DOMINGO XXXIII (A)

 
El talento no es un moneda. Es una cantidad desorbitada de dinero: Dieciséis años de trabajo de un jornalero. Enterrar el dinero era una práctica no tan extraña.
-Talento =/= a cualidades.
-Talento =/= a tener talento
-Talento= a ser capaz de amar más.
Somos un tesoro de valor incalculable. Nos toca descubrir ese tesoro y ponerlo al servicio de los demás.
* El que no arriesga no lo hace por zanganeo o comodidad, sino por miedo
* Dios no tiene necesidad de castigar. El que escondió el talento ya se ha privado de él, haciéndolo inútil para él y para los demás.
* Dios valora la actitud. Si necesito premio es que no entendí nada. Necesitamos tomar conciencia de la riqueza que ya tenemos. Se nos pide sólo que seamos fieles en las cosas pequeñas.

NO DEJÉIS DE VER EL VIDEO CON LOS MÁS PEQUEÑOS


 

En la Parábola, ¿A cuánto equivalía un talento?

La Parábola de los Talentos (Mateo 25:14-30) narra la historia de un hombre que le entrega a sus siervos algunos talentos. A uno le entregó cinco talentos, a otro dos, y a otro uno.

Con frecuencia la entendemos como si el hombre de la historia le hubiera entregado una serie de talentos o habilidades a cada uno de los tres siervos. Luego nosotros lo interpretamos como los distintos dones o talentos que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros.

En cierta manera, también se puede entender así, pero para ser bíblicamente exactos, un talento en tiempos de Jesús era algo distinto. ¿Qué era un talento y cuánto era su valor?

Un talento era un peso. Equivalía a 21.000 gramos de plata. Para entender esto, si un denario equivalía a 4 gramos de plata, entonces un talento equivalía a 6.000 denarios.

Un jornalero judío ganaba un denario en todo un día de trabajo (Mateo 20:2). Si un jornalero quisiera ganar tan solo un talento, tendría que trabajar 6.000 días, o mejor dicho, ¡casi 20 años!

Si hacemos los cálculos correctos, podremos entender que el siervo que recibió cinco talentos en realidad recibió un sueldo de 100 años, el que recibió dos recibió lo equivalente a un sueldo de 40 años y el que recibió uno solo estaba recibiendo el sueldo de 20 años de trabajo.

Quizás algunos pensarán que no han recibido mucho de parte de Dios, quizás un solo talento, pero es una gran bendición; una gran riqueza en tus manos.

Pero lo impresionante de la parábola es que a pesar de que el primero duplicó de cinco a diez talentos (¡equivalente a un salario de 200 años de trabajo!), y el segundo de dos a cuatro (¡equivalente a un salario de 80 años de trabajo!), el señor de la parábola les dice que han sido fieles en lo poco (Mat. 25:21,23).

Quizás, lo que para nosotros sería una fortuna, para nuestro Dios es poco, porque Él tiene una riqueza aún mucho más grande, incontable e inimaginable, y lo más importante de todo, es que la quiere compartir contigo.

Marco Antonio Ll.



PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


SALUDO:

Bienvenidos todos a esta celebración.

Domingo de los Talentos. Estamos llegando al Adviento, solo nos falta un domingo: El domingo de XTO REY.
Hoy el evangelio nos cuenta que Dios, como en la parábola del Evangelio, nos ha concedido a cada uno de nosotros unos talentos y cualidades, que hemos de hacer fructificar.
Unos talentos que hemos de poner al servicio de nuestros hermanos para hacer posible que el Reino de Dios se haga realidad ya en la tierra.
No hagamos mal uso de ellos.
Para que la Iglesia pueda desarrollar su labor necesita que todos pongamos nuestros talentos a trabajar.
Empecemos alegres la celebración del domingo.


 

PETICIONES DE PERDÓN:
1. Por las veces que somos perezosos y no ponemos nuestras cualidades al servicio de los demás. Señor, ten piedad.
2. Por las veces que nos olvidamos de hacer crecer los talentos que nos has dado. Cristo, ten piedad.
3. Por las veces que no atendemos a los problemas de la familia. Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura del libro de los Proverbios (31,10-13.19-20.30-31):

Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará? Vale mucho más que las perlas. Su marido se fía de ella, y no le faltan riquezas. Le trae ganancias y no pérdidas todos los días de su vida. Adquiere lana y lino, los trabaja con la destreza de sus manos. Extiende la mano hacia el huso, y sostiene con la palma la rueca. Abre sus manos al necesitado y extiende el brazo al pobre. Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura, la que teme al Señor merece alabanza. Cantadle por el éxito de su trabajo, que sus obras la alaben en la plaza.

Palabra de Dios

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (5,1-6):

En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitáis, hermanos, que os escriba. Sabéis perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar. Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, para que ese día no os sorprenda como un ladrón, porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no lo sois de la noche ni de las tinieblas, Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y despejados.

Palabra de Dios

Evangelio

EVANGELIO: Mateo 25, 14-30

«El Reino de los cielos se parece a un hombre que, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes:

a uno le dejó cinco talentos,
a otro dos,
a otro uno,
a cada cual según su capacidad; luego se marchó.

El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco.
El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: “Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”.

Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”.
Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”.

El señor le respondió: “Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene.

Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».


 

PETICIONES:

1.Por el Papa Francisco, por nuestro obispo, por todos los que formamos nuestra parroquia «Corazón de María» para que nos ayudemos unos a otros a crecer como Iglesia de Jesús.
Roguemos al Señor.

2. Para que no enterremos tantas cosas buenas que podemos hacer por la familia, por los amigos y por la iglesia.
Roguemos al Señor.

3. Por los que piensan que no valen para nada para que descubran que Dios les ha dado muchos dones que tienen que poner al servicio de los demás.
Roguemos al Señor.

4. Por los niños y niñas de nuestra diócesis de Zaragoza, para que seamos testigos de la fe de la Iglesia entre nuestros compañeros y amigos. Roguemos al Señor.




DOMINGO XXXII (A)

LA HISTORIA DE LAS DIEZ DONCELLAS

es la historia de toda la humanidad. En el tiempo de Jesús, lo habitual era que la boda se celebrara en la casa del novio. Éste acudía a la casa de la novia para recogerla y llevarla a su propia casa.

En esta ceremonia el novio era recibido por muchachas que acompañaban a los novios desde la casa paterna de la novia a su futuro hogar. Como este recorrido tenía lugar de noche, se preparaba un cortejo con lámparas de aceite. Unas jóvenes hacen posible este cortejo.
Según la costumbre del tiempo y la hospitalidad oriental, era impensable que nadie quedara fuera de la celebración, en la que participaba toda la comunidad.


Para ver con los pequeños:


LA HISTORIA DE HOY

Un grupo de turistas iba a emprender una excursión por las montañas. La carretera era estrecha y llena de curvas peligrosas.
El conductor estaba nervioso, era la primera vez que hacía ese recorrido. Antes de comenzar la excursión se plantó delante del autobús y dijo sus oraciones.

Apenas recorridos unos kilómetros, el motor comenzó a calentarse. No había agua en el radiador. Eso tenía fácil arreglo. Pero faltando muchos kilómetros para la meta, el autobús se paró. No había gasolina en el tanque. Se quedó vacío. Los turistas tuvieron que esperar largas horas antes de ser auxiliados.
El conductor había orado antes de salir pero no había echado agua al radiador y no había llenado el tanque de gasolina.


PARA LA MISA DE CATEQUESIS Y FAMILIAS


SALUDO

Buenos días a todos y bienvenidos a esta celebración. Hoy Jesús nos invita a todos a estar vigilantes, atentos, en guardia.

Tenemos que tener la lámpara de nuestra vida encendida y con muchas reservas de amor, sólo así estaremos bien preparados para acoger a Dios cuando venga.

Sería una lástima que Jesús nos invitara a ser sus amigos en cualquier momento y nosotros no le hiciéramos ningún caso.

Porque a veces nos despistamos y dejamos de estar vigilantes o en guardia, nos vamos a presentar a Jesús y le pedimos perdón… en silencio…


PERDÓN:
1. Por las veces que estamos despistados y bajamos la guardia. Señor, ten piedad.
2. Por las veces que no escuchamos la Palabra de Dios con atención. Cristo, ten piedad.
3. Por las veces que nos avergonzamos de ser amigos de Jesús, ante nuestros compañeros de colegio o ante nuestros familiares y amigos…Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura del libro de la Sabiduría (6,12-16):
La sabiduría es radiante e inmarcesible, la ven fácilmente los que la aman, y la encuentran los que la buscan; ella misma se da a conocer a los que la desean. Quien madruga por ella no se cansa: la encuentra sentada a la puerta. Meditar en ella es prudencia consumada, el que vela por ella pronto se ve libre de preocupaciones; ella misma va de un lado a otro buscando a los que la merecen; los aborda benigna por los caminos y les sale al paso en cada pensamiento.
                                                                             Palabra de Dios


Salmo

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (4,13-17):
No queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los hombres sin esperanza. Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo, a los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con él. Esto es lo que os decimos como palabra del Señor: Nosotros, los que vivimos y quedamos para cuando venga el Señor, no aventajaremos a los difuntos. Pues él mismo, el Señor, cuando se dé la orden, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que aún vivimos, seremos arrebatados con ellos en la nube, al encuentro del Señor, en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor. Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.
                                                                                                                                          Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (25,1-13):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: «¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!» Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: 

«Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.» Pero las sensatas contestaron: «Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.» Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: «Señor, señor, ábrenos.» Pero él respondió: «Os lo aseguro: no os conozco.» Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»

Palabra del Señor

 


PETICIONES:
1. Por todos los cristianos para que estemos atentos y vigilantes a las invitaciones de Jesús a ser sus amigos. Roguemos al Señor.
2. Por todos los que no quieren aceptar la invitación de Jesús a participar de la Eucaristía y se avergüenzan de ser sus amigos. Roguemos al Señor.
3. Por los niños y mayores a los que la guerra, el dolor, el hambre no les permite acercarse a Jesús porque no encuentran consuelo a su desgracia. Roguemos al Señor
4. Por todos los que estamos aquí reunidos para que nos comprometamos a vivir siempre atentos y vigilantes a lo que Jesús nos diga. Roguemos al Señor


ORACIÓN POR LOS HIJOS

Señor, ilumina la mente de nuestros hijos
para que conozcan el camino que tú has querido para ellos,
para que te puedan dar gloria y sean tus amigos siempre.

Sostenlos con tu fuerza,
para que se muevan en su vida por ideales buenos.
Ilumínanos también a nosotros, sus padres,
para que les ayudemos
a reconocer su vocación cristiana
y a realizarla generosamente,
colaborando con sus inquietudes de niños.

Amén



ORACIÓN

Danos, Señor,
Suficiente alegría para ser siempre amables.
Suficiente dolor para ser siempre humanos.
Suficientes satisfacciones para ser felices.
Suficientes limitaciones para ser humildes.
Suficiente luz para ser entusiastas.
Suficiente oscuridad para aprender a confiar
Suficientes amigos para echarnos una mano.
Suficientes enemigos para amar la verdad.
Suficientes cosas para poder compartir.
Suficientes necesidades para dejarnos ayudar.
Suficiente fe para contagiar esperanza y amor.
Suficiente finura de oído para estar atentos cada día
a la luz del Espíritu. Amén.



 

Tómate un momento para comprobar si estás Aquí realmente.
Con anterioridad a lo correcto y lo equivocado,

Estamos aquí, sin más
Con anterioridad al bien o al mal, a lo digno o a lo indigno,
al pecador o al santo, estamos Aquí, sin más.

QUÉDATE AQUÍ, 
en el lugar del Silencio, donde el silencio interior danza;
justo aquí,
antes de saber algo, o de no saber nada.

QUÉDATE AQUÍ,
donde todos los puntos de vista se funden en un solo punto,
y ese único punto desaparece.
Intenta encontrar el Ahora, donde rozas lo eterno,
y siente el eterno vivir y morir de cada momento,

para encontrarte aquí, nada más,
antes de convertirte en experto,
antes de convertirte siquiera en principiante.

QUÉDATE AQUÍ,
nada más,

donde eres lo que siempre será,
donde nunca le añadirás nada,
ni le quitarás nada a eso.

QUÉDATE AQUÍ,
donde no quieres nada,
y donde no eres nada.
En el Aquí, que es indescriptible,
donde encontramos el Misterio sólo desde el misterio,
o nos dejamos de encontrar.

QUÉDATE AQUÍ
donde te descubres al no encontrarte,
en este lugar donde la tranquilidad es ensordecedora,
y la quietud se mueve demasiado rápido como para atraparla.

QUÉDATE AQUÍ,
donde eres lo que deseas

y deseas lo que eres,
y desaparece todo en un radiante Vacío.

(Adyashanti)

DOMINGO XXXI (A)

 

 

Buenos días a todos y bienvenidos a esta celebración. Nuestro encuentro es para hablar de Dios, pero también para hablar con Dios.
El evangelio de este domingo nos dice las características del que quiera ser buna persona:
-1.Ser servicial (ayudar a los demás)
-2.Hacer las cosas sin esperar un premio.
-3.Ser humilde y sincero.

No son fáciles de conseguir y a veces fallamos.
Por eso le pedimos perdón al Señor.


PETICIONES DE PERDÓN
1. Jesús, tú quieres ser nuestro amigo, por las veces que nosotros te hemos dejado solo. Señor, ten piedad.
2. Tú siempre estás a nuestro lado para ayudarnos. Por las veces que no te lo hemos agradecido. Cristo, ten piedad.
3. Tú siempre nos perdonas. Por las veces que nosotros no nos hemos comportado así con nuestros amigos. Señor, ten piedad.


EVANGELIO Mt 23, 1-12

CRONISTA: Entonces Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo:
JESÚS: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen.
Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente:
-alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto;
-les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas;
-que les hagan reverencias en las plazas y
-que la gente los llame rabbí.

Vosotros, en cambio,
-no os dejéis llamar rabbí, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.
-Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
-No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.

El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».



EL PROFETA Y LOS TIGRES

El falso profeta llegó a la aldea y aterrorizó a todo el mundo con amenazas de males que vendrían del bosque. Las personas, asustadas, reunieron una enorme cantidad de dinero y se la entregaron a este hombre con el objetivo de que alejase de ellos aquellos peligros.

El hombre compró algunos panes viejos, y empezó a arrojarlos a trozos alrededor del bosque, recitando palabras incomprensibles. Un muchacho se le acercó: ­¿Qué está usted haciendo? ­Estoy salvando a tus padres, a tus abuelos y a tus amigos de la amenaza de los tigres.

¿Tigres? ¡Pero si no hay tigres en este país! ­Gracias a mi magia ­dijo el falso profeta­, que, como puedes ver, funciona siempre.

El muchacho aún quiso replicar alguna cosa, pero los habitantes decidieron expulsarlo de la ciudad, pues estaba estorbando el trabajo de aquel hombre santo.


PETICIONES:

1. Por todos los cristianos para no actúen nunca por el premio o porque les vea la gente, roguemos al Señor.
2. Por nuestros amigos y compañeros de colegio, de catequesis, para que aprendan lo importante que es ayudar a los demás. Roguemos al Señor.
3. Por todos los que sufren por las catástrofes naturales para que encuentren manos amigas que les ayuden a seguir viviendo dignamente. Roguemos al Señor.
4. Por todos los niños y niñas que estamos aquí para que queremos a Dios como Padre y a los demás como hermanos. Roguemos al Señor.


ACCIÓN DE GRACIAS:

Padre Dios, te alabamos por las maravillas que pones a nuestro servicio.
Gracias por la lluvia y por el sol, por la noche y por el día.
Gracias por la belleza de la naturaleza.
Gracias porque nos quieres con ternura, especialmente a los más débiles.
Tú llenas cada mañana nuestro corazón de alegría para que la repartamos.
Gracias, Señor.

DOMINGO XXX (A)

Jesús nos habla apoyándose en el A.T:Deuteronomio 6,4, “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y toda tu mente” y del Levítico el capítulo 18 “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.


Las disputas de Jesús con los hombres religiosos, los teólogos de su tiempo, son siempre disputas sobre religión.
Maestro, le preguntó, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?
Jesús tenía 613 mandamientos en el Antiguo Testamento para elegir. No invalida ninguno, simplemente prioriza para sus oyentes de ayer y de todos los tiempos..


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA 


MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días a todos y bienvenidos a esta fiesta.

En este domingo de celebración, Jesús nos dice que tenemos que actuar movidos únicamente por el amor a Dios y hacia los demás.

Sólo el amor debe guiar nuestros actos, y sólo el amor puede justificar lo que hagamos en nuestro día a día. Vamos a empezar nuestra celebración con alegría y cantando.

 

PETICIONES DE PERDÓN
1. Por las veces en que nos enfadamos y rechazamos a los demás en vez de ayudarlos. Señor, ten piedad.
2. Por las veces en que no nos comportamos como se comportarían los amigos de Jesús. Cristo, ten piedad.
3. Por las veces en que nos creemos mejores que los demás y despreciamos a los que no son como nosotros. Señor, ten piedad.


MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
La primera lectura nos recuerda que los preferidos de Dios son los más pobres, los que más le necesitan, y que hay que ayudarles para que descubran que Dios también los quiere. 

Lectura del libro del Éxodo (22,20-26):

Así dice el Señor: «No oprimirás ni vejarás al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto. No explotarás a viudas ni a huérfanos, porque, si los explotas y ellos gritan a mí, yo los escucharé. Se encenderá mi ira y os haré morir a espada, dejando a vuestras mujeres viudas y a vuestros hijos huérfanos. Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero, cargándole intereses. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar? Si grita a mí, yo lo escucharé, porque yo soy compasivo.»
                                                                                       Palabra de Dios

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
En esta segunda lectura, San Pablo felicita a los cristianos de una ciudad griega que se llamaba Tesalónica, los felicita por su fe y los invita a ser modelo para las demás comunidades.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,5c-10):

Sabéis cuál fue nuestra actuación entre vosotros para vuestro bien. Y vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la palabra entre tanta lucha con la alegría del Espíritu Santo. Así llegasteis a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya. Desde vuestra Iglesia, la palabra del Señor ha resonado no sólo en Macedonia y en Acaya, sino en todas partes. Vuestra fe en Dios había corrido de boca en boca, de modo que nosotros no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los detalles de la acogida que nos hicisteis: cómo, abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que nos libra del castigo futuro.

Palabra de Dios

MONICIÓN AL EVANGELIO
Y Jesús nos recuerda en el Evangelio que si somos amigos de Jesús nos importa todo lo que les pase a las demás personas.

Estemos atentos.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,34-40):

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?»

Él le dijo: «»Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser.» Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»

Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.»

                                                                           Palabra del Señor


PETICIONES

1. Por todos los que formamos la Iglesia, para que sea el amor y sólo el amor, el motor de nuestros actos hacia quienes nos necesitan. Roguemos al Señor.

2. Por los gobernantes de todos los países, que se comprometieron a trabajar para que no haya pobres en nuestro mundo, para que lo cumplan. Roguemos al Señor.

3. Por las familias en las que falta el amor porque la realidad que viven les ha hecho perder la esperanza, para que recobren la alegría de amar. Roguemos al Señor.

4. Por nosotros, niños y niñas de todo el mundo, para que sea Jesús quien guíe nuestros actos de ayuda, perdón, comprensión y solidaridad. Roguemos al Señor.

5. Por todos los padres y mayores que habéis venido hoy a esta Misa, para que, con vuestro amor hacia nosotros, vuestros hijos, nos ayudéis a acercarnos cada día más a Jesús de Nazaret. Roguemos al Señor.


SÍMBOLO-OFRENDA
Presentar el cartel con la Oración del Padre Claret y rezarla todos juntos con los gestos aprendidos.




Si el amor te escogiera 

Si el amor te escogiera y se dignara
llegar hasta tu puerta y ser tu huésped
¡Cuidado con abrirle e invitarle,
si quieres ser feliz como eras antes! 

Pues no entra solo: tras él vienen
los ángeles de la niebla. Tu huésped solitario
sueña con los fracasados y los desposeídos
con los tristes y con el dolor infinito de la vida. 

Despertará en ti deseos que nunca podrás olvidar,
te mostrará estrellas que nunca viste antes;
te hará compartir, en adelante
el peso de su tristeza divina sobre el mundo. 

¡Listo fuiste al no abrirle! y, sin embargo,
¡qué pobre, si lo echaste de un portazo! 

(S.R. Lysaght) 

DOMINGO XXIX (A) DOMUND

El domingo se celebra la Jornada Mundial de las Misiones,
el DOMUND, con el lema “ AQUÍ ESTOY, ENVÍAME»

PARA TRABAJAR CON LOS NIÑOS

La belleza que provocan los pequeños gestos humanitarios regenera el mundo, y el amor lo salva. (Luz Casal)


El domingo se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND, con el lema “Sé valiente, la misión te espera“.

El DOMUND es una Jornada universal que se celebra cada año en todo el mundo, el penúltimo domingo de octubre, para apoyar a los misioneros en su labor evangelizadora, desarrollada entre los más pobres.

Es, además, una llamada a la responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización. Es el día en que la Iglesia lanza una especial invitación a amar y apoyar la causa misionera, ayudando a los misioneros.

El año pasado España destinó 12.256.618,25 euros para atender 658 proyectos en 176 diócesis de 37 países.

La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión.


                                                DOMUND 2014: RENACE LA ALEGRÍA


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

Buenos días a todos y bienvenidos. La Iglesia celebra hoy, UN AÑO MÁS, el día del Domund, la jornada mundial de las misiones.
En nuestra reunión de hoy vamos a recordar a los misioneros y a pedir a Dios por ellos.
También vamos a pedir por nuestros catequistas, auténticos misioneros en nuestra parroquia.
Todos formamos parte de la Iglesia Misionera y debemos colaborar, pequeños y mayores, para dar a conocer a Jesús.
“¡No nos dejemos robar la alegría evangelizadora!” nos dice el Papa.
Estamos todos muy atentos.


PERDÓN:

1. Millones de personas no conocen a Jesús y su evangelio porque nadie se lo contado. Señor, Ten piedad.
2. No nos atrevemos a decir que somos amigos de Jesús y no invitamos a los amigos a catequesis. Señor, ten piedad.
3. Diez millones de niños mueren de hambre antes de cumplir los cinco años y sin conocer a Jesús. Señor, ten piedad.


LECTURAS

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (45,1.4-6):

Así dice el Señor a su Ungido, a Ciro, a quien lleva de la mano: «Doblegaré ante él las naciones, desceñiré las cinturas de los reyes, abriré ante él las puertas, los batientes no se le cerrarán. Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título, aunque no me conocías. Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí, no hay dios. Te pongo la insignia, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente a Occidente que no hay otro fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro.»

Palabra de Dios



Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,1-5b):

Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz. Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordarnos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo, nuestro Señor. Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que, cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda.
                                           Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,15-21):

En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta.
Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea. Dinos, pues, qué opinas: ¿es licito pagar impuesto al César o no?»
Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.»
Le presentaron un denario. Él les preguntó: «¿De quién son esta cara y esta inscripción?»
Le respondieron: «Del César.»
Entonces les replicó: «Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.»
                                                                                                                                                  Palabra del Señor
 

PETICIONES
1.Por todos los que enseñan la Palabra de Dios, para que sean transmisores alegres, testigos de su fuerza salvadora, y no se cansen de anunciar el Evangelio. roguemos al Señor.
Catequista
2. Por todos los niños y niñas que van a recibir catequesis para que sientan a Jesús como amigo y les acompañe siempre, roguemos al Señor.
Niño/a:
3. Por nuestros catequistas y todas las personas que nos ayudan en la catequesis, que aunque seamos unos trastos no se desanimen, y cuenten con nuestro cariño y el apoyo de Jesús. Roguemos al Señor.

4. Por todos los que han dejado su país y sus familias para ayudar a otros a vivir con dignidad y defender sus derechos. Roguemos al Señor.


OFRENDAS (SÍMBOLOS)
CARTEL:
Te traemos, Señor, nuestro cartel del Domund, lo hemos hecho tu equipo de catequesis.

Que nada ni nadie nos robe la alegría.


HUCHA:
Mira, Señor esta hucha queremos que sea el símbolo de la generosidad de todos para ayudar a los misioneros del mundo.


ESFERA:
Te presentamos toda la tierra, el mundo, con todas sus necesidades. Hoy te pedimos que llegue a los que aún no te conocen, el regalo de la fe y del evangelio.


ACCIÓN DE GRACIAS: (Niño)

Yo pensaba, Jesús, que las misiones eran cuentos donde había leones y cosas de esas.
Pero hoy me he dado cuenta que yo también puedo ser misionero siendo amigo tuyo sin avergonzarme de ello.
Gracias; Jesús por hacerme sentir misionero, cuando hago los deberes, cuando juego, cuando sonrío, cuando me acerco a los que no me caen bien, cuando vengo a catequesis.

Gracias, Jesús.


ORACIÓN

Virgen y Madre mía
ayúdanos a decir nuestro «sí»
ante la urgencia más imperiosa que nunca
de hacer resonar la Buena Noticia de Jesús.
Intercede por la Iglesia
para que nunca se encierre ni se detenga
en su pasión por la actividad misionera

Ayúdanos a resplandecer
en el testimonio de la comunión
de la fraternidad y la solidaridad,
de la fe ardiente y generosa,
de la justicia y el amor a los pobres,
para que la gracia del evangelio
llegue a los confines de la tierra
y ninguna periferia se prive de su luz.

Madre del evangelio viviente,
manantial de alegría para los pequeños,
ruega por nosotros. Amén


MENSAJE PAPA FRANCISCO

Queridos hermanos y hermanas,

Hoy en día todavía hay mucha gente que no conoce a Jesucristo. Por eso es tan urgente la misión ad gentes, en la que todos los miembros de la Iglesia están llamados a participar, ya que la Iglesia es misionera por naturaleza: la Iglesia ha nacido “en salida”. La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión. Se trata de una celebración de gracia y de alegría.

1. El evangelista cuenta que el Señor envió a los setenta discípulos, de dos en dos, a las ciudades y pueblos, a proclamar que el Reino de Dios había llegado,

2. Los discípulos estaban llenos de alegría, entusiasmados con el poder de liberar a las personas de los demonios. Sin embargo, Jesús les advierte que no se alegren tanto por el poder recibido, cuanto por el amor recibido: «porque vuestros nombres están escritos en el cielo» (Lc 10, 20). A ellos se les ha concedido la experiencia del amor de Dios, e incluso la posibilidad de compartirlo.

3. «Sí, Padre, porque así te ha parecido bien » (Lc 10, 21). La expresión de Jesús debe entenderse con referencia a su júbilo interior, donde la benevolencia indica un plan salvífico y benevolente del Padre hacia los hombres.

«La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 1).                                      

4.«El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 2).

La alegría del Evangelio nace del encuentro con Cristo y del compartir con los pobres. Animo, por tanto, a las comunidades parroquiales, asociaciones y grupos a vivir una vida fraterna intensa, fundada en el amor a Jesús y atenta a las necesidades de los más desf

avorecidos. Donde hay alegría, fervor, deseo de llevar a Cristo a los demás, surgen las verdaderas vocaciones. Entre éstas no deben olvidarse las vocaciones laicales a la misión.
Por eso es importante una formación adecuada, en vista de una acción apostólica eficaz.

 

5. «Dios ama al que da con alegría» (2 Cor 9, 7). La Jornada Mundial de las Misiones es también un momento para reavivar el deseo y el deber moral de la participación gozosa en la misión ad gentes
Queridos hermanos y hermanas, en esta Jornada Mundial de las Misiones mi pensamiento se dirige a todas las Iglesias locales. “¡No nos dejemos robar la alegría evangelizadora!” (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 83). Os invito a sumergiros en la alegría del Evangelio y a alimentar un amor capaz de iluminar vuestra vocación y vuestra misión. Os exhorto a recordar, como en una peregrinación interior, el “primer amor” con el que el Señor Jesucristo ha caldeado el corazón de cada uno, no por un sentimiento de nostalgia, sino para perseverar en la alegría. El discípulo del Señor persevera en la alegría cuando está con Él, cuando hace su voluntad, cuando comparte la fe, la esperanza y la caridad evangélica.

FRANCISCO

DOMINGO XXVIII (A)

 

 

El profeta Isaías describe el futuro del pueblo de Dios como una gran comida preparada por Dios para su familia. Imagen llena de risas, seguridad y abundancia. Imagen de toda la familia reunida en torno a la misma mesa.

….. “todas las gentes”, “todas las naciones”, “toda la tierra”, “salid a los caminos e invitad a todos los que encontréis”.

Dios incluye a todos en su amor, quiere que todos estén en comunión con Él.


SALUDO
Hemos venido a la eucaristía de hoy en respuesta a la invitación de Jesús, que a todos da la bienvenida a su banquete festivo, la Eucaristía.

Todos estaban invitados, pero no todos se han acercado.
Jesús nos pide que acojamos a todos y que hagamos lo posible para que se sientan con nosotros como en su propia casa.
¿Somos conscientes de que todos estamos invitados, incluso los débiles, los pobres y los tristes? Disfrutemos ahora nuestra celebración con el Señor.


PERDÓN
Líbranos, Señor, de nuestra apatía, de nuestras excusas y fáciles pretextos que nos impiden aceptar tu invitación. SEÑOR, TEN PIEDAD
No permitas que nos domine la tristeza, pues tú eres nuestra alegría y fortaleza. CRISTO, TEN PIEDAD
Guárdanos libres de todo lo que nos pueda dividir y guíanos por la vida con esperanza. SEÑOR, TEN PIEDAD

LECTURAS

Las lecturas de hoy son una invitación a acoger a Dios sin rechazarle nunca.
El profeta Isaías nos habla de la salvación que nos trae Dios, y explica esa salvación como un banquete de fiesta. San Pablo testimonia que todo lo puede con Jesús que le conforta.
En el evangelio Jesús se pone triste porque algunos rechazan a Dios, no acuden a su fiesta o no visten el traje de la gracia divina, de hijos de Dios.


Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (25,6-10a):

Aquel día, el Señor de los ejércitos preparará para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares enjundiosos, vinos generosos. Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el paño que tapa a todas las naciones. Aniquilará la muerte para siempre. El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros, y el oprobio de su pueblo lo alejará de todo el país. Lo ha dicho el Señor. Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; celebremos y gocemos con su salvación. La mano del Señor se posará sobre este monte.»

Palabra de Dios


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (4,12-14.19-20):

Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo: la hartura y el hambre, la abundancia y la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación. En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su espléndida riqueza en Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

                                                                                Palabra de Dios

Evangelio del domingo

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,1-14):

En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: «Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda.» Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: «La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.» Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: «Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?» El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: «Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.» Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.»

Palabra del Señor


OFRENDAS

SILLA VACÍA: Hoy traemos junto a ti esta silla vacía, por los que no están aquí en tu fiesta, por los que han preferido otras cosas que sentarse a la mesa contigo, y por nosotros que también a veces ponemos excusas y no acudimos a estar contigo y alimentarnos con el Pan que nos das.

 


PETICIONES

1. Para que el Señor reúna a todos los pueblos en una común alabanza a su nombre, roguemos al Señor.

2. Para que la vida de todos los cristianos irradie alegría y esperanza, y propicie una fiesta de felicidad para otros, roguemos al Señor.

3. Para que el Señor, que destruye la muerte, dé consuelo y fortaleza, a los que lloran la pérdida de seres queridos, roguemos al Señor.

4. Para que en la eucaristía el Señor sea la alegría y el vínculo de amor de todas nuestras comunidades cristianas, roguemos al Señor.

5. Por los gobernantes y dirigentes de la economía, para que el Señor los mueva a trabajar por un mundo más justo, en el que a nadie le falte el pan para vivir. ROGUEMOS AL SEÑOR

Señor, ¡Qué bueno estar todos juntos contigo! Que nuestros corazones se desborden de alegría y nos hagan compartir unos con otros todos los buenos dones con los que tú nos has enriquecido. Bendícenos en Jesucristo nuestro Señor.


ACCIÓN DE GRACIAS:

Gracias, Señor Jesús, por cada Eucaristía, donde nos ofreces tu pan y tu palabra y nos haces volver a revivir nuestra amistad contigo.
Gracias por los niños, por su sencillez. Ellos nos ayudan a acercarnos más a ti.
Gracias por esta asamblea reunida. Nos ha gustado el banquete que nos has preparado.
Durante la semana, mayores y pequeños, seguiremos sintiéndote muy cerca.

Gracias por todo, Señor Jesús.


CUANDO LAS OCUPACIONES IMPORTAN MÁS QUE LAS PERSONAS

Cuando mis ocupaciones son más importantes que la esposa, no tengo tiempo para ella.
Cuando mis ocupaciones son más importantes que los hijos, no tengo tiempo para ellos.
Cuando mis amigos son más importantes que mi familia, no tengo tiempo para estar en casa.
Cuando mis quehaceres son más importantes que la oración, no tengo tiempo para orar.
Cuando mis quehaceres son más importantes que Dios, no tengo tiempo para El.
Cuando mis quehaceres son más importantes que la misa, no tengo tiempo para ir.
Cuando mis intereses son lo más importante, no tengo tiempo para escuchar a los hijos.
Cuando mis intereses son lo más importante, no tengo tiempo para escuchar a mis padres.
Cuando mis intereses son lo más importante, no tengo tiempo para nadie.
Cuando mi cuerpo es lo más importante, no tengo tiempo para mi alma.

 

Lo importante es tener siempre una razón para justificar mis actitudes.
Lo importante es tener siempre una razón para no escuchar a nadie.
Lo importante es tener siempre una razón para que nadie me moleste y fastidie.

Y no se trata, muchas veces, de mala voluntad.
Se trata de nuestra escala de valores.
Se trata de no saber dar prioridad a lo esencial.

Por eso el problema no está en que sí tenemos fe y creemos en Dios. El problema está en qué lugar ocupa Dios en mi vida. Muchos decimos creer en Él, hasta es posible que así sea, el verdadero problema es que las cosas ocupen cada una su verdadero lugar.


NO IMPORTA

No importa que la mesa esté a punto si nos falta el apetito.

No basta
que el agua de la fuente esté fresca, si no tenemos sed.
que nos inviten, si no tenemos ganas de participar.
que nos hablen de belleza, si no tenemos ojos para verla.
que suene bonito la música, si no tenemos oídos para escucharla.
que el jardín tenga bellas rosas, si estamos ciegos.
que nos llamen, si no escuchamos la llamada.

No basta
que Dios hable, si el corazón no tiene interés en escuchar.

que Dios nos invite, si su mesa no nos dice nada.
que Dios nos regale el pan de la eucaristía, si no tenemos apetito de él.
que Dios nos cite cada domingo, si preferimos otras ocupaciones.
que Dios nos perdone, si nosotros no nos perdonamos.
que Dios nos ame, si nosotros no sentimos su amor.
que haya sol, si preferimos vivir en la oscuridad.
que amanezca, si preferimos seguir dormidos.
que los otros me amen, si yo no sé amar.
que yo quiera arreglar las cosas, si tú no quieres.

Cuando se pierde la sensibilidad, el sufrimiento del otro no dice nada.
Cuando se pierde la dignidad, todo da igual.


VENID A LA FIESTA

Hoy has preparado un banquete,
en tu amplia tienda de la alianza
levantada en esta tierra tuya y nuestra,
para que tu presencia no nos resultara extraña.

Ya está la entrada engalanada,
los jardines adornados,
las farolas y antorchas alumbrando
caminos, rincones y plazas,
las habitaciones dispuestas
y la sala del banquete preparada
con todo lo necesario para la fiesta,
porque la ocasión es única.
La mesa lista para el banquete
Todo en abundancia,
que a ti te gusta que sobre y no falte
cuando se va o se pasa por tu casa.
……
¡Venid a la fiesta! ¡Venid a la fiesta!,
se oye en pueblos y casas,
y como un eco resuena setenta veces siete
y llega a todos los corazones.
……………………………………………….
De la calle, de las plazas,
de los rincones más olvidados
y del reverso de la historia
llegarán tus invitados.
Serán cojos, ciegos y sordos,
hambrientos, pobres y presos,
ciudadanos y extranjeros,
emigrantes sin papeles,
hombres y mujeres, ancianos y niños
de toda raza, color y oficio,
que oyen a tus mensajeros
y se sienten sorprendidos.

Los que a nada sois invitados…
¡Venid a la fiesta!
Los que estáis solos y sin futuro…
¡Venid a la fiesta!
Los que tenéis hambre y no trabajo…
¡Venid a la fiesta!
Todos los despreciados y humillados…
¡Venid a la fiesta!
Los sin nombre y sin historia…
¡Venid a la fiesta!
Los que no sois sino recursos humanos…
¡Venid a la fiesta!
Los que sufrís la risa y la miseria…
¡Venid a la fiesta!
Los nadie de ahora y siempre…
¡Venid a la fiesta!
¡Vamos a tu fiesta, Señor!

Florentino Ulibarri


DOMINGO XXVII (A)

La parábola está colocada en medio de otras dos parábolas: la de los dos hijos (21,28-32) y la del banquete de bodas (22,1-14).

Juntas las tres parábolas contienen una respuesta negativa: la del hijo al padre, la de algunos campesinos al dueño de la viña, la de ciertos invitados al rey que celebra las bodas de su hijo.


¿Qué hará mi amigo ahora con su viña y los labradores?
¡Pues contarles, una y otra vez, la historia,
para ver si la entienden y se convierten,
y logra un final feliz, que es lo que él quiere!


A nosotros, esta parábola nos invita a no apropiarnos del nuevo Pueblo de Dios sino más bien a dar frutos de caridad, comunión y participación.

En la realidad actual son cada vez más las personas alejadas de la Iglesia y los rostros sufrientes en el mundo lo que significa que quizá estamos más ocupados en apropiarnos del pueblo de Dios que en dar frutos de justicia, solidaridad y fraternidad. (DAP 367).

Frente a una globalización económica que nos está destruyendo, sentimos un fuerte llamado para promover una globalización por la solidaridad, por la justicia y por el respeto a los ddhh (DAP 64).

Frente a una Iglesia en donde la mayoría de sus integrantes son solo espectadores, estamos llamados a una participación desde la elaboración y ejecución de los proyectos pastorales (213).


«Según F. Nietzsche, el mayor acontecimiento de los tiempos modernos es que «Dios ha muerto». Dios no existe. No ha existido nunca. En cualquier caso, los hombres estamos solos para construir nuestro futuro. »

La historia reciente de estos años comienza a descubrirnos que no le es tan fácil al hombre recoger la herencia de «un Dios muerto». Después de la declaración solemne de la muerte de Dios, son bastantes los que comienzan a entrever la muerte del hombre. Bastantes los que se preguntan como A. Malraux si el «verdugo de Dios» podrá sobrevivir a su víctima.

«Este hombre, frustrado en sus necesidades más auténticas, víctima de la «neurosis más radical» que es la falta de sentido totalizante para su existencia, atemorizado ante la posibilidad ya real de una autodestrucción total, ¿no está necesitado más que nunca de Dios? Pero, ¿ya encontrará entre los creyentes a ese Dios capaz de hacer al hombre más responsable, más libre y más humano?»

Textos de Pagola


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA 


                                   

 

  SALUDO

Hermanas y hermanos: Buenos días 

La Eucaristía de cada domingo tiene que ser una invitación a vivir como auténticos hijos de Dios.

Hoy, en el evangelio, Jesús nos vuelve a hablar de su viña. Nosotros somos esa “viña” del Señor, y Él ha hecho por cada uno de nosotros todo lo que es posible hacer, pero, a veces, los cristianos podemos decepcionar a Dios.

 Venimos a la Eucaristía a pedirle que nos ayude a podar todo aquello que impide nuestra amistad con El y nos impulse a salir adelante a pesar de las dificultades.


PETICIONES DE PERDÓN:

1. Señor, Jesús, por no habernos portado del todo bien contigo y con los demás,
PERDONA, PADRE DIOS.

2. Señor, por todas nuestras peleas y divisiones entre nuestros hermanos y amigos,
PERDONA, PADRE DIOS.

3. Señor, Jesús, por no trabajar lo suficiente y por no ayudar a nuestros compañeros y familiares cuando lo han necesitado, PERDONA, PADRE DIOS.


Un escorpión quería pasar al otro lado del río, pero no sabía nadar.

Le pidió a una rana que lo llevara, pero la rana tenía miedo a que la picara con su aguijón cuando estaban en el agua.
El escorpión le dijo que no haría tal cosa, pues entonces se moriría la rana y se ahogaría él también. La rana tomó al escorpión a su espalda, se echó a nadar al río, y cuando estaban en medio de la corriente el escorpión alzó su cola venenosa y la picó.
«¿Por qué has hecho eso? Ahora nos vamos a morir los dos» dijo la rana. Y el escorpión se excusó: «Lo siento mucho, querida rana…, pero es que yo «soy así».

La rana murió, pero el escorpión logró llegar cerca de la otra orilla muy fatigado. Un hombre se apiadó de él, lo tomó en su mano y le salvó la vida. Y el escorpión le picó en la mano.

El hombre sacudió la mano de dolor, y el escorpión cayó al agua. Entonces el hombre volvió a salvarlo con su mano…, y el escorpión volvió a picarle.

Cuando esto iba a suceder por tercera vez, alguien que había presenciado toda la escena le preguntó al hombre: «¿Por qué haces eso si cada vez que intentas salvarle te vuelve a picar?»

Y el hombre contestó: «Ya …, pero es que yo soy así».


PETICIONES:

1. Para que nuestro mundo, nuestra ciudad, nuestra familia, nuestra parroquia, sean un lugar donde todos nos sintamos a gusto y seamos felices…
Roguemos al Señor.
2. Para que logremos crecer a lo largo del curso, como personas y como cristianos. Roguemos al Señor.
3. Para que nos respetemos y no haya entre nosotros peleas, desprecios ni malos rollos y nos sepamos perdonar como Dios nos perdona. Roguemos al Señor.
4. Jesús quiere seguir siendo nuestro amigo, para que nunca olvidemos que Él camina con nosotros y nos acompaña siempre. Roguemos al Señor.


OFRENDAS:

MOCHILA: Jesús, te traemos una mochila que simboliza nuestro trabajo para sacar adelante este curso. Acepta en ella nuestra amistad y nuestro esfuerzo de cada día.

LIBROS DE CATE: Te traemos también los libros de catequesis que durante este curso nos van a ayudar a conocerte mejor. Queremos que no pase ningún día sin decirte Jesús que somos tus amigos.

CALIZ Y PAN: Que tu pan, Jesús, sea cada domingo alimento y fuerza de nuestro caminar y que sepamos compartirlo a lo largo del curso como hermanos.

 

testimonn

Ver más sobre testimonios:

INICIACIÓN CRISTIANA 20


ACCIÓN DE GRACIAS:

Gracias, Señor, por las vacaciones que nos has dado para disfrutar de nuestros amigos y nuestra familia.
Gracias por encontrarnos de nuevo todos en esta misa del domingo y por los amigos con quienes vamos a compartir este curso.
Gracias por todas las personas que van a ayudarnos a seguir creciendo, especialmente por nuestros padres.
Gracias, Señor, sabemos que tú nos acompañas siempre.
Ayúdanos para que sepamos responder a tu amistad, siendo trabajadores de tu viña y haciendo fructificar los dones que tú mismo has puesto en nosotros.

Gracias, Señor.


DOMINGO XXVI (A)

No se trata de hablar, prometer, quedar bien, sino hacer y cumplir lo hablado y prometido.

El evangelio no hace más que recordarnos lo que ya todos sabemos por experiencia.

PARÁBOLAS DE UN PADRE Y UN HOMBRE QUE TENÍAN DOS HIJOS:

1. Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo:
«Hijo, ve hoy a trabajar en la viña» Él le contestó: «No quiero.» Pero después recapacitó y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor» Pero no fue.

2. Un hombre tenía dos hijos; y el MENOR de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y le repartió los bienes.

EL MAYOR, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.

Una cosa es clara los hijos «jugando» con su libertad y el padre «conjugando» su misericordia.


EL CUENTO DEL DÍA

En un pueblo lejano, un rey muy anciano convocó a sus cinco hijos a una audiencia privada en la que les daría una importante noticia. Todos asistieron y el rey les dijo: «Os voy a entregar una semilla diferente a cada uno de vosotros. Al cabo de seis meses deberéis traerme la planta que haya crecido. El que presente la planta más bella heredará el trono».

Así hicieron todos, pero uno de los jóvenes plantó su semilla y no germinaba por más cuidados que la daba. Mientras, todos los demás no paraban de hablar de las hermosas plantas que habían crecido de sus semillas.

Llegó el momento y acudieron a su padre con sus preciosas y grandes plantas. Todos menos uno, que llevaba en la mano la semilla que su padre le diera seis meses atrás.

Cabizbajo, triste y muy avergonzado, se presentó el último ante su padre. Al ver el resto de los hermanos que no llevaba nada, hablaban entre ellos y se burlaban de él.

El alboroto fue interrumpido por la llegada del rey a la sala que, con atención, observó las cuatro plantas y la semilla, que permanecía en la palma de la mano de uno de sus hijos.

Se sentó en el trono y llamó a su lado al joven sin planta. «Aquí tenéis a mi heredero -dijo el rey ante el asombro de todos-. Eres sincero y valiente, pues fuiste el único que no cambió una planta crecida por una semilla infértil».

* Hoy sucede lo mismo. Pobres, ignorantes, mujeres, niños, laicos, obreros, indios, negros, presos, homosexuales, enfermos del sida, drogados, divorciados, herejes, ateos, parados, analfabetos, enfermos, es decir, todas las categorías de personas que son por lo general marginadas, como no perteneciente al círculo religioso, estas personas, muchas veces, tienen una mirada más atenta para percibir el camino de la justicia.


ANÉCDOTAS:

1. Martín Luther Kïng quería convencer a un grupo de personas de la necesidad de colaborar y pasar a los hechos.

Muchas veces había escuchado: “Pero yo… ¿qué puedo hacer?
Pidió que apagaran las luces y en tinieblas preguntó:
“¿Alguien puede ayudar a iluminarnos?

Todos permanecieron en silencio…
Sacó un mechero y lo encendió. Volvió a preguntarles : “¿Nos sirve para algo?”.

Luego añadió: “Sacad vuestro encendedor cada uno y encendedlo”. Todo se iluminó….


2. Cuenta una leyenda japonesa que un hombre murió y fue al cielo. Un guía le dio un tour en el Bus Turístico por el paraíso y, maravillado, dijo: esto es mucho más bello que nuestro universo.

En el recorrido vio una gran sala llena de estanterías y en las estanterías estaban alineadas miles y miles de orejas humanas.

¿Qué hacen tantas orejas humanas aquí?, preguntó.

El guía le comentó:

Estas orejas pertenecen a todos los católicos que durante su vida han escuchado la Palabra de Dios en miles de sermones, pero nunca la han puesto en práctica. Así que sólo sus orejas han subido al cielo.


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


ENTRADA.

Bienvenidos todos a la Eucaristía: No bastan las palabras… Podemos tener la tentación de conformarnos con palabras, sin pasar a los hechos. Decir “sí” con los labios y luego no practicar en la vida lo que decimos creer.

A todos se nos podría decir: “obras son amores, que no buenas razones”.
La Eucaristía de hoy nos compromete a “llamarnos” cristianos, y, sobre todo, a “vivir” como cristianos.

PERDÓN

1. Porque somos orgullosos y no vemos nuestras propias faltas. Señor, ten piedad.
2. Porque tenemos envidia de lo que tienen los demás. Cristo, ten piedad.
3. Porque nos gusta aparentar lo que no somos y despreciamos a los que no sean como nosotros. Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (18,25-28):

Así dice el Señor: «Comentáis: «No es justo el proceder del Señor». Escuchad, casa de Israel: ¿es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.»                                                                     
                                                                                              Palabra de Dios

Salmo

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2,1-11):

Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás. Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.                
                                                                                     Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (21,28-32):
En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: «Hijo, ve hoy a trabajar en la viña.»
Él le contestó: «No quiero.»   Pero después recapacitó y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor.» Pero no fue.

¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?» Contestaron: «El primero.»

Jesús les dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios.

Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis.»

                                                                                                   Palabra del Señor


PETICIONES

Señor, bendice y santifica nuestras familias

1. Por el Papa Francisco: que el Señor le sostenga en su ministerio al servicio de la unidad de todo el Pueblo de Dios, oremos:
2. Por aquellos que tienen la responsabilidad en el gobierno de las Naciones: que promuevan proyectos en favor de la familia, oremos:
3. Por las familias que por cualquier causa deben dejar sus tierras: que se abran para ellos senderos de caridad fraterna, oremos:
4. Por los abuelos: que el Señor les conceda ser sabios colaboradores de los padres en la transmisión de la fe y en la educación de los hijos, oremos:
5. Por los niños y jóvenes: que el Señor de la vida, sugiera proyectos educativos conforme a la visión cristiana de la vida, oremos:
6. Por nuestro país: Que acertemos a transitar por los caminos del diálogo y el consenso, más allá de nuestras diferencias como regiones. Que el día de hoy transcurra en paz. oremos:

Oh Dios, que no abandonas la obra de tus manos, escucha nuestras invocaciones: manda el Espíritu de tu Hijo a iluminar la Iglesia al comienzo del camino sinodal. Por Cristo nuestro Señor.


LO QUE VA DE HIJO A HIJO

Los hay que saben expresar muy dignamente
respeto y obediencia:
es lo que se espera de gente religiosa y prudente.
Pero se quedan en la caravana en la que estaban;
no les da la gana
de interpretar tus gestos, hechos y palabras.

Dicen sí, porque es la respuesta correcta,
pero no hacen nada
aunque la brisa sople con fuerza y en dirección buena.

Y los hay que, desde el principio, se rebelan
y no quieren ser
ni siervos, ni beatos ni hijos deudores.

Saben recapacitar para encontrar en camino,
respuesta adecuada,
para trabajar la viña y vivir como hijos.

Quizá, Señor, te agrade más la frescura y rebeldía,
nuestra libertad,
que las palabras adecuadas de una respuesta perfecta.

Quizá temas más nuestro ser e historia vacíos
de amor y vida
que todos nuestros cuestionamientos e impertinencias.

No sé lo que dije,
hace un instante…
pero he venido,
me has acogido
y estoy contento…
y muy satisfecho.

Florentino Ulibarri


 

QUE TU VIÑA, SEÑOR, NO SE DEBILITE

J.Leoz

Envíame, siempre que me necesites, Señor
y, si miro hacia atrás,
haz que vea el horizonte que me espera
Mándame, Señor, a trabajar en tu hacienda

….

Sí, amigo y Señor; quiero ir a tu viña
aunque a veces te traicione
aunque en ciertos momentos tenga miedo

¡Quiero ir a tu viña!

Y, si por lo que sea, Señor,
te digo “sí” y luego es “no”
perdóname, Tú sabes cómo soy

Sólo Tú, Señor, sabes de antemano
que no siempre mi respuesta es la más sincera
ni, otras tantas veces, la más acertada.

Pero, a pesar de todo, Señor
me comprometo y quiero ayudarte en tu viña
para que no se debilite
y siga germinando en abundancia;
para que no muera
y los hombres y mujeres de mi tiempo
puedan acercarse hasta ella
y cortar el racimo de la fe y de la esperanza
y puedan beber el vino del amor y del perdón.

Por eso, Señor, ayúdame…
quiero, que cuando Tú me envíes,
pueda salir a cuidar y trabajar la viña que Tú tanto amas.

Amén.

 


¡Soledad, soledad y siempre soledad!
Palabras, ruidos, ecos; almas, tristezas, nada:

apenas un deseo de vivir y de amar.

Los días se deshacen como nubes ligeras;
y como todo pasa, ¿dónde está la verdad?

Las ideas son chispas que descubren honduras,
y el placer más seguro, descansar, descansar.

El alma es como un pozo que contempla a una estrella
y que la siente dentro, sin tenerla jamás…

Las flores son tan bellas que duran un instante,
y el amor cuando nace, se alza a volar.

Y todo esto que digo, sólo son frases, humo
que el soplo de una noche de lluvia, apagará.

Hermano: estoy muy triste –¿me perdonas?– muy triste…

—¡Soledad, soledad y siempre soledad ¡

                                                                    Pedro Miguel Obligado
 



 

DOMINGO XXV (A)

A veces Jesús enseñaba cosas muy raras, difíciles de entender y la gente se quedaba sorprendida.

Nosotros, tratantes de derechos y deberes, no intentemos reprochar a Dios que sea bueno y misericordioso.


Un poquito de música


Dame tus ojos quiero ver
dame tus palabras quiero hablar, dame tu parecer.
Dame tus pies yo quiero ir, dame tus deseos para sentir,
dame tu parecer.

Dame lo que necesito, para ser como Tú.
Dame tu voz dame tu aliento toma mi tiempo es para ti
dame el camino que debo seguir
dame tus sueños tus anhelos, tus pensamientos, tu sentir
dame tu vida para vivir.

Déjame ver lo que tu ves
dame de tu gracia, tu poder, dame tu corazón.

Déjame ver en tu interior para ser cambiado por tu amor,
dame tu corazón.
Dame lo que necesito para ser como Tú

 


La justicia es dar a cada uno lo suyo. tanto he trabajado y fructificado, tanto debes pagarme. Hasta que llega Jesús y nos habla de una justicia injusta, una justicia que es la de Dios, donde lo que reina es la BONDAD, LA GENEROSIDAD… Una justa injusticia.

Jesús «provocando» de nuevo. Apartado del grupo, con su calculadora, echando cuentas con saldo positivo para los últimos.
Los cristianos viejos y asiduos a actos religiosos, tendremos nuestra paga, no hay que preocuparse. El problema surge cuando observamos la alegría que llevan los que son más felices que nosotros aunque se hayan apuntado más tarde a la marcha de la fe.

No será que estos últimos trabajaron con más ilusión, el Señor se enteró y les pagó igual… (pero más).

FRASE:…probablemente, más de un cristiano se escandalizaría todavía hoy al oír hablar de un Dios a quien no obliga el Derecho canónico, que puede regalar su gracia sin pasar por ninguno de los siete sacramentos y salvar, incluso fuera de la Iglesia, a hombres y mujeres que nosotros consideramos perdidos» ( José Antonio Pagola)


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO:

Hoy Dios sigue llamando a hombres y mujeres a formar parte de una comunidad para que se integren en su proyecto de construir un mundo más justo y más humano y una vida más digna para todos. Celebremos la presencia de Jesús en nuestra comunidad  y pidámosle que nos conceda descubrirlo y amarlo en nuestros hermanos. Que esta Eucaristía nos ayude a ser capaces de alegrarnos de la suerte de los otros y a esperar todo de la misericordia de nuestro Dios y Padre.

PERDÓN:
1. Porque nos comparamos con los demás… Señor, ten piedad.
2. Porque cuando tenemos problemas con los demás nos olvidamos que ellos también tienen corazón.
Cristo, ten piedad.
3. Porque somos envidiosos. Señor, ten piedad.

Primera lectura
Escucharemos un texto del profeta Isaías. El profeta viene a decirnos que los planes y pensamientos de Dios y su manera de actuar contrastan  con las actitudes humanas.
 
 
Lectura del libro de Isaías (55, 6-9):
Buscad al Señor mientras se le encuentra, invocadlo mientras esté cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón. Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos –oráculo del Señor–. Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros, mis planes que vuestros planes.
                                                   Palabra de Dios

Segunda lectura
Pablo, desde la cárcel, escribe la carta a los filipenses, la muerte le parece una ganancia. Es consciente de que mientras viva en este mundo hace un gran servicio a Cristo y a los creyentes, y está dispuesto a continuar hasta que Dios quiera.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (1,20c-24.27a):

Cristo será glorificado en mi cuerpo, sea por mi vida o por mi muerte. Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir. Pero, si el vivir esta vida mortal me supone trabajo fructífero, no sé qué escoger. Me encuentro en ese dilema: por un lado, deseo partir para estar con Cristo, que es con mucho lo mejor; pero, por otro, quedarme en esta vida veo que es más necesario para vosotros. Lo importante es que vosotros llevéis una vida digna del Evangelio de Cristo.
Palabra de Dios

Evangelio

La parábola del amo generosos que  vamos a escuchar es exclusiva del evangelista Mateo y está situada en la etapa final del camino de Jesús desde Galilea hasta Jerusalén.  Los dones que Dios nos da no dependen de nuestro trabajo y nuestros méritos, sino que él actúa con generosidad inesperada.

Lectura del Santo Evangelio Según San Mateo (20,1-16):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: «Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.» Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: 

«¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?» Le respondieron: «Nadie nos ha contratado.» Él les dijo: «Id también vosotros a mi viña.» Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: «Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.» Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: «Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.» Él replicó a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?» Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»
                                                          Palabra del Señor

PETICIONES:
1. Por la Iglesia. Por el Papa Francisco. Para que intentemos llevar el mensaje del Señor a todos los pueblos de la tierra. Roguemos al Señor.
2. Por los responsables de la economía, que tengan la imaginación necesaria para solucionar el problema de la mayoría empobrecida. Roguemos al Señor…
 3. Por los parados. Por los que no tienen trabajo. Para que sea posible un bienestar donde todos podamos vivir en paz y en igualdad. Roguemos al Señor.
4. Por los sacerdotes, catequistas, padres y madres de familia, niños de catequesis, que estemos dispuestos a trabajar para hacer un mundo mejor y como Dios manda. Roguemos al Señor.
5. Por los que celebramos esta eucaristía para que nos demos en la medida que podamos a los más necesitados. Roguemos al Señor.


          LA GRATUIDAD

1. Un día, un muchacho muy pobre -vendedor de puerta a puerta para pagar sus estudios- se encontró con sólo diez centavos en su bolsillo y tenía mucha hambre. Entonces decidió que en la próxima casa pediría comida.

Una linda y joven muchacha abrió la puerta y sólo se atrevió a pedir un vaso con agua. Ella pensó que él estaba hambriento y le trajo un gran vaso con leche. Lo bebió lentamente y luego preguntó: ¿Cuánto le debo?
– No me debe nada -le respondió-. Mi mamá nos enseñó a no aceptar nunca pago por bondad… Él dijo:
– Entonces se lo agradezco de corazón.
Howard Kelly, no sólo se sintió más fuerte físicamente, sino también en su fe en Dios y en la humanidad.

Años más tarde, esa joven enfermó gravemente. Los doctores de la localidad estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron a la gran ciudad, donde llamaron a especialistas para que estudiaran su rara enfermedad. Uno de esos especialistas era el doctor Howard Kelly. Al leer el nombre del pueblo de donde venía la muchacha, una extraña luz brilló en sus ojos. Inmediatamente se levantó. Vestido con su bata de doctor, fue a verla y la reconoció inmediatamente. Luego, volvió a su consultorio, determinado a hacer lo imposible para salvar su vida. Desde ese día le dio atención especial al caso.
Después de una larga lucha, la batalla fue ganada. El doctor Kelly pidió a la oficina de cobros que le pasaran la cuenta final para darle su aprobación. La leyó, luego escribió algo en la esquina y la cuenta fue enviada al cuarto de la muchacha. Ella sintió temor de abrirla, porque estaba segura de que pasaría el resto de su vida tratando de pagarla. Finalmente la leyó, y algo llamó su atención en la esquina de la factura, donde se leían las siguientes palabras:

«Pagado por completo con un vaso de leche.» Firmado: doctor Howard Kelly.


2. Un sacerdote llegó al cielo y San Pedro lo coloca en un rincón y a un taxista lo coloca en la sección V.I.P.
El sacerdote dice: Perdón San Pedro, pero yo que prediqué toda una vida la palabra de Dios, ¿no cree usted que yo merezco un sitio mejor que el del taxista?
Y San Pedro le dice: es que cuando tú predicabas la gente dormía a pierna suelta, en cambio el taxista cuando conducía a toda velocidad, la gente oraba sin parar.


3. El obrero de una constructora vuelve a casa y le cuenta a su mujer que el andamio en el que trabajaba con otros tres obreros se ha venido abajo y a causa de la caída los tres han muerto y que gracias a Dios, sólo se ha salvado él, y que a causa del accidente, el empresario deberá desembolsar 50 millones de pesos para cada una de las familias de las víctimas.

Ante tal noticia, su mujer le dijo: Te das cuenta…Cuando hay algún dinero que ganar, tú siempre te quedas por fuera…


ORACIÓN:

Querido Dios, Papá de todos,
enséñanos a vivir como hermanos,
sin peleas ni discusiones, sin divisiones ni diferencias.

Ayúdanos a ver en cada persona el rostro de Jesús.
Que seamos capaces de amar sin fijarnos en el color de la piel,
el colegio donde uno va, el barrio donde uno vive,
la cara que uno tiene, o los amigos con los que se junta.

Que aprendamos a amar a todos los que nos rodean
porque todos somos hermanos, hijos del mismo Padre Dios.


A TU MANERA

Saliste, Señor,
en la madrugada de la historia
a buscar obreros para tu viña.
Y dejaste la plaza vacía
–sin paro–,

ofreciendo a todos trabajo y vida
–salario, dignidad y justicia–.

Saliste a media mañana,
saliste a mediodía,
y a primera hora de la tarde
volviste a recorrerla entera.
Saliste, por fin, cuando el sol declinaba,
y a los que nadie había contratado
te los llevaste a tu viña,
porque se te revolvieron las entrañas
viendo tanto trabajo en tu hacienda,
viendo a tantos parados que querían trabajo
-salario, dignidad, justicia-
y estaban condenados todo el día a no hacer nada.

A quienes otros no quisieron
tú les ofreciste ir a tu viña,
rompiendo los esquemas
a jefes, patrones, capataces, obreros y esquiroles…,
a los que siempre tienen suerte
y a los que madrugan para venderse
o comprarte… ¡quién sabe!

Al anochecer cumpliste tu palabra.
A todos diste salario digno y justo,
según el corazón y las necesidades te dictaban.
Quienes menos se lo esperaban
fueron los primeros en ver sus manos llenas;
y, aunque algunos murmuraron,
no cambiaste tu política evangélica.
Señor, sé, como siempre,
justo y generoso,
compasivo y rico en misericordia,
enemigo de prejuicios y clases,
y espléndido en tus dones.
Gracias por darme trabajo y vida,
dignidad y justicia
a tu manera…,no a la mía.

Florentino Ulibarri


 

DOMINGO XXIV (A)

PERDONAR ES, TAMBIÉN,
LIBERARSE DE UN DOLOR INÚTIL

Si no perdonamos de corazón a quienes nos han ofendido, qué sentido tiene rezar el Padrenuestro. Dios siempre será más misericordioso que nosotros.

El capítulo 18 del evangelio de Mateo es conocido como el discurso eclesial, el discurso de la comunidad, de la vida de los creyentes.

El perdón, perdonar, para los seguidores de Jesús es una realidad vital, es el corazón del evangelio, es un estilo de vida.

 

PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO:

El Señor nos reúne de nuevo en el domingo y se hace presente en medio de nosotros al celebrar la Eucaristía.

Jesús nos va a plantear hoy la radicalidad del perdón. Los cristianos, como miembros de una Iglesia e hijos de Dios nos sabemos ya perdonados. A la vez, estamos necesitados de perdón. Pero no podemos pedir perdón a Dios y sentirnos perdonados, si nosotros no hacemos lo mismo con nuestros hermanos.

Disponemos nuestro corazón para este encuentro con el Señor y con los hermanos.


PERDÓN
1. El perdón es abrirle de nuevo la puerta del corazón a alguien…. SEÑOR, TEN PIEDAD
2. El perdón es decirle de nuevo: Te quiero. Me importas….Te necesito en mi vida…. CRISTO, TEN PIEDAD
3. El perdón es curar su herida y la nuestra ….Unir manos y corazones… SEÑOR, TEN PIEDAD.


Primera Lectura.
Dios, que siempre perdona, debe ser nuestro modelo.

Lectura del libro del Eclesiástico (27,33–28,9):

Furor y cólera son odiosos; el pecador los posee. Del vengativo se vengará el Señor y llevará estrecha cuenta de sus culpas. Perdona la ofensa a tu prójimo, y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas. ¿Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor? No tiene compasión de su semejante, ¿y pide perdón de sus pecados? Si él, que es carne, conserva la ira, ¿quién expiará por sus pecados? Piensa en tu fin, y cesa en tu enojo; en la muerte y corrupción, y guarda los mandamientos. Recuerda los mandamientos, y no te enojes con tu prójimo; la alianza del Señor, y perdona el error.
                                                                      Palabra de Dios

Segunda Lectura
Acabamos hoy el último fragmento de la importante carta de San Pablo a los Romanos, que durante muchos domingos hemos venido leyendo. Nos invita a caminar juntos, pues en la vida y en la muerte, somos del Señor.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (14,7-9):
Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos.
                                                         Palabra de Dios

Evangelio
Jesús en el Evangelio nos aclarará las dudas que tenemos sobre cómo hemos de perdonar. Nos resulta más fácil ser perdonados que otorgar nuestro perdón.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,21-35):

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»
Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.» El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes.» El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.» Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: «¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?» Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»
                                                                    Palabra del Señor


PETICIONES

•Por la Iglesia, para que sea signo visible del perdón que Dios nos regala cada día. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por los que viven continuamente en las profundidades del odio y del rencor, para que el Señor los ilumine y puedan experimentar la liberación y el gozo de vivir la paz y la reconciliación. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por las víctimas de la violencia, el terrorismo, las guerras y sus familias. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por los gobernantes de pueblos y naciones, para que no olviden que su misión es servir a sus ciudadanos, velando por la paz y el bienestar de todos. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por los maestros y educadores, para que con su labor ayuden a construir un mundo de hombres y mujeres libres, conscientes y generosos. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos haga experimentar la alegría de sentirnos acogidos, amados y perdonados por Dios y llevemos esos sentimientos a nuestra vida diaria. ROGUEMOS AL SEÑOR.


Historias para el camino del perdón

Un exitoso judío, que había estado
en un campo de concentración nazi,
se enteró de que su más querido compañero de aquellos tristes días
se hallaba enfermo y solo.

Lo buscó y lo halló en la miseria.

—¿Ya perdonaste a los nazis? le preguntó en un momento.
—No, contestó el moribundo con vehemencia
de ninguna manera. Todavía los odio con toda el alma.
—Entonces, —concluyó el visitante— te tengo una
mala noticia: ellos todavía te tienen prisionero.


A una señora que celebraba sus bodas de oro de matrimonio le preguntaron sus hijos por el secreto de su largo y feliz matrimonio.
La señora les contestó: El día de mi boda decidí hacer una lista de las 10 faltas de mi marido que pasaría por alto para salvar mi matrimonio.
¿Y cuáles fueron esas 10 faltas de la lista?
A decir verdad nunca escribí la lista. Pero cada vez que mi marido hacía algo que me molestaba y que me subía por las paredes le decía: tienes suerte, bandido, porque eso no está en mi lista.


Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo
para el otro, y por eso, no queremos perdonar.
Pero, pensemos: ¿ quién sufre: el que odia o el que es odiado?

El resentimiento destruye sólo al resentido.
Por eso es una locura odiar: es como un veneno que tomamos a diario, a gotas, y que finalmente nos termina envenenando y sin saber ya vivir sin él.

Además la falta de perdón te ata a las personas que odias desde el resentimiento. Te encadena a quien quieres separar de tu vida.

Perdonar no significa darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos y sentimientos negativos que nos causaron dolor o enojo. Es dejar de cargar un peso inútil, que bloquea nuestra alegría y tranquilidad.
Es dejar cicatrizar una herida y no estarla abriendo constantemente por autocompasión.


SIGNIFICADO DE LOS NÚMEROS

En el antiguo pueblo de Israel los números no sólo servían para contar.
Algunos expresaban situaciones profundas.
En el antiguo pueblo de Israel
el número 4 era el número de la Tierra,
porque cuatro son los puntos cardinales.
El número 3 era el número
del cielo,
porque un triángulo siempre tiene un vértice hacia lo alto.

El número 7, al ser suma de 4 + 3,
significaba la perfección; todo lo
que hay en cielo y tierra.

Era un número relacionado con el descanso,
porque Dios creó el mundo en seis días y descansó el séptimo.
Por este motivo los judíos no trabajaban en sábado.

El número 12 era el número del
Pueblo de Israel, porque estaba formado por 12 clanes o tribus.

Perdonar «setenta veces siete» no significaba hacerlo 490 veces, sino siempre, siempre.


Señor, enséñanos a perdonar
siempre y a todos.
Aleja de nuestra vida la venganza.
Que abramos las manos
en señal de amistad y de paz.
Aleja las envidias que nos separan.
Líbranos del egoísmo de caminar
pensando tan sólo en nosotros.
Señor, que nuestros oídos
estén abiertos para escuchar
la llamada de tu voz
que nos invita a ser como Tú:
misericordiosos
y dispuestos al perdón.