DOMINGO DE RAMOS (A-B-C)



Con el Domingo de Ramos, iniciamos la Semana Santa. La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén nos señala el inicio de la Iglesia, que se extenderá por todo el mundo como una señal universal de la futura redención.

La celebración comienza con el rito de la BENDICIÓN DE RAMOS, la lectura de la ENTRADA TRIUNFAL DE JESÚS EN JERUSALEM y la procesión.

Sigue la celebración de la MISA, en la que proclamamos la lectura de la Pasión del Ciclo Litúrgico correspondiente.


 


MONICIÓN DE ENTRADA

¡¡Muy buenos días a todos!!
Estamos retransmitiendo en directo desde la parroquia Corazón de María el comienzo de la Semana Santa.
Nos encontramos a las puertas de Jerusalén. El clima es agradable, se respira aire de fiesta y mucha alegría. Se observa una gran afluencia de peregrinos llegados de todos los lugares.

Jesús entra en la ciudad y a su paso se escuchan cantos y gritos de gente sencilla y humilde: ¡¡Hossana, Aleluya!!
-Todos nosotros también lo saludamos y aclamamos desde lo más profundo del corazón:

!Bendito el que viene en nombre del Señor¡
Y nos preparamos nuestro corazón para la celebración de la Eucaristía.


PETICIONES

 Noticias y sucesos del mundo.
Vamos a rezar con las noticias que cada día escuchamos en los medios de comunicación, rezamos con los titulares del periódico…Ponemos en manos de Dios el dolor y el sufrimiento de tantas personas. (Noticias de los últimos días)

  1. IGLESIA-MIGRANTES

Lector 1. Hospitalizados 10 subsaharianos que llegaron en patera a Canarias.
Un total de 52 personas, buena parte mujeres y niños, fueron rescatadas el martes.
Lector 2. Por la Iglesia, para que sepamos ser hogar fraterno para tantas personas desplazadas, obligadas a huir de situaciones de injusticia, violencia o riesgo para sus vidas.
Roguemos al Señor.

  1. COVID- FALLECIDOS

Lector 1. El salud notifica más de 3000 muertos por el coronavirus, 400 desde Navidad.
Lector 2. Rezamos por todas las personas que se han visto afectadas o han fallecido a causa del COVID-19, para que encuentren consuelo, compasión y apoyo en la comunidad cristiana.
Roguemos al Señor.

  1. BIRMANIA

Lector 1. Otros diez fallecidos en los disturbios de Birmania.
El conflicto en Siria cumple 10 años.
Lector 2. Por la reconciliación y la unión entre las personas y los pueblos para que con la ayuda del Espíritu de Paz, todos los conflictos se puedan solucionar a través del diálogo.
Roguemos al Señor.

4. CRISTIANOS PERSEGUIDOS.

Lector 1. Hombres armados incendiaron el fin de semana la iglesia de la Sagrada Familia, en el estado de Kaduna (Nigeria)
Lector 2. Por los cristianos que viven en países en los que son perseguidos. Que la pasión de Cristo les dé fortaleza en su pasión.
Roguemos al Señor.

  1. MEDIO AMBIENTE.

Lector 1. Los jóvenes activistas del clima piden a los gobiernos que dejen de hacer promesas vacías. Vuelven las protestas contra la inacción frente al calentamiento global.
Lector 2. Te pedimos Señor que seamos cada día más responsables en el cuidado de nuestro planeta Tierra.
Roguemos al Señor.

  1. SEMANA SANTA

Lector 1. La Semana Santa es uno de los primeros períodos del año con varios días de descanso que muchos aprovechan para desconectar o incluso para hacer una escapada.
Lector 2. Por nuestra comunidad parroquial Corazón de María para que fijando nuestra mirada en Jesús, participemos en las celebraciones y vivamos con intensidad la Semana Santa que hoy comenzamos.
Roguemos al Señor.


MONICIÓN FINAL

Despedimos la conexión, no sin antes recordar los actos programados para esta semana:

El JUEVES SANTO estamos invitados todos a la CENA DEL SEÑOR. Será a las SIETE DE LA TARDE.
El VIERNES SANTO seremos testigos de los últimos momentos de la vida de Jesús: su pasión y su muerte en cruz, a las CINCO DE LA TARDE

Y el SÁBADO SANTO viviremos la gran VIGILIA PASCUAL a las siete de la tarde.

¡No os lo perdáis!!


PASION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO 26, 14-27, 66

Monición:
La especial lectura de la Pasión de Cristo es el signo más importante de este Domingo que más que “de Ramos” es el Domingo “de la Pasión”. Escuchemos con piedad.

C En aquel tiempo Jesús compareció ante el procurador, Poncio Pilato, quien le preguntó:
S “¿Eres tú el rey de los judíos?»
C Jesús respondió:
+ «Tú lo has dicho».
C Pero nada respondió a las acusaciones que le hacían los sumos sacerdotes y los ancianos. Entonces le dijo Pilato:
S «¿No oyes todo lo que dicen contra ti?»
C Pero él nada respondió, hasta el punto de que el procurador se quedó muy extrañado. Con ocasión de la fiesta de la Pascua, el procurador solía conceder a la multitud la libertad del preso que quisieran. Tenían entonces un preso famoso, llamado Barrabás.

Dijo, pues, Pilato a los ahí reunidos:
S ¿A quién quieren que les deje en libertad a Barrabas o a Jesús, que se dice el Mesías?»

C Pilato sabía que se lo habían entregado por envidia. Estando él sentado en el tribunal,
su mujer mandó decirle:
S «No te metas con ese hombre justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa».
C Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la muchedumbre de que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. Así, cuando el procurador les preguntó:
S «¿A cuál de los dos quieren que les suelte?»
C ellos respondieron:
S «A Barrabás”
C Pilato les dijo:
S “¿Y qué voy a hacer con Jesús, que se dice el Mesías?»
C Respondieron todos:
S «Crucifícalo”
C Pilato preguntó:
S «Pero ¿qué mal ha hecho?»
C Más ellos seguían gritando cada vez con más fuerza:

S ! Crucifícalo!
C Entonces Pilato, viendo que nada conseguía y que crecía el tumulto, pidió agua y se lavó las manos ante el pueblo, diciendo:
S «Yo no me hago responsable de la muerte de este hombre justo. Allá ustedes».
C Todo el pueblo respondió:
S «! Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»
C Entonces Pilato puso en libertad a Barrabás. En cambio a Jesús lo hizo azotar y lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados del procurador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a todo el batallón. Lo desnudaron, le echaron encima un manto de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza; le pusieron una caña en su mano derecha, y arrodillándose ante él, se burlaban diciendo:

S “!Viva el rey de los judíos!»
C y le escupían.
Luego, quitándole la caña, lo golpeaban con ella en la cabeza. Después de que se burlaron de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo obligaron a llevar la cruz. Al llegar a un lugar llamado Gólgota, es decir, «Lugar de la Calavera», le dieron a beber a Jesús vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no lo quiso beber. Los que lo crucificaron se repartieron sus vestidos, echando suertes, y se quedaron sentados ahí para custodiarlo.

Sobre su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: ‘Este es Jesús, el rey de los judíos’. Juntamente con él, crucificaron a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Los que pasaban por ahí lo insultaban moviendo la cabeza y gritándole:

S «Tú, que destruyes el templo y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz».
C También se burlaban de él los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, diciendo:

 

S «Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo. Si es el rey de Israel, que baje de la cruz y creeremos en él. Ha puesto su confianza en Dios, que Dios lo salve ahora, si es que de
verdad lo ama, pues él ha dicho: ‘Soy el Hijo de Dios’ «.

C Hasta los ladrones que estaban crucificados a su lado lo injuriaban. Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, se oscureció toda aquella tierra. Y alrededor de las tres, Jesús exclamó con fuerte voz:

+ «Elí, Elí, ¿lemá sabactaní?’

C que quiere decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»
Algunos de los presentes, al oírlo, decían:

S «Está llamando a Elías».
C Enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre
y sujetándola a una caña, le ofreció de beber. Pero los otros le dijeron:

S «Déjalo. Vamos a ver si viene Elías a salvarlo».
C Entonces Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, expiró.

(Aquí todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes)

C Entonces el velo del templo se rasgó en dos partes, de arriba a abajo, la tierra tembló y las rocas se partieron. Se abrieron los sepulcros y resucitaron muchos justos que habían muerto, y después de la resurrección de Jesús, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a mucha gente. Por su parte, el oficial y los que estaban con él custodiando a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que ocurrían, se llenaron de un gran temor y dijeron:

S «Verdaderamente éste era Hijo de Dios».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN UNIVERSAL DE LOS FIELES

Familia, Dios se nos ha manifestado, principalmente en el amor de Jesús, en su sufrimiento, en su humillación hasta morir en la cruz. Pidamos, pues que la iglesia y los cristianos no busquemos la gloria y el poder, sino el servicio humilde, atento, comprometido con los más necesitados, con los más pobres, oremos.

R. Que tu gracia, nos ayude, Señor.

 Familia, Jesús en la cruz, clamó al Padre con el grito del hombre que se siente abandonado. Comprometámonos con las mujeres y los hombres, los niños, jóvenes o ancianos, que se sienten solos, perdidos, abandonados, para que salgamos, como hermanos, a su encuentro, oremos. R.

 Familia, Jesús fue juzgado y condenado injustamente por los poderosos. Exijamos a los que tienen algún poder en la sociedad, para que luchen de verdad por la paz y la justicia por todos los hombres, muy especialmente para los más menospreciados y oprimidos, oremos. R.

 Familia, en este Domingo de Ramos, en este día en que los niños aclaman con alegría al Señor, comprometámonos con ellos, para que fortalecidos por Dios cuidemos de su inocencia, oremos. R.

 Oremos, también por nosotros, para que celebremos de tal modo estos días santos que profesemos en nuestro camino de seguimiento de Jesucristo, oremos. R.

Padre, tú nos has mostrado la inmensidad de tu amor a través del camino que siguió Jesús hasta la muerte. Haz que, contemplando su pasión y muerte, compartamos más su vida nueva. Aquella vida nueva que tú quieres para todos los seres humanos. Por Jesucristo nuestro señor. R. Amén.


HOJA PARROQUIAL DOMINGO DE RAMOS


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Estamos invitados a comenzar la Semana Santa, con un nuevo ardor…

Que el grito de alegría de hoy no se convierta en un «crucifícalo», el Viernes Santo.

Que los ramos, que son brotes nuevos, no se marchiten en nuestras manos y se conviertan en ramos secos.

Caminemos hasta la Pascua con amor.


 

Llevamos hoy a casa los RAMOS BENDECIDOS, como recuerdo de esta celebración. No deben ser vistos como algo folclórico, como amuletos de suerte o de protección contra los peligros, Sino algo sagrado, que llevamos a casa como una SEÑAL visible del compromiso asumido de seguir a Jesús en el camino al Padre.

QUE SEPAS…

La muerte no tiene la última palabra. Nuestro destino no es la cruz y la muerte, sino la vida; no es el sufrimiento, sino la alegría perfecta.

Lo definitivo no son las “semanas santas” que vivamos, -sino la Pascua, la Resurrección, la Vida.

 

Yo me imagino a Dios estos días «contemplando» con ternura infinita a sus hijos e hijas, a los que disfrutan en la playa y a los que se congregan en los templos, a quienes buscan de alguna manera su rostro y a quienes creen no necesitarlo para nada.

Todos caben en su corazón. Por todos ellos murió Cristo en la cruz. (Pagola)

ORACIÓN

Un día me miraste como miraste a Pedro.
No te vieron mis ojos,
pero sentí que el cielo bajaba hasta mis manos.
¡Qué lucha de silencios libraron en la noche tu amor y mi deseo!

Un día me miraste y todavía siento la huella de ese llanto
que me abrasó por dentro.

Aún voy por los caminos soñando aquel encuentro.
Un día me miraste como miraste a Pedro.

(Ernestina de Champourcín)


PAUTAS PARA LA MISA CON NIÑOS

Repartir tareas a todos los que van a participar. Dos o tres personas se encargan de repartir los ramos según va llegando la gente. El sacerdote sale desde la sacristía haciendo procesión con el grupo de monaguillos y el agua bendita .

SALUDO:

Buenos días, Hoy es Domingo de Ramos. Vamos a recordar la entrada de Jesús en Jerusalén. Los niños judíos cogiendo ramas de árboles y flores que encontraban por el camino lo aclamaban como rey.
Nosotros, hoy, con nuestras ramas de olivo, también vamos a aclamarlo y a decirle con fuerza que es nuestro Rey, nuestro amigo, que no queremos que muera.
A esta misma hora en la que nosotros nos reunimos en esta Parroquia » CORAZÓN DE MARÏA”, se celebran en todas las ciudades de España, y también en ZARAGOZA, grandes procesiones con palmas y con «borriquilla».

Hacemos silencio y comenzamos nuestra Celebración. Que nadie se sienta extraño.

Tres partes importantes en la celebración de hoy:

1. Bendición de los Ramos
2. Lectura de la Pasión.
3. La propia Eucaristía

1. BENDICIÓN DE LOS RAMOS

Pequeña monición del sacerdote.

a.- ORACIÓN DE BENDICIÓN de los ramos:

Dios todopoderoso y eterno, santifica con tu bendición estos ramos, y, a cuantos acompañamos a Jesús y le aclamamos con cantos, concédenos entrar en la Jerusalén del cielo por medio de Él.

b.-ASPERJAR LOS RAMOS QUE TODOS TENDRÁN LEVANTADOS.

(Mientras, se canta “ALABARÉ” vamos entrando procesionalmente a la iglesia procurando que los niños vayan lo más cerca del sacerdote cantando y dando palmas….

c.- LECTURA DEL EVANGELIO DE LA BORRIQUILLA


2. LECTURA DE LA PASIÓN

Colocar convenientemente los niños lectores en los micrófonos.

Relato de la Pasión y Muerte de Jesús

Narrador. Jesús, después de cenar salió con sus discípulos al Monte de los Olivos, donde había un huerto. Entraron allí. Judas, el discípulo que lo iba a traicionar, conocía el sitio, porque Jesús solía ir allí a orar. Judas se reunió con una patrulla de soldados romanos y unos guardias judíos y fueron al huerto con antorchas, palos y armas. Jesús, sabiendo lo que le venía encima, se adelanta y les dice:

Jesús. ¿A quién buscáis?
Soldado. A Jesús de Nazaret.
Jesús. Yo soy.
Narrador. Los soldados y los guardias cogieron preso a Jesús. Lo ataron y lo llevaron donde Caifás, el Sumo Sacerdote. Pedro y Juan seguían de lejos para ver lo que hacían con Jesús. Juan tenía amistad con Caifás y entró dentro del palacio junto con los que llevaban preso a Jesús. Luego salió y habló con la portera para que dejara entrar también a Pedro. Pero la portera al ver a Pedro le preguntó:

Portera. ¿No eres tú uno de los amigos de Jesús?
Narrador. Pedro le contestó:
Pedro. No, no soy.
Narrador. Como hacía frío, los criados y los guardias habían encendido una hoguera y estaban en torno a ella calentándose. Pedro estaba también con ellos. Uno le preguntó:
Criado. ¿No eres tú uno de los discípulos de ese hombre?
Narrador. Pedro lo negó:
Pedro. No, no lo soy.
Narrador. Poco después se acercaron a Pedro los que estaban allí y le dijeron:
Judío. No hay duda de que tú eres uno de ellos: se te nota en el acento.
Narrador. Entonces Pedro se puso a maldecir y a jurar.
Pedro. No conozco a ese hombre!

Narrador. Inmediatamente cantó un gallo. Pedro recordó lo que Jesús le había dicho: «Antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces». Y saliendo fuera lloró amargamente. Mientras tanto, Caifás preguntó a Jesús sobre las cosas que enseñaba. Y Jesús le contestó:
Jesús. ¿Por qué me preguntas a mí? Pregúntaselo a los que me han escuchado. Ellos saben todo lo que he dicho.
Narrador. Entonces uno de los guardias le pegó una bofetada y le dijo:
Guardia. ¿Así contestas al Sumo Sacerdote?
Jesús. Si he faltado al hablar, dímelo, pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?
Narrador. Después llevaron a Jesús del palacio de Caifás al palacio de Pilato, que era el gobernador romano. Pilato salió fuera y les preguntó:
Pilato. ¿De qué acusáis a este hombre?
Narrador. Los que llevaban preso a Jesús le dijeron:
Fariseo. Te lo entregamos porque es un delincuente.
Narrador. Entonces Pilato llamó a Jesús y le preguntó:
Pilato. ¿Eres tú el Rey de los judíos?
Jesús. Sí. Yo soy rey, pero no como los reyes de esta tierra.
Narrador. Después de esto Pilato salió donde estaban los judíos y les dice:
Pilato. Yo no encuentro en él ninguna culpa. Sabéis que es costumbre entre vosotros en la fiesta de Pascua soltar a un preso. ¿Queréis que os suelte a Jesús o a Barrabás?
Narrador. Barrabás era un bandido. Todo el pueblo gritó:

Pueblo. ¡A Barrabás a Barrabás!
Pilato. ¿Y qué hago con Jesús?
Pueblo. ¡Crucifícalo, crucifícalo!

Narrador. Pilato mandó azotar a Jesús. Los soldados le pegaron y se burlaron de Él. Después lo llevaron a crucificar. Jesús salió de casa de Pilato con la cruz en los hombros. Llevaban también con Él a otros dos malhechores. Cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», crucificaron allí a Jesús y también a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús dijo:
Jesús. Padre, perdónales porque no saben lo que hacen.

Narrador. Al mediodía la oscuridad cubrió toda la región hasta las tres de la tarde. Entonces Jesús lanzó un grito y dijo:
Jesús. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.
Narrador. Después de decir esto, Jesús inclinó la cabeza y murió. El centurión, al ver que había muerto de aquella manera, dijo:
Centurión. Verdaderamente este hombre era hijo de Dios.
Narrador. Y toda la gente que había acudido, al ver lo sucedido, volvía golpeándose el pecho. Todos los que conocían a Jesús y también las mujeres que lo habían seguido desde Galilea, estaban allí presenciando todo esto desde lejos.      Palabra del Señor.

HOMILÍA: Muy corta


3. RITMO DE LA EUCARISTÍA
PETICIONES:

1. Por todos los que luchamos cada día por llevar con dignidad el nombre de cristianos para que nuestro modo de vivir se parezca al modo de vivir de Jesús. Roguemos al Señor.

2. Por la sociedad en la que vivimos, para que surjan profetas y mensajeros del amor de Dios que nos saquen del conformismo, la rutina y la sinrazón de nuestras vidas. Roguemos al Señor.

3. Por todos los que sufren por el hambre o la guerra, la enfermedad o la soledad, la injusticia o la discriminación. Para que experimenten la fuerza de Dios y la ayuda de los que les rodean. Roguemos al Señor.

4. Por todos los que estamos celebrando juntos esta Eucaristía para que esta Semana Santa nos ayude a acercarnos más a Jesús y sean para nosotros días de reflexión y vivencia más que de trompeta y tamboril. Roguemos al Señor.


OFRENDAS: (Colocadas previamente al fondo de la Iglesia)

Rama de Olivo:
Te presentamos, Señor, esta rama de olivo cogido en nuestros campos, con él te presentamos todo el buen olor de nuestras buenas acciones de cada día.
Bolsa de monedas:
Te ofrecemos, Señor, esta bolsa de monedas parecida a la de Judas, en ella te traemos todas nuestras traiciones a los amigos, todas nuestras mentiras, nuestra falta de compromiso con la familia, con el trabajo, con los estudios. Cámbialas por monedas de amistad.

Pan y vino:
Te ofrecemos, Señor, el pan y el vino, Jesús los escogió como símbolo de su entrega y amistad. A la vez que te lo ofrecemos, te pedimos que te acuerdes de los que no tienen pan para comer ni esperanza y alegría para vivir.

Cruz:
Traemos ante el altar la cruz símbolo del cristiano. Que no nos avergoncemos nunca de ser amigos tuyos, Jesús. Que, aunque a veces te traicionemos, no olvidemos que tú estás siempre al principio y al final de nuestro camino.


DESPUÉS DE LA COMUNIÓN:

Sube un grupo de niños, levanta el cristo sin cruz en alto, mirando al pueblo, y se lee el texto:

Niños, tengo los brazos rotos cuento con vuestros brazos para construir un mundo donde habite la paz.
Niños, tampoco tengo pies, necesito los vuestros para construir caminos de la libertad.
Niños, me han roto la boca necesitaré vuestros labios para decir a todos que Dios es un Padre buenísimo.
Niños, me han roto el corazón, cuento con el vuestro para lograr que todos los hombres y mujeres del mundo vivan como auténticos hermanos.
Vosotros, sois ahora mis testigos para comunicar a todos que Dios nos quiere hasta la muerte. Niños y niñas, gracias por vuestra generosidad. AMÉN.

……….. después, todos cantamos No adoréis a nadie”


 

 

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