ASUNCIÓN DE LA VIRGEN

FIESTA DE LA ASUNCIÓN

María se turba cuando la visita el ángel.
María sube a la montaña para ayudar a Isabel.
María estalla en un canto de acción de gracias.
María da gracias por sí misma.
Con María hay que aprender a agradecer los dones recibidos.

«María es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús, con unos pobres pañales una montaña de ternura.

Ella es la esclavita del Padre que se estremece en la alabanza.
Ella es la amiga siempre atenta para que no falte el vino en nuestras vidas.
Ella es la del corazón abierto por la espada que comprende todas las penas.
Ella es la misionera que se acerca a nosotros para acompañarnos por la vida, abriendo los corazones a la fe con su cariño materno.

Como madre de todos, es signo de esperanza para los pueblos que sufren dolores de parto hasta que brote la justicia.
Como una verdadera madre, ella camina con nosotros, lucha con nosotros, y derrama incesantemente la cercanía del amor de Dios.

Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 286).


SALUDO:

Hoy es un día de alegría para toda la iglesia. En pleno corazón del mes de Agosto, la liturgia nos vuelve a acercar la figura de María. En nuestro mundo en el que no abundan las buenas noticias los creyentes estarnos invitados a celebrar esta fiesta: Dios quiso que María, una mujer sencilla de Nazaret, fuera la Madre del Mesías, del Hijo de Dios y que después participara de su triunfo.

Su culto está arraigado en lo más hondo de los pueblos. En miles y miles de templos y ermitas en todo el mundo recibe María el homenaje de los fieles en procesiones y romerías.

También nosotros nos unimos a esta fiesta y hacemos de esta Eucaristía un acto comunitario de alabanza a Dios por la presencia de María en nuestras vidas.

Con María proclamamos la grandeza del Señor.


PERDÓN:

1. Tú, el Hijo de María, el Hijo de Dios. Señor, ten piedad.
2. Tú, el vencedor del pecado y de la muerte. Cristo, ten piedad.
3. Tú que has hecho participar a María de la alegría de la resurrección. Señor, ten piedad.


Primera lectura

Apoc 11, 19; 12, 1-6. 10
Se abrió el templo de Dios en el cielo y dentro de él se vio el arca de la alianza. Apareció entonces en el cielo una figura prodigiosa: una mujer envuelta por el sol, con la luna bajo sus pies y con una corona de doce estrellas en la cabeza. Estaba encinta y a punto de dar a luz y gemía con los dolores del parto.

Pero apareció también en el cielo otra figura: un enorme dragón, color de fuego, con siete cabezas y diez cuernos, y una corona en cada una de sus siete cabezas. Con su cola barrió la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra. Después se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo, en cuanto éste naciera. La mujer dio a luz un hijo varón, destinado a gobernar todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue llevado hasta Dios y hasta su trono. Y la mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios.

Entonces oí en el cielo una voz poderosa, que decía: “Ha sonado la hora de la victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder de su Mesías”.

Salmo Responsorial

Salmo 44, 10bc. 11. 12ab. 16
R. (10b) De pie, a tu derecha, está la reina.
Hijas de reyes salen a tu encuentro.
De pie, a tu derecha, está la reina,
enjoyada con oro de Ofir.
R. De pie, a tu derecha, está la reina.
Escucha, hija, mira y pon atención:
olvida a tu pueblo y la casa paterna;
el rey está prendado de tu belleza;
ríndele homenaje, porque él es tu señor.

R. De pie, a tu derecha, está la reina.
Entre alegría y regocijo
van entrando en el palacio real.
A cambio de tus padres, tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por toda la tierra.
R. De pie, a tu derecha, está la reina.

Segunda lectura

Hermanos: Cristo resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección de los muertos.
En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos volverán a la vida, pero cada uno en su orden: primero Cristo, como primicia; después, a la hora de su advenimiento, los que son de Cristo.
Enseguida será la consumación, cuando Cristo entregue el Reino a su Padre, después de haber aniquilado todos los poderes del mal. Porque él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo sus pies a todos sus enemigos. El último de los enemigos en ser aniquilado, será la muerte, porque todo lo ha sometido Dios bajo los pies de Cristo. Palabra de Dios

 Evangelio

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.

Entonces dijo María:
“Mi alma glorifica al Señor
y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador,
porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.

Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre
y su misericordia llega de generación en generación
a los que lo temen.

Ha hecho sentir el poder de su brazo:
dispersó a los de corazón altanero,
destronó a los potentados
y exaltó a los humildes.
A los hambrientos los colmó de bienes

y a los ricos los despidió sin nada.

Acordándose de su misericordia,
vino en ayuda de Israel, su siervo,

como lo había prometido a nuestros padres,
a Abraham y a su descendencia
para siempre’’.

María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa. Palabra del Señor


Peticiones

Se responde: ESCÚCHANOS, SEÑOR.
1. Oremos por la Iglesia, para que sepa mirarse en la ternura de María, poner su esfuerzo en ayudar a los más pobres y dar razón, con las obras, de la esperanza que la anima. Oremos: ESCUCHANOS, SENOR.

2. Oremos por todas las madres de la tierra, para que crezca en ellas la confianza en Dios y enseñen a sus hijos a amar a María, agradeciendo a Dios el don de sus hijos. Oremos: ESCUCHANOS, SENOR.

3. Oremos por los que sufren en su cuerpo a causa de la miseria, la marginación, la enfermedad o la vejez, para que no les falte la ayuda de los cristianos y de todos los hombres. Oremos: ESCUCHANOS, SENOR.

4. Oremos por los difuntos de nuestras familias, por los de nuestra parroquia y nuestro barrio para que puedan participar de la cercanía de Dios junto a María.
Oremos: ESCUCHANOS, SENOR.

5. Oremos por los que nos hemos reunido en esta Eucaristía para celebrar la Fiesta de la Virgen para que sintamos la alegría y la gracia de Dios en nuestras vidas.
Oremos: ESCUCHANOS, SENOR.

Padre, de ti hemos recibido lo que somos y tenemos, como a María concédenos lucidez y generosidad para emplear nuestras fuerzas en el servicio de tu plan de salvación.. Por J.N.S.



Oración a María Asunta al Cielo

A ti, la gloriosa, Virgen y Madre, Santa María, a quien los discípulos de tu Hijo veneraron como a madre propia, por fidelidad al testamento del Crucificado, y a quien nosotros seguimos venerando del mismo modo.

A ti, la Bienaventurada, la llena de gracia, según el saludo del ángel, elevada a lo más alto del cielo, a cuya casa los discípulos de tu Hijo sintieron la necesidad de acudir a la hora de tu tránsito para despedirte y sentir tu última mirada terrena, y a quien nosotros acudimos también para sentirnos mirados por tus ojos misericordiosos.

A ti, la Bendita entre todas las criaturas, como te saludó tu prima Isabel, que gozas de la gloria de tu Hijo y nos confirmas nuestro destino, a ti, a quien los primeros cristianos invocaron como a Madre de Dios y sintieron cobijo y defensa, y nosotros seguimos sintiéndolos cuando rezamos la invocación más antigua: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desoigas la oración de tus hijos, necesitados. Líbranos de todo peligro, Oh siempre gloriosa y bendita”.

A ti, la Reina de todo lo creado porque participas del triunfo de tu Hijo, a ti, a quien podemos invocar como abogada nuestra ante el trono de Dios, como lo fue ante el emperador Asuero la reina Ester en favor de su pueblo. Sabemos que intercedes por nosotros. Así te rezamos todos los días: “Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte”.

A ti, Esperanza nuestra, porque creemos que vives donde la humanidad tiene su destino, a quien cantan los monjes: “Dios te salve, reina y madre, esperanza nuestra”, desde que San Pedro Mezonzo compusiera la oración más popular, la “Salve”.

A ti, Nuestra Señora, y Señora de los ángeles, puerta del cielo, a quien san Bernardo cantó extasiado: “¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce siempre virgen, María!”, a ti, que nos dejas sentir la certeza de tu acompañamiento peregrino.

A ti, Asunta al cielo, que no quiere decir ajena a nuestra historia; por el contrario, te sentimos compañera nuestra mientras recorremos valles oscuros y de lágrimas. Sé tú nuestro consuelo, y aviva en nosotros la certeza de los peregrinos, que avanzan seguros hacia la meta luminosa, tú que eres estrella de la mañana, luz del alba, aurora de la vida.

Hoy, el día que veneramos y festejamos tu triunfo, al tiempo de felicitarte y de felicitarnos en ti dando voz a todos los que aún caminamos por este mundo, te pedimos que ruegues por todos a tu Hijo Jesús, para que un día alcancemos la gloria de la que tu ya gozas.

María, reina, asunta al cielo. Ruega por nosotros.

Tomado de CIUDAD REDONDA

Angel Moreno


«DICHOSA TÚ QUE HAS CREÍDO

“Hoy ha sido llevada al cielo
la Virgen, Madre de Dios,
ella es figura y primicia de la Iglesia,
que un día será glorificada;
ella es consuelo y esperanza de tu pueblo,
todavía peregrino en la tierra.
(Prefacio propio)

DECIR TU NOMBRE, MARÍA

Decir tu nombre, María,
es decir que la Pobreza
compra los ojos de Dios.
Decir tu nombre, María,
es decir que la Promesa
sabe a leche de mujer.
Decir tu nombre, María,
es decir que nuestra carne
viste el silencio del Verbo.
Decir tu nombre, María,
es decir que el Reino viene
caminando con la Historia.
Decir tu nombre, María,
es decir junto a la Cruz
y en las llamas del Espíritu.
Decir tu nombre, María,
es decir que todo nombre
puede estar lleno de Gracia.
Decir tu nombre, María,
es decir que toda suerte
puede ser también Su Pascua.
Decir tu nombre, María,
es decirte toda Suya,
Causa de Nuestra Alegría.
Casaldáliga

María de todos nuestros deseos
y de todas nuestras esperanzas …

Te saludo María,
madre de todos nuestros deseos de ser felices.
Eres la tierra que dice sí a la vida.
Eres la humanidad que consiente en Dios.
Eres la fruta de las promesas del pasado
y el futuro de nuestro presente.
Eres la fe que acoge lo imprevisible,
eres la fe que acoge lo invisible.

Te saludo María,
madre de todas nuestras búsquedas
de este Dios imprevisto.
Del Templo donde lo pierdes,
al Calvario donde es colgado
su camino te parece una locura.
Eres cada uno de nosotros que busca a Jesús,
sin comprender bien su vida y sus palabras.
Eres la madre de las oscuridades de la fe,
tú quien observas todos los acontecimientos en tu corazón,
profundizas y meditas todos nuestros ” ¿por qué? ”
Y quien confía en el futuro de Dios, tu Señor.

Te saludo María,
madre de todos nuestros sufrimientos.
Eres la mujer de pie
al pie del hombre crucificado,
eres la madre de todos los que lloran
la inocencia masacrada y el preso torturado.

Te saludo María,
madre de Jesús y del discípulo que creyó.
Eres la madre de los Hombres y de la Iglesia,
estás en la encrucijada de la historia de la salvación
que Dios inventa desde Abraham y Moisés.

Te saludo María,
madre de todos nuestros pentecostés.
Eres, con los apóstoles,
la Iglesia que ruega y acoge los dones del Espíritu Santo.

Te saludo María,
madre de todas nuestras esperanzas.
Eres la estrella radiante de pueblo en marcha hacia Dios.
Eres el anuncio de la humanidad transfigurada,
eres el éxito de la creación
que Dios hizo para su eternidad.

Michel Hubaut

FIESTA DE SANTIAGO

CELEBRACIÓN DE LA FIESTA DE SANTIAGO….

Uno de los doce apóstoles elegidos por el Señor y que se le representa vestido de peregrino o como un soldado montado en un caballo blanco en actitud de lucha.
El “hijo del trueno” como le puso Jesús a él y a su hermano San Juan el Evangelista, 
La tradición cuenta que llegó hasta España a proclamar el Evangelio.
EN TIERRAS HISPANAS NO FUE BIEN RECIBIDO pero cuando más hundido estaba María, la madre de Jesús, se le apareció. (Historia del Pilar de Zaragoza). María le animó a seguir predicando y el cristianismo se extendió por toda Europa. Volvió a Jerusalén y allí le esperaba Herodes para matarlo. Dos amigos fieles llevaron su cuerpo a España para enterrarlo en la tierra en la que tanto había predicado a Cristo.
Durante ocho siglos su tumba fue olvidada pero hoy día es camino de muchos peregrinos que llegan hasta la ciudad que lleva su nombre, Santiago de Compostela.

 

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SAN VALERO (I)

San Valero, ventolero y rosconero, dice la tradición popular. Su fiesta se celebra el 29 de enero, este santo varón es el patrón de la ciudad de Zaragoza y su reliquia permanece en La Seo de San Salvador.

 


San Valero (Valero de Zaragoza) fue Obispo de Zaragoza (siglo IV), maestro de San Vicente Mártir y confesor de la fe cristiana. Patrón de la ciudad de Zaragoza, en la cual se veneran sus reliquias desde el siglo XII. Su fiesta se celebra el día 29 de enero, siendo tradicional la degustación de roscones: «San Valero, ventolero y rosconero».

Era su diácono Vicente, muerto en Valencia que le acompañó en su cautiverio hasta la ciudad del Turia durante la persecución de Diocleciano. Así mientras Vicente recibe el nombre de «mártir», Valero recibe el apelativo de «confesor» al reconocer ante los romanos su fe sin haber alcanzado el martirio.

La tradición nos dice que San Valero era de difícil palabra, acaso un poco tartamudo; y que, en el tribunal valenciano, Vicente, quiso hablar por ambos y pagó con la vida su atrevido discurso.

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LA INMACULADA

-Dios realiza la salvación a través de personas atentas a sus proyectos y con el corazón disponible para el servicio de los hermanos.


-Dios actúa en el mundo, manifiesta a los hombres
su amor e invita a cada persona a recorrer los
caminos de la felicidad y de la realización plena.


APROVECHAMOS PARA ENSEÑAR A NUESTROS PEQUEÑOS EL AVE MARÍA.

ORACIÓN

Gracias por haber sabido ser una mujer de pueblo,
por no haber necesitado ni ángeles, ni criadas
que te amasaran el pan y te hicieran la comida,

gracias por haber sabido vivir sin milagros ni prodigios,
gracias por haber sabido que estar llena
no era estarlo de títulos y honores, sino de amor.

Gracias por haber respetado la vocación de tu Hijo
cuando se fue hacia su locura,
por no haberle dado consejitos prudentes,
gracias por haberle dejado crecer
y por sentirte orgullosa de que El te superase.

Gracias por haber sabido quedarte en silencio
y en la sombra durante su misión,
pero sosteniendo de lejos
el grupo de mujeres que seguían a tu Hijo.


PARA RECITAR UN GRUPO DE NIÑOS

POESÍA A LA VIRGEN INMACULADA

Madre bendita, luz de mi alma,
Me perdería si no te hallara,
Como se pierde la tarde triste
Cuando sus sombras la noche manda,
Como su aroma las flores pierden
Cuando del cierzo son azotadas…

Como aparece la luz rosada
Del día nuevo tras la montaña.
Así a Ti, Virgen, reina dorada,
Te ven mis ojos llena de gracia.

Tú eres la reina de mis suspiros,
Tú eres la madre que yo buscaba.

Madre bendita, luz de mi alma.
Me perdería si no te hallara,
Como se pierde la tarde triste
Cuando sus sombras la noche manda,
Como su aroma las flores pierden
Cuando del cierzo son azotadas…


Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (3,9-15.20):

Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre: «¿Dónde estás?»
Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí.»
El Señor le replicó: «¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?»
Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí.»
El Señor dijo a la mujer: «¿Qué es lo que has hecho?»
Ella respondió: «La serpiente me engañó, y comí.»
El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón.»
El hombre llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven.
Palabra de Dios

 

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,3-6.11-12):

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria.

Palabra de Dios
 

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1.26-38):

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel.
Palabra del Señor


PARA LA REFLEXIÓN CON LA ASAMBLEA

Contemplamos a María como

María “peregrina de la fe”, como la mujer que buscó a Dios y se dejó encontrar por Él en su vida cotidiana, en los quehaceres de cada día, y que a pesar de no ver claro sus designios (cómo puede ser eso si no conozco varón) respondió con un sí total (hágase en mí según tu palabra) Y el ángel la dejó. Y se puso en camino. Proclama mi alma la grandeza de Dios.

María, Señora del adviento. Llega, preparadle el camino, haced un hueco en el corazón donde quepa Dios.
Ella ha creído que a pesar de todos los imponderables, para Dios nada hay imposible. Y el fruto de su fe es Dios con nosotros.

María, Punto de encuentro, Dios y la humanidad cara a cara, sin reproches.Dios y la humanidad cogidos de la mano, fundidos en un abrazo.

Ella puede ayudarnos a dar sentido a lo que vivimos cada día. Y a hacer de nosotros hombres y mujeres esperanzados a pesar de las dificultades para vivir y para creer.


Poemas de Casaldáliga

EL VERBO QUISO DE MÍ

Para no ser sólo Dios,
el Verbo quiso de mí
la carne que hace al Hombre.
Y yo le dije que sí,
para no ser sólo niña.

Para no ser sólo vida,
el Verbo quiso de mí
la carne que me hace a la Muerte.
Y yo le dije que sí
para no ser sólo madre.

Y para ser Vida Eterna
el Verbo quiso de mí
la carne que resucita.
Y yo le dije que sí
para no ser sólo tiempo.


CRISTO REY (A)

 

FIESTA DE CRISTO REY

Terminamos el año litúrgico. 
Es la última celebración del calendario litúrgico.
Le saludamos y celebramos como nuestro Rey.
Jesús y el reinado de paz, justicia, amor, solidaridad…


PARA CANTAR CON LOS MÁS PEQUEÑOS


«Un día un ateo camina por un camino, resbaló y cayó por un precipicio.

Al caer se aferró a una rama y pensó: sólo Dios puede salvarme ahora. Pero yo nunca creí en él, ¿Qué puedo hacer? y exclamó:
¡Por favor Dios, nunca creí en ti, pero si me salvas, creeré en ti para siempre!
No hubo respuesta, por lo que repitió su suplica.
De pronto una gran voz tronó desde las nubes: ¡No, tú nunca creerás!. Conozco a las personas como tú!

¡Por favor, Dios! ¡Estás equivocado! ¡De verdad voy a creer en ti. ¡No, no lo harás! ¡Es lo que todos dicen!
Tanto imploró y argumentó el hombre, que finalmente Dios dijo: Está bien, creeré en lo que dices y te salvaré… ¡Suelta la rama!
¿Soltar la rama?, exclamó el hombre. ¿Crees que estoy loco?»


PARA LA EUCARISTÍA FAMILIAR


SALUDO:

Buenos días niños, familiares y amigos. Hay que distinguir entre año de la Iglesia, el año escolar y año solar.

Hoy celebramos el último domingo del año litúrgico. Es la fiesta de Jesús, Rey del Universo. Es un día muy importante para los que como cristianos acudimos a la Eucaristía de cada domingo.

Se trata de un rey sin ejércitos, sin trono, que no ha venido para tener esclavos, sino para servir y dar la vida por todos.

PETICIONES DE PERDÓN

•Jesús, a veces no somos del todo buenos. Señor, ten piedad.

•Jesús, a veces queremos ser los reyes de nuestra familia y que nos sirvan. Cristo, ten piedad.

•Jesús, queremos que nuestros padres nos quieran pero nosotros pocas veces les damos las gracias. Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (34,11-12.15-17):

Así dice el Señor Dios: «Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas, siguiendo su rastro. Como sigue el pastor el rastro de su rebaño, cuando las ovejas se le dispersan, así seguiré yo el rastro de mis ovejas y las libraré, sacándolas de todos los lugares por donde se desperdigaron un día de oscuridad y nubarrones. Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear –oráculo del Señor Dios–. Buscaré las ovejas perdidas, recogeré a las descarriadas; vendaré a las heridas; curaré a las enfermas: a las gordas y fuertes las guardaré y las apacentaré como es debido. Y a vosotras, mis ovejas, así dice el Señor: Voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabrio.»
Palabra de Dios

Segunda lectura

Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios (15,20-26.28):

Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza. Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Y, cuando todo esté sometido, entonces también el Hijo se someterá a Dios, al que se lo había sometido todo. Y así Dios lo será todo para todos.
Palabra de Dios

Evangelio

 

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 25, 31-46

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

NARRADOR: Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos sus ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha:
SACERDOTE: «Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.»
NARRADOR: Entonces los justos le contestarán:
DERECHA: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?»
NARRADOR: Y el rey les dirá:
SACERDOTE: «En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis.»
NARRADOR: Entonces dirá a los de su izquierda:
SACERDOTE: «Apartaos de mi, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis.»
NARRADOR: Entonces también éstos contestarán:
IZQUIERDA: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?»
NARRADOR: Él les replicará:
SACERDOTE: «En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de éstos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo.»
NARRADOR: Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
 Palabra del Señor

 

 


HOMILÍA

1. CRUZ Y CORONA

Érase una vez un rey que quiso compartir sus bienes con todos sus súbditos.
Los reunió en el patio de armas donde estaban expuestas todas las riquezas del rey: Joyas, relojes, alfombras, muebles, coches… cada uno podría coger lo que quisiera.
Una anciana se acercó al trono del rey y le preguntó: ¿Es verdad, majestad, que puedo elegir lo que quiera de lo que aquí veo?
«Sí, puede elegir lo que usted quiera», le contestó el rey.
«Entonces, yo elijo al rey», dijo la anciana.

«Por haber elegido al rey, todo lo mío es también suyo». Y entró a formar parte de la familia del Rey.


2. SILLA VACÍA

Érase una vez un niño que vivía en una residencia para niños huérfanos. A la hora de la comida el encargado siempre bendecía la mesa con estas palabras: “Ven Señor Jesús, sé nuestro huésped y bendice nuestra comida”.

Después de escuchar muchas veces la misma oración el niño le dijo: “Siempre le pide a Jesús que venga, pero nunca viene. ¿Vendrá algún día?
El encargado le dijo: “Si lo quieres de verdad, vendrá”.
El niño dijo: “Yo sí quiero que venga, voy a poner una silla junto a la mía para que pueda sentarse cuando venga”.
Aquella misma tarde, alguien llamó a la puerta, era un hombre mayor, mal vestido, helado y hambriento. El encargado le invitó a cenar y a sentarse en la silla vacía. El hombre se sentó y el niño le pasaba la comida y compartía con él su mismo plato.
El niño dijo al encargado: “Probablemente Jesús no podía venir y ha enviado este hombre en su lugar”.


ORACIÓN UNIVERSAL

1. Padre, Dios, permite que toda tu Iglesia, que está formada por cada uno de nosotros, seamos verdaderos superhéroes de tu Reino, amando y confiando en Ti. Te lo pedimos Padre.

2. Padre, Dios, permite que el Papa, los obispos, los sacerdotes, los religiosos, las religiosas y los diáconos, los laicos, no confíen en su fuerza ni en su poder, sino en Ti, pues sólo con tu presencia podrán hacer cosas increíbles. Roguemos al Señor.

3. Pedimos que los gobernantes de todo el mundo, ayuden y cuiden de los que huelen mal, de los que están enfermos, de los que están en la cárcel, de los que están desnudos, con hambre o con sed. Roguemos al Señor.

4. Por los niños y niñas de todo el mundo, para que sepamos darnos cuenta de las necesidades que existen a nuestro alrededor y dejemos de quejarnos por nuestros problemas como niños mimados. Roguemos al Señor.

5. Pedimos, también, en esta semana de la familia, por nuestras familias.
Ayúdanos en nuestra misión de transmitir la fe a nuestros hijos. Concédenos la fuerza para permanecer unidos en la generosidad y en la alegría de vivir juntos. Roguemos al Señor.


1. Por el Papa Francisco, concédele Señor tu Luz y tu Sabiduría para que ilumine el camino de tu Iglesia. Roguemos al Señor

2.- Por todos los sacerdotes, religiosos, catequistas concédeles Señor tu paciencia y dulzura para que nos ayuden a ser más amigos tuyos cada día. Roguemos al Señor.

3.- Por nuestro planeta, concédele Señor tu Paz para que todos los hombres puedan trabajar y ser felices y desaparezca el odio entre los pueblos. Roguemos al Señor.

4.- Por los enfermos, los forasteros, por los que tienen hambre, o están en la cárcel, concédeles Señor tu Esperanza para que encuentren en los cristianos ese consuelo y esa ayuda que necesitan. Roguemos al Señor

5.- Por todos los que estamos aquí reunidos, concédenos Señor la Alegría de compartir nuestro tiempo y nuestro esfuerzo para lograr hacer crecer la semilla de tu Reino en nuestro corazón. Roguemos al Señor.


DESPUÉS DE LA COMUNIÓN:

Oración al crucifijo:

Sabes, Jesús, mi amigo tiene colgado en la pared de su habitación un crucifijo/ y una chica de mi barrio lo lleva colgado al cuello. / Los dos son muy bonitos,/ verdaderas obras de arte. /

El otro día monté en el autobús y un joven lo llevaba en la oreja./

Hace unos días estuve jugando con mis amigos,/ cuando volví a casa mi madre me dijo: / Vienes hecho un Cristo”

Y ahora me dicen/ que este par de palos cruzados con un colgajo de metal/ es un Cristo.

Los niños de catequesis sabemos hacer todos la señal de la cruz./ La catequista nos dice que algún día entenderemos que tú/ subido a la cruz/ eres nuestro rey / y acoges desde tú trono / a tantos niños que mueren después de malvivir,/ acompañas la soledad de hombres y mujeres que no encuentran sentido a sus vidas, / vigilas nuestro mundo/ y te haces solidario / con todos los que desean hacer de nuestro mundo/ un lugar de felicidad.

Jesús, los niños de la Parroquia……, queremos que seas nuestro rey.


Estar al lado…

del hermano que no tiene fuerzas,
del que avanza triste y cargado,
del que se queda caído en la orilla
del que no puede curar sus heridas
del que no sabe hacia dónde camina.

Estar al lado…

de la situación que nos abruma,
de la emergencia que surge cada día,
de lo inesperado que nos desborda,
de lo que todos dejan pasar de largo,
de lo que se esconde para que no se vea.

Estar al lado…

de este mundo que es el nuestro,
de esta realidad que es la nuestra,
de este momento que es el nuestro,
de esta Iglesia que es la nuestra,
de este proyecto que nos hace hermanos.

Estar al lado…

de lo que está desfigurado,
de lo que no tiene voz ni peso,
de lo que clama abatido,
de lo que es rechazado por todos,
de lo que ya no sabe qué hacer.

Estar al lado…

de lo que Tú sabes y conoces,
de lo que Tú quieres tiernamente,
de lo que Tú buscas a cualquier hora,
de lo que Tú nos propones,
de lo que Tú estás siempre.

Estar al lado…

humildemente, como me enseñaste,
sin arrogarme privilegios,
con el corazón tierno y atento,
siendo servidor de todos,
como el último de tus amigos,
sintiéndome tu elegido.

Estar al lado…

como hermano solidario,
como anónimo creyente,
como hijo querido,
como aprendiz de discípulo,
como compañero de camino.

Estar al lado, aunque no lo sepamos.
¡Y que venga lo que tiene que venir!

Florentino Ulibarri



CRISTO REY (B)

CRISTO REY (C)