DOMINGO DE PASCUA VI (A)

 

Nos acercamos al final de la Pascua. El evangelio vuelve a recordarnos el testamento de Jesús en la última Cena. “ Esto os mando que os améis”, como broche de oro al tiempo de Pascua que hemos venido celebrando y que culmina con la fiesta de Pentecostés.


Tres puntos para la reflexión:
1°) que la Buena Noticia del Evangelio, se va extendiendo por todas las regiones, incluso por aquellas que más se resisten a creer.
2°) que los cristianos estamos obligados a dar “razón de nuestra esperanza” de resucitados a los demás,
3°) que Jesús sólo nos pide que creamos en Dios Padre, poniendo en práctica sus mandamientos: Amar a Dios y amor al prójimo.

(la biblia habla de 613, más otros que añaden los fariseos=365 mandamientos positivos, tantos como días del año. Y 248 negativos, uno por cada parte del cuerpo , según la anatomía judía).

4º) que nos promete su fuerza, la fuerza del Espíritu. Jesús quiere que no nos sintamos tristes y afligidos, pobres y solos, sino alegres por su triunfo.

HOJA PARROQUIAL (Emilia) 

(Desliza el cursor sobre el final de la pagina para ver todo el documento)
HOJA DOMINGO 6º DE PASCUA

Las primeras comunidades cristianas se extendieron rápidamente por las grandes ciudades de cultura griega. Pero eran una minoría insignificante de aquellas grandes ciudades.

Encuentran fuerza y coraje en la presencia de Jesús resucitado y esa fuerza es la fuerza del Espíritu al que llamaban «paráclito» (el que ayuda, defiende, intercede) y también «defensor».

Gracias a la fuerza del Espíritu se atreven a proclamar el evangelio en aquel ambiente pagano tan poderoso.


SALUDO:

Nos acercamos al final de la Pascua. El evangelio vuelve a recordarnos el testamento de Jesús en la última Cena. “ Esto os mando que os améis”, como broche de oro al tiempo de Pascua que hemos venido celebrando y que culmina con la fiesta de Pentecostés.

Recordamos también hoy, a la Virgen María, estamos en pleno mes de Mayo, que para gran parte del pueblo cristiano es el mes de la Virgen.
Hoy, además, celebra la Iglesia española el día del enfermo y, por su parte la parroquia ha celebrado su Semana del Enfermo.

Nosotros queremos presentar hoy todas estas realidades desde el sentido profundo que nos trae la liturgia: Amaos los unos a los otros.

Estamos todos invitados a participar con profundidad en esta celebración… Buenos días a todos.


ORACIÓN COLECTA (Pandemia)

«Dios todopoderoso y eterno, refugio en todo peligro, vuelve tu mirada hacia nosotros que con fe te imploramos en la tribulación y concede el descanso eterno a los difuntos, el alivio a los que lloran, la salud a los enfermos, la paz a los que mueren, la fuerza a los trabajadores de la salud, el espíritu de sabiduría a los gobernantes y el ánimo de acercarse a todos con amor para glorificar juntos tu santo nombre» Por J.N.S.


PERDÓN:

1. Señor, tengo un amigo enfermo, yo sé que está sufriendo, está solo. Alguien me dijo que a veces tiene los ojos llorosos. No tiene quién le visite. Aún no he ido a verle. Señor, ten piedad.

2. Sabes, Señor, mi madre es una pesada. Me pone enfermo. Yo sé que me quiere. Yo a ella también aunque no se lo demuestro. El domingo pasado, día de la madre, le compré un regalo con el dinero que me dio mi padre. Cristo, ten piedad.

3. “Os invito a que os améis” dice Jesús. Yo me amo mucho, Señor. Me aburre la gente con problemas. Yo ya tengo los míos. Quién me echa una mano a mí y a mi familia?. Señor, ten piedad.


PETICIONES:
1. Por la Iglesia, de la que todos nosotros formamos parte, para que haga suyos y sepa vivir como propios los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de nuestro mundo. Roguemos…
2. Por los gobernantes y por todos los ciudadanos, para que aprendamos a vivir en el pluralismo y respetándonos mutuamente, sin recurrir a la fuerza, a las amenazas ni a la violencia. Roguemos…
3. Por los ancianos, por los enfermos, los rechazados por la sociedad, por los hambrientos, por los drogadictos, los borrachos, los enfermos del sida, todos necesitan de nuestro afecto y de nuestra acogida. Que encuentren en nosotros comprensión y ayuda y a la vez nos enriquezcan con su humanidad. Roguemos al Señor.
4. Pidamos por los hombres del campo, para que luchen solidariamente por conseguir unas mejores condiciones de vida, sin olvidarse de mirar al cielo cada mañana. Roguemos al Señor.
5. Por todos los niños y niñas de la parroquia que comulgarán por primera vez, para que contagien de alegría a sus familias y no se olviden de Jesús camina con ellos. Roguemos al Señor.


ACCIÓN DE GRACIAS:

Ayúdanos, María,
a creer que detrás de las nubes está el sol
Que los desnudos árboles del otoño
vuelven a vestirse de hojas con la primavera,
si tenemos la paciencia de esperar.

Ayúdanos, María,
a comprender
que para alcanzar la cima de la montaña
hay que atravesar el hondo valle,
que la vela difunde su luz
a base de consumirse poco a poco.

Ayúdanos, María,
a dar razón de nuestra esperanza,
a pesar de nuestras limitaciones.

Confiamos en ti
como un niño que se siente seguro
en los brazos de su madre.

Señora del mes de Mayo,
que te sintamos cerca,
que caminemos sabiendo que tú vas con nosotros.


DEJAD QUE ENTRE EL ESPÍRITU

Dejad que entre el Viento
y que se lleve, si quiere,
a obispos y presbíteros
con sus cátedras y pergaminos,
y a todos los cristeros
que andan sueltos o en movimientos

¡Dejad que entre el Espíritu!
Dejad que sople el Viento
y que penetre, con suavidad o ímpetu,
en vuestros espacios más íntimos.

Dejad vuestras ventanas abiertas
y acoged el susurro y el eco
de su danza en movimiento
que os revela mi amor gratuito.

Y si hace desaparecer el edificio
no tengáis miedo;
más bien alegraos de lo que estáis viendo,
pues él es nuestro refugio
y a la sombra de sus alas
encontraremos la paz
y el gozo perdidos.

¡Dejad que entre el Espíritu!
Pero… ayudadle, desde dentro,
rompiendo los cerrojos.

Florentino Ulibarri


Los niños de comunión se presentaron a la Comunidad en la Eucaristía de las familias de catequesis.

 

 

Héctor y Alejandro, que se han preparado en la parroquia y que recibieron los Sacramentos de Iniciación el sábado, participaron en la Eucaristía y nos ofrecieron su testimonio. Gracias.

 

DOMINGO DE PASCUA V (A)

 El domingo pasado Jesús se nos mostraba como “un buen pastor”, como “la puerta” por la que pasan las ovejas.
Hoy se nos presenta como “el camino”.
Por ese camino se llega al Padre. Las dudas de los discípulos se hacen notar.
¿Qué camino? ¿Qué padre?    
Muéstranos el camino y el Padre.


¿Qué camino? ¿Qué padre? Muéstranos el camino y el Padre. El Evangelio de hoy tiene una nota de nostalgia. El Señor dice a sus apóstoles: me voy a casa, a la casa de mi Padre.

Recoge palabras que en el contexto de la Pascua preparan a los discípulos para la Ascensión, su desaparición física después de la muerte.
Los discípulos tienen experiencias intensas de que Jesús sigue viviendo entre ellos, de que está vivo. Estas experiencias les vuelven a unir y a reunir. (Eso no quita que las primeras comunidades tengas sus discusiones y tensiones propias de cualquier grupo humano) Protagonistas el Pan y la Palabra.
Yo soy el camino y vine a su mundo para enseñarles el camino que lleva a casa.
Con el tiempo surgen las dudas y ….
Tomás: Si no sabemos a dónde vas, ¿ cómo podemos saber el camino?
Tomás está pidiendo el mapa de carreteras.
Felipe le dice también a Jesús: Enséñanos una fotografía del Padre y eso nos basta.

Yo soy el camino y la autopista.
Yo soy el fin del viaje.
Yo soy la fotografía del Padre.

Si siguen las dudas al menos creed en las obras… Muerte en Cruz, Resurrección a la vida.


Son hoy muchos los hombres y mujeres que se han quedado sin caminos hacia Dios. No son ateos. Nunca han rechazado de su vida a Dios de manera consciente. Ni ellos mismos saben si creen o no. Sencillamente, han dejado la Iglesia porque no han encontrado en ella un camino atractivo para buscar con gozo el misterio último de la vida que los creyentes llamamos «Dios».

Al abandonar la Iglesia, algunos han abandonado al mismo tiempo a Jesús. Desde estas modestas líneas, yo os quiero decir algo que bastantes intuís. Jesús es más grande que la Iglesia. No confundáis a Cristo con los cristianos. No confundáis su Evangelio con nuestros sermones. Aunque lo dejéis todo, no os quedéis sin Jesús. En él encontraréis el camino, la verdad y la vida que nosotros no os hemos sabido mostrar. Jesús os puede sorprender. (Pagola)


PAUTAS PARA LA MISA CON NIÑOS

Muy buenos días a todos y bienvenidos a nuestra eucaristía de todos los domingos. Seguimos celebrando el tiempo de Pascua.
Seguimos celebrando la resurrección de Jesús.
Seguimos celebrando el amor de Dios que perdona todos nuestros pecados y nos ayuda a vivir la vida con alegría y felicidad.
Hoy Jesús se nos presenta como camino, como verdad y como vida.

Estamos muy atentos y participamos todos activamente en esta eucaristía.


PERDÓN
• Por las veces que no hemos sido fieles a las llamadas que nos
haces a querernos de verdad, SEÑOR, TEN PIEDAD.
• Por las veces que no hemos dado buen ejemplo a nuestros
compañeros, CRISTO TEN PIEDAD.
• Por las veces que no hemos amado al prójimo como tú os has mandado,
SEÑOR, TEN PIEDAD.


ORACIÓN
Señor Dios Todopoderoso, te pedimos que nos mires siempre con amor de
Padre y que, apoyados en la ayuda y mensaje de Jesús, seamos capaces
de progresar en nuestra vida y construir un mundo mejor. PJNS


Hace unos días, un grupo de chavales encontró algo increíble: estaban jugando en el barrio como todas las tardes. De repente, uno de ellos vio que del suelo sobresalía algo que no era una piedra ni una raíz.

Tirando y escarbando poco a poco, al final tuvo en sus manos un estuche de cuero manchado de tierra y algo comido por el tiempo y la humedad. Todos fueron hacia él para ver qué era aquello. Cuando consiguieron romper el cuero con una llave, pudieron desplegar el papel que estaba dentro, el papel que indicaba dónde se esconde un tesoro.

Desde aquel día apenas se les ve jugar por el barrio. Hay quien dice que Jorge, el más listo,
ya ha conseguido descifrar una parte del mapa. Ana va todas las tardes a la biblioteca
a consultar mapas y libros de geografía.
Carlos, Eva y Roberto están juntando todo el material que creen que les hará falta:
Una brújula, aparatos de medida, picos, palas, una tienda de campaña y sacos de dormir… y dinero, porque quizás tendrán que hacer un largo viaje. Desde que hallaron el mapa no tienen otra cosa en la cabeza: ¡hay que encontrar el tesoro!

En sus casas y en el colegio nadie sabe nada de esto. No quieren que su plan se venga abajo o que alguien se les adelante en la búsqueda.

El tesoro, ese tesoro que permanece escondido en alguna parte e ha convertido en el centro de sus vidas: estudian cada día, pero lo hacen pensando que eso les va a servir para encontrarlo; ayudan en casa, pero están seguros de que ayudarán más cuando vuelvan con el tesoro; son cada vez más amigos porque saben que la búsqueda se ha de hacer en equipo…
Ojalá lleguen a encontrarlo.

Ojalá todos encontremos el tesoro de nuestras vidas. Ojalá todos pongamos el mismo esfuerzo para buscar el camino de nuestra vida.


PETICIONES

1.- Por el Papa Francisco y por toda la Iglesia Universal, por todas las comunidades cristianas para que Jesús sea su auténtico camino hacia el Padre Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR
2 – Para que sepamos vivir en el Colegio, en la familia, en la catequesis como auténticos amigos. ROGUEMOS AL SEÑOR.
3.- Pedimos por la paz en el mundo, para que terminen las guerras, florezca la paz. Y nosotros demos ejemplo de que se puede vivir en paz con los demás, ROGUEMOS AL SEÑOR.
4.- Pedimos hoy por los niños que recibirán por primera ve la Comunión, para que no olviden que Jesús quiere ser su mejor amigo para siempre. ROGUEMOS AL SEÑOR.


PRECES SEMANA VOCACIONAL

­ 1. Por la Iglesia, por todos los bautizados, para que escuchemos a Dios, miremos al mundo
y seamos generosos con nuestras capacidades, ROGUEMOS AL SEÑOR

­ 2. Por los misioneros y misioneras que viven cerca de nosotros, para que nos sigan ayudando
a crecer y madurar como seguidores de Jesús, ROGUEMOS AL SEÑOR

­ 3. Por los misioneros y misioneras que viven lejos, muchas veces donde nadie quiere,
entregando toda su persona y todo su tiempo a los demás, ROGUEMOS AL SEÑOR

­ 4. Por los misioneros y misioneras que están pasando momentos de dificultad,
para que también tengan cerca a alguien que les ayude, ROGUEMOS AL SEÑOR

­ 5. Por las personas que viven en mayor necesidad, material o espiritual,
para que cada uno les demos todo lo que podamos ofrecerles, ROGUEMOS AL SEÑOR

­ 6. Para que haya jóvenes que escuchen la llamada del Señor a la vocación misionera
y le respondan con generosidad, ROGUEMOS AL SEÑOR



                    ACCIÓN DE GRACIAS 
                     Tengo necesidad de decir
porque lo siento de verdad.
Tengo que proclamar en todos
los medios de comunicación
lo que el Señor ha hecho conmigo,
que supera toda alabanza.

Un Dios me amó
se dignó invitarme a que le siguiera,
me regaló su Espíritu para que reviviera.
Contaré lo que el Señor ha hecho conmigo:
se quedó conmigo para siempre,
se hizo mi pastor y mi alimento,
mi maestro y mi libro,
mi médico y mi medicina,
y ahora lo es todo para mí.

Diré también lo que el Señor me pide:
que lo reconozca y lo ame en el pobre,
que lo acoja y lo ame en el emigrante,
que lo cuide y lo ame en el enfermo,
que lo respete y lo ame en el humilde,
que lo quiera y lo ame en el que lo pasa mal,
que lo ame en todos y en todo, todo eso.

Por eso os lo tengo que decir:
mi Dios está conmigo y me ama.


Voy a seguir creyendo,

aún cuando la gente pierda la esperanza.
Voy a seguir dando amor,
aunque otros siembren odio.
Voy a seguir construyendo,
aún cuando otros destruyan.
Voy a seguir hablando de Paz,
aún en medio de una guerra.
Voy a seguir iluminando,
aún en medio de la oscuridad.
Y seguiré sembrando,
aunque otros pisen la cosecha.

Y seguiré gritando,
aún cuando otros callen.
Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas.
Y transmitiré alivio, cuando vea dolor
Invitaré a caminar al que decidió quedarse
y levantaré los brazos a los que se han rendido.

Porque en medio de la desolación,
Siempre habrá un pájaro que nos cante,
un niño que nos sonría..

Pero…si algún día ves que ya no sigo,
no sonrío o callo,
solo acércate y dame un beso,
un abrazo o regálame una sonrisa,
con eso será suficiente.-
Solo un gesto tuyo hará que vuelva a mi camino.

 Nunca lo olvides…..


Misa de catequesis del domingo V. El P. Oscar Romano, joven sacerdote claretiano, trabajó el tema de este año con los diversos grupos de la parroquia.

 

 

 

 

 

 

 


 

DOMINGO DE PASCUA IV (A.B)

      VIDEO PARA ESTE DOMINGO ( por Paloma e Isaac) 

LECTURAS DEL DOMINGO DE PASCUA IV (A) 

Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (2,14a.36)

EL día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró:
«Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías».
Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?»
Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro».
Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación perversa».
Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas.
                                                                 Palabra de Dios

Salmo: Sal 22,1-3a.3b-4.5

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mi,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.


Segunda lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (2,20-25):

QUERIDOS hermanos:
Que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien, eso es una gracia de parte de Dios.
Pues para esto habéis sido llamados, porque también Cristo padeció por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.
Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca.
Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban; sufriendo no profería amenazas; sino que se entregaba al que juzga rectamente.
Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia.
Con sus heridas fuisteis curados. Pues andabais errantes como ovejas, pero ahora os habéis convertido al pastor y guardián de vuestras almas.

Palabra de Dios


Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (10,1-10):
EN aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

                              Palabra del Señor

 



             Este cuarto domingo de pascua se conoce popularmente como “domingo del Buen Pastor”. Es una jornada dedicada a proponer la vocación sacerdotal y religiosa, y a rezar por esta intención.


Pascua significa que somos personas transformadas. Pascua no es un solo domingo, un solo día, no es solo una celebración, sino una manera de vivir.

El cristianismo comienza con la Pascua. Sin la Pascua no tendríamos evangelio que predicar, ni Cristo en el que creer, ni iglesia a la que pertenecer, ni misión,

ni curas, ni…
Sin Pascua, silencio.
Sin Pascua, nada.
Sin Pascua, sólo muerte.

Alégrense. Cristo ha resucitado. Cristo vive.
Jesús es el pastor que vive.
Si Jesús es el pastor tiene que existir una relación entre el pastor y sus ovejas.
Seguirle es ser discípulo, ser miembro comprometido de su iglesia y pertenecer a su rebaño.

Hoy, la Palabra nos invita a todos a escuchar su voz, a seguirle y a conocerle. Él no es un asalariado ni un intruso, es el Hijo de Dios, es la puerta del cielo y la puerta de su comunidad, la iglesia.

Y hoy celebramos la jornada mundial de oración por las vocaciones.
Todos tenemos una vocación, la vida cristiana vivida en plenitud es una gran vocación. Todos hemos sido llamados por nuestro nombre por Dios.


PAUTAS PARA UNA MISA CON NIÑOS

SALUDO

Muy buenos días a todos y bienvenidos a nuestra eucaristía de todos los domingos. Seguimos celebrando el tiempo de Pascua.

Seguimos celebrando la resurrección de Jesús.
Seguimos celebrando el amor de Dios que perdona todos nuestros pecados y nos ayuda a vivir la vida con alegría y felicidad.

Hoy Jesús nos va a poner un ejemplo para que entendamos cómo nos quiere:
El ejemplo de un pastor.
Como los pastores cuidan a sus ovejas, así Jesús nos cuida a nosotros.
Este es el amor de Jesús y el amor que nos llama a dar a los demás.

Igual no está de moda en nuestra sociedad, Pero si nos lo tomamos en serio, seguro que todo irá cambiando poco a poco a nuestro alrededor.


SÍMBOLOS:

Una estola blanca (signo del sacerdote en la iglesia)
Un crucifijo que se pueda colgar del cuello, a modo de misionero o misionera, signo de persona dedicada a la misión


PETICIONES

1. Por la Iglesia. Para que nunca falten hombres y mujeres, dispuestos a dar su vida por el Evangelio. Pidamos al Señor para que no nos falten sacerdotes. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Para que sepamos vivir en amistad y confianza en nuestra familia, con los amigos y en el Colegio, ROGUEMOS AL SEÑOR.

3. Pedimos por la paz en el mundo, para que terminen los atentados, las guerras y el terrorismo, y para que nosotros demos ejemplo de que se puede vivir en paz con los demás, ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Pidamos por los sacerdotes de nuestra parroquia. Para que seamos sus colaboradores y Jesús les de fuerza para seguir adelante en el anuncio del Reino de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR

5.Pedimos por los niños que harán la primera comunión, por los jóvenes que se confirmarán, para que todos gocemos del precioso regalo de la vida, ROGUEMOS AL SEÑOR.


1. Señor Jesús,
tú quieres que todos vivamos
juntos como amigos,
que compartamos lo que tenemos,
que seamos distintos
y por eso también nos queramos,
que nos ayudemos unos a otros,
que comprendamos al que tiene problemas,
que intentemos ayudar al que lo pasa mal
y no se da cuenta de lo bonito que es vivir en paz.

Mil gracias por tu amor.
Mil gracias por tu ejemplo.
Mil gracias por tu enseñanza.
Mil gracias por tu amistad.

Ayudamos a ser amor, a ser ejemplo,
a ser maestros y a ser amigos
de todos los que nos rodean.


La puerta de esta casa no entiende de candados,
llaves, pestillos, alarmas de seguridad,
miedos ancestrales o porteros actuales…

Esta puerta no entiende de portazos,
de esperas interminables,
de colas compradas,
de voces enlatadas
para que vuelva usted mañana.

La puerta de esta casa no entiende de fronteras,
ni de papeles que discriminan,
ni de órdenes judiciales que hollan su acogida,
ni de permisos de salida y ausencia,
ni de llenos que niegan más cabida.

Esta puerta entiende de colores, brisas y perfumes:
de rostros anhelantes que suplican y no piden,
de manos que sangran y se ensucian
arrancando a la niebla la oportunidad de vivir,
de ojos que miran y ven más allá de los disfraces,
de risas que hieren todas las oscuridades.

Esta puerta entiende de la urdimbre de los sueños,
de tapices siempre misericordiosos,
de serenos atentos y acogedores,
de riesgos compartidos,
de días trabajados y noches disfrutadas,
de promesas sembradas,
de cafés que se quedan fríos
en diálogos cálidos,
y de bienvenidas a todas las horas.
La puerta de esta casa
es puerta abierta:
acoge a quien se acerca,
venga como venga
y sea la hora que sea;
favorece las entradas y salidas,
no retiene a nadie
y protege a quien se queda.
No podría ser de otra forma,
pues la puerta de esta casa
está diseñada y creada por el Espíritu
en sus muchas noches de vela.

Lleva grabados sus surcos
Y funciona con su santo y seña.
¡Yo soy la puerta!,
grítalo por caminos y veredas,
en las plazas y en los corazones,
y rompe las fronteras.
Hoy, Señor, como casi todos los días,
es día de entrada,
de acogida
y compañía.

Florentino Ulibarri


Hay días en que la mesa es sagrada,
porque el pan que partimos
tiene el gusto maravilloso
del encuentro y del amor.
Ese día, Dios está en el umbral de tu casa.

Hay días en que el vino es sagrado, porque provoca la embriaguez, no la que vuelve loco el espíritu sino la embriaguez que te coge el corazón.
Ese día, Dios está muy cerca de ti.
Hay días en que la acogida es sagrada, porque tu hermano está en la puerta, busca su lugar, tiene hambre de pan y sed de vino y posiblemente más…
Ese día, Dios está de rodillas para servir

Hay días en que el pueblo es sagrado,
porque es llamado a compartir en memoria de Jesús…
Y, si tú también, te unes a ellos
para recibir y para dar,
Ese día, Dios, eso es seguro,
está sentado a tu lado.

Robert Riber Mil Textos, Fenêtres Ouvertes


                              Un abuelo estaba hablando con su nieto sobre sus  sentimientos.
Entonces le dijo: » Me siento como si dos lobos estuvieran luchando en mi corazón.

Un lobo es violento y negativo, el otro es amoroso y compasivo».
El nieto le preguntó: «Qué lobo saldrá ganando en la pelea de tu corazón?»

Y el abuelo respondió: «Aquel al que alimente»

 

DOMINGO DE PASCUA III (A)

Jesús se acerca cuando los discípulos lo recuerdan y hablan de él. Se hace presente allí donde se comenta su evangelio, donde hay interés por su mensaje, donde se conversa sobre su estilo de vida y su proyecto. ¿No está Jesús tan ausente entre nosotros porque hablamos poco de él?

El domingo pasado la figura «central» era Tomás, el que no estaba cuando se apareció Jesús, el que dudó, el del «Señor mío y Dios mío»

Después de la aparición ante Tomás, donde se destacaba su incredulidad, quizás por no estar el día que se presentó a los demás apóstoles, en este pasaje, es como si incidiera aún más en la necesidad de estar en comunidad para comprender.

Este domingo tercero se le conoce como el domingo de los discípulos de Emaús.


En estos dos discípulos se refleja dramáticamente el trauma y la desilusión producida por la muerte de Jesús. “nosotros esperábamos que él fuera el liberador de Israel”;

Pero después de recordarse a sí mismos pasajes bíblicos se dijeron ¡qué torpes hemos sido para entender!, y sintieron que les ardía el corazón…

En realidad, el mismo Señor, los había acompañado y les había explicado las Escrituras, pero ellos, ofuscados, no habían sido capaces de reconocerlo.

Esa experiencia extraordinaria mientras iban de camino y al partir el pan les hizo realizar inmediatamente el camino de vuelta.

Jesús nos sale al encuentro y, si le damos conversación, nos explica las Escrituras; si le invitamos, nos invita él y parte para nosotros el pan.

Nos envía, en primer lugar a nuestros hermanos como constructores de comunidad, como piedras vivas de la Iglesia; y, después, a todo el mundo, como testigos del Señor Resucitado.


PAUTAS PARA LA MISA CON NIÑOS

MOTIVACIÓN
Amigos: Pasada la Pascua de resurrección ya estamos metidos de nuevo en nuestras actividades y trabajos. También seguimos con las reuniones de catequesis o de grupos. Y todo esto, con la gran alegría de saber que Jesús Resucitado nos acompaña. Hay que saberlo descubrir. Siempre está junto a nosotros. Lo vamos a escuchar hoy en el evangelio de Emaús.

PETICIÓNES DE PERDÓN

1 – Porque no te reconocemos al partir el pan de la Eucaristía. Señor ten piedad.

2 – Porque no te reconocemos en tu Palabra de vida. Cristo ten piedad.

3 – Porque no te reconocemos en las personas que caminan junto a nosotros. Cristo ten piedad.


Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,13-35)

Aquel mismo día, dos de ellos iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido.

Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.

Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».

Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?».

Él les dijo: «¿Qué?».

Ellos le contestaron:

«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».

Entonces él les dijo:

«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».

Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.

Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída». Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».

Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».

Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

(Palabra del Señor)


ORACION DE FIELES. PETICIONES

1. Por todos los cristianos para que seamos portadores de la alegría por la resurrección de Jesús. Roguemos al Señor.

2. Por los que tienen dudas. Por los que han perdido la fe en Jesús resucitado y viven tristes. Roguemos al Señor.

3. Por los pobres. Por los que no tienen lo necesario para vivir o ser felices. Roguemos al Señor.

4. Por los que se preparan para la primera comunión. Para que vivan este tiempo ilusionados por conocer más y mejor a Jesucristo. Roguemos al Señor.

5. Pedimos a Jesús que nos haga personas alegres y demos testimonio de que queremos ser buenos cristianos. Roguemos al Señor.

6. Por todos y cada uno de nosotros, para que sepamos descubrir el nuevo rostro del crucificado en los más desfavorecidos de nuestra sociedad y seamos capaces de transmitir vida y esperanza. Roguemos al Señor.


Signos que podemos utilizar:

-UNA HOGAZA DE PAN Y UNA JARRA DE VINO

EXPLICACIÓN: Señor Jesús: Tú te hiciste el encontradizo con los discípulos de Emaús; tú caminaste con ellos y les explicaste la Palabra. Pero sólo te reconocieron al partir el pan.

Nosotros, al presentarte la ofrenda del pan y del vino, te expresamos nuestro deseo de ir a anunciar tu Buena Nueva a todos nuestros amigos.

Ayúdanos.

-PRESENTACIÓN DE UN PERIÓDICO

EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy un periódico. Es el reflejo de la actualidad. Al ofrecerte hoy este diario, quiero comprometerme, en nombre de todos, a leer la actualidad con ojos que miren al corazón de las noticias y de los hombres que las viven o las sufren. Abre nuestros corazones a la solidaridad.


-TRES NIÑOS PUEDEN LEER EL SIGUIENTE CUENTO,

Narrador: Esta es la historia de un padre y un hijo que viven en el campo y que se dedican a cuidar y domar caballos. El hijo es joven e impulsivo, el padre es viejo y sabio.

Padre: ve con estos animales al campo y déjales comer en los pastos y beber en el río, y al atardecer vuelves….

Hijo: Papá ¡qué mala suerte tengo! se me han escapado en el campo varios caballos

Padre: Tranquilo, no te preocupes !mala suerte o buena suerte no lo sabemos, confía en Dios

Narrador: al cabo de unos días, los caballos perdidos vuelven acompañados de varias caballos más……

Hijo: Papá, ¡qué buena suerte! Los caballos perdidos se han traído con ellos a varios más, ya somos ricos……

Padre: Tranquilo, ¡buena suerte o mala suerte no lo sabemos, Dios sabrá…Confía en Dios…..

Narrador: Al aumentar el número de bestias en el patio y tener el mismo espacio, las bestias estaban más apretujadas, y el hijo al ir a echarles agua recibe una patada y se parte una pierna.

Hijo: Papá ¡qué mala suerte tengo! Ahora que todo nos iba bien me rompo la pierna….

Padre: Tranquilo hijo ¡mala suerte o buena suerte, no lo sabemos, Dios sabrá…confía en Dios…..

Narrador: Al cabo de unos días, el rey manda a llamar a todos los jóvenes a filas, ya que el país acaba de entrar en guerra con sus vecinos, pero al hijo no lo llevan porque tenía la pierna rota.

Hijo: Papá ¡qué buena suerte, no me han llevado a la guerra!

Padre: Tranquilo hijo mío ¡buena suerte o mala suerte!, no lo sabemos, Dios lo dirá, confía en Dios.

Narrador: Este es un cuento que nunca termina, porque es el cuento de las cosas que nos pasan cada día, en la que tenemos que aprender a mirar los acontecimientos desde la tranquilidad y la confianza en que Dios nunca nos deja solos, sino que está siempre con nosotros en la vida de cada día.


DAVID CAMERON:
Mensaje de Pascua

«La Pascua es la ocasión para los cristianos de celebrar el triunfo definitivo del amor sobre la muerte, con ocasión de la resurrección de Jesús.

Y para todos nosotros es una ocasión de reflexionar sobre el papel del cristianismo en la vida de nuestra nación. La Iglesia no es una colección de edificios antiguos de gran belleza; es una fuerza viva y activa que realiza obras admirables a lo largo y ancho de nuestro país: cuando la gente carece de hogar, allí está la Iglesia proporcionando alimentos calientes y cobijo; cuando la gente es aplastada por la adicción o está desahuciada, cuando la gente sufre o está desolada, ahí está la Iglesia.

Personalmente he experimentado en los momentos más difíciles de mi vida el gran consuelo que representa la misericordia de la Iglesia; en toda Gran Bretaña la Iglesia no solamente predica “ama a tu prójimo”, sino que lo vive constantemente en los centros de fe, las cárceles, en las asociaciones ciudadanas.

Así es: …… el gobierno que yo dirijo ha realizado algunas acciones importantes: desde invertir decenas de millones de libras para el mantenimiento de iglesias y catedrales hasta aprobar leyes que reafirman el derecho de los consistorios municipales a recitar oraciones en sus ayuntamientos.

Y como país cristiano nuestra responsabilidad no termina aquí: tenemos el deber de levantar nuestras voces contra la persecución de los cristianos en el mundo. Es realmente dramático el hecho que en 2015 todavía hay cristianos amenazados, torturados e incluso asesinados por causa de su fe, …..asediados hasta ser expulsados de sus hogares, forzados a huir de una población a otra, verse forzados a renunciar a su fe o asesinados brutalmente.

A todos los cristianos en Irak o en Siria que practican su fe o que dan cobijo a otros debemos decirles: “Estamos a vuestro lado”.

Así, en este tiempo de Pascua deberíamos tener en nuestro pensamiento a todos esos cristianos en países distintos al nuestro que se enfrentan a la persecución, y a la vez agradecer a todos los cristianos que marcan una diferencia aquí en nuestro hogar.

Y con esto, quiero desearos a todos vosotros y a vuestras familias, una muy Buena Pascua”.


Tú, Señor, que has hecho camino con nosotros,
tú que te has acercado a nuestras dudas,
a nuestros temores, a nuestros desánimos:

¡Quédate con nosotros!

Tú que nos has abierto la Escritura
y con tu palabra y tu presencia,
has hecho arder nuestros corazones:

¡Quédate con nosotros!

Tú que has aceptado no abandonarnos al declinar el día,
tú que has compartido nuestro techo
y partido para nosotros el pan:

¡Quédate con nosotros!

Tú que nos has devuelto el ánimo
has hecho renacer en nosotros el gozo;
tú que nos envías a anunciar a los que tienen miedo
que nos precedes en el camino y nos preparas una mesa:

¡Quédate con nosotros!

Tu cuerpo es el pan que nos congrega,
tu sangre es el vino de nuestra fiesta:
al reunimos en tu nombre,
tu Eucaristía se convierte para nosotros
en esperanza de una vida siempre nueva.

¡Quédate con nosotros!


Entrega de los evangelios a niños que harán su Comunión este año. Fue el joven misionero Edgardo, claretiano de Honduras, que nos ha acompañado en estas jornadas misioneras, el que hizo la entrega.

DOMINGO DE PASCUA II (A.B.C)



HOJA PARROQUIAL

 

EN PDF
<doc4174|left>


El tiempo pascual comprende cincuenta días (en griego = «pentecostés», vividos y celebrados como un solo día: «los cincuenta días que median entre el domingo de la Resurrección hasta el domingo de Pentecostés se han de celebrar con alegría y júbilo, como si se tratara de un solo y único día festivo, como un gran domingo» (Normas Universales del Año Litúrgico, n 22).

Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído?
Dichosos los que crean sin haber visto.»


No hemos de asustarnos al sentir que brotan en nosotros dudas e interrogantes. Las dudas, vividas de manera sana, nos salvan de una fe superficial que se contenta con repetir fórmulas, sin crecer en confianza y amor. Las dudas nos estimulan a ir hasta el final en nuestra confianza en el Misterio de Dios encarnado en Jesús.

La fe cristiana crece en nosotros cuando nos sentimos amados y atraídos por ese Dios cuyo Rostro podemos vislumbrar en el relato que los evangelios nos hacen de Jesús. Entonces, su llamada a confiar tiene en nosotros más fuerza que nuestras propias dudas. “Dichosos los que crean sin haber visto”.(Pagola)


Yves Congar: “He tardado bastante en dar a Jesucristo el lugar central que ocupa hoy en mi pensamiento y en mi vida. Para mí Jesucristo lo es todo; es él quien me da el calor y la luz.

Su Espíritu es el que me da movimiento, vitalidad. Cada día me interpela, me impide detenerme; el evangelio y su ejemplo me arrancan de la tendencia instintiva que me ata a mí mismo, a mis hábitos, a mi egoísmo”.


Para escuchar y ver …. muuu bonito…

Debes amar, la arcilla que va en tus manos,
debes amar, su arena hasta la locura
y si no, no la emprendas
que será en vano.

Sólo el amor alumbra lo que perdura,
sólo el amor convierte en milagro el barro.

Debes amar, el tiempo de los intentos,
debes amar, la hora que nunca brilla
y si no no pretendas tocar lo cierto.

Sólo el amor engendra la maravilla,
sólo el amor consigue encender lo muerto.


Los niños subirán en procesión con sus «Cirios» y «Aleluyas» trabajados y pintados en catequesis y un padre portará el cirio pascual. Los cirios de colocarán delante del altar y los carteles de «Aleluya» se colocarán en una corchera preparada para el caso.


MOTIVACIÓN
Amigos. ¡Sed bienvenidos a esta celebración! ¡Seguimos en Pascua! ¡Siguen sonando las campanas con sonido de Resurrección!
En este 2º domingo de Pascua, escucharemos en el Evangelio cómo Jesús Resucitado se presenta a los discípulos y les dice: “PAZ A VOSOTROS”
También nos lo dice a nosotros esta mañana a través del sacerdote.
Nuestro grito para esta Eucaristía será: ¡¡Aleluya!! ¡¡Resucitó!! Y contentos nos disponemos a participar con alegría.


PERDÓN:
1- Porque nuestro comportamiento estos días no ha sido bueno con las personas a las que queremos, Señor, ten piedad.
2- Porque no hemos estado cercanos, a esas personas que necesitan de nuestra compañía, Cristo, ten piedad.
3- Porque somos como Tomás el amigo de Jesús, que no nos acabamos de tomar en serio lo de que Jesús resucita cada día en cada uno de nosotros si creemos en él, Señor, ten piedad.

GLORIA: Todos los niños de catequesis…


EVANGELIO (Juan 20, 19-31). Tomás: “si no veo, no creo”.

CRONISTA:
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
JESÚS: «Paz a vosotros.»
CRONISTA:
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
JESÚS: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
CRONISTA:
Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
JESÚS: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
CRONISTA:
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
DISCÍPULO: «Hemos visto al Señor.»
CRONISTA:
Pero él les contestó:
TOMÁS: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
CRONISTA:
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, se puso en medio de ellos y dijo:
JESÚS: «Paz a vosotros.»
CRONISTA:
Luego dijo a Tomás:
JESÚS: « Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
CRONISTA:
Contestó Tomás
TOMÁS: «¡Señor mío y Dios mío!»
CRONISTA: Jesús le dijo:
JESÚS: ¿«Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean si haber visto»
CRONISTA: Muchos otros signos, que no están escritas en este libro, hizo Jesús a la vista de sus discípulos.
Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra del Señor.


PETICIONES:

1.- Por todos los que formamos la Iglesia, para que seamos testigos de la Resurrección de Jesús con nuestra alegría y amistad con todos. Roguemos al Señor.
2. Por los trabajadores, especialmente los que más sufren los efectos de la crisis, por los inmigrantes y por los más débiles en general. Que los responsables de la política y la economía hagan todo lo posible para que toda persona pueda vivir dignamente. Roguemos al Señor.
4.- Por nuestras padres, por todos los padres del mundo, para que siempre tengan algo de pan, mucha paz y valores cristianos que transmitir a sus hijos. Roguemos al Señor.
5.- Por todos nosotros, reunidos como cada domingo, convocados por Cristo resucitado. Que Él mismo nos dé la alegría, la paz y la fuerza de su Resurrección. Roguemos al Señor.



ACCIÓN DE GRACIAS (NIÑO)

Hola, Padre Dios,
como ves soy muy pequeño para entender eso de la Resurrección de Jesús
Se lo he preguntado a los mayores y tampoco lo saben.

Yo intentaré, todos los días,
Ser más alegre, no enfadarme tanto,
hacer más caso a mis papás y pedirte que su cariño nunca se apague.
No ser tan caprichoso.

Desde que nos lo dijo el sacerdote lo vengo haciendo
y por las noches me siento muy feliz,
me siento como nuevo, me siento ….
Eso… ¡como resucitado!

Ah…. ahora entiendo lo de Resucitar contigo.
Gracias , Padre Dios, por enseñarme a Resucitar cada día.





TOCAR LAS LLAGAS

Dichoso tú, Tomás, que viste las llagas
y quedaste tocado;
te asomaste a las vidrieras de la misericordia
y quedaste deslumbrado;
palpaste las heridas de los clavos
y despertaste a la vida;
metiste tu mano en mi costado
y recuperaste la fe y la esperanza perdidas.
Pero, ¿qué hicieron después, Tomás, tus manos?

Ahora, ven conmigo
a tocar otras llagas todavía más dolorosas.

Mira de norte a sur,
de izquierda a derecha,
del centro a la periferia,
llagas por todos los lados:

Las del hambriento,
las del emigrante,
las del parado,
las del sin techo,
las del pobre pordiosero,
las de todos los fracasados. ¡Señor mío!

Las del discapacitado,
las del deprimido,
las del accidentado,
las del enfermo incurable,
las del portador de sida,
las de todos los marginados. ¡Dios mío!

Las del niño que trabaja,
las del joven desorientado,
las del anciano abandonado,
las de la mujer maltratada,
las del adulto cansado,
las de todos los explotados. ¡Señor mío!

Las del extranjero,
las del refugiado,
las del encarcelado,
las del torturado,
las de los sin papeles,
las de todos los excluidos. ¡Dios mío!

¿Quieres más pruebas, Tomás?
Son llagas abiertas en mi cuerpo
y no basta rezar: ¡Señor mío y Dios mío!
Hay que gritarlo y preguntar por qué;
hay que curarlas con ternura y saber;
hay que cargar muchas vendas,
muchas medicinas…
¡y todo el amor que hemos soñado!+

¡Trae tus manos otra vez, Tomás!

Florentino Ulibarri


DOMINGO DE RESURRECCIÓN


Hoy es la gran fiesta Cristiana.

El gran Domingo.

El día de la Pascua. ¡Aleluia!


La Parroquia CORAZÓN DE MARÍA y la Comunidad Claretiana os desean a todos ¡Feliz Pascua de Resurrección!




MISAS DEL DOMINGO DE RESURRECCIÓN
A las 10.00,
11.30: Misa Parroquial Solemne,
13.00, 20.00


HOJA PARROQUIAL /DOMINGO DE RESURRECCIÓN
ABRIR EN PDF
<doc4162|center>



HIMNO
Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.
Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.
Lucharon vida y muerte
en singular batalla
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.

¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?
A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,
los ángeles testigos
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!
Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua.
Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.
Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa.


¡NO TENGÁIS MIEDO!
Jesús está con nosotros
y nos sostiene con su mano
cuando la oscuridad nos abruma,

cuando el desaliento o la duda
nos hunden en la desconfianza.
¡NO TENGÁIS MIEDO!
de hacer gestos de solidaridad y de comunión;
de dar el primer paso por reencontrar
a aquellos que no nos caen bien.

¡NO TENGÁIS MIEDO!
de decir la verdad.
De decirla a los otros y a nosotros mismos.
Jesús conoce el fondo de nuestro ser
y nos da siempre una nueva posibilidad,
una esperanza más grande
que la que el mundo nos ofrece.

¡NO TENGÁIS MIEDO!
de acercaros a los más pobres,
a aquellos que sufren
debido a la enfermedad,
las drogas, el Sida, la depresión, la soledad,
el desprecio o el abandono.
Es en ellos dónde encontramos a Jesús.

¡NO TENGÁIS MIEDO!
de perder la vida por los otros;
de darla en servicio del Evangelio,
de hacer presente el rostro de Dios
que en Jesús nos invita a dar lo mejor de nosotros mismos
por hacer adelantar en nuestro mundo la plenitud del Reino.

¡NO TENGÁIS MIEDO!


Entre tantas de sus cosas, un día a Dios se le ocurrió bajar al mundo a divertirse con los hombres jugando con ellos al escondite.

Como no estaba acostumbrado a esos juegos, consultó primero con los ángeles. ¿Dónde encontraría el mejor escondite para que los hombres no pudiesen dar con él?
Algunos le dijeron: “Lo mejor es que te escondas en el fondo del mar. Allí nadie te irá a buscar”.
Otros le aconsejaron que el mejor lugar sería el cementerio del pueblo. Con el miedo que tiene la gente a los muertos, jamás se les va a ocurrir buscarlo allí.

De pronto escuchó a hablar de un gran sabio que había en la tierra. Y Dios se dijo a sí mismo: mejor le consulto al sabio porque debe conocer muy bien a los hombres.

Cuando Dios le consultó al sabio, éste muy sereno le respondió: “Si no quiere que nadie le encuentre, escóndase en el corazón de los hombres. Y verá que allí nadie lo va a buscar”.
No tienes por qué ir tan lejos. Porque lo tienes demasiado cerca. Dentro de ti mismo.
Además lo puedes ver, cerrando tus ojos.
Le puedes hablar sin necesidad de palabras.
Le puedes adorar sin necesidad de ponerte de rodillas.


Este fue el problema de la Pascua para María Magdalena y los discípulos.
Lo buscaban entre los muertos y El estaba jugando con las flores en el jardín.
Lo buscaban entre los muertos y El estaba divirtiéndose con los vivos.
Lo buscaban en el sepulcro y El estaba ya en sus corazones.

La Pascua de Resurrección fue un verdadero jugar de Dios con los hombres al escondite.
Resucitó donde menos ellos lo podían esperar.
Pensaron en un robo, y él estaba escondido en su propio corazón.
Pensaron en un muerto, imposible dar con Él si estaba vivo.
Miraban a la oscuridad del sepulcro, y El disfrutando del bello sol del jardín.


RECURSOS PARA LA EUCARISTÍA DEL DOMINGO DE PASCUA

SALUDO
Hoy es domingo.
Hoy es el primer día de la semana.
Hoy es el día de la Resurrección del Señor.
Hoy renace la vida y la muerte deja de ser el final de la historia humana.
Celebramos con toda la Iglesia el triunfo de Jesús, Luz del mundo, sobre las tinieblas del orden injusto e insolidario, que conduce a la muerte a millones de hermanos nuestros.


Entra el sacerdote desde el fondo con los monaguillos, delante va el cirio que lleva en alto una persona mayor.

A la persona mayor se unen los monaguillos y levantan el cirio en alto delante del altar mientras se proclama:
Señor, tenías razón, has resucitado:
¡ALELUYA, ALELUYA!
Señor, era verdad, la muerte no era tan fuerte como Tú:
¡ALELUYA, ALELUYA!
Señor, Tú tienes Palabras de vida eterna:
¡ALELUYA, ALELUYA!
Señor, nos hemos asomado al sepulcro y no estabas:
¡ALELUYA, ALELUYA!
Señor, lo que hemos visto lo creemos: has resucitado
¡ALELUYA, ALELUYA!
Señor, si Tú has vencido a la muerte, nosotros también:
¡ALELUYA, ALELUYA!
Señor, Tú has vencido al odio con amor:
¡ALELUYA, ALELUYA!
Señor, Tú eres la gran alegría del mundo:
¡ALELUYA, ALELUYA!
Señor, Tú vives en el corazón de los que aman:
¡ALELUYA, ALELUYA!
Señor, ¡Gracias por tu muerte y por tu Resurrección!



PETICIONES:
R.- DANOS, SEÑOR, TU ALEGRÍA.
1. – Por todos los que formamos la Iglesia de Jesús para que seamos constantes en la alegría de la predicación de Cristo resucitado. OREMOS
2. – Por los dirigentes de las naciones para que su principal objetivo sea la construcción de tu Reino de Paz y Justicia y de fraternidad. OREMOS
3. – Por todos los habitantes del planeta, para que reciban y acojan la alegría de Cristo resucitado. OREMOS
4.- Por todos aquellos que recibirán algún sacramento en los próximos meses, para que se comprometan a ser testigos en su vida de que Jesús vive resucitado entre nosotros. OREMOS
5. – Por los que nos reunimos cada domingo para celebrar nuestra amistad con Jesús que el sentirnos amigos de Jesús nos mantenga siempre alegres y optimistas ante la vida. OREMOS


ORACIÓN FINAL:

Gracias, señor, por la Eucaristía
recordaremos con ella tu presencia
Gracias, señor, por tu iglesia
la sentiremos como a nuestra familia
Gracias, señor, por hablarnos de Dios
sabemos que es Padre
Gracias, Señor, por el domingo: ¡JESÚS HA RESUCITADO!



AFIRMACIÓN DE FE EN JESÚS – PREGÓN

Escrito por Florentino Ulibarri
Creemos en Jesús,
presente en la alegría y esperanza del pueblo
marcado por una historia de dolor y pobreza.

Creemos en Jesús,
presente en las personas que atraviesan situaciones críticas
a causas de las decisiones de otras personas.

Creemos en Jesús,
presente en los jóvenes marginados y sin trabajo
por causa de las estructuras que hemos creado.

Creemos en Jesús,
presente en el pobre que sufre,
en el triste y sin futuro,
en el perseguido y encarcelado,
en los emigrantes y exiliados,
en los niños explotados y abandonados,
en las mujeres humilladas y marginadas,
en las personas sin trabajo y sin salario digno,
en los desahuciados y sin techo,
en las personas sin derechos humanos…

Creemos en Jesús,
presente en las personas libres y compasivas,
en los cristianos perseguidos por ser solidarios,
en los creyentes ninguneados en la Iglesia,
en toda persona que lucha por un mundo nuevo,
en sus seguidores y mártires.

Creemos en Jesús,
y reafirmamos nuestra esperanza en él,
y la fuerza sanadora y liberadora
de su amor derramado en nosotros.

Creemos en Jesús, vivo y presente
en nuestro mundo e historia,
en nuestra vida e Iglesia,
en toda Pascua Florida
y acá, en este lugar y día.

Florentino Ulibarri


PUEDES CONSULTAR TAMBIÉN: Pag. 172

VIERNES SANTO

   

 

 

 

 

 

 

En la Colecta

«Dios todopoderoso y eterno, nuestro refugio en todo peligro, a quien nos volvemos en nuestra angustia; en fe, oramos, mira con compasión a los afligidos, concede descanso eterno a los muertos, consuelo a los enlutados, cura a los enfermos, paz a los moribundos, fuerza a los trabajadores de la salud, sabiduría a nuestros líderes y coraje para alcanzar a todos en amor, para que juntos podamos glorificar tu santo nombre».

 

 

 






No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.


TEXTO de LAUDES EN PDF

<doc4158|center>



LA CRUZ DE CADA DÍA

1.- No vivas recordando las cruces de tu pasado. Algunos se pasan la vida recordando lo triste que ha sido su vida, como si así cambiasen el pasado. Esas cruces ya las has vivido. Vive ahora las del presente.

2.- Tampoco vivas imaginando las cruces del mañana. ¿Sabes cuáles van a ser? Además, Dios no te ha garantizado fuerzas para llevar las cruces de hoy y las de mañana juntas. Dios da las fuerzas necesarias para las cruces de cada día.

3.- Vive las cruces reales. Muchos tienen más cruces en la cabeza que sobre sus hombros. ¿No crees que ya son suficientes las cruces de verdad, sin necesidad inventarte otras nuevas?

4.- Las cruces son para ser llevadas a hombros. Pero mejor si las llevas en el corazón. Te lo aseguro, Las cruces cuando se llevan con el corazón pesan mucho menos.

5.- Algo importante. No soluciones el problema de tus cruces echándolas encima de los hombros de los demás. Si estás de mal humor, ¿por qué tienen que pagar los demás? Si estás con rabia y furioso porque las cosas te salieron mal, ¿qué culpa tienen los tuyos? Aguántate.

6.- Ah, un consejo. Las cruces no se miden ni se pesan. ¿Cómo sabes tú que tus cruces pesan menos que las del vecino? ¿Cómo sabes tú que las cruces de tu vecino son más llevaderas que las tuyas? ¿Por qué él camina feliz bajo su peso?

7.- Y otra cosa. No culpes a Dios de ésta o aquella cruz. Porque eso es como decirle que se equivocó contigo y que se corrija. Hay muchos que primero hacen a Dios culpable de sus cruces y luego cuando le rezan, lo hacen dudando. Dios es muy serio.


Todos llevamos unas cruces en la vida, personalizadas y a medida. Se les suele llamar dificultades, problemas, obstáculos, retos, incomodidades… y tienen numerosos formatos.

¿Sirven para algo? ¿Es puro masoquismo? ¿Por qué no “quemarlas”/esconderlas/huir de ellas y seguir nuestro camino con ligereza y sin esfuerzo?

Estas viñetas demuestran que, en contra de lo que suele parecer cuando las cargamos, las cruces tienen su utilidad práctica y pueden ser grandes aliadas:


LA MEJOR CRUZ

Cuentan que un hombre un día le dijo a Jesús:

—Señor: ya estoy cansado de llevar la misma cruz en mi hombro, es muy pesada y muy grande para mi estatura.

Jesús amablemente le dijo:

—Si crees que es mucho para ti, entra en ese cuarto y elige la cruz que más se adapte a ti.

El hombre entró y vio una cruz pequeña, pero muy pesada, que se le encajaba en el hombro y le lastimaba, buscó otra, pero era muy grande y muy liviana y le hacía estorbo; tomó otra, pero era de un material que raspaba; buscó otra, y otra, y otra…. hasta que llegó a una que sintió que se adaptaba a él. Salió muy contento y dijo:

—Señor, he encontrado la que más se adapta a mí: muchas gracias por el cambio que me permitiste.

Jesús le mira sonriendo y le dice:

—No tienes nada que agradecer: has tomado exactamente la misma cruz que traías. Tu nombre está inscrito en ella. Mi Padre no permite más de lo que no puedas soportar, porque te ama y tiene un plan perfecto para tu vida.


En esta tarde, Cristo del Calvario,

vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de mi cuerpo a tu cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mi todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada.
Estar aquí junto a tu imagen muerta
e ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta”.

(Himno litúrgico de vísperas. Autora. Gabriela Mistral)


“Nada se ha inventado sobre la tierra
más grande que la cruz.
Hecha está la cruz a la medida de Dios,
de nuestro Dios.
Y hecha está también a la medida del hombre…

Hazme una cruz sencilla, carpintero…,
sin añadidos ni ornamentos,
que se vean desnudos los maderos,
desnudos y decididamente rectos:
los brazos en abrazo hacia la tierra,
el mástil disparándose a los cielos.

Que no haya un sólo adorno que distraiga este gesto,
este equilibrio humano de los mandamientos.

Sencilla, sencilla….

hazme una cruz sencilla, carpintero.

Aquí cabe crucificado nuestro Dios,
nuestro Dios próximo,
nuestro pequeño Dios,
el Señor,
el Enviado Divino,
el Puente Luminoso,
el Dios hecho hombre o el hombre hecho Dios,
el que pone en comunicación
nuestro pequeño recinto planetario solar
con el universo de la luz absoluta.

Aquí cabe… crucificado… en esta cruz…
Y nuestra pobre y humana arquitectura de barro…
cabe… ¡crucificada también!” (León Felipe)

JUEVES SANTO

.

 

 

– DÍA DEL AMOR FRATERNO,

– DÍA DE LA EUCARISTÍA,

– DÍA DEL SACERDOCIO

 

 



«Sólo os pido que os améis… como yo os he amado…»

COMO EL PADRE ME AMO YO OS HE AMADO
PERMANECED EN MI AMOR,
PERMANECED EN MI AMOR (BIS).

Si guardáis mis palabras y como hermanos os amáis,
compartiréis con alegría el don de la fraternidad.
Si os ponéis en camino sirviendo siempre a la verdad,
fruto daréis en abundancia, mi amor se os manifestará.

No veréis amor tan grande como aquel que os mostré.
Yo doy la vida por vosotros. ¡Amaos como yo os amé!
Si hacéis lo que os mando y os queréis de corazón,
compartiréis mi pleno gozo de amar como El me amó.




Ambientación

Una tradición cristiana hace que la noche del Jueves Santo sea una noche especial de oración para recordar la oración de Jesús en el Huerto de los Olivos. También es noche de procesiones: Unas son procesiones del silencio. Otras son procesiones de oración, de promesas, de penitentes. La noche fue siempre un tiempo oportuno para los grandes orantes. Jesús no sólo oró esa noche. Muchas noches se retiraba a orar. Nosotros queremos unimos a esta corriente y tradición que existe en el pueblo cristiano. Hoy muchos hombres y mujeres dedicarán un tiempo a orar.


Recordemos el pasaje evangélico.

Lectura del evangelio de san Mateo 26,36-46

Jesús llegó con sus discípulos a un huerto que llamaban Getsemaní, y les dijo:

Sentaos aquí, mientras yo me voy allí a orar.

Y llevándose a Pedro y a los dos hijos del Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Entonces les dijo: quedaos aquí y estad conmigo en vela.

Adelantándose un poco, cayó rostro en tierra y se puso a orar, diciendo:

Padre mío, si es posible, que se aleje de mí ese trago. Sin embargo, que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú. Se acercó a los discípulos, los encontró adormilados Y dijo a Pedro:

‘Vaya ¿No habéis podido velar ni una hora conmigo? Estad en vela y pedid no ceder en la prueba; el espíritu es animoso, pero la carne es débil. Se apartó por segunda vez y oró diciendo:

Padre mío, si no es posible que yo deje de pasarlo, realícese tu designio. Al volver los encontró otra vez adormilados, porque se caían de sueño. Los dejó, se alejó de nuevo y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras. Al final, se acercó a los discípulos y les dijo:

¿Así que durmiendo y descansando? Mirad, ha llegado la hora de que este Hombre sea entregado en manos de los pecadores. Levantaos, vamos! Ya está ahí el que me entrega……..


TIEMPO DE REFLEXIÓN

– Vamos a recordar, en esta noche de oración, en este memorial de la oración de Jesús en Getsemaní, a hombres y mujeres que han temblado de miedo o que están temblando de miedo o que están por los suelos porque se les han acumulado «golpes fuertes» en la vida, a hombres y mujeres traicionados por los íntimos, quizá por los más íntimos.

(Tiempo de silencio, oración…)

– Vamos a recordar, en esta noche de oración, en este memorial de la oración de Jesús en Getsemaní, a hombres y mujeres que gritan con todas sus fuerzas: «aparta de mí este cáliz; aparta de mí este dolor; aparta de mí esta persona; aparta de mí esta situación que tengo que afrontar..,».

(Tiempo de silencio, oración…)

– Vamos a recordar, en esta noche de oración, en este memorial de la oración de Jesús en Getsemaní. a hombres y mujeres que se las dan de algo, que se creen superiores, que parece que no tienen miedo y van dando una imagen falsa de modelos de persona, parapetados en fachada que no son más que pura apariencia.

(Tiempo de silencio, oración…)

– Vamos a recordar, en esta noche de oración, en este memorial de la oración de Jesús en Getsemaní, a hombres y mujeres desesperados, vivos muertos, vivos que no quieren vivir ni luchar, vivos que ya han desertado de la vida y se levantan cada mañana sin esperanzas y sin ilusiones para seguir viviendo.

(Tiempo de silencio, oración…)

– Vamos a recordar, en esta noche de oración, en este memorial de la oración de Jesús en Getsemaní, a hombres y mujeres que sienten el abandono de Dios y de los hermanos y hermanas; hombres y mujeres que gritan y su grito no es escuchado, o creen que no es escuchado… Hombres y mujeres que no creen en el cielo porque han visto demasiado infierno aquí entre los humanos.

(Tiempo de silencio, oración…)

– Vamos a recordar, en esta noche de oración, en este memorial de la oración de Jesús en Getsemaní, a hombres y mujeres que como Jesús de Nazaret creen que la última palabra no es la desesperación, ni el frío, ni la soledad. La última palabra es la confianza en uno mismo, en Dios, en los demás.

(Tiempo de silencio, oración…)

– Vamos a recordar, en esta noche de oración, en este memorial de la oración de Jesús en Getsemaní, a hombres Y mujeres que en los momentos de debilidad, cuando tocan lo poco que es la persona, siguen creyendo que en la debilidad hay gérmenes de esperanza porque Dios no abandona la obra de sus manos. (Tiempo de silencio, oración…)


HOY CREO UN POCO MÁS EN TI

Me has despertado y besado
Me has cogido de la mano
Y me has llevado a pasear
Por sitios que había olvidado.
Me has sacado de mi mundo
De mis penas y barreras.
Has hecho que levantara los ojos
Y viera algo de lo que me rodea.

Has cansado mi cuerpo bien sudado
Pero has aligerado mi espíritu
Y devuelto la paz y la alegría
Que tenía olvidadas o perdidas.

No sé si por todo esto, Señor;
O porque estoy aprendiendo,
O porque las dudas ya no son lo mío,
Hoy creo un poco más en Ti.


TEXTO DE AUTOR ANÓNIMO

PARA EL MONTAJE «HORA SANTA»

Aún tenía en los labios el sabor de la copa.
Y el aliento llevaba el olor a pan fresco.
Aún se oía la voz de la llamada a la amistad
y tus manos estaban aún mojadas
del agua del caldero.

Aún sentías el calor del amigo que se acercaba
Descansando su dolor y pena sobre tu pecho.
Era la noche de la traición.

Era la noche, tu noche.
Obscura, sin luna, sin estrellas.
Noche en tu huerto.

Era la noche de sentirte solo
en soledad y angustia.

Solo ante Dios y el hombre
como si fuera un reto.

Era la noche de quedarte lejos,
sin los tuyos,
orando al Padre,
sin perder de vista a ellos.

Era la noche, Señor del alba,
señor del hombre,
donde tu rostro humano
sintió la frialdad del suelo.

Era la noche.
La noche del pan partido y la copa pasada
de mano en mano, de boca en boca,
en signo de un recuerdo

Yo creo en ti, varón de dolores,
hombre entre los hombres
luchando con la muerte,
porque tu eres vida y sendero
para entregarla a los hombres
que caminan solitarios
sin saber por qué,
ni para qué, ni a dónde.

Solos sin remedio.
Yo creo en ti,
sudando sangre
y muerto de tristeza,
temblando el corazón
y lleno de dolor y miedo.

Señor Jesús, yo creo en ti,
doliente hasta la muerte,
en lucha con el trago,
en lucha abierta hasta beberlo.

Yo creo en ti,
abierto tu corazón al Padre,
hecho grito
pidiendo que el imposible
se haga posible,
se haga cierto.

Yo creo en tu corazón abierto
a la voluntad del Padre
porque en tu vida,
su plan sobre ti es tu proyecto.

Yo creo en ti
en lucha con la muerte,
la condena,
porque eres fiel
en obediencia,
como manso cordero.

Yo creo en ti,
corazón dolorido
por amor al hombre,
porque tú has abierto
las puertas de tu casa
al mundo entero.

Señor Jesús, quiero hacer silencio
ante tu llanto y grito.
Quiero hacer silencio
ante el cansancio de tu silencio.

Quiero acercarme a ti
y palpar tu cuerpo dolorido.

Quiero ponerme a tu lado
y hacer oración en tu misterio.

Quiero decir contigo:
“Si es posible, Padre, si es posible,
que pase este trago,
que sabe a hiel y es duro y seco”

Quiero decir contigo:
“Padre, que se haga tu voluntad, y no la mía.
Porque tú eres, Padre, primero”

Señor Jesús,
enséñame a orar la vida,
orar la sangre,
orar la crisis,
orar en la tentación,
orar que es riesgo
querer beber el cáliz amargo,
cuando uno solo
sin fuerzas, sin luz,
sin nadie, en noche,
quiere beberlo.

Señor Jesús,
señor de la noche
eterna y salvadora,

Señor obediente hasta la muerte,
con amor sincero,
Tú que eres señor del alba,

Señor de la mañana,
danos tu luz,
cuando la noche
nos vuelve ciegos.

Tu personalidad,
tu interioridad,
tu ser dentro,
no podía morir.

El amor, la verdad,
la misericordia,
tenía que seguir
viviendo.

¡ALELUYA! ¡CRISTO VIVE!


ARDIENTEMENTE HE DESEADO CENAR CON VOSOTROS


En esta tarde, tengo el corazón ardiendo:

Porque os quiero mucho. Hasta el extremo. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Y YO DOY MI VIDA POR VOSOTROS.

Porque mi Padre y la gente, me han ido pidiendo cada vez más, y el corazón se me ha ido llenando de nombres. Me hierve de amor.

Porque el amor llena, pero también quema, deshace y consume.

Quiero daros las gracias, porque me habéis seguido hasta aquí. He encontrado a mucha gente buena. He invitado a algunos: ¡Ven y sígueme! ¡Déjalo todo! Pero ¡qué pocos se han fiado de mí! No se atreven a darme un sí radical, sin condiciones.

Al final de todos estos años, sólo habéis quedado unos pocos.
Y no porque seáis buenos, ni inteligentes, ni los más capaces. No.

La gente buena no me necesita.
Los que tienen todo proyectado, decidido y resuelto, no me valen.
Los que van de fuertes y no saben necesitar, no pueden estar conmigo.

Los que tienen de todo menos corazón, no me interesan.
Yo he procurado que vuestro corazón vibre al ritmo del mío, que os emocionéis y os ocupéis:

De los que se valoran poco como personas
De los que se van quedando tirados al borde de todos los caminos.
De los que tienen el corazón atascado, sucio, endurecido o frío.
De los que tienen su vida vacía
De los que necesitan una mirada limpia de cariño.

Es difícil levantarse cada mañana y ver cuánto nos queda por hacer, cuánto tenemos que cambiar y cambiarnos para que este mundo se parezca cada vez más al que soñó mi Padre.

Necesito estar un rato a solas con vosotros, abriros del todo mi corazón y deciros mis últimas palabras, porque mi tiempo se termina.

La pena la siento muy dentro, porque ¡HABÉIS ENTENDIDO TAN POCO DE LO QUE YO QUERÍA HACER CON VOSOTROS! Tenéis buenas intenciones pero… ¡no basta!

¡PEDRO! ¡Qué pronto vas a arrugarte y a decir que no me conoces! Es que confías demasiado en ti mismo. Te crees muy fuerte, pero EL MIEDO TE PUEDE. Y LAS DUDAS. No, no digas nada. Algún día derramarás unas lágrimas de amor, reconocerás que no eres tan fuerte ¡y cambiarás! No importa que me falles. A pesar de ello, he querido que estés conmigo en esta noche. Tú lo necesitas. ¡Y yo te necesito tanto!

¡JUDAS, AMIGO! A pesar de todo, te llamo «amigo». Ya sé que vas a prescindir de mí.

Prefieres tus planes a los míos. No estás dispuesto a cambiar nada. Ni siquiera te has atrevido a faltar aquí esta tarde y decirme las cosas claras. Pero aunque me duele en el alma tu traición, quiero compartir mi cena contigo. Tal vez algún día te arrepientas…

¡Y LOS DEMÁS! ¡Qué bien lo pasáis juntos! Os gusta hablar de mí y conmigo. Me dedicáis mucho tiempo… mientras no tengáis otra cosa mejor que hacer. Pero decisiones personales, bien pocas. Vuestras preocupaciones y conversaciones, son muchas veces tan distintas de las mías.

Divididos entre vosotros por tonterías y asuntos sin importancia. ¡A ver si de una vez aprendéis a ser uno! Es uno de mis más profundos deseos.
Se acerca la hora de que toméis postura respecto a mí. ¡Sé que me dejaréis solo! Ni siquiera aguantaréis orando conmigo esta noche. Cuando más os necesite… ¡os quedaréis dormidos!

Pero por eso precisamente, porque sois débiles, inmaduros, miedosos, flojos… ¡Necesitáis estar conmigo! Os lo diré muchas veces: ¡Sin mí no podéis hacer nada!

Quiero que recibáis mi pan y mi cáliz. Una cena no es para quedarse mirando, ni para que escuchéis tranquilamente sentados en vuestros asientos lo que yo quiera deciros.

QUIERO QUE OS COMPROMETÁIS CONMIGO, que seáis como yo. Y si no coméis mi pan, si no aceptáis mi copa… NO TENÉIS NADA QUE VER CONMIGO. No sois de los míos.

COMO UN TROZO DE PAN QUE SE PARTE. Así soy yo. Durante toda mi vida me he ido partiendo y repartiendo entre todos los que tenían hambre de amor, de paz, de ajusticia, de acogida, de proyectos de vida elevados, todos los que deseaban ser profundamente felices.

Comedlo despacio. Masticadlo y daos cuenta de que el pan, como la vida, sólo aprovecha si se da a otros.

Esto os pido: QUE HAGÁIS LO MISMO QUE YO. QUE SEÁIS PAN.




DOMINGO DE RAMOS


Muestra de los ramos que están llegando por wasap



.

Esta SEMANA SANTA 2020 todo es distinto.

Añado a los recuerdos y reflexiones de otros años,

el evangelio de San Mateo correspondiente a este ciclo A

junto con las peticiones, por si os sirven para la reflexión.


.

CICLO “A”

PASION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

SEGÚN SAN MATEO 26, 14-27, 66

C En aquel tiempo Jesús compareció ante el procurador, Poncio Pilato, quien le preguntó:

S “¿Eres tú el rey de los judíos?»

C Jesús respondió:

+ «Tú lo has dicho».
_-C Pero nada respondió a las acusaciones que le hacían los sumos sacerdotes y los ancianos. Entonces le dijo Pilato:

S «¿No oyes todo lo que dicen contra ti?»

C Pero él nada respondió, hasta el punto de que el procurador se quedó muy extrañado. Con ocasión de la fiesta de la Pascua, el procurador solía conceder a la multitud la libertad del preso que quisieran. Tenían entonces un preso famoso, llamado Barrabás.

Dijo, pues, Pilato a los ahí reunidos:

S ¿A quién quieren que les deje en libertad a Barrabas o a Jesús, que se dice el Mesías?»

Monición:
La especial lectura de la Pasión de Cristo es el signo más importante de este Domingo que más que “de Ramos” es el Domingo “de la Pasión”.
Escuchemos con piedad.

C Pilato sabía que se lo habían entregado por envidia. Estando él sentado en el tribunal,
su mujer mandó decirle:

S «No te metas con ese hombre justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa».

C Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la muchedumbre de que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. Así, cuando el procurador les preguntó:

S «¿A cuál de los dos quieren que les suelte?»

C ellos respondieron:
S «A Barrabás”
C Pilato les dijo:
S “¿Y qué voy a hacer con Jesús, que se dice el Mesías?»
C Respondieron todos:
S «Crucifícalo”
C Pilato preguntó:
S «Pero ¿qué mal ha hecho?»
C Más ellos seguían gritando cada vez con más fuerza:

S ! Crucifícalo!

C Entonces Pilato, viendo que nada conseguía y que crecía el tumulto, pidió agua y se lavó las manos ante el pueblo, diciendo:
S «Yo no me hago responsable de la muerte de este hombre justo. Allá ustedes».
C Todo el pueblo respondió:
S «! Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»

C Entonces Pilato puso en libertad a Barrabás. En cambio a Jesús lo hizo azotar y lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados del procurador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a todo el batallón. Lo desnudaron, le echaron encima un manto de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza; le pusieron una caña en su mano derecha, y arrodillándose ante él, se burlaban diciendo:

S “!Viva el rey de los judíos!»
C y le escupían.
Luego, quitándole la caña, lo golpeaban con ella en la cabeza. Después de que se burlaron de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo obligaron a llevar la cruz. Al llegar a un lugar llamado Gólgota, es decir, «Lugar de la Calavera», le dieron a beber a Jesús vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no lo quiso beber. Los que lo crucificaron se repartieron sus vestidos, echando suertes, y se quedaron sentados ahí para custodiarlo.

Sobre su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: ‘Este es Jesús, el rey de los judíos’. Juntamente con él, crucificaron a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Los que pasaban por ahí lo insultaban moviendo la cabeza y gritándole:

S «Tú, que destruyes el templo y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz».
C También se burlaban de él los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, diciendo:

S «Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo. Si es el rey de Israel, que baje de la cruz y creeremos en él. Ha puesto su confianza en Dios, que Dios lo salve ahora, si es que de
verdad lo ama, pues él ha dicho: ‘Soy el Hijo de Dios’ «.

C Hasta los ladrones que estaban crucificados a su lado lo injuriaban. Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, se oscureció toda aquella tierra. Y alrededor de las tres, Jesús exclamó con fuerte voz:

+ «Elí, Elí, ¿lemá sabactaní?’

C que quiere decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»
Algunos de los presentes, al oírlo, decían:

S «Está llamando a Elías».
C Enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre
y sujetándola a una caña, le ofreció de beber.
Pero los otros le dijeron:

S «Déjalo. Vamos a ver si viene Elías a salvarlo».
C Entonces Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, expiró.

(Aquí todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes)

C Entonces el velo del templo se rasgó en dos partes, de arriba a abajo, la tierra tembló y las rocas se partieron. Se abrieron los sepulcros y resucitaron muchos justos que habían muerto, y después de la resurrección de Jesús, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a mucha gente. Por su parte, el oficial y los que estaban con él custodiando a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que ocurrían, se llenaron de un gran temor y dijeron:

S «Verdaderamente éste era Hijo de Dios».

Palabra del Señor.

R. Gloria a ti, Señor Jesús.



ORACIÓN UNIVERSAL DE LOS FIELES

Familia, Dios se nos ha manifestado, principalmente en el amor de Jesús, en su sufrimiento, en su humillación hasta morir en la cruz. Pidamos, pues que la iglesia y los cristianos no busquemos la gloria y el poder, sino el servicio humilde, atento, comprometido con los más necesitados, con los más pobres, oremos.

R. Que tu gracia, nos ayude, Señor.

 Familia, Jesús en la cruz, clamó al Padre con el grito del hombre que se siente abandonado. Comprometámonos con las mujeres y los hombres, los niños, jóvenes o ancianos, que se sienten solos, perdidos, abandonados, para que salgamos, como hermanos, a su encuentro, oremos. R.

 Familia, Jesús fue juzgado y condenado injustamente por los poderosos. Exijamos a los que tienen algún poder en la sociedad, para que luchen de verdad por la paz y la justicia por todos los hombres, muy especialmente para los más menospreciados y oprimidos, oremos. R.

 Familia, en este Domingo de Ramos, en este día en que los niños aclaman con alegría al Señor, comprometámonos con ellos, para que fortalecidos por Dios cuidemos de su inocencia, oremos. R.

 Oremos, también por nosotros, para que celebremos de tal modo estos días santos que profesemos en nuestro camino de seguimiento de Jesucristo, oremos. R.

Padre, tú nos has mostrado la inmensidad de tu amor a través del camino que siguió Jesús hasta la muerte. Haz que, contemplando su pasión y muerte, compartamos más su vida nueva. Aquella vida nueva que tú quieres para todos los seres humanos. Por Jesucristo nuestro señor.

R. Amén.


Con el Domingo de Ramos, iniciamos la Semana Santa. La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén nos señala el inicio de la Iglesia, que se extenderá por todo el mundo como una señal universal de la futura redención.

La celebración comienza con el rito de la BENDICIÓN DE RAMOS, la lectura de la ENTRADA TRIUNFAL DE JESÚS EN JERUSALEM y la procesión.

Sigue la celebración de la MISA, en la que proclamamos la lectura de la Pasión del Ciclo Litúrgico correspondiente.


HOJA PARROQUIAL DOMINGO DE RAMOS




.

Estamos invitados a comenzar la Semana Santa, con un nuevo ardor…

Que el grito de alegría de hoy no se convierta en un «crucifícalo», el Viernes Santo. Que los ramos, que son brotes nuevos, no se marchiten en nuestras manos y se conviertan en ramos secos. Caminemos hasta la Pascua con amor.


 

Llevamos hoy a casa los RAMOS BENDECIDOS, como recuerdo de esta celebración. No deben ser vistos como algo folclórico, como amuletos de suerte o de protección contra los peligros, Sino algo sagrado, que llevamos a casa como una SEÑAL visible del compromiso asumido de seguir a Jesús en el camino al Padre.

QUE SEPAS…

La muerte no tiene la última palabra. Nuestro destino no es la cruz y la muerte, sino la vida; no es el sufrimiento, sino la alegría perfecta.

Lo definitivo no son las “semanas santas” que vivamos, -sino la Pascua, la Resurrección, la Vida.

 


Yo me imagino a Dios estos días «contemplando» con ternura infinita a sus hijos e hijas, a los que disfrutan en la playa y a los que se congregan en los templos, a quienes buscan de alguna manera su rostro y a quienes creen no necesitarlo para nada.

Todos caben en su corazón. Por todos ellos murió Cristo en la cruz. (Pagola)

 

ORACIÓN

Un día me miraste como miraste a Pedro.
No te vieron mis ojos,
pero sentí que el cielo bajaba hasta mis manos.
¡Qué lucha de silencios libraron en la noche tu amor y mi deseo!

Un día me miraste y todavía siento la huella de ese llanto
que me abrasó por dentro.

Aún voy por los caminos soñando aquel encuentro.
Un día me miraste como miraste a Pedro.

(Ernestina de Champourcín)


PAUTAS PARA LA MISA CON NIÑOS

Repartir tareas a todos los que van a participar. Dos o tres personas se encargan de repartir los ramos según va llegando la gente. El sacerdote sale desde la sacristía haciendo procesión con el grupo de monaguillos y el agua bendita .

SALUDO:

Buenos días, Hoy es Domingo de Ramos. Vamos a recordar la entrada de Jesús en Jerusalén. Los niños judíos cogiendo ramas de árboles y flores que encontraban por el camino lo aclamaban como rey.

Nosotros, hoy, con nuestras ramas de olivo, también vamos a aclamarlo y a decirle con fuerza que es nuestro Rey, nuestro amigo, que no queremos que muera.

A esta misma hora en la que nosotros nos reunimos en esta Parroquia » CORAZÓN DE MARÏA”, se celebran en todas las ciudades de España, y también en ZARAGOZA, grandes procesiones con palmas y con «borriquilla».

Hacemos silencio y comenzamos nuestra Celebración. Que nadie se sienta extraño.

Tres partes importantes en la celebración de hoy:

1. Bendición de los Ramos

2. Lectura de la Pasión.

3. La propia Eucaristía

1. BENDICIÓN DE LOS RAMOS


Pequeña monición del sacerdote.

a.- ORACIÓN DE BENDICIÓN de los ramos:

Dios todopoderoso y eterno, santifica con tu bendición estos ramos, y, a cuantos acompañamos a Jesús y le aclamamos con cantos, concédenos entrar en la Jerusalén del cielo por medio de Él.

b.-ASPERJAR LOS RAMOS QUE TODOS TENDRÁN LEVANTADOS.

(Mientras, se canta “ALABARÉ” vamos entrando procesionalmente a la iglesia procurando que los niños vayan lo más cerca del sacerdote cantando y dando palmas….

.

Te aclamamos queriendo unirnos a todos los que sufren.
A tantos enfermos que no pueden con el dolor,
a tantas familias deshechas por la droga,
a todas las parejas rotas por el desamor y la soledad,
a tantos niños llenos de cosas y necesitados de amor.

Te aclamamos pidiéndote nos ayudes a acompañar la vida
de tantos inmigrantes llenos de nostalgia e inseguridad,
de todos los deprimidos, desanimados y sin ganas de vivir,
de los que no tienen valores que merezcan la pena,
de los que tienen penas que nadie consuela,
de los que cumplen penas en cárceles deshumanizadas.

Te aclamamos contentos porque nos llenas de esperanza.
Por eso creemos que este mundo tiene remedio,
que se puede dar la vida como Tú, para crear vida,
que juntos contigo y con los otros, somos una familia,
que poco a poco vamos haciendo tu reino
y que nos juntaremos en tu abrazo final de los días.

Te aclamamos, te felicitamos y te admiramos,
por lo bien que nos explicaste la mejor manera de vivir,
por cómo nos contaste quién es nuestro Dios padre y madre,
porque nos abriste caminos nuevos y nos llenaste de ilusión,
porque, aunque las cosas te fueron difíciles, llegaste hasta el fin,
porque nos invitas a vivir a tu manera y a contar con tu presencia.

Y porque sentimos, que caminas a nuestro lado…

GRACIAS, JESÚS… TU PASIÓN MERECIÓ LA PENA

. Mª Patxi Ayerra

c.- LECTURA DEL EVANGELIO DE LA BORRIQUILLA

*****

2. LECTURA DE LA PASIÓN

Colocar convenientemente los niños lectores en los micrófonos.

Relato de la Pasión y Muerte de Jesús

Narrador. Jesús, después de cenar salió con sus discípulos al Monte de los Olivos, donde había un huerto. Entraron allí. Judas, el discípulo que lo iba a traicionar, conocía el sitio, porque Jesús solía ir allí a orar. Judas se reunió con una patrulla de soldados romanos y unos guardias judíos y fueron al huerto con antorchas, palos y armas. Jesús, sabiendo lo que le venía encima, se adelanta y les dice:

Jesús. ¿A quién buscáis?

Soldado. A Jesús de Nazaret.

Jesús. Yo soy.

Narrador. Los soldados y los guardias cogieron preso a Jesús. Lo ataron y lo llevaron donde Caifás, el Sumo Sacerdote. Pedro y Juan seguían de lejos para ver lo que hacían con Jesús. Juan tenía amistad con Caifás y entró dentro del palacio junto con los que llevaban preso a Jesús. Luego salió y habló con la portera para que dejara entrar también a Pedro. Pero la portera al ver a Pedro le preguntó:

Portera. ¿No eres tú uno de los amigos de Jesús?

Narrador. Pedro le contestó:

Pedro. No, no soy.

Narrador. Como hacía frío, los criados y los guardias habían encendido una hoguera y estaban en torno a ella calentándose. Pedro estaba también con ellos. Uno le preguntó:

Criado. ¿No eres tú uno de los discípulos de ese hombre?

Narrador. Pedro lo negó:

Pedro. No, no lo soy.

Narrador. Poco después se acercaron a Pedro los que estaban allí y le dijeron:

Judío. No hay duda de que tú eres uno de ellos: se te nota en el acento.

Narrador. Entonces Pedro se puso a maldecir y a jurar.

Pedro. No conozco a ese hombre!

Narrador. Inmediatamente cantó un gallo. Pedro recordó lo que Jesús le había dicho: «Antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces». Y saliendo fuera lloró amargamente. Mientras tanto, Caifás preguntó a Jesús sobre las cosas que enseñaba. Y Jesús le contestó:

Jesús. ¿Por qué me preguntas a mí? Pregúntaselo a los que me han escuchado. Ellos saben todo lo que he dicho.

Narrador. Entonces uno de los guardias le pegó una bofetada y le dijo:

Guardia. ¿Así contestas al Sumo Sacerdote?

Jesús. Si he faltado al hablar, dímelo, pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?

Narrador. Después llevaron a Jesús del palacio de Caifás al palacio de Pilato, que era el gobernador romano. Pilato salió fuera y les preguntó:

Pilato. ¿De qué acusáis a este hombre?

Narrador. Los que llevaban preso a Jesús le dijeron:

Fariseo. Te lo entregamos porque es un delincuente.

Narrador. Entonces Pilato llamó a Jesús y le preguntó:

Pilato. ¿Eres tú el Rey de los judíos?

Jesús. Sí. Yo soy rey, pero no como los reyes de esta tierra.

Narrador. Después de esto Pilato salió donde estaban los judíos y les dice:
Pilato. Yo no encuentro en él ninguna culpa. Sabéis que es costumbre entre vosotros en la fiesta de Pascua soltar a un preso. ¿Queréis que os suelte a Jesús o a Barrabás?

Narrador. Barrabás era un bandido. Todo el pueblo gritó:

Pueblo. ¡A Barrabás a Barrabás!

Pilato. ¿Y qué hago con Jesús?

Pueblo. ¡Crucifícalo, crucifícalo!

Narrador. Pilato mandó azotar a Jesús. Los soldados le pegaron y se burlaron de Él. Después lo llevaron a crucificar. Jesús salió de casa de Pilato con la cruz en los hombros. Llevaban también con Él a otros dos malhechores. Cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», crucificaron allí a Jesús y también a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús dijo:

Jesús. Padre, perdónales porque no saben lo que hacen.

Narrador. Al mediodía la oscuridad cubrió toda la región hasta las tres de la tarde. Entonces Jesús lanzó un grito y dijo:

Jesús. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

Narrador. Después de decir esto, Jesús inclinó la cabeza y murió. El centurión, al ver que había muerto de aquella manera, dijo:

Centurión. Verdaderamente este hombre era hijo de Dios.

Narrador. Y toda la gente que había acudido, al ver lo sucedido, volvía golpeándose el pecho. Todos los que conocían a Jesús y también las mujeres que lo habían seguido desde Galilea, estaban allí presenciando todo esto desde lejos.

Palabra del Señor.

HOMILÍA: Muy corta

3. RITMO DE LA EUCARISTÍA

PETICIONES:

1. Por todos los que luchamos cada día por llevar con dignidad el nombre de cristianos para que nuestro modo de vivir se parezca al modo de vivir de Jesús. Roguemos al Señor.

2. Por la sociedad en la que vivimos, para que surjan profetas y mensajeros del amor de Dios que nos saquen del conformismo, la rutina y la sinrazón de nuestras vidas. Roguemos al Señor.

3. Por todos los que sufren por el hambre o la guerra, la enfermedad o la soledad, la injusticia o la discriminación. Para que experimenten la fuerza de Dios y la ayuda de los que les rodean. Roguemos al Señor.

4. Por todos los que estamos celebrando juntos esta Eucaristía para que esta Semana Santa nos ayude a acercarnos más a Jesús y sean para nosotros días de reflexión y vivencia más que de trompeta y tamboril. Roguemos al Señor.

OFRENDAS: (Colocadas previamente al fondo de la Iglesia)

Rama de Olivo:

Te presentamos, Señor, esta rama de olivo cogido en nuestros campos, con él te presentamos todo el buen olor de nuestras buenas acciones de cada día.

Bolsa de monedas:

Te ofrecemos, Señor, esta bolsa de monedas parecida a la de Judas, en ella te traemos todas nuestras traiciones a los amigos, todas nuestras mentiras, nuestra falta de compromiso con la familia, con el trabajo, con los estudios. Cámbialas por monedas de amistad.

Pan y vino:

Te ofrecemos, Señor, el pan y el vino, Jesús los escogió como símbolo de su entrega y amistad. A la vez que te lo ofrecemos, te pedimos que te acuerdes de los que no tienen pan para comer ni esperanza y alegría para vivir.

Cruz:

Traemos ante el altar la cruz símbolo del cristiano. Que no nos avergoncemos nunca de ser amigos tuyos, Jesús. Que, aunque a veces te traicionemos, no olvidemos que tú estás siempre al principio y al final de nuestro camino.

DESPUÉS DE LA COMUNIÓN:

Sube un grupo de niños, levanta el cristo sin cruz en alto, mirando al pueblo, y se lee el texto:

Niños, tengo los brazos rotos cuento con vuestros brazos para construir un mundo donde habite la paz.

Niños, tampoco tengo pies, necesito los vuestros para construir caminos de la libertad.

Niños, me han roto la boca necesitaré vuestros labios para decir a todos que Dios es un Padre buenísimo.

Niños, me han roto el corazón, cuento con el vuestro para lograr que todos los hombres y mujeres del mundo vivan como auténticos hermanos.

Vosotros, sois ahora mis testigos para comunicar a todos que Dios nos quiere hasta la muerte. Niños y niñas, gracias por vuestra generosidad. AMÉN.

……….. después, todos cantamos No adoréis a nadie”

 

 

 

 

 


Ni en coche,
porque no los había;
ni a caballo,
que es lo que se creía y quería;
ni en camello,
tan apto para mercancías y comercio;
ni en carroza,
que es sólo para sus señorías;
ni a pie,
porque no hubiera merecido reseña…

Fue en pollino prestado,
Para mostrar quién era
y para que lo recordara la historia.

Y la gente se concentró:
gritó, cantó, bailó,
sacó lo mejor de sí misma;
de eso se trataba y Dios así lo quería.

Alfombraron el camino
con sus mantos peregrinos;
cortaron palmas, flores,
y ramas de laurel y olivo;
aplaudieron con ganas
al que los había reunido;
sus gritos se oyeron en el cielo,
en el único templo del pueblo
y en los palacios de los señores dueños.

Y temblaron los cimientos de la tierra
mientras Dios reía.

Y tan mal les sentó
que el pueblo despertara de su sueño
e hiciera manifestación,
que decidieron matar,
en nombre de Dios, de la paz y del bienestar,
al hombre que traía la esperanza y la osadía
a los parias de toda la historia.

Desde entonces,
todos los años hay intentos y escaramuzas
al llegar la primavera
y terminarse la cuaresma,
o cuando los pueblos reciben una sacudida
o aparece un profeta
en el reverso de la historia.

Pero todavía ninguna procesión
ha logrado ser como aquella manifestación,
aunque se haga con palmas benditas
y cantando cantos de Iglesia.

¡Bendito seas, Jesús de Nazaret,
nuestro hermano y Mesías!

Florentino Ulibarri

                     Ver más fotos en esta misma página web FOTOS DOMINGO DE RAMOS




MÁS FOTOS EN:

569