu Hijo a iluminar la Iglesia al comienzo del camino sinodal. Por Cristo nuestro Señor.


LO QUE VA DE HIJO A HIJO

Los hay que saben expresar muy dignamente
respeto y obediencia:
es lo que se espera de gente religiosa y prudente.
Pero se quedan en la caravana en la que estaban;
no les da la gana
de interpretar tus gestos, hechos y palabras.

Dicen sí, porque es la respuesta correcta,
pero no hacen nada
aunque la brisa sople con fuerza y en dirección buena.

Y los hay que, desde el principio, se rebelan
y no quieren ser
ni siervos, ni beatos ni hijos deudores.

Saben recapacitar para encontrar en camino,
respuesta adecuada,
para trabajar la viña y vivir como hijos.

Quizá, Señor, te agrade más la frescura y rebeldía,
nuestra libertad,
que las palabras adecuadas de una respuesta perfecta.

Quizá temas más nuestro ser e historia vacíos
de amor y vida
que todos nuestros cuestionamientos e impertinencias.

No sé lo que dije,
hace un instante…
pero he venido,
me has acogido
y estoy contento…
y muy satisfecho.

Florentino Ulibarri


 

QUE TU VIÑA, SEÑOR, NO SE DEBILITE

J.Leoz

Envíame, siempre que me necesites, Señor
y, si miro hacia atrás,
haz que vea el horizonte que me espera
Mándame, Señor, a trabajar en tu hacienda

….

Sí, amigo y Señor; quiero ir a tu viña
aunque a veces te traicione
aunque en ciertos momentos tenga miedo

¡Quiero ir a tu viña!

Y, si por lo que sea, Señor,
te digo “sí” y luego es “no”
perdóname, Tú sabes cómo soy

Sólo Tú, Señor, sabes de antemano
que no siempre mi respuesta es la más sincera
ni, otras tantas veces, la más acertada.

Pero, a pesar de todo, Señor
me comprometo y quiero ayudarte en tu viña
para que no se debilite
y siga germinando en abundancia;
para que no muera
y los hombres y mujeres de mi tiempo
puedan acercarse hasta ella
y cortar el racimo de la fe y de la esperanza
y puedan beber el vino del amor y del perdón.

Por eso, Señor, ayúdame…
quiero, que cuando Tú me envíes,
pueda salir a cuidar y trabajar la viña que Tú tanto amas.

Amén.

 


¡Soledad, soledad y siempre soledad!
Palabras, ruidos, ecos; almas, tristezas, nada:

apenas un deseo de vivir y de amar.

Los días se deshacen como nubes ligeras;
y como todo pasa, ¿dónde está la verdad?

Las ideas son chispas que descubren honduras,
y el placer más seguro, descansar, descansar.

El alma es como un pozo que contempla a una estrella
y que la siente dentro, sin tenerla jamás…

Las flores son tan bellas que duran un instante,
y el amor cuando nace, se alza a volar.

Y todo esto que digo, sólo son frases, humo
que el soplo de una noche de lluvia, apagará.

Hermano: estoy muy triste –¿me perdonas?– muy triste…

—¡Soledad, soledad y siempre soledad ¡

                                                                    Pedro Miguel Obligado
 



 

DOMINGO XXV (A)

A veces Jesús enseñaba cosas muy raras, difíciles de entender y la gente se quedaba sorprendida.

Nosotros, tratantes de derechos y deberes, no intentemos reprochar a Dios que sea bueno y misericordioso.


Un poquito de música


Dame tus ojos quiero ver
dame tus palabras quiero hablar, dame tu parecer.
Dame tus pies yo quiero ir, dame tus deseos para sentir,
dame tu parecer.

Dame lo que necesito, para ser como Tú.
Dame tu voz dame tu aliento toma mi tiempo es para ti
dame el camino que debo seguir
dame tus sueños tus anhelos, tus pensamientos, tu sentir
dame tu vida para vivir.

Déjame ver lo que tu ves
dame de tu gracia, tu poder, dame tu corazón.

Déjame ver en tu interior para ser cambiado por tu amor,
dame tu corazón.
Dame lo que necesito para ser como Tú

 


La justicia es dar a cada uno lo suyo. tanto he trabajado y fructificado, tanto debes pagarme. Hasta que llega Jesús y nos habla de una justicia injusta, una justicia que es la de Dios, donde lo que reina es la BONDAD, LA GENEROSIDAD… Una justa injusticia.

Jesús «provocando» de nuevo. Apartado del grupo, con su calculadora, echando cuentas con saldo positivo para los últimos.
Los cristianos viejos y asiduos a actos religiosos, tendremos nuestra paga, no hay que preocuparse. El problema surge cuando observamos la alegría que llevan los que son más felices que nosotros aunque se hayan apuntado más tarde a la marcha de la fe.

No será que estos últimos trabajaron con más ilusión, el Señor se enteró y les pagó igual… (pero más).

FRASE:…probablemente, más de un cristiano se escandalizaría todavía hoy al oír hablar de un Dios a quien no obliga el Derecho canónico, que puede regalar su gracia sin pasar por ninguno de los siete sacramentos y salvar, incluso fuera de la Iglesia, a hombres y mujeres que nosotros consideramos perdidos» ( José Antonio Pagola)


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO:

Hoy Dios sigue llamando a hombres y mujeres a formar parte de una comunidad para que se integren en su proyecto de construir un mundo más justo y más humano y una vida más digna para todos. Celebremos la presencia de Jesús en nuestra comunidad  y pidámosle que nos conceda descubrirlo y amarlo en nuestros hermanos. Que esta Eucaristía nos ayude a ser capaces de alegrarnos de la suerte de los otros y a esperar todo de la misericordia de nuestro Dios y Padre.

PERDÓN:
1. Porque nos comparamos con los demás… Señor, ten piedad.
2. Porque cuando tenemos problemas con los demás nos olvidamos que ellos también tienen corazón.
Cristo, ten piedad.
3. Porque somos envidiosos. Señor, ten piedad.

Primera lectura
Escucharemos un texto del profeta Isaías. El profeta viene a decirnos que los planes y pensamientos de Dios y su manera de actuar contrastan  con las actitudes humanas.
 
 
Lectura del libro de Isaías (55, 6-9):
Buscad al Señor mientras se le encuentra, invocadlo mientras esté cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón. Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos –oráculo del Señor–. Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros, mis planes que vuestros planes.
                                                   Palabra de Dios

Segunda lectura
Pablo, desde la cárcel, escribe la carta a los filipenses, la muerte le parece una ganancia. Es consciente de que mientras viva en este mundo hace un gran servicio a Cristo y a los creyentes, y está dispuesto a continuar hasta que Dios quiera.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (1,20c-24.27a):

Cristo será glorificado en mi cuerpo, sea por mi vida o por mi muerte. Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir. Pero, si el vivir esta vida mortal me supone trabajo fructífero, no sé qué escoger. Me encuentro en ese dilema: por un lado, deseo partir para estar con Cristo, que es con mucho lo mejor; pero, por otro, quedarme en esta vida veo que es más necesario para vosotros. Lo importante es que vosotros llevéis una vida digna del Evangelio de Cristo.
Palabra de Dios

Evangelio

La parábola del amo generosos que  vamos a escuchar es exclusiva del evangelista Mateo y está situada en la etapa final del camino de Jesús desde Galilea hasta Jerusalén.  Los dones que Dios nos da no dependen de nuestro trabajo y nuestros méritos, sino que él actúa con generosidad inesperada.

Lectura del Santo Evangelio Según San Mateo (20,1-16):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: «Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.» Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: 

«¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?» Le respondieron: «Nadie nos ha contratado.» Él les dijo: «Id también vosotros a mi viña.» Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: «Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.» Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: «Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.» Él replicó a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?» Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»
                                                          Palabra del Señor

PETICIONES:
1. Por la Iglesia. Por el Papa Francisco. Para que intentemos llevar el mensaje del Señor a todos los pueblos de la tierra. Roguemos al Señor.
2. Por los responsables de la economía, que tengan la imaginación necesaria para solucionar el problema de la mayoría empobrecida. Roguemos al Señor…
 3. Por los parados. Por los que no tienen trabajo. Para que sea posible un bienestar donde todos podamos vivir en paz y en igualdad. Roguemos al Señor.
4. Por los sacerdotes, catequistas, padres y madres de familia, niños de catequesis, que estemos dispuestos a trabajar para hacer un mundo mejor y como Dios manda. Roguemos al Señor.
5. Por los que celebramos esta eucaristía para que nos demos en la medida que podamos a los más necesitados. Roguemos al Señor.


          LA GRATUIDAD

1. Un día, un muchacho muy pobre -vendedor de puerta a puerta para pagar sus estudios- se encontró con sólo diez centavos en su bolsillo y tenía mucha hambre. Entonces decidió que en la próxima casa pediría comida.

Una linda y joven muchacha abrió la puerta y sólo se atrevió a pedir un vaso con agua. Ella pensó que él estaba hambriento y le trajo un gran vaso con leche. Lo bebió lentamente y luego preguntó: ¿Cuánto le debo?
– No me debe nada -le respondió-. Mi mamá nos enseñó a no aceptar nunca pago por bondad… Él dijo:
– Entonces se lo agradezco de corazón.
Howard Kelly, no sólo se sintió más fuerte físicamente, sino también en su fe en Dios y en la humanidad.

Años más tarde, esa joven enfermó gravemente. Los doctores de la localidad estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron a la gran ciudad, donde llamaron a especialistas para que estudiaran su rara enfermedad. Uno de esos especialistas era el doctor Howard Kelly. Al leer el nombre del pueblo de donde venía la muchacha, una extraña luz brilló en sus ojos. Inmediatamente se levantó. Vestido con su bata de doctor, fue a verla y la reconoció inmediatamente. Luego, volvió a su consultorio, determinado a hacer lo imposible para salvar su vida. Desde ese día le dio atención especial al caso.
Después de una larga lucha, la batalla fue ganada. El doctor Kelly pidió a la oficina de cobros que le pasaran la cuenta final para darle su aprobación. La leyó, luego escribió algo en la esquina y la cuenta fue enviada al cuarto de la muchacha. Ella sintió temor de abrirla, porque estaba segura de que pasaría el resto de su vida tratando de pagarla. Finalmente la leyó, y algo llamó su atención en la esquina de la factura, donde se leían las siguientes palabras:

«Pagado por completo con un vaso de leche.» Firmado: doctor Howard Kelly.


2. Un sacerdote llegó al cielo y San Pedro lo coloca en un rincón y a un taxista lo coloca en la sección V.I.P.
El sacerdote dice: Perdón San Pedro, pero yo que prediqué toda una vida la palabra de Dios, ¿no cree usted que yo merezco un sitio mejor que el del taxista?
Y San Pedro le dice: es que cuando tú predicabas la gente dormía a pierna suelta, en cambio el taxista cuando conducía a toda velocidad, la gente oraba sin parar.


3. El obrero de una constructora vuelve a casa y le cuenta a su mujer que el andamio en el que trabajaba con otros tres obreros se ha venido abajo y a causa de la caída los tres han muerto y que gracias a Dios, sólo se ha salvado él, y que a causa del accidente, el empresario deberá desembolsar 50 millones de pesos para cada una de las familias de las víctimas.

Ante tal noticia, su mujer le dijo: Te das cuenta…Cuando hay algún dinero que ganar, tú siempre te quedas por fuera…


ORACIÓN:

Querido Dios, Papá de todos,
enséñanos a vivir como hermanos,
sin peleas ni discusiones, sin divisiones ni diferencias.

Ayúdanos a ver en cada persona el rostro de Jesús.
Que seamos capaces de amar sin fijarnos en el color de la piel,
el colegio donde uno va, el barrio donde uno vive,
la cara que uno tiene, o los amigos con los que se junta.

Que aprendamos a amar a todos los que nos rodean
porque todos somos hermanos, hijos del mismo Padre Dios.


A TU MANERA

Saliste, Señor,
en la madrugada de la historia
a buscar obreros para tu viña.
Y dejaste la plaza vacía
–sin paro–,

ofreciendo a todos trabajo y vida
–salario, dignidad y justicia–.

Saliste a media mañana,
saliste a mediodía,
y a primera hora de la tarde
volviste a recorrerla entera.
Saliste, por fin, cuando el sol declinaba,
y a los que nadie había contratado
te los llevaste a tu viña,
porque se te revolvieron las entrañas
viendo tanto trabajo en tu hacienda,
viendo a tantos parados que querían trabajo
-salario, dignidad, justicia-
y estaban condenados todo el día a no hacer nada.

A quienes otros no quisieron
tú les ofreciste ir a tu viña,
rompiendo los esquemas
a jefes, patrones, capataces, obreros y esquiroles…,
a los que siempre tienen suerte
y a los que madrugan para venderse
o comprarte… ¡quién sabe!

Al anochecer cumpliste tu palabra.
A todos diste salario digno y justo,
según el corazón y las necesidades te dictaban.
Quienes menos se lo esperaban
fueron los primeros en ver sus manos llenas;
y, aunque algunos murmuraron,
no cambiaste tu política evangélica.
Señor, sé, como siempre,
justo y generoso,
compasivo y rico en misericordia,
enemigo de prejuicios y clases,
y espléndido en tus dones.
Gracias por darme trabajo y vida,
dignidad y justicia
a tu manera…,no a la mía.

Florentino Ulibarri


 

DOMINGO XXIV (A)

PERDONAR ES, TAMBIÉN,
LIBERARSE DE UN DOLOR INÚTIL

Si no perdonamos de corazón a quienes nos han ofendido, qué sentido tiene rezar el Padrenuestro. Dios siempre será más misericordioso que nosotros.

El capítulo 18 del evangelio de Mateo es conocido como el discurso eclesial, el discurso de la comunidad, de la vida de los creyentes.

El perdón, perdonar, para los seguidores de Jesús es una realidad vital, es el corazón del evangelio, es un estilo de vida.

 

PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO:

El Señor nos reúne de nuevo en el domingo y se hace presente en medio de nosotros al celebrar la Eucaristía.

Jesús nos va a plantear hoy la radicalidad del perdón. Los cristianos, como miembros de una Iglesia e hijos de Dios nos sabemos ya perdonados. A la vez, estamos necesitados de perdón. Pero no podemos pedir perdón a Dios y sentirnos perdonados, si nosotros no hacemos lo mismo con nuestros hermanos.

Disponemos nuestro corazón para este encuentro con el Señor y con los hermanos.


PERDÓN
1. El perdón es abrirle de nuevo la puerta del corazón a alguien…. SEÑOR, TEN PIEDAD
2. El perdón es decirle de nuevo: Te quiero. Me importas….Te necesito en mi vida…. CRISTO, TEN PIEDAD
3. El perdón es curar su herida y la nuestra ….Unir manos y corazones… SEÑOR, TEN PIEDAD.


Primera Lectura.
Dios, que siempre perdona, debe ser nuestro modelo.

Lectura del libro del Eclesiástico (27,33–28,9):

Furor y cólera son odiosos; el pecador los posee. Del vengativo se vengará el Señor y llevará estrecha cuenta de sus culpas. Perdona la ofensa a tu prójimo, y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas. ¿Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor? No tiene compasión de su semejante, ¿y pide perdón de sus pecados? Si él, que es carne, conserva la ira, ¿quién expiará por sus pecados? Piensa en tu fin, y cesa en tu enojo; en la muerte y corrupción, y guarda los mandamientos. Recuerda los mandamientos, y no te enojes con tu prójimo; la alianza del Señor, y perdona el error.
                                                                      Palabra de Dios

Segunda Lectura
Acabamos hoy el último fragmento de la importante carta de San Pablo a los Romanos, que durante muchos domingos hemos venido leyendo. Nos invita a caminar juntos, pues en la vida y en la muerte, somos del Señor.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (14,7-9):
Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos.
                                                         Palabra de Dios

Evangelio
Jesús en el Evangelio nos aclarará las dudas que tenemos sobre cómo hemos de perdonar. Nos resulta más fácil ser perdonados que otorgar nuestro perdón.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,21-35):

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»
Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.» El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes.» El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.» Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: «¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?» Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»
                                                                    Palabra del Señor


PETICIONES

•Por la Iglesia, para que sea signo visible del perdón que Dios nos regala cada día. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por los que viven continuamente en las profundidades del odio y del rencor, para que el Señor los ilumine y puedan experimentar la liberación y el gozo de vivir la paz y la reconciliación. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por las víctimas de la violencia, el terrorismo, las guerras y sus familias. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por los gobernantes de pueblos y naciones, para que no olviden que su misión es servir a sus ciudadanos, velando por la paz y el bienestar de todos. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por los maestros y educadores, para que con su labor ayuden a construir un mundo de hombres y mujeres libres, conscientes y generosos. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos haga experimentar la alegría de sentirnos acogidos, amados y perdonados por Dios y llevemos esos sentimientos a nuestra vida diaria. ROGUEMOS AL SEÑOR.


Historias para el camino del perdón

Un exitoso judío, que había estado
en un campo de concentración nazi,
se enteró de que su más querido compañero de aquellos tristes días
se hallaba enfermo y solo.

Lo buscó y lo halló en la miseria.

—¿Ya perdonaste a los nazis? le preguntó en un momento.
—No, contestó el moribundo con vehemencia
de ninguna manera. Todavía los odio con toda el alma.
—Entonces, —concluyó el visitante— te tengo una
mala noticia: ellos todavía te tienen prisionero.


A una señora que celebraba sus bodas de oro de matrimonio le preguntaron sus hijos por el secreto de su largo y feliz matrimonio.
La señora les contestó: El día de mi boda decidí hacer una lista de las 10 faltas de mi marido que pasaría por alto para salvar mi matrimonio.
¿Y cuáles fueron esas 10 faltas de la lista?
A decir verdad nunca escribí la lista. Pero cada vez que mi marido hacía algo que me molestaba y que me subía por las paredes le decía: tienes suerte, bandido, porque eso no está en mi lista.


Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo
para el otro, y por eso, no queremos perdonar.
Pero, pensemos: ¿ quién sufre: el que odia o el que es odiado?

El resentimiento destruye sólo al resentido.
Por eso es una locura odiar: es como un veneno que tomamos a diario, a gotas, y que finalmente nos termina envenenando y sin saber ya vivir sin él.

Además la falta de perdón te ata a las personas que odias desde el resentimiento. Te encadena a quien quieres separar de tu vida.

Perdonar no significa darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos y sentimientos negativos que nos causaron dolor o enojo. Es dejar de cargar un peso inútil, que bloquea nuestra alegría y tranquilidad.
Es dejar cicatrizar una herida y no estarla abriendo constantemente por autocompasión.


SIGNIFICADO DE LOS NÚMEROS

En el antiguo pueblo de Israel los números no sólo servían para contar.
Algunos expresaban situaciones profundas.
En el antiguo pueblo de Israel
el número 4 era el número de la Tierra,
porque cuatro son los puntos cardinales.
El número 3 era el número
del cielo,
porque un triángulo siempre tiene un vértice hacia lo alto.

El número 7, al ser suma de 4 + 3,
significaba la perfección; todo lo
que hay en cielo y tierra.

Era un número relacionado con el descanso,
porque Dios creó el mundo en seis días y descansó el séptimo.
Por este motivo los judíos no trabajaban en sábado.

El número 12 era el número del
Pueblo de Israel, porque estaba formado por 12 clanes o tribus.

Perdonar «setenta veces siete» no significaba hacerlo 490 veces, sino siempre, siempre.


Señor, enséñanos a perdonar
siempre y a todos.
Aleja de nuestra vida la venganza.
Que abramos las manos
en señal de amistad y de paz.
Aleja las envidias que nos separan.
Líbranos del egoísmo de caminar
pensando tan sólo en nosotros.
Señor, que nuestros oídos
estén abiertos para escuchar
la llamada de tu voz
que nos invita a ser como Tú:
misericordiosos
y dispuestos al perdón.


DOMINGO XXIII (A)

DOMINGO DE LA CORRECCIÓN FRATERNA


La tribu Babemba de Sudáfrica celebra el siguiente ritual para corregir la conducta criminal o antisocial de sus miembros.

Si un miembro de la comunidad actúa irresponsablemente se le coloca en la plaza del pueblo. El trabajo cesa, y todos los hombres, mujeres y niños forman un gran círculo alrededor del acusado. Y uno a uno, incluidos los niños van diciendo las virtudes y todas las cosas buenas que el acusado ha realizado.

No se puede ni mentir ni exagerar ni inventarse nada. No se puede decir ninguna cosa negativa del acusado.

La ceremonia dura un par de días hasta que todos han tenido la oportunidad de contar sus bondades.

Al final el círculo se rompe, la fiesta comienza y la persona es acogida de nuevo en la comunidad. El acusado se siente fortalecido y animado a vivir de acuerdo con las normas e ideales de la comunidad.


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTIA


SALUDO
«Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». Lo escucharemos hoy en el evangelio. Jesús nos hace el encargo de preocuparnos de nuestros hermanos que no actúan como deben o se alejan de la fe, pero no de juzgarlos.

Reunidos en el nombre del Señor, celebramos la Eucaristía con el convencimiento de que las palabras de Jesús se están cumpliendo: «Dónde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.

PERDÓN
Tú, Señor, que nos enseñas a corregir a quien se equivoca. SEÑOR, TEN PIEDAD.
Tú, Señor, que te diriges al Padre para pedir por todos nosotros. CRISTO, TEN PIEDAD.
Tú, Señor, que estás en medio de nosotros cuando nos reunimos en tu nombre. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Gloria
Nos unimos a toda la creación y toda persona que desea alabarte, rezando: Gloria a Dios…

Oración colecta
Señor, nos hemos reunido en tu nombre, no de manera aislada, sino como un grupo de personas que desea encontrar a tu Hijo Jesús; no permitas que nos reunamos dispersos, ni enfrentados,
descalificándonos unos a otros, sino que seamos hermanos reunidos en el nombre del mismo JNS.


LECTURAS

Primera Lectura.
Las palabras del profeta tenían más fuerza en las pequeñas comunidades donde todos se conocían, pero hoy las dirige a nosotros, aquí y ahora, para que seamos llamada con nuestra vida para otros hermanos alejados.

Lectura de la profecía de Ezequiel (33,7-9):

Así dice el Señor: «A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte. Si yo digo al malvado: «¡Malvado, eres reo de muerte!», y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre; pero si tú pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida.»
                                                Palabra de Dios


Segunda Lectura

San Pablo nos dirá que el amor al prójimo abarca el cumplimiento de todos los mandamientos, y sin este amor, su cumplimiento estará vacío.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (13,8-10):

A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a tí mismo.» Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.
                                                                     Palabra de Dios

Evangelio

Jesús en el Evangelio nos marca unos valores y un proceso para regir la comunidad.
Puestos de pie cantamos aleluya.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»
                                                                                Palabra del Señor


PETICIONES
En nombre de Jesús presentemos nuestras plegarias al Padre.
Oremos diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

1. Por todas las iglesias cristianas: católicos, protestantes,
anglicanos, ortodoxos. Que llegue pronto el día en el
que podamos compartir el pan y el cáliz de una misma
Eucaristía, OREMOS

2. Por los cristianos y cristianas que tienen responsabilidades en la vida política, económica o social. Que actúen siempre con los criterios del Evangelio, al servicio de la dignidad y la justicia que Dios quiere para todos, OREMOS

3. Por los niños y niñas que tienen que trabajar ya de pequeños y no pueden jugar y educarse como merecen. Que sean liberados de esta situación dolorosa y puedan crecer felices, OREMOS

4. Por los que están detenidos en las cárceles, sea cual sea la causa. Que tengan la ayuda necesaria para rehacer su vida e iniciar un nuevo camino, con paz y afecto, OREMOS

5. Por todos los pueblos que estos días están sufriendo los efectos de muerte y destrucción de la naturaleza, OREMOS


PETICIONES (2)
Agradecidos porque sabemos que Jesús está es medio de nosotros siempre que nos reunimos en su
nombre, le contamos al Padre las necesidades de nuestro mundo y las personales.

1- Para que los creyentes nos empeñemos en edificar una Iglesia más cercana a la sociedad de hoy, en la que se acoja, se escuche y se acompañe a quienes viven sin rumbo, sin conocer el amor ni la amistad. Roguemos al Señor.

2.-Por quienes viven haciendo daño a su alrededor; para que se encuentren con alguien que con cariño, les haga una crítica amistosa y noble, y puedan volver a la razón y a la bondad. Roguemos al Señor.

3.-Por los políticos, funcionaros, maestros, abogados, sacerdotes, catequistas, personal sanitario, que trabajan en la atención a las personas, para que lo hagan con respeto, honradez y delicadeza. Roguemos al Señor.

4.-Por los cristianos que están sufriendo una trágica persecución en diferentes países, para que se
mantengan firmes en la fe y las instituciones internacionales reaccionen y hagan respetar la Defensa de Derechos Humanos. Roguemos al Señor.

Escucha, Padre, nuestra oración. Por Jesucristo, nuestro Señor.


LOS CRISTIANOS EN EL MUNDO

De la Carta a Diogneto (Cap. 5-6; Funk 1, 317-321)

«Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de hombres.

Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña es patria para ellos, pero están en toda patria como en tierra extraña. Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en común, pero no el lecho.

Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el Cielo. Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo, y abundan en todo. Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y bendicen; son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen el bien, y son castigados como malhechores; y, al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida. Los judíos los combaten como a extraños y los gentiles los persiguen, y, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad.

Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. El alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está encerrada en la cárcel del cuerpo visible; los cristianos viven visiblemente en el mundo, pero su religión es invisible. La carne aborrece y combate al alma, sin haber recibido de ella agravio alguno, sólo porque le impide disfrutar de los placeres; también el mundo aborrece a los cristianos, sin haber recibido agravio de ellos, porque se oponen a sus placeres.

El alma ama al cuerpo y a sus miembros, a pesar de que éste la aborrece; también los cristianos aman a los que los odian. El alma está encerrada en el cuerpo, pero es ella la que mantiene unido el cuerpo; también los cristianos se hallan retenidos en el mundo como en una cárcel, pero ellos son los que mantienen la trabazón del mundo. El alma inmortal habita en una tienda mortal; también los cristianos viven como peregrinos en moradas corruptibles, mientras esperan la incorrupción celestial. El alma se perfecciona con la mortificación en el comer y beber; también los cristianos, constantemente mortificados, se multiplican más y más. Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado, del que no les es lícito desertar.»

 


HAZLO CON AMOR

Si tengo defectos y dificultan mi camino
ayúdame a superarlos….pero con amor.

Si avanzo en la dirección equivocada 
indícame el camino verdadero….pero con amor.

Si hay algo que de mí no te gusta y te hiere
házmelo saber….pero con amor.
Si mi vida se dispara hacia un túnel sin salida
adviértemelo….pero con amor-
Si soy egoísta o vanidoso
si la envidia no me deja ser feliz
si tengo mil vicios o caídas
dímelo….pero con amor.

Si soy como no tengo que ser,
no pretendas que sea como tú,
pero si tú vives en la verdad y yo en la mentira
dime cómo se sale de ella….pero con amor.

Si me falta corazón y caridad
reza por mí…..pero hazlo con amor.
Si estoy mal conmigo mismo y con los demás
si me encuentro agarrotado por la soberbia
si hace tiempo que perdí el norte de mi existir
mírame a los ojos….pero hazlo con amor.

Si pensamos de forma diferente
si crees que podemos caminar juntos
si todavía confías en mí,
lo intentemos de nuevo…..pero con amor.

Pero una cosa te digo:
Si piensas que, sólo soy yo, el que fallo
Si crees que, soy sólo yo, el falto de caridad
Si crees que tú eres el santo, el bueno y el sabio,
no me digas entonces nada…

Porque es cuando me daré cuenta
De que tú tampoco dejas actuar a Dios.
Dime lo que quieras…
pero eso sí…hazlo con amor.
Amén

Javier Leoz


ORACIÓN

Si se pierde mi hermano, si se pierde el vecino,
si se pierde el compañero, si se pierde el amigo…. o el enemigo,
¿qué he de hacer, Dios mío?
Lo llamaré y le diré: mi corazón está roto por tu amor.

Y ganaré al hermano. Y ganaré con él la vida.
Si cierra su mirada a mi ternura, juntaré la ternura de dos más
y que la fuerza del amor ahogue su resistencia.

Y ganaremos al hermano. Y ganaremos con él la vida.
Si el fuego no puede con el frío del invierno,
juntaré docenas y docenas de hogares calientes.

Y ganaremos al hermano. Y ganaremos con él la vida.
Y si el torrente no doblega el tronco podrido,
lo envolveré con mi ropa,
lo cubriré con la lluvia de mi diario pensamiento.
Porque si gano a mi hermano, con él conquisto la vida.

¡Bendito sea Dios,
que nos hace fuertes para salvar y ser salvados,
para curar y ser curados,
para amar al hermano y ser por él amados!

Manuel Regal


LA FRASE DEL DÍA

Todo esfuerzo de la praxis cristiana debe partir siempre de la comunidad, de toda la gente unida que se compromete a avanzar paso a paso en la vida cristiana, apoyándose, siendo amigos, conociendo más el amor de Dios, madurando bíblicamente en post de la santidad.
Sin comunidad no hay cristianismo; sin comunidad hay sólo apatía y apocamiento.
No en vano Jesucristo les dijo a sus discípulos que “donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Mt. 18:20)


DOMINGO XXII (A)

Cuenta una leyenda

que, en una ocasión, una mujer budista acudió al templo con su hijo muerto.

Su niño era una criaturita de seis años. Lo llevaba en brazos y, con lágrimas en los ojos, le gritaba a la imagen de Buda pidiendo que lo curase.

Y el Buda le dijo que se lo podría traer de nuevo a la vida si ella le llevaba unas semillas de mostaza. Pero con una condición: debían ser semillas recogidas en la casa de alguna persona que no estuviera sufriendo ningún dolor desde el año anterior.

La mujer dio un salto de júbilo y salió corriendo a buscar lo que se le pedía. Fue de casa en casa hasta que recorrió casi toda la Tailandia. Al poco tiempo volvió a Buda con las manos vacías.

Pero esta vez ya no pidió la curación de su hijo. Había comprendido que no hay ningún hombre sin sufrimiento en esta tierra.

 


Solo podemos entender el lenguaje de la cruz por medio de la fe, que nos coloca en el punto de vista de Dios.


«El que quiera venir conmigo,
que se niegue a sí mismo,
que cargue con su cruz
y me siga»

Tres condiciones para el discipulado:
1.-Abnegación
2.-Aceptación de la cruz
3.-Seguimiento

Tres razones
1.-«Perder la vida por él es ganarla»
2.-«La vida vale más que el mundo entero»
3.-«En el juicio de Dios, su Padre pagará a cada uno según su conducta»
Jesús no dice que hay que renunciar a vivir esta vida para alcanzar la otra, ni despreciar los valores humanos y materiales para poseer los bienes espirituales.

Propone subordinar y orientar esta vida a la superior. Porque lo contrario conduce al vacío y fracaso que previene Jesús.


«No se trata de una cruz ornamental, o de una cruz ideológica, sino que es la cruz del propio deber, la cruz del sacrificarse por los demás con amor —por los padres, los hijos, la familia, los amigos, también por los enemigos—, la cruz de la disponibilidad para ser solidarios con los pobres, para comprometerse por la justicia y la paz.

Asumiendo esta actitud, estas cruces, siempre se pierde algo. No debemos olvidar jamás que “quien perderá la propia vida [por Cristo], la salvará”. Es un perder para ganar.»

(Homilía de S.S. Francisco, 19 de junio de 2016).


PARA LA EUCARISTÍA

SALUDO:
En este  XXII domingo del tiempo ordinario las lecturas nos hacen una invitación: «ponernos detrás de Jesús» para seguirle.

El profeta Jeremías, San Pablo y San Pedro son los personajes que hoy nos ayudarán a entender mejor el mensaje de Jesús. Para seguirle hay que tomar su cruz y no tener miedo a nada.

Nos disponemos a celebrar dignamente estos misterios, de pie, cantando juntos…

Primera lectura (Jeremías 20, 7-9)
Con una sinceridad estremecedora, Jeremías hace una confesión sobre su tarea de profeta: la Palabra que anuncia se ha vuelto para él una cruz muy pesada.

Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste y me pudiste. Yo era el hazmerreir todo el día, todos se burlaban de mí. Siempre que hablo tengo que gritar: «Violencia», proclamando: «Destrucción.» La palabra del Señor se volvió para mí oprobio y desprecio todo el día. Me dije: «No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre»; pero ella era en mis entrañas fuego ardiente, encerrado en los huesos; intentaba contenerlo, y no podía.

Palabra de Dios

Segunda lectura (Romanos 12, 1-2)

A quienes han experimentado la gracia de Dios, San Pablo les exhorta a rendirle culto y discernir cuál es su voluntad para ajustarse a ella.

Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable. Y no os ajustéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

Palabra de Dios

Evangelio (Mateo 16, 21-27)
Si el domingo pasado Jesús alababa a Pedro y le veía como una roca sobre la que construyó su Iglesia, hoy Pedro es objeto de reprensión, porque se convierte en una piedra de tropiezo para Jesús, quien les dice a todos que, si quieren ser sus discípulos, deben tomar su cruz y seguirle.

En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.»
Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas corno los hombres, no como Dios.»
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.»

Palabra del Señor


ORACIÓN DE LOS FIELES

1.Por el Papa, para que sepa llevar con valentía el peso de la cruz en su misión. ROGUEMOS AL SEÑOR

2. Por los cristianos, para que no rechacemos nunca abrazar la cruz, aunque lleve consigo problemas y falta de comprensión. ROGUEMOS AL SEÑOR

3.Por los que ejercen cargos de autoridad en los gobiernos, para que lo ejerzan con honestidad. ROGUEMOS AL SEÑOR

4. Por los enfermos y los que están pasando momentos de dolor y dificultad. ROGUEMOS AL SEÑOR

5.Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía reafirme en nosotros el deseo de ser discípulos de Jesús, por encima de todas las adversidades. ROGUEMOS AL SEÑOR.


 ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, los otros me esperan.
Esperan que yo haga algo por ellos;
Esperan mi paciencia,
Esperan mi consejo y mi palabra,
Esperan mi carta o mi visita;

Cuentan con que yo tengo tiempo,
Tiempo y mucha fuerza.
Hay tantos que me necesitan,
Tantos que yo debería conocer,
Que me encuentran y me esperan,
Que yo conozco su nombre.

¡Hay tantos que buscan en mí una puerta abierta,
Una silla y un tiempo de conversación!
Quieren que yo lleve con ellos su peso,
También el peso que son ellos mismos.
Señor, yo soy un huésped en tu casa,
Tú me has recibido, Tú me oyes,
Y llevas conmigo mi peso.
Tú eres el que me recibe en hospedaje y
en casa.
Déjame que descanse en ti y dame ánimo
Para que deje entrar a todos,

Para que todos los que me buscan
Te puedan encontrar a Ti

                                          Amén.


Monje: ¿Por qué tantos dejan la vida monástica?
Sucede en la vida monástica como al perro que persigue una liebre. Corre tras ella y lanza alaridos mientras corre. Pero los que van detrás a medida que van dejando de ver la liebre se cansan, se desaniman y se paran.

Solo los que tienen a la vista la liebre continúan corriendo hasta darle alcance.
Solo los que han puesto los ojos en la persona de Jesús pueden perseverar hasta el fin.


CRUZ PESADA

Ya no podía más con sus problemas. Cayó de rodillas, rogando:
«Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada».
El Señor, como siempre, acudió y le contestó:

«Hijo mío, si no puedes llevar el peso de tu cruz, guárdala dentro de esta
habitación. Después, abre la otra puerta y escoge la cruz que tú quieras».
El suspiró aliviado.
«Gracias, Señor», dijo, e hizo lo que le había dicho.

Al entrar, vio muchas cruces, algunas tan grandes que no podía ver la
parte de arriba. Después, vio una pequeña cruz apoyada en un extremo
de la pared.

«Señor», murmuró, «quiero esta que está allá”, dijo señalándola.
Y el Señor contestó:
«Hijo mío, esta es la cruz que acabas de dejar»


DOMINGO XXI (A)

Y tú, ¿quién dices que soy yo?
Ser cristiano significa responder a esta interpelación de Jesús.

No de manera teórica y aprendida,
sino con las actitudes vitales que él me exige hoy.

En el momento que deje de hacerme la pregunta,
he dejado de ser cristiano.

Si tengo ya la respuesta definitiva,
me he colocado fuera del camino.


También hoy nos dirige Jesús a los cristianos la misma pregunta que hizo un día a sus discípulos: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». ¿Qué le podemos responder desde nuestras comunidades?
No sirve yo opino como el otro, yo digo lo mismo, yo como dice la Biblia, yo como dice el párroco, yo como dice la iglesia…

Llega un momento en la vida en que nuestra respuesta tiene que ser personal, salir del corazón y brotar del amor.
¿Nos esforzamos por conocer cada vez mejor a Jesús o lo tenemos «encerrado en nuestros viejos esquemas aburridos» de siempre? ¿Somos comunidades vivas, …… o vivimos estancados en la rutina y la mediocridad?

Quienes se acercan a nuestras comunidades, ¿pueden sentir la fuerza y el atractivo que tiene para nosotros?

¿Nos da igual vivir de cualquier manera o hemos hecho de nuestra comunidad una escuela para aprender a vivir como Jesús?

¿Miramos desde nuestras comunidades a los necesitados y excluidos con compasión y responsabilidad o nos encerramos en nuestras celebraciones,….

¿Seguimos a Jesús colaborando con él en el proyecto humanizador del Padre o seguimos pensando que lo más importante del cristianismo es preocuparnos de nuestra salvación?
¿Sabemos ser testigos del misterio de esperanza que llevamos dentro de nosotros?

Pagola


SALUDO:
Bienvenidos todos a esta celebración Eucarística.
La vida continúa, y la liturgia quiere acompañarnos en nuestra vida de fe.
Hoy, apoyándose en la lectura del Evangelio, quiere que nos tomemos el pulso de nuestra fe y nos pregunta por boca del mismo Jesús ¿Quién dice la gente que soy yo? Y ¿Quién dices tú que soy yo, para ti? Jesús nos invita en medio de nuestro verano particular a definirnos a tomar partido por su causa.

Que el encuentro con Jesús en esta Eucaristía nos ayude, una vez más a reafirmar nuestra fe en El.
Que la Palabra que vamos a escuchar llene de alegría y confianza nuestros corazones y nos dé fuerza para seguir caminando llenos de optimismo.
Hagamos silencio en nuestro interior, pongámonos ante Dios y pidámosle que derrame sobre nosotros su bondad y su perdón.

PERDÓN:
1. Tú el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Señor, ten piedad.
2. Tú la roca firme que sostiene la Iglesia. Cristo, ten piedad.
3. Tú, el camino, la verdad y la vida. Cristo, ten piedad.


LECTURAS DEL DOMINGO

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (22,19-23):

Así dice el Señor a Sobná, mayordomo de palacio: «Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo. Aquel día, llamaré a mi siervo, a Eliacín, hijo de Elcías: le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda, le daré tus poderes; será padre para los habitantes de Jerusalén, para el pueblo de Judá. Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá. Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a la casa paterna.»

Palabra de Dios

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (11,33-36):

¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,13-20):

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿ quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.»
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.
                  Palabra del Señor


PETICIONES:

Con la fuerza del Espíritu que nos conduce y nos revela a Jesús, presentamos al Padre nuestras peticiones y necesidades.

1. Por la Iglesia edificada sobre la fe en Jesucristo, para que sea fiel a la fe de los apóstoles y por los cristianos de todas las iglesias y confesiones.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
2. Por el Papa, sucesor de Pedro, y por todos los que ejercen autoridad en la Iglesia, para que su trabajo sea siempre un auténtico servicio eclesial que nos aliente a todos a vivir con alegría nuestra fe.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3. Por la paz en el mundo, para que la distribución justa de los recursos y bienes contribuya a la pacificación de los países en guerra y los gobernantes busquen de verdad la solidaridad y cooperación entre los pueblos.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4. Por todos los que sufren las tristes consecuencias de terremotos, incendios, accidentes de tráfico, terrorismo. Que el Señor acoja el dolor de los que viven y las vidas de los que han muerto y a nosotros nos cambie el corazón para que ayudemos en lo que podamos y le alabemos y demos gracias cada mañana por el don de la vida.
ROGUEMOS AL SEÑOR.

5. Por todos nosotros para que seguir a Jesucristo e identificarse como cristianos no sea motivo de orgullo ni de cobardía, sino una forma de vida. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Que nuestra oración, Señor, sea coherente con nuestra vida y experimentemos diariamente el gozo de
creer y de vivir. Por J.N.S. Amén.