LA INMACULADA

-Dios realiza la salvación a través de personas atentas a sus proyectos y con el corazón disponible para el servicio de los hermanos.

-Dios actúa en el mundo, manifiesta a los hombres su amor e invita a cada persona a recorrer los caminos de la felicidad y de la realización plena.

APROVECHAMOS PARA ENSEÑAR A NUESTROS PEQUEÑOS EL AVE MARÍA.


PARA RECITAR UN GRUPO DE NIÑOS


POESÍA A LA VIRGEN INMACULADA


Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (3,9-15.20):

Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre: «¿Dónde estás?»
Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí.»
El Señor le replicó: «¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?»
Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí.»
El Señor dijo a la mujer: «¿Qué es lo que has hecho?»
Ella respondió: «La serpiente me engañó, y comí.»
El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón.»
El hombre llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven. Palabra de Dios


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,3-6.11-12):

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria. Palabra de Dios

 


Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1.26-38):

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel. Palabra del Señor


PARA LA REFLEXIÓN CON LA ASAMBLEA

Contemplamos a María como

María “peregrina de la fe”, como la mujer que buscó a Dios y se dejó encontrar por Él en su vida cotidiana, en los quehaceres de cada día, y que a pesar de no ver claro sus designios (cómo puede ser eso si no conozco varón) respondió con un sí total (hágase en mí según tu palabra) Y el ángel la dejó. Y se puso en camino. Proclama mi alma la grandeza de Dios.

María, Señora del adviento. Llega, preparadle el camino, haced un hueco en el corazón donde quepa Dios.
Ella ha creído que a pesar de todos los imponderables, para Dios nada hay imposible. Y el fruto de su fe es Dios con nosotros.

María, Punto de encuentro, Dios y la humanidad cara a cara, sin reproches. Dios y la humanidad cogidos de la mano, fundidos en un abrazo.

Ella puede ayudarnos a dar sentido a lo que vivimos cada día. Y a hacer de nosotros hombres y mujeres esperanzados a pesar de las dificultades para vivir y para creer.


Poema de Casaldáliga


ADVIENTO I (B)

Primer Domingo: ESTAD VIGILANTES. Primer paso hacia la navidad.

 

   ADVIENTO
Espera alegre y vigilante

Comenzamos un nuevo tiempo litúrgico, el de Adviento, con este Primer Domingo del B, en el cual será San Marcos quien nos narre a lo largo de todo un año la vida de Jesús de Nazaret.


Hay que vivir despiertos:
abrir bien los ojos del corazón; desear ardientemente que el mundo cambie; cambiar de manera de pensar y de actuar; vivir buscando y acogiendo el «Reino de Dios».

«Vivir despiertos»
significa no caer en el escepticismo y la indiferencia ante la marcha del mundo. No dejar que nuestro corazón se endurezca. No quedarnos sólo en quejas, críticas y condenas. Despertar activamente la esperanza.

«Vivir despiertos»
significa vivir de manera más lúcida. Atrevernos a ser diferentes. No dejar que se apague en nosotros el deseo de buscar el bien para todos.

«Vivir despiertos»
significa vivir con pasión la pequeña aventura de cada día. No desentendernos de quien nos necesita. Seguir haciendo esos «pequeños gestos» que, aparentemente, no sirven para nada, pero sostienen la esperanza de las personas y hacen la vida un poco más amable.

«Vivir despiertos»
significa despertar nuestra fe. Buscarle a Dios en la vida y desde la vida. Intuirlo muy cerca de cada persona. Descubrirlo atrayéndonos a todos hacia la felicidad. Vivir, atentos al proyecto de Dios.

José A. Pagola


PARA LA EUCARISTÍA CON LA FAMILIA


MONICIÓN DE ENTRADA

Amigos, ¡BIENVENIDOS A ESTA MISA!
Comenzamos hoy el Adviento. Este tiempo nos va a llevar a la Navidad. Vamos a preparar nuestras vidas y nuestros corazones, nuestra parroquia y nuestras familias, a la llegada del Señor.
Sí, amigos; tenemos que vigilar para que, el Nacimiento de Jesús en Belén, sea para nosotros la mejor noticia y la gran celebración de los próximos días.
Recordamos también que hermanos nuestros siguen viviendo en la calle, sin domicilio propio, sin cariño, sin formación, sin trabajo.
Por ellos ofrecemos hoy esta eucaristía.

          Sale el sacerdote en silencio le acompañan los que llevan la vela del adviento y algunos símbolos del adviento.

PETICIONES DE PERDÓN

3.1. Pidamos perdón por las veces que mentimos, hablamos mal de otros o no hacemos caso a los papás. SEÑOR, TEN PIEDAD
3.2. Perdón Jesús porque nos olvidamos de rezarte. CRISTO, TEN PIEDAD
3.3. Pedimos perdón porque a veces vamos tristes a catequesis. SEÑOR, TEN PIEDAD


Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (63,16b-17.19b;64,2b-7):

Tú, Señor, eres nuestro padre, tu nombre de siempre es «Nuestro redentor». Señor, ¿por qué nos extravías de tus caminos y endureces nuestro corazón para que no te tema? Vuélvete, por amor a tus siervos y a las tribus de tu heredad. ¡Ojalá rasgases el cielo y bajases, derritiendo los montes con tu presencia! Bajaste y los montes se derritieron con tu presencia, jamás oído oyó ni ojo vio un Dios, fuera de ti, que hiciera tanto por el que espera en él. Sales al encuentro del que practica la justicia y se acuerda de tus caminos. Estabas airado, y nosotros fracasamos; aparta nuestras culpas, y seremos salvos. Todos éramos impuros, nuestra justicia era un paño manchado; todos nos marchitábamos como follaje, nuestras culpas nos arrebataban como el viento. Nadie invocaba tu nombre ni se esforzaba por aferrarse a ti; pues nos ocultabas tu rostro y nos entregabas en poder de nuestra culpa. Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre, nosotros la arcilla y tú el alfarero: somos todos obra de tu mano. Palabra de Dios

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,3-9):

La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean con vosotros. En mi acción de gracias a Dios os tengo siempre presentes, por la gracia que Dios os ha dado en Cristo Jesús. Pues por él habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo. De hecho, no carecéis de ningún don, vosotros que aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él os mantendrá firmes hasta el final, para que no tengan de qué acusaros en el día de Jesucristo, Señor nuestro. Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo, Señor nuestro. ¡Y él es fiel!  Palabra de Dios


Evangelio

Evangelio según san Marcos (13,33-37), del domingo, 29 de noviembre de 2020Lectura del santo evangelio según san Marcos (13,33-37):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!» Palabra del Señor

ORACIÓN DE LOS FIELES

1. Por la Iglesia. Para que sea una SIRENA que nos despierte y nos ayude a celebrar como Dios manda la próxima Navidad. Roguemos al Señor.
2. Por los que han dejado que su fe se duerma; por aquellos que viven como si Dios no existiera. Para que comprendan que, sin Dios, el mundo no es mejor ni más bueno. Roguemos al Señor.
3. Por las familias que están sufriendo con más fuerza la crisis económica y la falta de trabajo. Roguemos al Señor.
4. Por los niños y niñas que no tienen familia, para que también sientan que Jesús viene a sus vidas. Roguemos al Señor.
5. Finalmente pidamos al Señor por nuestra parroquia, por nuestros sacerdotes, por nuestros catequistas, por las familias de nuestros barrios. Para que nos animemos unos a otros a estar vigilantes y así Dios pueda nacer en nuestros corazones. Roguemos al Señor.


     ORACIÓN

SOY VIGILANTE, SEÑOR

Si miro al cielo y no sólo a la tierra
Si procuro ser mejor cristiano
Si pido perdón al ofender

SOY VIGILANTE, SEÑOR
Si no pierdo la esperanza
Si no pierdo la ilusión de verte
Si no pierdo la alegría de la fe

SOY VIGILANTE, SEÑOR
Si te amo y te rezo
Si te conozco y leo tu Palabra
Si te acojo en mi corazón

SOY VIGILANTE, SEÑOR
Si no me despisto y creo en Ti
Si no me despisto y espero en Ti
Si no me alejo y me agarro a Ti

SOY VIGILANTE, SEÑOR
Gracias, Jesús,
no tardes en llegar.
¡TE ESPERAMOS!


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