FIESTA DE TODOS LOS SANTOS

 

Solemnidad cristiana instituida en honor de Todos los Santos.

Hombres y mujeres que viven su vida cristiana con gran autenticidad y que predican con su vida y su palabra el evangelio del amor.

Ser cristiano es buscar la verdadera felicidad por el camino señalado por Jesús.

«El Día de Todos Los Santos es una solemnidad cristiana instituida en honor de Todos los Santos, conocidos y desconocidos, según el papa Urbano IV, para compensar cualquier falta a las fiestas de los santos durante el año por parte de los fieles.

En los países de tradición católica, se celebra el 1 de noviembre. En ella se venera a todos los santos que no tienen una fiesta propia en el calendario litúrgico. Por tradición es un día feriado no laborable.


HISTORIA

La Iglesia Primitiva acostumbraba celebrar el aniversario de la muerte de un mártir en el lugar del martirio. Frecuentemente los grupos de mártires morían el mismo día, lo cual condujo naturalmente a una celebración común.

En la persecución de Diocleciano el número de mártires llego a ser tan grande que no se podía separar un día para asignársela.

Pero la Iglesia, sintiendo que cada mártir debería ser venerado, señalo un día en común para todos. La primera muestra de ello se remonta a Antioquia en el Domingo antes de Pentecostés.

Gregorio IV extendió la celebración del 1 de noviembre a toda la Iglesia, a mediados del siglo IX.

La vigilia parece haber sido llevada a cabo antes que la misma fiesta. Y la octava fue adicionada por Sixto IV en el siglo XV.

Esta vigilia, resultó sin embargo, coincidir con la celebración pagana de Samhain el 31 de octubre, ahora llamado Halloween (nombre que proviene de la frase «All hallow’s Eve» o «Víspera de Todos los Santos» entre los anglosajones), que marcaba el final del año celta. En esta fecha se celebraba entre los antiguos, la apertura dimensional entre el mundo tangible y el mundo de las tinieblas.


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO

Buenos días, bienvenidos a esta celebración. En esta fiesta de TODOS LOS SANTOS no celebramos ningún santo particular, lo que celebramos es que, junto con aquellos hombres y mujeres que amaron hasta el extremo, todos nosotros estamos llamados a ser santos.

Para ello Jesús nos da una fórmula: LAS BIENAVENTURANZAS.
En este mundo en el que hay déficit de alegría y optimismo, la fiesta de hoy nos invita a tener ánimos. Estamos todos invitados a mirar hacia adelante y alegrarnos, porque Dios también cuenta con nosotros.


ACTO PENITENCIAL

Tú, Señor que nos das vida y vigor para ser fieles al ejemplo de todos tus Santos, perdona los pecados contra los más débiles del mundo.
Señor Ten Piedad

Tú, Señor, que quisiste que tu Iglesia recordará la santidad de sus hijos, olvida nuestras faltas de egoísmo que producen la soledad y el abandono de muchos de nuestros hermanos.
Cristo Ten Piedad

Tú, Señor, que hiciste que ellos fueran santos por amor a la humanidad, disculpa nuestras dureza de corazón para con el hambre, la sed y la soledad de nuestros hermanos y hermanas.
Señor Ten Piedad


Pensar y vivir las Bienaventuranzas en su dimensión horizontal:

Felices los pobres de espíritu, los que saben vivir con poco. Seguro que son más libres para atender a los necesitados.

Felices los mansos, los que vacían su corazón de violencia y agresividad. Con ellos la convivencia es una verdadera paz.

Felices los que lloran al ver sufrir a otros. Son gente buena. Con ellos se puede construir un mundo más fraterno y solidario.

Felices los que no han perdido el afán de hacer una sociedad más justa. En ellos alienta lo mejor del espíritu humano.

Felices los misericordiosos, los que saben perdonar de corazón. Junto a ellos se siente uno reconciliado

Felices los que mantienen su corazón limpio de odios, engaños e intereses ambiguos. Son muchos los que confían en ellos para construir el futuro.

Felices los que trabajan por la paz con paciencia y con fe, sin desalentarse ante las dificultades y buscando siempre el bien de todos. Los necesitamos para reconstruir la convivencia.

Felices los que son perseguidos por actuar con justicia, y responden con mansedumbre a las injurias y ofensas. Ellos nos ayudan a vencer el mal con el bien.

Felices los que son despreciados o sufren indiferencia por seguir fielmente la trayectoria de Jesús. Ser su amigo merece la pena.

El mismo Dios es garantía última de su felicidad. Y porque creemos en él estamos seguros que un día «serán consolados», «quedarán saciados de justicia», «alcanzarán misericordia», «verán a Dios» y disfrutarán eternamente en su Reino.


En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, se subió a la montaña, se sentó y se acercaron sus discípulos; él se puso a hablar enseñándoles:

1. Dichosos los hombres pobres y sencillos que viven confiando en Dios.
2. Bienaventuradas las personas que sufren injustamente sin reaccionar con violencia.
3. Dichosos los que lloran porque no pueden ver que los otros sufran.
4. Dichosos los que tiene hambre y sed de un mundo más justo y más humano.
5. Dichosos los de corazón limpio que trabajan cada día para que haya paz.
6. Dichosos los que son “buenagente”, porque Dios los quiere mucho.
7. Felices los padres que abrazan cada día a sus hijos porque Dios camina con ellos.
8. Felices los hijos que quieren mucho a sus padres porque tendrán a Dios como Padre.
Dichosos vosotros cuando os persigan por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Palabra del Señor.


PETICIONES

1. Pedimos por todos los que formamos la Iglesia, para que sigamos el camino de las bienaventuranzas que Jesús nos indicó. Roguemos al Señor.

2. Por nuestros seres queridos que ya han fallecido y que recordamos con cariño en estos días. Roguemos al Señor.

3. Por los niños y niñas que quieren ser cada vez mejores seguidores de Jesús y por los niños que comienzan a alejarse del camino de Jesús. Roguemos al Señor.

4. Por nuestros padres, catequistas, monitores y educadores, para que Jesús les ayude a ser felices. Roguemos al Señor.


ACCIÓN DE GRACIAS

Bienaventurados, bienaventurados,
bienaventurados los que saben amar

Dichosos los que son sencillos,
dichosos los que son sufridos,
dichosos los que cuando lloran
su corazón mira hacia Dios.

Felices son los compasivos,
felices los de ojos limpios,
felices los que ven la vida con ilusión.

Dichosos también son los pobres,
dichosos los que son valientes,
dichosos los que nunca pierden
la libertad del corazón.

Felices son los que sonríen,
felices son los que comprenden,
felices los que buscan siempre un mundo mejor.


Ha cruzado centenares de kilómetros de desierto para estrellar su utopía en los mismos muros de la tierra prometida. El sueño arañado; los pies humillados. ¡Bienaventurados los pobres!

El abuelo, que arrastra tantas soledades. Depresión, tendencia al suicidio.
La cara no le brilla; el pensamiento, oscuro. ¡Bienaventurados los que están de duelo!

La mujeres, siempre la mujeres. Hacen los trabajos que nadie quiere. Manos que huelen a lejía; en la pupila de los ojos, los hijos. ¡Bienaventurados los humildes!

Jóvenes de todo tipo. Están, aquí y más allá, en el voluntariado más generoso. Rastras en los cabellos; un piercing en cualquier lugar del cuerpo. ¡Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia!

Enfermeras al lado del enfermo. No se llevan ningún mérito, pero las encontraréis. Mirada de ángel; corazones que curan. ¡Bienaventurados los compasivos!

Deficiente, vive en un hogar que lo acoge. El cuerpo curvado hacia un lado;
emite sonidos guturales. ¡Bienaventurados los limpios de corazón!

Mediadores sociales, donde más los necesitan. Escucha atenta; palabra de conciliación. ¡Bienaventurados los que llevan paz!

Oyen voces que los acosan. No están en paz. Los ojos, ausentes; el alma, partida. Una palabra terrible: esquizofrenia. ¡Bienaventurados los perseguidos!

Morían Baqués. «En aquest temps». Abadía de Montserrat. 2G07. Páginas 76


Llamados a ser santos

Porque todos somos santos para Dios.
Santo es el que ama,
santo es el que gasta su tiempo en los demás
santo es el alegre y divertido, por cariño,
santo es el que pone sus preocupaciones en Dios
santo es el que vive atento al hermano,
santo es el que llora con quien sufre,
santo es el que regala los detalles,
santo es el que facilita una tarea,
santo es el que libera de una culpa,
santo es el que cura un resentimiento,
santo es el que alivia el peso al compañero,
santo es el que regala su ternura y dice el amor,
santo es el que no tiene nada suyo,
santo es el que actúa ecológica mente,
santo es el que exprime la Vida con pasión,
santo es el que no se deja abatir por los problemas,
santo es el que rezuma misericordia,
santo es el que trabaja por conseguir justicia,
santo es el que acoge al que está caído,
santo es el que acompaña al desvalido,
santo es el que festeja la vida con la gente,
santo es el que adivina lo que necesita el otro,
santo es el que descansa al preocupado,
santo es el que facilita la elaboración de un duelo,
santo es el que acaricia la vida del hermano,
santo es el que tiene una casa abierta y mesa puesta,
santo es el que sabe vivir en amistad,
santo es el que disculpa a todo el mundo,
santo es el que libera de todo resentimiento,
santo es el que te hace encontrar a Dios,
santo es el que todo esto lo vive en compañía de Dios.

¿Tú eres santo?

¡Felicidades! porque regalarás felicidad.

Mari Patxi Ayerra,



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DOMINGO XXX (A)

Jesús nos habla apoyándose en el A.T:Deuteronomio 6,4, “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y toda tu mente” y del Levítico el capítulo 18 “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.


Las disputas de Jesús con los hombres religiosos, los teólogos de su tiempo, son siempre disputas sobre religión.
Maestro, le preguntó, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?
Jesús tenía 613 mandamientos en el Antiguo Testamento para elegir. No invalida ninguno, simplemente prioriza para sus oyentes de ayer y de todos los tiempos..


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA 


MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días a todos y bienvenidos a esta fiesta.

En este domingo de celebración, Jesús nos dice que tenemos que actuar movidos únicamente por el amor a Dios y hacia los demás.

Sólo el amor debe guiar nuestros actos, y sólo el amor puede justificar lo que hagamos en nuestro día a día. Vamos a empezar nuestra celebración con alegría y cantando.

 

PETICIONES DE PERDÓN
1. Por las veces en que nos enfadamos y rechazamos a los demás en vez de ayudarlos. Señor, ten piedad.
2. Por las veces en que no nos comportamos como se comportarían los amigos de Jesús. Cristo, ten piedad.
3. Por las veces en que nos creemos mejores que los demás y despreciamos a los que no son como nosotros. Señor, ten piedad.


MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
La primera lectura nos recuerda que los preferidos de Dios son los más pobres, los que más le necesitan, y que hay que ayudarles para que descubran que Dios también los quiere. 

Lectura del libro del Éxodo (22,20-26):

Así dice el Señor: «No oprimirás ni vejarás al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto. No explotarás a viudas ni a huérfanos, porque, si los explotas y ellos gritan a mí, yo los escucharé. Se encenderá mi ira y os haré morir a espada, dejando a vuestras mujeres viudas y a vuestros hijos huérfanos. Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero, cargándole intereses. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar? Si grita a mí, yo lo escucharé, porque yo soy compasivo.»
                                                                                       Palabra de Dios

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
En esta segunda lectura, San Pablo felicita a los cristianos de una ciudad griega que se llamaba Tesalónica, los felicita por su fe y los invita a ser modelo para las demás comunidades.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,5c-10):

Sabéis cuál fue nuestra actuación entre vosotros para vuestro bien. Y vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la palabra entre tanta lucha con la alegría del Espíritu Santo. Así llegasteis a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya. Desde vuestra Iglesia, la palabra del Señor ha resonado no sólo en Macedonia y en Acaya, sino en todas partes. Vuestra fe en Dios había corrido de boca en boca, de modo que nosotros no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los detalles de la acogida que nos hicisteis: cómo, abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que nos libra del castigo futuro.

Palabra de Dios

MONICIÓN AL EVANGELIO
Y Jesús nos recuerda en el Evangelio que si somos amigos de Jesús nos importa todo lo que les pase a las demás personas.

Estemos atentos.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,34-40):

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?»

Él le dijo: «»Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser.» Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»

Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.»

                                                                           Palabra del Señor


PETICIONES

1. Por todos los que formamos la Iglesia, para que sea el amor y sólo el amor, el motor de nuestros actos hacia quienes nos necesitan. Roguemos al Señor.

2. Por los gobernantes de todos los países, que se comprometieron a trabajar para que no haya pobres en nuestro mundo, para que lo cumplan. Roguemos al Señor.

3. Por las familias en las que falta el amor porque la realidad que viven les ha hecho perder la esperanza, para que recobren la alegría de amar. Roguemos al Señor.

4. Por nosotros, niños y niñas de todo el mundo, para que sea Jesús quien guíe nuestros actos de ayuda, perdón, comprensión y solidaridad. Roguemos al Señor.

5. Por todos los padres y mayores que habéis venido hoy a esta Misa, para que, con vuestro amor hacia nosotros, vuestros hijos, nos ayudéis a acercarnos cada día más a Jesús de Nazaret. Roguemos al Señor.


SÍMBOLO-OFRENDA
Presentar el cartel con la Oración del Padre Claret y rezarla todos juntos con los gestos aprendidos.




Si el amor te escogiera 

Si el amor te escogiera y se dignara
llegar hasta tu puerta y ser tu huésped
¡Cuidado con abrirle e invitarle,
si quieres ser feliz como eras antes! 

Pues no entra solo: tras él vienen
los ángeles de la niebla. Tu huésped solitario
sueña con los fracasados y los desposeídos
con los tristes y con el dolor infinito de la vida. 

Despertará en ti deseos que nunca podrás olvidar,
te mostrará estrellas que nunca viste antes;
te hará compartir, en adelante
el peso de su tristeza divina sobre el mundo. 

¡Listo fuiste al no abrirle! y, sin embargo,
¡qué pobre, si lo echaste de un portazo! 

(S.R. Lysaght) 

DOMINGO XXIX (A) DOMUND

El domingo se celebra la Jornada Mundial de las Misiones,
el DOMUND, con el lema “ AQUÍ ESTOY, ENVÍAME»

PARA TRABAJAR CON LOS NIÑOS

La belleza que provocan los pequeños gestos humanitarios regenera el mundo, y el amor lo salva. (Luz Casal)


El domingo se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND, con el lema “Sé valiente, la misión te espera“.

El DOMUND es una Jornada universal que se celebra cada año en todo el mundo, el penúltimo domingo de octubre, para apoyar a los misioneros en su labor evangelizadora, desarrollada entre los más pobres.

Es, además, una llamada a la responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización. Es el día en que la Iglesia lanza una especial invitación a amar y apoyar la causa misionera, ayudando a los misioneros.

El año pasado España destinó 12.256.618,25 euros para atender 658 proyectos en 176 diócesis de 37 países.

La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión.


                                                DOMUND 2014: RENACE LA ALEGRÍA


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

Buenos días a todos y bienvenidos. La Iglesia celebra hoy, UN AÑO MÁS, el día del Domund, la jornada mundial de las misiones.
En nuestra reunión de hoy vamos a recordar a los misioneros y a pedir a Dios por ellos.
También vamos a pedir por nuestros catequistas, auténticos misioneros en nuestra parroquia.
Todos formamos parte de la Iglesia Misionera y debemos colaborar, pequeños y mayores, para dar a conocer a Jesús.
“¡No nos dejemos robar la alegría evangelizadora!” nos dice el Papa.
Estamos todos muy atentos.


PERDÓN:

1. Millones de personas no conocen a Jesús y su evangelio porque nadie se lo contado. Señor, Ten piedad.
2. No nos atrevemos a decir que somos amigos de Jesús y no invitamos a los amigos a catequesis. Señor, ten piedad.
3. Diez millones de niños mueren de hambre antes de cumplir los cinco años y sin conocer a Jesús. Señor, ten piedad.


LECTURAS

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (45,1.4-6):

Así dice el Señor a su Ungido, a Ciro, a quien lleva de la mano: «Doblegaré ante él las naciones, desceñiré las cinturas de los reyes, abriré ante él las puertas, los batientes no se le cerrarán. Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título, aunque no me conocías. Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí, no hay dios. Te pongo la insignia, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente a Occidente que no hay otro fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro.»

Palabra de Dios



Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,1-5b):

Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz. Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordarnos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo, nuestro Señor. Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que, cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda.
                                           Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,15-21):

En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta.
Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea. Dinos, pues, qué opinas: ¿es licito pagar impuesto al César o no?»
Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.»
Le presentaron un denario. Él les preguntó: «¿De quién son esta cara y esta inscripción?»
Le respondieron: «Del César.»
Entonces les replicó: «Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.»
                                                                                                                                                  Palabra del Señor
 

PETICIONES
1.Por todos los que enseñan la Palabra de Dios, para que sean transmisores alegres, testigos de su fuerza salvadora, y no se cansen de anunciar el Evangelio. roguemos al Señor.
Catequista
2. Por todos los niños y niñas que van a recibir catequesis para que sientan a Jesús como amigo y les acompañe siempre, roguemos al Señor.
Niño/a:
3. Por nuestros catequistas y todas las personas que nos ayudan en la catequesis, que aunque seamos unos trastos no se desanimen, y cuenten con nuestro cariño y el apoyo de Jesús. Roguemos al Señor.

4. Por todos los que han dejado su país y sus familias para ayudar a otros a vivir con dignidad y defender sus derechos. Roguemos al Señor.


OFRENDAS (SÍMBOLOS)
CARTEL:
Te traemos, Señor, nuestro cartel del Domund, lo hemos hecho tu equipo de catequesis.

Que nada ni nadie nos robe la alegría.


HUCHA:
Mira, Señor esta hucha queremos que sea el símbolo de la generosidad de todos para ayudar a los misioneros del mundo.


ESFERA:
Te presentamos toda la tierra, el mundo, con todas sus necesidades. Hoy te pedimos que llegue a los que aún no te conocen, el regalo de la fe y del evangelio.


ACCIÓN DE GRACIAS: (Niño)

Yo pensaba, Jesús, que las misiones eran cuentos donde había leones y cosas de esas.
Pero hoy me he dado cuenta que yo también puedo ser misionero siendo amigo tuyo sin avergonzarme de ello.
Gracias; Jesús por hacerme sentir misionero, cuando hago los deberes, cuando juego, cuando sonrío, cuando me acerco a los que no me caen bien, cuando vengo a catequesis.

Gracias, Jesús.


ORACIÓN

Virgen y Madre mía
ayúdanos a decir nuestro «sí»
ante la urgencia más imperiosa que nunca
de hacer resonar la Buena Noticia de Jesús.
Intercede por la Iglesia
para que nunca se encierre ni se detenga
en su pasión por la actividad misionera

Ayúdanos a resplandecer
en el testimonio de la comunión
de la fraternidad y la solidaridad,
de la fe ardiente y generosa,
de la justicia y el amor a los pobres,
para que la gracia del evangelio
llegue a los confines de la tierra
y ninguna periferia se prive de su luz.

Madre del evangelio viviente,
manantial de alegría para los pequeños,
ruega por nosotros. Amén


MENSAJE PAPA FRANCISCO

Queridos hermanos y hermanas,

Hoy en día todavía hay mucha gente que no conoce a Jesucristo. Por eso es tan urgente la misión ad gentes, en la que todos los miembros de la Iglesia están llamados a participar, ya que la Iglesia es misionera por naturaleza: la Iglesia ha nacido “en salida”. La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión. Se trata de una celebración de gracia y de alegría.

1. El evangelista cuenta que el Señor envió a los setenta discípulos, de dos en dos, a las ciudades y pueblos, a proclamar que el Reino de Dios había llegado,

2. Los discípulos estaban llenos de alegría, entusiasmados con el poder de liberar a las personas de los demonios. Sin embargo, Jesús les advierte que no se alegren tanto por el poder recibido, cuanto por el amor recibido: «porque vuestros nombres están escritos en el cielo» (Lc 10, 20). A ellos se les ha concedido la experiencia del amor de Dios, e incluso la posibilidad de compartirlo.

3. «Sí, Padre, porque así te ha parecido bien » (Lc 10, 21). La expresión de Jesús debe entenderse con referencia a su júbilo interior, donde la benevolencia indica un plan salvífico y benevolente del Padre hacia los hombres.

«La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 1).                                      

4.«El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 2).

La alegría del Evangelio nace del encuentro con Cristo y del compartir con los pobres. Animo, por tanto, a las comunidades parroquiales, asociaciones y grupos a vivir una vida fraterna intensa, fundada en el amor a Jesús y atenta a las necesidades de los más desf

avorecidos. Donde hay alegría, fervor, deseo de llevar a Cristo a los demás, surgen las verdaderas vocaciones. Entre éstas no deben olvidarse las vocaciones laicales a la misión.
Por eso es importante una formación adecuada, en vista de una acción apostólica eficaz.

 

5. «Dios ama al que da con alegría» (2 Cor 9, 7). La Jornada Mundial de las Misiones es también un momento para reavivar el deseo y el deber moral de la participación gozosa en la misión ad gentes
Queridos hermanos y hermanas, en esta Jornada Mundial de las Misiones mi pensamiento se dirige a todas las Iglesias locales. “¡No nos dejemos robar la alegría evangelizadora!” (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 83). Os invito a sumergiros en la alegría del Evangelio y a alimentar un amor capaz de iluminar vuestra vocación y vuestra misión. Os exhorto a recordar, como en una peregrinación interior, el “primer amor” con el que el Señor Jesucristo ha caldeado el corazón de cada uno, no por un sentimiento de nostalgia, sino para perseverar en la alegría. El discípulo del Señor persevera en la alegría cuando está con Él, cuando hace su voluntad, cuando comparte la fe, la esperanza y la caridad evangélica.

FRANCISCO

VIRGEN DEL PILAR

 

La parroquia te desea Felices Fiestas del Pilar Estás invitado a celebrar la Eucaristía. Horario de días festivos.

 

 

 

 

 

 

 

 


oracion de juan pablo ii

  PARA TRABAJAR CON LOS NIÑOS LA FIESTA DEL PILAR

ORACIÓN PARA REZAR TODOS JUNTOS

DIBUJOS PARA COLOREAR

ACCION DE GRACIAS

TÚ, MARÍA, ERES NUESTRO PILAR
Cuando estamos tristes y abatidos
Cuando las cosas no funcionan bien
Cuando nos alejamos de la casa del Padre

TÚ, MARÍA, ERES NUESTRO PILAR
Cuando nos hundimos bajo el peso de las dificultades
Cuando decae nuestro ánimo
Cuando perdemos la fe en Jesús

TÚ, MARÍA; ERES NUESTRO PILAR
Cuando somos frágiles y nos destruimos
Cuando sólo pensamos en nosotros mismos
Cuando no damos testimonio de tu Hijo

TÚ, MARÍA, ERES NUESTRO PILAR
Cuando aparecen nubarrones en nuestra felicidad
Cuando todo parece derrumbarse
Cuando nos perdemos lejos del amor de Dios

TÚ, MARÍA, ERES NUESTRO PILAR

Javier Leoz

PINCHA AQUÍ PARA VER MÁS/ VIRGEN DEL PILAR 16/ http://www.cormariazaragoza.es/?p=39

DOMINGO XXVIII (A)

 

 

El profeta Isaías describe el futuro del pueblo de Dios como una gran comida preparada por Dios para su familia. Imagen llena de risas, seguridad y abundancia. Imagen de toda la familia reunida en torno a la misma mesa.

….. “todas las gentes”, “todas las naciones”, “toda la tierra”, “salid a los caminos e invitad a todos los que encontréis”.

Dios incluye a todos en su amor, quiere que todos estén en comunión con Él.


SALUDO
Hemos venido a la eucaristía de hoy en respuesta a la invitación de Jesús, que a todos da la bienvenida a su banquete festivo, la Eucaristía.

Todos estaban invitados, pero no todos se han acercado.
Jesús nos pide que acojamos a todos y que hagamos lo posible para que se sientan con nosotros como en su propia casa.
¿Somos conscientes de que todos estamos invitados, incluso los débiles, los pobres y los tristes? Disfrutemos ahora nuestra celebración con el Señor.


PERDÓN
Líbranos, Señor, de nuestra apatía, de nuestras excusas y fáciles pretextos que nos impiden aceptar tu invitación. SEÑOR, TEN PIEDAD
No permitas que nos domine la tristeza, pues tú eres nuestra alegría y fortaleza. CRISTO, TEN PIEDAD
Guárdanos libres de todo lo que nos pueda dividir y guíanos por la vida con esperanza. SEÑOR, TEN PIEDAD

LECTURAS

Las lecturas de hoy son una invitación a acoger a Dios sin rechazarle nunca.
El profeta Isaías nos habla de la salvación que nos trae Dios, y explica esa salvación como un banquete de fiesta. San Pablo testimonia que todo lo puede con Jesús que le conforta.
En el evangelio Jesús se pone triste porque algunos rechazan a Dios, no acuden a su fiesta o no visten el traje de la gracia divina, de hijos de Dios.


Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (25,6-10a):

Aquel día, el Señor de los ejércitos preparará para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares enjundiosos, vinos generosos. Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el paño que tapa a todas las naciones. Aniquilará la muerte para siempre. El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros, y el oprobio de su pueblo lo alejará de todo el país. Lo ha dicho el Señor. Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; celebremos y gocemos con su salvación. La mano del Señor se posará sobre este monte.»

Palabra de Dios


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (4,12-14.19-20):

Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo: la hartura y el hambre, la abundancia y la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación. En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su espléndida riqueza en Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

                                                                                Palabra de Dios

Evangelio del domingo

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,1-14):

En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: «Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda.» Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: «La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.» Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: «Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?» El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: «Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.» Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.»

Palabra del Señor


OFRENDAS

SILLA VACÍA: Hoy traemos junto a ti esta silla vacía, por los que no están aquí en tu fiesta, por los que han preferido otras cosas que sentarse a la mesa contigo, y por nosotros que también a veces ponemos excusas y no acudimos a estar contigo y alimentarnos con el Pan que nos das.

 


PETICIONES

1. Para que el Señor reúna a todos los pueblos en una común alabanza a su nombre, roguemos al Señor.

2. Para que la vida de todos los cristianos irradie alegría y esperanza, y propicie una fiesta de felicidad para otros, roguemos al Señor.

3. Para que el Señor, que destruye la muerte, dé consuelo y fortaleza, a los que lloran la pérdida de seres queridos, roguemos al Señor.

4. Para que en la eucaristía el Señor sea la alegría y el vínculo de amor de todas nuestras comunidades cristianas, roguemos al Señor.

5. Por los gobernantes y dirigentes de la economía, para que el Señor los mueva a trabajar por un mundo más justo, en el que a nadie le falte el pan para vivir. ROGUEMOS AL SEÑOR

Señor, ¡Qué bueno estar todos juntos contigo! Que nuestros corazones se desborden de alegría y nos hagan compartir unos con otros todos los buenos dones con los que tú nos has enriquecido. Bendícenos en Jesucristo nuestro Señor.


ACCIÓN DE GRACIAS:

Gracias, Señor Jesús, por cada Eucaristía, donde nos ofreces tu pan y tu palabra y nos haces volver a revivir nuestra amistad contigo.
Gracias por los niños, por su sencillez. Ellos nos ayudan a acercarnos más a ti.
Gracias por esta asamblea reunida. Nos ha gustado el banquete que nos has preparado.
Durante la semana, mayores y pequeños, seguiremos sintiéndote muy cerca.

Gracias por todo, Señor Jesús.


CUANDO LAS OCUPACIONES IMPORTAN MÁS QUE LAS PERSONAS

Cuando mis ocupaciones son más importantes que la esposa, no tengo tiempo para ella.
Cuando mis ocupaciones son más importantes que los hijos, no tengo tiempo para ellos.
Cuando mis amigos son más importantes que mi familia, no tengo tiempo para estar en casa.
Cuando mis quehaceres son más importantes que la oración, no tengo tiempo para orar.
Cuando mis quehaceres son más importantes que Dios, no tengo tiempo para El.
Cuando mis quehaceres son más importantes que la misa, no tengo tiempo para ir.
Cuando mis intereses son lo más importante, no tengo tiempo para escuchar a los hijos.
Cuando mis intereses son lo más importante, no tengo tiempo para escuchar a mis padres.
Cuando mis intereses son lo más importante, no tengo tiempo para nadie.
Cuando mi cuerpo es lo más importante, no tengo tiempo para mi alma.

 

Lo importante es tener siempre una razón para justificar mis actitudes.
Lo importante es tener siempre una razón para no escuchar a nadie.
Lo importante es tener siempre una razón para que nadie me moleste y fastidie.

Y no se trata, muchas veces, de mala voluntad.
Se trata de nuestra escala de valores.
Se trata de no saber dar prioridad a lo esencial.

Por eso el problema no está en que sí tenemos fe y creemos en Dios. El problema está en qué lugar ocupa Dios en mi vida. Muchos decimos creer en Él, hasta es posible que así sea, el verdadero problema es que las cosas ocupen cada una su verdadero lugar.


NO IMPORTA

No importa que la mesa esté a punto si nos falta el apetito.

No basta
que el agua de la fuente esté fresca, si no tenemos sed.
que nos inviten, si no tenemos ganas de participar.
que nos hablen de belleza, si no tenemos ojos para verla.
que suene bonito la música, si no tenemos oídos para escucharla.
que el jardín tenga bellas rosas, si estamos ciegos.
que nos llamen, si no escuchamos la llamada.

No basta
que Dios hable, si el corazón no tiene interés en escuchar.

que Dios nos invite, si su mesa no nos dice nada.
que Dios nos regale el pan de la eucaristía, si no tenemos apetito de él.
que Dios nos cite cada domingo, si preferimos otras ocupaciones.
que Dios nos perdone, si nosotros no nos perdonamos.
que Dios nos ame, si nosotros no sentimos su amor.
que haya sol, si preferimos vivir en la oscuridad.
que amanezca, si preferimos seguir dormidos.
que los otros me amen, si yo no sé amar.
que yo quiera arreglar las cosas, si tú no quieres.

Cuando se pierde la sensibilidad, el sufrimiento del otro no dice nada.
Cuando se pierde la dignidad, todo da igual.


VENID A LA FIESTA

Hoy has preparado un banquete,
en tu amplia tienda de la alianza
levantada en esta tierra tuya y nuestra,
para que tu presencia no nos resultara extraña.

Ya está la entrada engalanada,
los jardines adornados,
las farolas y antorchas alumbrando
caminos, rincones y plazas,
las habitaciones dispuestas
y la sala del banquete preparada
con todo lo necesario para la fiesta,
porque la ocasión es única.
La mesa lista para el banquete
Todo en abundancia,
que a ti te gusta que sobre y no falte
cuando se va o se pasa por tu casa.
……
¡Venid a la fiesta! ¡Venid a la fiesta!,
se oye en pueblos y casas,
y como un eco resuena setenta veces siete
y llega a todos los corazones.
……………………………………………….
De la calle, de las plazas,
de los rincones más olvidados
y del reverso de la historia
llegarán tus invitados.
Serán cojos, ciegos y sordos,
hambrientos, pobres y presos,
ciudadanos y extranjeros,
emigrantes sin papeles,
hombres y mujeres, ancianos y niños
de toda raza, color y oficio,
que oyen a tus mensajeros
y se sienten sorprendidos.

Los que a nada sois invitados…
¡Venid a la fiesta!
Los que estáis solos y sin futuro…
¡Venid a la fiesta!
Los que tenéis hambre y no trabajo…
¡Venid a la fiesta!
Todos los despreciados y humillados…
¡Venid a la fiesta!
Los sin nombre y sin historia…
¡Venid a la fiesta!
Los que no sois sino recursos humanos…
¡Venid a la fiesta!
Los que sufrís la risa y la miseria…
¡Venid a la fiesta!
Los nadie de ahora y siempre…
¡Venid a la fiesta!
¡Vamos a tu fiesta, Señor!

Florentino Ulibarri


CATEQUESIS 20-21



ANOTACIONES PARA LA CATEQUESIS

INSCRIPCIÓN PRIMER AÑO “DESPERTAR RELIGIOSO”

En este primer curso de Catequesis los niños/as tienen que reunir estos requisitos:

Estar cursando 2º de Educación Primaria.
Estar matriculados en la asignatura de Religión Católica en el Centro Educativo al que asistan.


Por el momento no vamos a tener Catequesis presencial en la Parroquia, ahora mismo, lo más importante es ver cómo discurre el curso escolar y social.

En los próximos días facilitaremos a cada familia la información correspondiente a los chicos de:
Despertar religioso (2º de Primaria).
2º de Comunión (3º de Primaria).
Comulgantes (4º de Primaria).


Debido al Covid-19 este próximo curso de catequesis 2020-2021 va a tener que ser muy distinto. Por tal motivo queremos compartir con vosotros lo siguiente:

1.- Hasta nuevo aviso y según las circunstancias sanitarias, los pasos de la catequesis os los iremos comunicando. Cuando contemos con todas las garantías retomaremos las catequesis en los grupos pequeños. Durante este trimestre sería importante su presencia en la misa dominical semanal.

2.- Para el primer año de catequesis, los niños que empiezan 2º de primaria, que llamamos de despertar religioso, será de un solo encuentro mensual presencial (Primer domingo de cada mes a las doce) En esa reunión se les entregará una ficha y algún enlace de internet para trabajar el tema en casa.

La inscripción para estos niños de primer año la podéis hacer en horarios de secretaría (lunes –Viernes de 5 a 8 de la tarde)

3.- A las familias de los niños de segundo y tercero de catequesis, los que empiezan este curso 3º y 4º ya les iremos indicando personalmente los pasos a seguir pasadas las fechas del Pilar. Sería importante que se hicieran presentes en la Eucaristía del Domingo, ya que, como sabéis, la preparación para la Comunión requiere dos momentos: Las reuniones formativas y la Eucaristía del Domingo. Por eso invitamos a los padres a que acudáis a la misa con vuestros hijos aunque, de momento, no podamos hacer la celebración tan participativa. En cuanto la situación lo permita volveremos al ritmo habitual de estas misas.  Ojalá que sea cuanto antes.

Esperemos que pronto podamos recuperar el ritmo habitual en la catequesis y en toda nuestra vida.

                                               UN SALUDO   

                                                                                                              Javier y Catequistas

DOMINGO XXVII (A)

La parábola está colocada en medio de otras dos parábolas: la de los dos hijos (21,28-32) y la del banquete de bodas (22,1-14).

Juntas las tres parábolas contienen una respuesta negativa: la del hijo al padre, la de algunos campesinos al dueño de la viña, la de ciertos invitados al rey que celebra las bodas de su hijo.


¿Qué hará mi amigo ahora con su viña y los labradores?
¡Pues contarles, una y otra vez, la historia,
para ver si la entienden y se convierten,
y logra un final feliz, que es lo que él quiere!


A nosotros, esta parábola nos invita a no apropiarnos del nuevo Pueblo de Dios sino más bien a dar frutos de caridad, comunión y participación.

En la realidad actual son cada vez más las personas alejadas de la Iglesia y los rostros sufrientes en el mundo lo que significa que quizá estamos más ocupados en apropiarnos del pueblo de Dios que en dar frutos de justicia, solidaridad y fraternidad. (DAP 367).

Frente a una globalización económica que nos está destruyendo, sentimos un fuerte llamado para promover una globalización por la solidaridad, por la justicia y por el respeto a los ddhh (DAP 64).

Frente a una Iglesia en donde la mayoría de sus integrantes son solo espectadores, estamos llamados a una participación desde la elaboración y ejecución de los proyectos pastorales (213).


«Según F. Nietzsche, el mayor acontecimiento de los tiempos modernos es que «Dios ha muerto». Dios no existe. No ha existido nunca. En cualquier caso, los hombres estamos solos para construir nuestro futuro. »

La historia reciente de estos años comienza a descubrirnos que no le es tan fácil al hombre recoger la herencia de «un Dios muerto». Después de la declaración solemne de la muerte de Dios, son bastantes los que comienzan a entrever la muerte del hombre. Bastantes los que se preguntan como A. Malraux si el «verdugo de Dios» podrá sobrevivir a su víctima.

«Este hombre, frustrado en sus necesidades más auténticas, víctima de la «neurosis más radical» que es la falta de sentido totalizante para su existencia, atemorizado ante la posibilidad ya real de una autodestrucción total, ¿no está necesitado más que nunca de Dios? Pero, ¿ya encontrará entre los creyentes a ese Dios capaz de hacer al hombre más responsable, más libre y más humano?»

Textos de Pagola


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA 


                                   

 

  SALUDO

Hermanas y hermanos: Buenos días 

La Eucaristía de cada domingo tiene que ser una invitación a vivir como auténticos hijos de Dios.

Hoy, en el evangelio, Jesús nos vuelve a hablar de su viña. Nosotros somos esa “viña” del Señor, y Él ha hecho por cada uno de nosotros todo lo que es posible hacer, pero, a veces, los cristianos podemos decepcionar a Dios.

 Venimos a la Eucaristía a pedirle que nos ayude a podar todo aquello que impide nuestra amistad con El y nos impulse a salir adelante a pesar de las dificultades.


PETICIONES DE PERDÓN:

1. Señor, Jesús, por no habernos portado del todo bien contigo y con los demás,
PERDONA, PADRE DIOS.

2. Señor, por todas nuestras peleas y divisiones entre nuestros hermanos y amigos,
PERDONA, PADRE DIOS.

3. Señor, Jesús, por no trabajar lo suficiente y por no ayudar a nuestros compañeros y familiares cuando lo han necesitado, PERDONA, PADRE DIOS.


Un escorpión quería pasar al otro lado del río, pero no sabía nadar.

Le pidió a una rana que lo llevara, pero la rana tenía miedo a que la picara con su aguijón cuando estaban en el agua.
El escorpión le dijo que no haría tal cosa, pues entonces se moriría la rana y se ahogaría él también. La rana tomó al escorpión a su espalda, se echó a nadar al río, y cuando estaban en medio de la corriente el escorpión alzó su cola venenosa y la picó.
«¿Por qué has hecho eso? Ahora nos vamos a morir los dos» dijo la rana. Y el escorpión se excusó: «Lo siento mucho, querida rana…, pero es que yo «soy así».

La rana murió, pero el escorpión logró llegar cerca de la otra orilla muy fatigado. Un hombre se apiadó de él, lo tomó en su mano y le salvó la vida. Y el escorpión le picó en la mano.

El hombre sacudió la mano de dolor, y el escorpión cayó al agua. Entonces el hombre volvió a salvarlo con su mano…, y el escorpión volvió a picarle.

Cuando esto iba a suceder por tercera vez, alguien que había presenciado toda la escena le preguntó al hombre: «¿Por qué haces eso si cada vez que intentas salvarle te vuelve a picar?»

Y el hombre contestó: «Ya …, pero es que yo soy así».


PETICIONES:

1. Para que nuestro mundo, nuestra ciudad, nuestra familia, nuestra parroquia, sean un lugar donde todos nos sintamos a gusto y seamos felices…
Roguemos al Señor.
2. Para que logremos crecer a lo largo del curso, como personas y como cristianos. Roguemos al Señor.
3. Para que nos respetemos y no haya entre nosotros peleas, desprecios ni malos rollos y nos sepamos perdonar como Dios nos perdona. Roguemos al Señor.
4. Jesús quiere seguir siendo nuestro amigo, para que nunca olvidemos que Él camina con nosotros y nos acompaña siempre. Roguemos al Señor.


OFRENDAS:

MOCHILA: Jesús, te traemos una mochila que simboliza nuestro trabajo para sacar adelante este curso. Acepta en ella nuestra amistad y nuestro esfuerzo de cada día.

LIBROS DE CATE: Te traemos también los libros de catequesis que durante este curso nos van a ayudar a conocerte mejor. Queremos que no pase ningún día sin decirte Jesús que somos tus amigos.

CALIZ Y PAN: Que tu pan, Jesús, sea cada domingo alimento y fuerza de nuestro caminar y que sepamos compartirlo a lo largo del curso como hermanos.

 

testimonn

Ver más sobre testimonios:

INICIACIÓN CRISTIANA 20


ACCIÓN DE GRACIAS:

Gracias, Señor, por las vacaciones que nos has dado para disfrutar de nuestros amigos y nuestra familia.
Gracias por encontrarnos de nuevo todos en esta misa del domingo y por los amigos con quienes vamos a compartir este curso.
Gracias por todas las personas que van a ayudarnos a seguir creciendo, especialmente por nuestros padres.
Gracias, Señor, sabemos que tú nos acompañas siempre.
Ayúdanos para que sepamos responder a tu amistad, siendo trabajadores de tu viña y haciendo fructificar los dones que tú mismo has puesto en nosotros.

Gracias, Señor.


DOMINGO XXVI (A)

No se trata de hablar, prometer, quedar bien, sino hacer y cumplir lo hablado y prometido.

El evangelio no hace más que recordarnos lo que ya todos sabemos por experiencia.

PARÁBOLAS DE UN PADRE Y UN HOMBRE QUE TENÍAN DOS HIJOS:

1. Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo:
«Hijo, ve hoy a trabajar en la viña» Él le contestó: «No quiero.» Pero después recapacitó y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor» Pero no fue.

2. Un hombre tenía dos hijos; y el MENOR de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y le repartió los bienes.

EL MAYOR, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.

Una cosa es clara los hijos «jugando» con su libertad y el padre «conjugando» su misericordia.


EL CUENTO DEL DÍA

En un pueblo lejano, un rey muy anciano convocó a sus cinco hijos a una audiencia privada en la que les daría una importante noticia. Todos asistieron y el rey les dijo: «Os voy a entregar una semilla diferente a cada uno de vosotros. Al cabo de seis meses deberéis traerme la planta que haya crecido. El que presente la planta más bella heredará el trono».

Así hicieron todos, pero uno de los jóvenes plantó su semilla y no germinaba por más cuidados que la daba. Mientras, todos los demás no paraban de hablar de las hermosas plantas que habían crecido de sus semillas.

Llegó el momento y acudieron a su padre con sus preciosas y grandes plantas. Todos menos uno, que llevaba en la mano la semilla que su padre le diera seis meses atrás.

Cabizbajo, triste y muy avergonzado, se presentó el último ante su padre. Al ver el resto de los hermanos que no llevaba nada, hablaban entre ellos y se burlaban de él.

El alboroto fue interrumpido por la llegada del rey a la sala que, con atención, observó las cuatro plantas y la semilla, que permanecía en la palma de la mano de uno de sus hijos.

Se sentó en el trono y llamó a su lado al joven sin planta. «Aquí tenéis a mi heredero -dijo el rey ante el asombro de todos-. Eres sincero y valiente, pues fuiste el único que no cambió una planta crecida por una semilla infértil».

* Hoy sucede lo mismo. Pobres, ignorantes, mujeres, niños, laicos, obreros, indios, negros, presos, homosexuales, enfermos del sida, drogados, divorciados, herejes, ateos, parados, analfabetos, enfermos, es decir, todas las categorías de personas que son por lo general marginadas, como no perteneciente al círculo religioso, estas personas, muchas veces, tienen una mirada más atenta para percibir el camino de la justicia.


ANÉCDOTAS:

1. Martín Luther Kïng quería convencer a un grupo de personas de la necesidad de colaborar y pasar a los hechos.

Muchas veces había escuchado: “Pero yo… ¿qué puedo hacer?
Pidió que apagaran las luces y en tinieblas preguntó:
“¿Alguien puede ayudar a iluminarnos?

Todos permanecieron en silencio…
Sacó un mechero y lo encendió. Volvió a preguntarles : “¿Nos sirve para algo?”.

Luego añadió: “Sacad vuestro encendedor cada uno y encendedlo”. Todo se iluminó….


2. Cuenta una leyenda japonesa que un hombre murió y fue al cielo. Un guía le dio un tour en el Bus Turístico por el paraíso y, maravillado, dijo: esto es mucho más bello que nuestro universo.

En el recorrido vio una gran sala llena de estanterías y en las estanterías estaban alineadas miles y miles de orejas humanas.

¿Qué hacen tantas orejas humanas aquí?, preguntó.

El guía le comentó:

Estas orejas pertenecen a todos los católicos que durante su vida han escuchado la Palabra de Dios en miles de sermones, pero nunca la han puesto en práctica. Así que sólo sus orejas han subido al cielo.


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


ENTRADA.

Bienvenidos todos a la Eucaristía: No bastan las palabras… Podemos tener la tentación de conformarnos con palabras, sin pasar a los hechos. Decir “sí” con los labios y luego no practicar en la vida lo que decimos creer.

A todos se nos podría decir: “obras son amores, que no buenas razones”.
La Eucaristía de hoy nos compromete a “llamarnos” cristianos, y, sobre todo, a “vivir” como cristianos.

PERDÓN

1. Porque somos orgullosos y no vemos nuestras propias faltas. Señor, ten piedad.
2. Porque tenemos envidia de lo que tienen los demás. Cristo, ten piedad.
3. Porque nos gusta aparentar lo que no somos y despreciamos a los que no sean como nosotros. Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (18,25-28):

Así dice el Señor: «Comentáis: «No es justo el proceder del Señor». Escuchad, casa de Israel: ¿es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.»                                                                     
                                                                                              Palabra de Dios

Salmo

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2,1-11):

Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás. Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.                
                                                                                     Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (21,28-32):
En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: «Hijo, ve hoy a trabajar en la viña.»
Él le contestó: «No quiero.»   Pero después recapacitó y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor.» Pero no fue.

¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?» Contestaron: «El primero.»

Jesús les dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios.

Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis.»

                                                                                                   Palabra del Señor


PETICIONES

Señor, bendice y santifica nuestras familias

1. Por el Papa Francisco: que el Señor le sostenga en su ministerio al servicio de la unidad de todo el Pueblo de Dios, oremos:
2. Por aquellos que tienen la responsabilidad en el gobierno de las Naciones: que promuevan proyectos en favor de la familia, oremos:
3. Por las familias que por cualquier causa deben dejar sus tierras: que se abran para ellos senderos de caridad fraterna, oremos:
4. Por los abuelos: que el Señor les conceda ser sabios colaboradores de los padres en la transmisión de la fe y en la educación de los hijos, oremos:
5. Por los niños y jóvenes: que el Señor de la vida, sugiera proyectos educativos conforme a la visión cristiana de la vida, oremos:
6. Por nuestro país: Que acertemos a transitar por los caminos del diálogo y el consenso, más allá de nuestras diferencias como regiones. Que el día de hoy transcurra en paz. oremos:

Oh Dios, que no abandonas la obra de tus manos, escucha nuestras invocaciones: manda el Espíritu de tu Hijo a iluminar la Iglesia al comienzo del camino sinodal. Por Cristo nuestro Señor.


LO QUE VA DE HIJO A HIJO

Los hay que saben expresar muy dignamente
respeto y obediencia:
es lo que se espera de gente religiosa y prudente.
Pero se quedan en la caravana en la que estaban;
no les da la gana
de interpretar tus gestos, hechos y palabras.

Dicen sí, porque es la respuesta correcta,
pero no hacen nada
aunque la brisa sople con fuerza y en dirección buena.

Y los hay que, desde el principio, se rebelan
y no quieren ser
ni siervos, ni beatos ni hijos deudores.

Saben recapacitar para encontrar en camino,
respuesta adecuada,
para trabajar la viña y vivir como hijos.

Quizá, Señor, te agrade más la frescura y rebeldía,
nuestra libertad,
que las palabras adecuadas de una respuesta perfecta.

Quizá temas más nuestro ser e historia vacíos
de amor y vida
que todos nuestros cuestionamientos e impertinencias.

No sé lo que dije,
hace un instante…
pero he venido,
me has acogido
y estoy contento…
y muy satisfecho.

Florentino Ulibarri


 

QUE TU VIÑA, SEÑOR, NO SE DEBILITE

J.Leoz

Envíame, siempre que me necesites, Señor
y, si miro hacia atrás,
haz que vea el horizonte que me espera
Mándame, Señor, a trabajar en tu hacienda

….

Sí, amigo y Señor; quiero ir a tu viña
aunque a veces te traicione
aunque en ciertos momentos tenga miedo

¡Quiero ir a tu viña!

Y, si por lo que sea, Señor,
te digo “sí” y luego es “no”
perdóname, Tú sabes cómo soy

Sólo Tú, Señor, sabes de antemano
que no siempre mi respuesta es la más sincera
ni, otras tantas veces, la más acertada.

Pero, a pesar de todo, Señor
me comprometo y quiero ayudarte en tu viña
para que no se debilite
y siga germinando en abundancia;
para que no muera
y los hombres y mujeres de mi tiempo
puedan acercarse hasta ella
y cortar el racimo de la fe y de la esperanza
y puedan beber el vino del amor y del perdón.

Por eso, Señor, ayúdame…
quiero, que cuando Tú me envíes,
pueda salir a cuidar y trabajar la viña que Tú tanto amas.

Amén.

 


¡Soledad, soledad y siempre soledad!
Palabras, ruidos, ecos; almas, tristezas, nada:

apenas un deseo de vivir y de amar.

Los días se deshacen como nubes ligeras;
y como todo pasa, ¿dónde está la verdad?

Las ideas son chispas que descubren honduras,
y el placer más seguro, descansar, descansar.

El alma es como un pozo que contempla a una estrella
y que la siente dentro, sin tenerla jamás…

Las flores son tan bellas que duran un instante,
y el amor cuando nace, se alza a volar.

Y todo esto que digo, sólo son frases, humo
que el soplo de una noche de lluvia, apagará.

Hermano: estoy muy triste –¿me perdonas?– muy triste…

—¡Soledad, soledad y siempre soledad ¡

                                                                    Pedro Miguel Obligado
 



 

DOMINGO XXV (A)

A veces Jesús enseñaba cosas muy raras, difíciles de entender y la gente se quedaba sorprendida.

Nosotros, tratantes de derechos y deberes, no intentemos reprochar a Dios que sea bueno y misericordioso.


Un poquito de música


Dame tus ojos quiero ver
dame tus palabras quiero hablar, dame tu parecer.
Dame tus pies yo quiero ir, dame tus deseos para sentir,
dame tu parecer.

Dame lo que necesito, para ser como Tú.
Dame tu voz dame tu aliento toma mi tiempo es para ti
dame el camino que debo seguir
dame tus sueños tus anhelos, tus pensamientos, tu sentir
dame tu vida para vivir.

Déjame ver lo que tu ves
dame de tu gracia, tu poder, dame tu corazón.

Déjame ver en tu interior para ser cambiado por tu amor,
dame tu corazón.
Dame lo que necesito para ser como Tú

 


La justicia es dar a cada uno lo suyo. tanto he trabajado y fructificado, tanto debes pagarme. Hasta que llega Jesús y nos habla de una justicia injusta, una justicia que es la de Dios, donde lo que reina es la BONDAD, LA GENEROSIDAD… Una justa injusticia.

Jesús «provocando» de nuevo. Apartado del grupo, con su calculadora, echando cuentas con saldo positivo para los últimos.
Los cristianos viejos y asiduos a actos religiosos, tendremos nuestra paga, no hay que preocuparse. El problema surge cuando observamos la alegría que llevan los que son más felices que nosotros aunque se hayan apuntado más tarde a la marcha de la fe.

No será que estos últimos trabajaron con más ilusión, el Señor se enteró y les pagó igual… (pero más).

FRASE:…probablemente, más de un cristiano se escandalizaría todavía hoy al oír hablar de un Dios a quien no obliga el Derecho canónico, que puede regalar su gracia sin pasar por ninguno de los siete sacramentos y salvar, incluso fuera de la Iglesia, a hombres y mujeres que nosotros consideramos perdidos» ( José Antonio Pagola)


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO:

Hoy Dios sigue llamando a hombres y mujeres a formar parte de una comunidad para que se integren en su proyecto de construir un mundo más justo y más humano y una vida más digna para todos. Celebremos la presencia de Jesús en nuestra comunidad  y pidámosle que nos conceda descubrirlo y amarlo en nuestros hermanos. Que esta Eucaristía nos ayude a ser capaces de alegrarnos de la suerte de los otros y a esperar todo de la misericordia de nuestro Dios y Padre.

PERDÓN:
1. Porque nos comparamos con los demás… Señor, ten piedad.
2. Porque cuando tenemos problemas con los demás nos olvidamos que ellos también tienen corazón.
Cristo, ten piedad.
3. Porque somos envidiosos. Señor, ten piedad.

Primera lectura
Escucharemos un texto del profeta Isaías. El profeta viene a decirnos que los planes y pensamientos de Dios y su manera de actuar contrastan  con las actitudes humanas.
 
 
Lectura del libro de Isaías (55, 6-9):
Buscad al Señor mientras se le encuentra, invocadlo mientras esté cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón. Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos –oráculo del Señor–. Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros, mis planes que vuestros planes.
                                                   Palabra de Dios

Segunda lectura
Pablo, desde la cárcel, escribe la carta a los filipenses, la muerte le parece una ganancia. Es consciente de que mientras viva en este mundo hace un gran servicio a Cristo y a los creyentes, y está dispuesto a continuar hasta que Dios quiera.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (1,20c-24.27a):

Cristo será glorificado en mi cuerpo, sea por mi vida o por mi muerte. Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir. Pero, si el vivir esta vida mortal me supone trabajo fructífero, no sé qué escoger. Me encuentro en ese dilema: por un lado, deseo partir para estar con Cristo, que es con mucho lo mejor; pero, por otro, quedarme en esta vida veo que es más necesario para vosotros. Lo importante es que vosotros llevéis una vida digna del Evangelio de Cristo.
Palabra de Dios

Evangelio

La parábola del amo generosos que  vamos a escuchar es exclusiva del evangelista Mateo y está situada en la etapa final del camino de Jesús desde Galilea hasta Jerusalén.  Los dones que Dios nos da no dependen de nuestro trabajo y nuestros méritos, sino que él actúa con generosidad inesperada.

Lectura del Santo Evangelio Según San Mateo (20,1-16):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: «Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.» Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: 

«¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?» Le respondieron: «Nadie nos ha contratado.» Él les dijo: «Id también vosotros a mi viña.» Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: «Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.» Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: «Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.» Él replicó a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?» Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»
                                                          Palabra del Señor

PETICIONES:
1. Por la Iglesia. Por el Papa Francisco. Para que intentemos llevar el mensaje del Señor a todos los pueblos de la tierra. Roguemos al Señor.
2. Por los responsables de la economía, que tengan la imaginación necesaria para solucionar el problema de la mayoría empobrecida. Roguemos al Señor…
 3. Por los parados. Por los que no tienen trabajo. Para que sea posible un bienestar donde todos podamos vivir en paz y en igualdad. Roguemos al Señor.
4. Por los sacerdotes, catequistas, padres y madres de familia, niños de catequesis, que estemos dispuestos a trabajar para hacer un mundo mejor y como Dios manda. Roguemos al Señor.
5. Por los que celebramos esta eucaristía para que nos demos en la medida que podamos a los más necesitados. Roguemos al Señor.


          LA GRATUIDAD

1. Un día, un muchacho muy pobre -vendedor de puerta a puerta para pagar sus estudios- se encontró con sólo diez centavos en su bolsillo y tenía mucha hambre. Entonces decidió que en la próxima casa pediría comida.

Una linda y joven muchacha abrió la puerta y sólo se atrevió a pedir un vaso con agua. Ella pensó que él estaba hambriento y le trajo un gran vaso con leche. Lo bebió lentamente y luego preguntó: ¿Cuánto le debo?
– No me debe nada -le respondió-. Mi mamá nos enseñó a no aceptar nunca pago por bondad… Él dijo:
– Entonces se lo agradezco de corazón.
Howard Kelly, no sólo se sintió más fuerte físicamente, sino también en su fe en Dios y en la humanidad.

Años más tarde, esa joven enfermó gravemente. Los doctores de la localidad estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron a la gran ciudad, donde llamaron a especialistas para que estudiaran su rara enfermedad. Uno de esos especialistas era el doctor Howard Kelly. Al leer el nombre del pueblo de donde venía la muchacha, una extraña luz brilló en sus ojos. Inmediatamente se levantó. Vestido con su bata de doctor, fue a verla y la reconoció inmediatamente. Luego, volvió a su consultorio, determinado a hacer lo imposible para salvar su vida. Desde ese día le dio atención especial al caso.
Después de una larga lucha, la batalla fue ganada. El doctor Kelly pidió a la oficina de cobros que le pasaran la cuenta final para darle su aprobación. La leyó, luego escribió algo en la esquina y la cuenta fue enviada al cuarto de la muchacha. Ella sintió temor de abrirla, porque estaba segura de que pasaría el resto de su vida tratando de pagarla. Finalmente la leyó, y algo llamó su atención en la esquina de la factura, donde se leían las siguientes palabras:

«Pagado por completo con un vaso de leche.» Firmado: doctor Howard Kelly.


2. Un sacerdote llegó al cielo y San Pedro lo coloca en un rincón y a un taxista lo coloca en la sección V.I.P.
El sacerdote dice: Perdón San Pedro, pero yo que prediqué toda una vida la palabra de Dios, ¿no cree usted que yo merezco un sitio mejor que el del taxista?
Y San Pedro le dice: es que cuando tú predicabas la gente dormía a pierna suelta, en cambio el taxista cuando conducía a toda velocidad, la gente oraba sin parar.


3. El obrero de una constructora vuelve a casa y le cuenta a su mujer que el andamio en el que trabajaba con otros tres obreros se ha venido abajo y a causa de la caída los tres han muerto y que gracias a Dios, sólo se ha salvado él, y que a causa del accidente, el empresario deberá desembolsar 50 millones de pesos para cada una de las familias de las víctimas.

Ante tal noticia, su mujer le dijo: Te das cuenta…Cuando hay algún dinero que ganar, tú siempre te quedas por fuera…


ORACIÓN:

Querido Dios, Papá de todos,
enséñanos a vivir como hermanos,
sin peleas ni discusiones, sin divisiones ni diferencias.

Ayúdanos a ver en cada persona el rostro de Jesús.
Que seamos capaces de amar sin fijarnos en el color de la piel,
el colegio donde uno va, el barrio donde uno vive,
la cara que uno tiene, o los amigos con los que se junta.

Que aprendamos a amar a todos los que nos rodean
porque todos somos hermanos, hijos del mismo Padre Dios.


A TU MANERA

Saliste, Señor,
en la madrugada de la historia
a buscar obreros para tu viña.
Y dejaste la plaza vacía
–sin paro–,

ofreciendo a todos trabajo y vida
–salario, dignidad y justicia–.

Saliste a media mañana,
saliste a mediodía,
y a primera hora de la tarde
volviste a recorrerla entera.
Saliste, por fin, cuando el sol declinaba,
y a los que nadie había contratado
te los llevaste a tu viña,
porque se te revolvieron las entrañas
viendo tanto trabajo en tu hacienda,
viendo a tantos parados que querían trabajo
-salario, dignidad, justicia-
y estaban condenados todo el día a no hacer nada.

A quienes otros no quisieron
tú les ofreciste ir a tu viña,
rompiendo los esquemas
a jefes, patrones, capataces, obreros y esquiroles…,
a los que siempre tienen suerte
y a los que madrugan para venderse
o comprarte… ¡quién sabe!

Al anochecer cumpliste tu palabra.
A todos diste salario digno y justo,
según el corazón y las necesidades te dictaban.
Quienes menos se lo esperaban
fueron los primeros en ver sus manos llenas;
y, aunque algunos murmuraron,
no cambiaste tu política evangélica.
Señor, sé, como siempre,
justo y generoso,
compasivo y rico en misericordia,
enemigo de prejuicios y clases,
y espléndido en tus dones.
Gracias por darme trabajo y vida,
dignidad y justicia
a tu manera…,no a la mía.

Florentino Ulibarri