LOS VIERNES, VIACRUCIS

INTRODUCCIÓN

Textos para el Viacrucis. Hazte con algún montaje en power poing, que los hay y variados y puedes leer el texto que te ofrecemos, acompaña cada estación con alguna canción.

LA C de la cuaresma nos habla de:
Camino: La vida es camino. Con inicio y final. La cuaresma nos recuerda que somos caminantes. Somos camino.
Conversión: La conversión es darse cuenta de lo que no va, corregir el rumbo errado, reencauzar la vida… La iniciativa es de Dios, que nos sale al encuentro. Lo nuestro es escuchar su voz y volver.

Corazón: Símbolo del amor. Es lo más importante. Sin amor, nada; con amor, todo. “Ama y haz lo que quieras”. El que no ama ya está muerto.
Cristo: Es el centro de la Cuaresma y de nuestra fe. Caminar con Él, volver la vida a Él, poner en Él el corazón…
Cruz: Cristo recorrió el Camino de la Cruz, y lo sigue recorriendo. Un camino difícil, angustioso, interminable.
Acompañando a Cristo en el Viacrucis queremos adentrarnos también en los misterios dolorosos de tantas y tantas personas que llevan cruces pesadas sobre sus hombres; queremos comulgar con su pasión, que es la pasión de Cristo; queremos, a la vez, pedir, desde la fe y desde el amor, que todos los caminos terminen en la meta de Pascua.

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CUARESMA V (A)

 

La Vida llega a Betania
y los que son amigos del que es la Vida no pueden morir.

 

 


 

Quinto Domingo de Cuaresma,
relato de la resurrección de Lázaro,
paso hacia la Semana Santa
que comienza con el Domingo de Ramos,
el próximo.

                                Yo soy la Vida 


Tras la PURIFICACIÓN del desierto y el agua (primer y tercer domingos de Cuaresma) y de la ILUMINACIÓN (segundo y cuarto domingos) se nos invita a mirar cara a cara la MUERTE. (quinto domingo) Camino de preparación para los catecúmenos.

Jesús tiene “un corazón que se conmueve” ante la muerte de su amigo. Por lo tanto, comprende nuestros sufrimientos.

Hermanos, el Señor nos dice hoy:

«Yo soy la resurrección y la vida». En la víspera de su muerte, Jesús proclama el evangelio de la vida y se define como Señor de la vida.

Y a ti te dice hoy:

Sal fuera del sepulcro de la rutina, de la desesperación, de la tristeza, del miedo, de la violencia, de la soledad…

Sal fuera. Yo he venido para desatarte de tus ataduras de la muerte y del pecado.

Sal fuera. Sin miedos, sé testigo de la vida en medio de tus hermanos.

Sal fuera. Vive una vida de resucitado.

Yo he venido

-para que tengas vida en abundancia hoy, mañana y siempre.
-para sacarte de la tumba de la soledad, de la tumba de la tristeza, de tu vida sin ilusiones y sin Dios y colocarte en el país de la vida.

Si todos nosotros saliéramos de nuestras tumbas, de nuestro aislamiento, de nuestra indiferencia y camináramos juntos en el Señor, seríamos una gran luz y una fuente de vida para los que nos rodean.


¿Dónde le habéis puesto? Ellos colocaron a Lázaro en el sepulcro, lugar de muerte sin esperanza. El sepulcro no es el lugar de los que creen en Jesús.

«Quitad la losa». Jesús pide a la comunidad que se despoje de su creencia.

¡Lázaro, ven fuera! está confirmando que el sepulcro donde le habían colocado, no era el lugar donde debía estar. Los destinatarios del grito son ellos, no Lázaro. Ellos tienen que convencerse de que la muerte no ha cortado la Vida.

«Desatadlo y dejadlo que se marche». Ellos lo han atado y ellos son los que deben soltarlo. No devuelve a Lázaro al ámbito de la comunidad, sino que le deja en libertad, porque esta ya en la esfera de Dios, Vivo.


PAUTAS PARA UNA MISA CON NIÑOS

Delante del altar colocaremos los símbolos usados durante todos los domingos de Cuaresma y los carteles con la palabra o frase propia de cada uno: 1º: «ESTE ES MI HIJO». 2º: «ESCUCHADLE». 3º: » YO SOY EL AGUA». 4º:»YO SOY LA LUZ». 5º: «YO SOY LA VIDA»

MOTIVACIÓN

Amigos: Sed bienvenidos a la celebración. Ya falta poco para la
fiesta de Pascua, el próximo domingo celebraremos el domingo de Ramos.

Hemos contemplado a Jesús como “el agua que da la vida” (Evangelio de la Samaritana) y “la luz para nuestra vida”, (Evangelio del Ciego)

Hoy se nos presenta todavía con más claridad: Jesús es “la resurrección y la
vida”, (Evangelio de la Resurrección de Lázaro)

Amigos, seguimos atentos a las palabras de Jesús.


OFRENDAS Y SÍMBOLOS:

En una mesita estarán expuestos todos los símbolos que hemos usado los domingos anteriores: Piedras, Biblia, Agua, Vela, Tiesto…


PETICIONES

1 Pedimos por todas las personas del mundo que lo pasan mal, que tienen problemas y no saben a quien acudir. Para que Jesús se encuentre cerca de ellas y les ayude en sus dificultades, ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Pedimos por todos los enfermos, para que sientan el amor de Dios y para que nosotros nos acerquemos a los que conozcamos en este tiempo de Cuaresma,
ROGUEMOS AL SEÑOR.

3. Pedimos por la paz en todo el mundo, para que Dios nos conceda una nueva oportunidad para repartir paz y amor a nuestro alrededor, para compartir nuestra amistad con nuestras familias, vecinos y compañeros, ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Pedimos por todos nosotros, por todos los que nos juntamos en esta Eucaristía. Para que no nos desanimemos si las cosas nos salen mal, porque Dios siempre nos concede una nueva oportunidad de mejorar. ROGUEMOS ALSEÑOR.

 

EVANGELIO (Juan 11, 3-7. 17. 20-27. 33b-45). “Lázaro, sal fuera”.

Lectura del santo evangelio según San Juan

NARRADOR: En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro mandaron recado a Jesús diciendo: » Señor, el que tú amas está enfermo». Jesús al oírlo dijo:

JESÚS: Esta enfermedad no es para la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

NARRADOR:
Jesús amaba a Marta, a su hermana María y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días donde estaba. Solo entonces dice a sus discípulos:
JESÚS: Vamos otra vez a Judea.
NARRADOR: Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús:
MARTA: Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.
NARRADOR: Jesús le dijo:
JESÚS: Tu hermano resucitará.
NARRADOR: Marta respondió:
MARTA: Sé que resucitará en la resurrección del último día.
NARRADOR: Jesús le dijo:
JESÚS: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?
NARRADOR: Ella le contestó:
MARTA: Si, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.
NARRADOR: Jesús se conmovió en su espíritu, se estremeció y preguntó:
JESÚS: ¿Dónde lo habéis enterrado?
NARRADOR: Le contestaron:
VECINO: Señor, ven a verlo.
NARRADOR: Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban:
VECINO: ¡Cómo lo quería!
NARRADOR: Pero algunos dijeron:
VECINOS: Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego ¿no podía haber impedido que este muriera?
NARRADOR: Jesús, conmovido de nuevo en su interior, llegó a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa. Dijo Jesús:
JESÚS: Quitad la losa.
NARRADOR: Marta, la hermana del muerto, le dijo:
MARTA: Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.
NARRADOR: Jesús le replicó:
JESÚS: ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?
NARRADOR: Entonces quitaron la losa. Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo:
JESÚS: Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.
NARRADOR: Y dicho esto gritó:
JESÚS: Lázaro, sal afuera.
NARRADOR: El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo:
JESÚS:Desatadlo y dejadlo andar.
NARRADOR: Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

Palabra del Señor.




CUARESMA IV (A)

Cuaresma.

Los catecúmenos camino de la Pascua.
Tres domingos.
Tres personajes:
La Samaritana, un ciego de nacimiento y Lázaro.
Tres símbolos bautismales: El agua, la luz y la vida….


Hoy hablamos de la LUZ.


La cueva oyó un día una voz que le decía: “Sal a la luz. Ven y contempla el brillo del sol.”.

La cueva respondió: “No sé lo que dices, yo soy todo oscuridad”.

Después de muchas invitaciones, la cueva se aventuró, salió y se sorprendió al ver tanta luz por todas partes.

La cueva miró al sol y le dijo: “Ven conmigo y contempla mi oscuridad”.
El sol aceptó y entró en la cueva.

Ahora, le dijo el sol, enséñame tu oscuridad, pero ya no había oscuridad, todo era luz.




Las parroquias de la vieja Europa vacías de jóvenes y con un puñado de señores preguntan como los discípulos del evangelio de hoy: “Maestro, ¿ quién pecó?”

-QUIERO VER
-¿QUIÉN PECÓ?
-CREO, SEÑOR.



PAUTAS PARA UNA MISA CON NIÑOS

SALUDO

Amigos: Faltan pocos días para que, como cristianos, celebremos la fiesta de Pascua, la Resurrección de Jesús.

Pero con nuestro carnet de peregrinos tenemos que caminar hasta la fiesta y a veces no sabemos muy bien el camino. ¿Has probado a caminar alguna vez con los ojos cerrados, sin ver nada? Sientes inseguridad y pierdes el rumbo.

De esto se nos va a hablar el evangelio: un ciego que encuentra la verdadera Luz.

Amigos, vamos a celebrar. Vamos a participar con alegría.

PERDÓN: Los niños suben al altar y rezan juntos el «Yo confieso»



Lectura del evangelio dialogada:

PARA LA REFLEXIÓN:

1- Un símbolo: Niño con los ojos vendados reconocer …….

2- Un cuento: La canasta que se limpia en el rio

Un niño le dice al abuelo que no entiende la Biblia y que por lo tanto no merece la pena leerla.

El abuelo le pide que tome la canasta que utilizan para trasportar carbón y que se la traiga llena de agua del río.

El niño va varias veces y siempre la trae vacía. El abuelo insiste en que la llene más y que vaya corriendo. Y siempre es inútil porque la canasta viene vacía.

Le dice el niño al abuelo que vea que también es inútil correr porque la canasta viene vacía.

Entonces le pide el abuelo que mire bien la canasta porque ahora está limpia.

Esto es lo que pasa cuando leemos la Biblia, aunque haya momento en los que no entendamos lo que leemos, sin darnos cuenta nos está iluminando y limpiando por dentro invitándonos a ser mejores y a ser más felices.

3- Evangelio del ciego.

Ciego… Fariseos… Otros… Los padres….

Jesús…..Ve al ciego.. cura al ciego.. sin palabras

Los demás: No es él… El que te ha abierto los ojos es un pecador. Qué piensas de él?

El ciego: Soy yo. Es un profeta. No sé dónde está. Era ciego y ahora veo. Preguntáis mucho ¿acaso queréis haceros discípulos? Era ciego y veo…

Los padres: Cómo? No sabemos. Ya es mayor…

LE EXPULSARON

Jesús: Se enteró, lo busca. Crees en el Hombre que te ha curado?

¿Quién es? (Lo estás viendo. Yo soy) Creo.

Y SE ARRODILLÓ ANTE ÉL.



PETICIONES

1. Por el Papa y nuestros Obispos y sacerdotes, para que nos ayuden a ver la vida con la luz de Jesús. Roguemos al Señor.

2. Por los niños y niñas que no han conocido la luz que Jesús les puede dar.
Roguemos al Señor.

3. Por nuestros familiares y amigos que andan sin luz, buscando el camino. Roguemos al Señor.

4. Por los jóvenes para que se encuentren con Jesús, sientan su presencia y sepan transmitir a los demás jóvenes lo que ellos han experimentado . Roguemos al Señor.

5. Por todos los que llevan sobre sus hombros la Cruz de la pobreza, la soledad, la indigencia para que cuanto antes puedan ver alguna luz para sus necesidades. Roguemos al Señor.

DESPEDIDA: El ciego del hospital.


ESCENIFICACIÓN DEL EVANGELIO

LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (4ºA)

CRONISTA: En aquel tiempo al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento. Entonces, escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego, y le dijo:

JESÚS: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado)».

CRONISTA: Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban:

GRUPO: « ¿No es este el que se sentaba a pedir?».

CRONISTA: Unos decían:

GRUPO: «El mismo».

CRONISTA: Otros decían:

GRUPO: «No es él, pero se le parece».

CRONISTA: Él respondía:

CIEGO: «Soy yo».

CRONISTA: Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista. Él les contestó:

CIEGO: «Me puso barro en los ojos, me lavé y veo».

CRONISTA: Algunos de los fariseos comentaban:

GRUPO: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado».

CRONISTA: Otros replicaban:

OTROS: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?».

CRONISTA: Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego:

OTROS: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?».

CRONISTA: Él contestó:

CIEGO: «Que es un profeta».

CRONISTA: Pero los judíos no se creyeron que aquel había sido ciego y que había comenzado a ver, hasta que llamaron a sus padres y les preguntaron:

OTROS: « ¿Es este vuestro hijo, de quien decís vosotros que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?».

CRONISTA: Sus padres contestaron:

PADRES: «Sabemos que este es nuestro hijo y que nació ciego; pero cómo ve ahora, no lo sabemos; y quién le ha abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos. Preguntádselo a él, que es mayor y puede explicarse».

CRONISTA: Sus padres respondieron así porque tenían miedo a los judíos: porque los judíos ya habían acordado excluir de la sinagoga a quien reconociera a Jesús por Mesías.
Llamaron por segunda vez al hombre que había sido ciego y le replicaron:

OTROS: «Has nacido completamente empecatado, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?».

CRONISTA: Y lo expulsaron. Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo:

JESÚS: « ¿Crees tú en el Hijo del hombre?».

CRONISTA: Él contestó:

CIEGO: « ¿Y quién es, Señor, para que crea en él?».

CRONISTA: Jesús le dijo:

JESÚS: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ese es».

CRONISTA: Él dijo:

CIEGO: «Creo, Señor».

CRONISTA: Y se postró ante él.

Palabra de dios


ALGUIEN VIENE

Sin llamarle,
sin haber pensado siquiera en él,
sin saber muy bien quién es,
sin tener ojos para verle…,
alguien viene,
pasa junto a nosotros,
se fija
y se sienta a nuestro lado
para estar con nosotros, los hombres.

Alguien viene,
y tiene tantas cosas
que cambiar dentro de nosotros
y en nuestro entorno…

No viene para que todo siga igual
ni para hacer silencio a nuestro lado;
viene porque es posible ser de otra manera,
tener vista y vida,
levantarse y caminar,
ser personas nuevas,
dejar la ceguera
y dar testimonio del reino
acogiendo sus semillas.

Alguien viene,
nos dirige su palabra,
una palabra que comprendemos
porque es clara,
afecta a nuestras miserias,
cura viejas heridas
y deshace tantos insoportables esfuerzos y montajes…

Viene desde la cercanía de Dios
a encontrarse con nosotros
y a abrirnos los ojos
para que conozcamos su rostro
y nunca más tengamos miedo.

Viene
y sólo nos pide lavarnos,
creer en él
y cambiar de bando,
para tener lo que más anhelamos.

Florentino Ulibarri


Dos jóvenes enfermos estaban ingresados en la habitación de un gran hospital. Uno era ciego. El otro, al otro lado de la habitación, tenía sus ojos totalmente vendados por una grave operación en la cabeza. Éste último comenzó a preguntar a su compañero ciego;

¿Qué ves al otro lado de la ventana? El joven ciego, le respondió: ¡No te lo puedes ni imaginar! Unos preciosos jardines; personas que se quieren; una fuente de colores; niños que juegan.

Fueron pasando los días y de nuevo el que tenía los ojos vendados preguntaba una y otra vez:

¿Y ahora? ¿Qué ves hoy? Y, el joven ciego le respondía; ¡Cosas muy bonitas! Un perro que juega con su amo. Unos montes nevados al fondo. Una banda de música que toca en un parque y, sobre todo, miles de pájaros que cruzan el cielo… incluso veo a Dios que dirige todo.

El joven de los ojos vendados estaba emocionado. ¿A Dios también?
Nunca había sido tan feliz.

Una mañana, cuando despertó, llamó a su compañero ciego pero éste no le contestó. Una enfermera le dijo: se lo han llevado esta noche y ha fallecido hace un momento.

En cuanto le retiraron las vendas preguntó: ¿Pueden ponerme al otro lado de la habitación?

La enfermera le preguntó. ¿Al otro lado? ¿Para qué? El joven respondió; quiero ver el paisaje, los montes, los pájaros, los niños, las fuentes, los enamorados, el parque, y sobre todo a Dios que dirige todo….quiero contemplar ese mundo precioso que mi compañero me ha descrito.

La enfermera, con lágrimas en los ojos, le contestó: amigo mío. En esta habitación no hay ninguna ventana. El compañero que ha estado junto a ti durante este mes, era ciego y….todo lo que te ha comentado que existía…existía de verdad…pero en su corazón. Lo ha hecho para que fueras tú más feliz, se te hiciera la enfermedad más tolerable y contemplaras lo que en su corazón habitaba y vibraba.

Que también nosotros sepamos comunicar a los demás la alegría que llevamos dentro. Y, una de ellas, ha de ser la belleza de la fe.


NO SOY CIEGO, PADRE, NO

Qué ciego es el mundo, padre. Qué ciegos los hombres son.
Piensan, padre, que no existe, más luz que la luz del sol.

Al cruzar por los paseos, cuando por las calles voy,
oigo que hombres y mujeres, tienen de mí compasión.

Que juntándose uno a otro, dicen bajando la voz:
¡Pobre ciego, que no ve la luz del sol!

Mas yo no soy ciego, padre; no soy ciego, padre, no.
Hay en mí una luz divina que brilla en mi corazón.

El sol que a mí me ilumina es de eterno resplandor.
Mis ojos, padre, son ciegos. Pero mi espíritu… no.

Cristo es mi Luz, es el día, que me da brillo y color.
No se apaga en la noche, ni en el sombrío crespón.

Tal vez por eso no hiere, el mundo mi corazón;
cuando dicen: ¡pobre ciego, que no ve la luz del sol!

Hay muchos que ven el cielo y el transparente color,
de las nubes, de los mares, la perpetua agitación.

Pero sus ojos no alcanzan a descubrir al Señor,
que tiene a leyes eternas sujeta la creación.

No veo lo que ellos ven, ni ellos lo que veo yo.
Ellos ven la luz del mundo. Yo veo la luz de Dios.

Y cuando ellos murmuran: ¡pobre ciego! digo yo:
¡pobres ciegos que no ven, más luz que la luz del sol!

(Autor Anónimo)

CUARESMA III (A)

«YO SOY»: EL AGUA, LA LUZ, LA VIDA.

Nos encontramos este tercer domingo de Cuaresma con el primero de los tres relatos que la liturgia escogía al final del proceso catecumenal para la recepción del Bautismo.

Los tres relatos se convierten en motivo para el triple «YO SOY» de Jesús.


VIDEO PARA ENTENDER MEJOR EL EVANGELIO DE HOY


«DAME DE BEBER» es el comienzo para que nuestra noche se convierta en mediodía.


DICE EL POETA MACHADO:

Bueno es saber que los vasos
nos sirven para beber.
Lo malo es que no sabemos
para qué sirve la sed.

Agua y sed de consumo.
Agua y sed de individualismo.
Agua y sed de poder, saber y tener.
Agua y sed de ser libre. agua y sed…

«Estoy que me muero, necesito beber….»
A veces nos sentamos, cansados de caminos sin sentido, caminos cortados, caminos trillados, junto al del agua y le decimos «dame de beber».

«Lo malo es que no sabemos»
para qué sirve la fe»

Que nos sirva para dejar nuestro cántaro de piedra, volver la mirada y decirle al corazón de los otros una palabra de acogida, de aceptación, de ánimo, de perdón….

André Gide dice:

«Yo no puedo rezar, ni siquiera escuchar a Dios. Si Él, quizá, me habla, yo no le oigo. Su voz se me ha hecho indiferente.

Y sin embargo estoy ahí, con menosprecio ante mi propia sabiduría, y porque me falta la alegría que Él me da, se me ha quitado toda alegría.

Si Tú debes ayudarme, ¿Señor a qué esperas? Yo estoy solo, yo soy impotente. Yo no puedo. El espejo que llevo dentro de mí está roto y ciego»


• Elementos del relato que giran en torno al «agua».

– La mujer no tiene buena fama, no tiene marido, no tiene un agua que le
satisfaga. Atrapada en lo cotidiano, carece también de profundidad.

– Jesús, poco a poco, en diálogo, va revelándose a la mujer como el don que quita la sed y provoca en ella el deseo del «agua viva» que es plenitud.

– Jesús, superando malentendidos, provoca que la mujer abandone el cántaro. Ha bebido del «agua viva» que es Jesús mismo. Ahora lleva la fuente dentro de ella.

– La mujer, discípulo-testigo, corre al pueblo para llevar a otros a Jesús, para que crean. Y aquellos samaritanos reconocieron a Jesús: «Estamos convencidos de que él es el Salvador del mundo».


PAUTAS PARA LA MISA CON NIÑOS

El evangelio de hoy y los de los dos próximos domingos eran una preparación inmediata para quienes iban a recibir el bautismo en la Vigilia Pascual: el agua (la samaritana); la luz (el ciego de nacimiento); la vida resucitada (Lázaro).

Por lo tanto, se puede dar una cierta unidad en los signos: Todos los símbolos de los domingos de cuaresma delante del altar.


Primero: Laspiedras

Segundo: LaPalabra

Tercero: agua

Cuarto: Luz

Quinto: Flor

1. MOTIVACIÓN

Amigos: Siempre hemos tomado el agua como un elemento que da vida a la naturaleza y a las personas. Jesús nos invitará hoy a experimentar “el agua que da Vida”. No te quedes sin participar. Merece la pena entrar en esta celebración que nos acerca más a las personas y a Jesús.

Amigos, vamos a estar atentos y a celebrar con alegría esta Eucaristía.

Canción: “El agua del Señor”.

4. PETICIÓN DE PERDÓN
Hoy se invita a los niños a rezar juntos el “Yo confieso” que se lo saben casi todos.


ORACION DE FIELES.

1. Por el Papa Francisco para que siga dándonos ejemplo de alegría y optimismo y su palabra sea como agua fresca que nos que nos ayude a seguir creyendo en Jesús. Roguemos al Señor.

2. Para que demos a todos el ejemplo de ser personas felices, que viven la vida cristiana y saben ayudar a la gente. Roguemos al Señor.

3. Para que nadie pase “sed” y hambre en el mundo. Roguemos al Señor.

4. Para que nos preparemos bien a las fiestas de Resurrección, haciendo un camino de conversión a Jesús. Roguemos al Señor.

5. Para que también nosotros sepamos llevar la alegría de nuestra fe, que es el agua que recibimos por nuestro Bautismo, a nuestra familia, amigos y conocidos. Roguemos al Señor.


EVANGELIO (Juan 4, 5-42) “Si conocieras el don de Dios…”

NARRADOR
Lectura del santo evangelio según san Juan. En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía. Llega una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dice:

JESÚS: Dame de beber.
NARRADOR: Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida. La samaritana le dijo:
SAMARITANA:¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?NARRADOR: Porque los judíos no se tratan con los samaritanos. Jesús le contestó:
JESÚS: Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.
SAMARITANA: Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?

JESÚS: El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.
SAMARITANA: Señor, dame de esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla. Veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.

JESÚS: Créeme, mujer: se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque Dios es espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad.
NARRADOR: Entonces le dijo la samaritana
SAMARITANA: Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo.
NARRADOR: Y Jesús se dio a conocer diciendo
JESÚS: Soy yo, el que habla contigo

Palabra del Señor.



MI HERMANO EL POZO

Alháquime – decía Abul Beka – se asomó un día a un pozo y dijo: Allá abajo hay alguien que viste igual que yo. Cada vez que me asomo, él también se asoma; y cuando levanto la mano para saludarle, él rápidamente, y al mismo tiempo, levanta también la mano para saludarme.

Parece como si leyera mis pensamientos; porque, cuando lo miro fijamente a los ojos, me responde con el lenguaje del silencio.

Cuando estoy triste, él está triste. Cuando estoy lleno de alegría, él está lleno de alegría.

Y Alháquime se pasaba las horas asomado a la boca del pozo y algunos días se olvidaba hasta de comer. Cincuenta lunas cambiaron y Alháquime iba todos los días al mismo lugar.

Y era considerado todo un sabio porque en todo aquello que aconsejaba era la Sabiduría. Y venían de todas partes para pedirle consejo. Y muchos le preguntaban: Maestro, dónde adquiriste tanto Conocimiento?

Y Alháquime siempre le respondía: Mi hermano el pozo me desveló todo cuanto os transmito… Y su boca enmudecía y no decía más.

Entonces muchos, por curiosidad, se asomaban al pozo, pero lo más que veían eran sus rostros reflejados en el agua, más no se veían a sí mismos.

Y Abul Beka reflexionaba: Mirad que el amigo más cercano que tenéis sois vosotros mismos. Aprended a amarlo y a conocerlo. Porque, ¿cómo si no sabríais amar y comprender y ayudar a aquellos que están a más distancia de vosotros?.