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DOMINGO XXV (C)

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El amor al dinero y a las riquezas en general, del tipo que sean, nos llevan a la corrupción. Ese tipo de tentación viene de lejos , de siempre. La denuncia de estas situaciones también. Y la humanidad sigue sin cambiar, yo sigo sin enterarme. Dios no tolera que en todas estas situaciones salgan malparados los de siempre, sus preferidos.

Si no tenemos "dinero" traduzcamos la palabra por "cualidades" bienes que Dios nos ha dado y confiado para que los administremos en beneficio de los demás.

Dios nos pide que estos bienes, unos y otros, los administremos creando fraternidad y ayudando a los más débiles a que tengan una vida digna. Muchos quieren y necesitan pan pero casi todos necesitamos unos de otros cariño, acogida, comprensión, escucha. "No tengo oro ni plata, pero con la fuerza de Jesús quisiera ayudarte a ponerte en pie"

El mundo va bien cuando la bolsa sube, nos dicen. La mejora del mundo no se mide porque vaya mejor la bolsa de la economía... sino porque haya menos pobres y más corazón.

"El Dinero, convertido en ídolo absoluto, es el gran enemigo para construir ese mundo más justo y fraterno, querido por Dios.

Desgraciadamente, la Riqueza se ha convertido en nuestro mundo globalizado en un ídolo de inmenso poder que, para subsistir, exige cada vez más víctimas y deshumaniza y empobrece cada vez más la historia humana. En estos momentos nos encontramos atrapados por una crisis generada en gran parte por el ansia de acumular" (J.A. Pagola)


De las palabras dirigidas a fariseos y escribas (las tres parábolas de la misericordia), pasamos a palabras dirigidas a los discípulos

Llegamos a una sección en la que Lucas agrupa tres parábolas, las dos primeras seguidas de unos dichos, cuyo hilo conductor es la actitud de servicio gratuito en la comunidad.

A la de hoy, seguirán progresivamente la del pobre Lázaro y sus correspondientes dichos (16,19-17,6) y la del servicio humilde (17,7-10). Con ellas llegamos a la tercera y última etapa del camino a Jerusalén, que comienza en 17,11.

BIENES- DIOS- ADMINISTRAR

 Los bienes materiales siempre rondan la injusticia. Un camino equivocado es la acumulación: “el objetivo de la vida no es acumular bienes”; y un camino acertado es la solidaridad: “si hay, hay para dar”.


SALUDO

Un domingo más en medio de nuestras preocupaciones, de nuestros temores, de los agobios de fin de verano de los nervios de comienzo de curso, nos hemos reunido respondiendo a la llamada del Señor, para celebrar la Eucaristía.

Hacemos silencio, sobre todo en nuestro interior, acogemos su cercanía en paz, y recibir así su fuerza y su luz para recorrer el camino de la vida, siendo fieles en las cosas pequeñas de cada día.

PERDÓN

A veces nos peleamos por pequeñas cosas. Señor, ten piedad

Ayudo al que me lo pide pero me duele que no hagan lo mismo conmigo. Cristo, ten piedad.

Estoy preocupado porque mis vecinos están sin trabajo pero sus hijos son más felices que los míos. Señor, ten piedad.

PETICIONES

1. Por la Iglesia, para que sea siempre testimonio de acogida y servicio a todos, especialmente a los más débiles. ROGUEMOS AL SEÑOR

2. Por nuestra Diócesis de Zaragoza y todos los que la formamos, para que en este año pastoral que comenzamos sepamos dar una respuesta positiva a los que buscan a Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR

3. Por los gobernantes de pueblos y naciones, para que promuevan políticas que favorezcan la justicia y la igualdad que nos lleven a la paz verdadera. ROGUEMOS AL SEÑOR

4. Por los países que viven sometidos a la pobreza y al hambre, para que su dolor conmueva los corazones de los países mejor situados. ROGUEMOS AL SEÑOR

5. Por los padres de familia, por los educadores, por los catequistas y todos aquellos de los que depende la educación de los niños y los jóvenes, para que sean fieles al mensaje de Jesús. Tengamos un recuerdo especial por los niños y jóvenes de la parroquia que están comenzando el año escolar y la catequesis para que el Señor camine con ellos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

6. Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a vivir con un corazón desprendido y sensible ante las necesidades de los otros. ROGUEMOS AL SEÑOR.

En alta mar un barco se había averiado y se estaba hundiendo.

Tiraron al mar mesas, sillas, todo tipo de maderas y se les dijo a la gente que salten al agua y se agarren de uno de estos objetos flotantes y naden así hacia la playa.

Se salvaron todos, también los que no sabían nadar. Pero una persona no se salvó: una señora muy rica. Días más tarde el mar varó su cadáver a la playa.

Tenía amarrada a su cuello una bolsa pesada llena con monedas de oro.


ORACIÓN PARA LA COMUNIÓN

Dios y Padre nuestro,
mucha gente sufre
por la mala administración de las riquezas
que son de todos
y especialmente son un regalo de tu amor.

Infunde coraje a las personas de buena voluntad,
para que con imaginación y entusiasmo
nos dispongamos a colaborar contigo
para construir un mundo donde todos
puedan sentirse y vivir como hijos tuyos.

No permitas que caigamos en el pesimismo
ni en el "no hay nada que hacer".

Que el evangelio de Jesús nos despierte,
que los profetas de ayer y de hoy
nos hagan sentir hambre y sed de fraternidad
y nos ayuden a abrir nuevos caminos
para vivir como hijos de la luz.


Lunes 12 de septiembre de 2016


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