DOMINGO DE PASCUA IV (A.B)


LECTURAS DEL DOMINGO DE PASCUA IV (A) 


 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (2,14a.36)

EL día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró:
«Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías».

Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?»

Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro».

Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación perversa».

Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas.
                                                                 Palabra de Dios



Segunda lectura
 Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (2,20-25):

QUERIDOS hermanos:
Que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien, eso es una gracia de parte de Dios.
Pues para esto habéis sido llamados, porque también Cristo padeció por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.
Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca.
Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban; sufriendo no profería amenazas; sino que se entregaba al que juzga rectamente.
Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia.
Con sus heridas fuisteis curados. Pues andabais errantes como ovejas, pero ahora os habéis convertido al pastor y guardián de vuestras almas.       Palabra de Dios


Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (10,1-10):
EN aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

                              Palabra del Señor


JORNADA DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES


LECTURAS DEL DOMINGO DE PASCUA IV (B)


             Este cuarto domingo de pascua se conoce popularmente como “domingo del Buen Pastor”. Es una jornada dedicada a proponer la vocación sacerdotal y religiosa, y a rezar por esta intención.


Pascua significa que somos personas transformadas. Pascua no es un solo domingo, un solo día, no es solo una celebración, sino una manera de vivir.

El cristianismo comienza con la Pascua. Sin la Pascua no tendríamos evangelio que predicar, ni Cristo en el que creer, ni iglesia a la que pertenecer, ni misión,

ni curas, ni…
Sin Pascua, silencio.
Sin Pascua, nada.
Sin Pascua, sólo muerte.

Alégrense. Cristo ha resucitado. Cristo vive.
Jesús es el pastor que vive.
Si Jesús es el pastor tiene que existir una relación entre el pastor y sus ovejas.
Seguirle es ser discípulo, ser miembro comprometido de su iglesia y pertenecer a su rebaño.

Hoy, la Palabra nos invita a todos a escuchar su voz, a seguirle y a conocerle. Él no es un asalariado ni un intruso, es el Hijo de Dios, es la puerta del cielo y la puerta de su comunidad, la iglesia.

Y hoy celebramos la jornada mundial de oración por las vocaciones.
Todos tenemos una vocación, la vida cristiana vivida en plenitud es una gran vocación. Todos hemos sido llamados por nuestro nombre por Dios.


PAUTAS PARA UNA MISA CON NIÑOS

SALUDO

Muy buenos días a todos y bienvenidos a nuestra eucaristía de todos los domingos. Seguimos celebrando el tiempo de Pascua.

Seguimos celebrando la resurrección de Jesús.
Seguimos celebrando el amor de Dios que perdona todos nuestros pecados y nos ayuda a vivir la vida con alegría y felicidad.

Hoy Jesús nos va a poner un ejemplo para que entendamos cómo nos quiere:
El ejemplo de un pastor.
Como los pastores cuidan a sus ovejas, así Jesús nos cuida a nosotros.
Este es el amor de Jesús y el amor que nos llama a dar a los demás.

Igual no está de moda en nuestra sociedad, Pero si nos lo tomamos en serio, seguro que todo irá cambiando poco a poco a nuestro alrededor.


SÍMBOLOS:

Una estola blanca (signo del sacerdote en la iglesia)
Un crucifijo que se pueda colgar del cuello, a modo de misionero o misionera, signo de persona dedicada a la misión


PETICIONES

1. Por la Iglesia. Para que nunca falten hombres y mujeres, dispuestos a dar su vida por el Evangelio. Pidamos al Señor para que no nos falten sacerdotes. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Para que sepamos vivir en amistad y confianza en nuestra familia, con los amigos y en el Colegio, ROGUEMOS AL SEÑOR.

3. Pedimos por la paz en el mundo, para que terminen los atentados, las guerras y el terrorismo, y para que nosotros demos ejemplo de que se puede vivir en paz con los demás, ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Pidamos por los sacerdotes de nuestra parroquia. Para que seamos sus colaboradores y Jesús les de fuerza para seguir adelante en el anuncio del Reino de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR

5.Pedimos por los niños que harán la primera comunión, por los jóvenes que se confirmarán, para que todos gocemos del precioso regalo de la vida, ROGUEMOS AL SEÑOR.


1. Señor Jesús,
tú quieres que todos vivamos
juntos como amigos,
que compartamos lo que tenemos,
que seamos distintos
y por eso también nos queramos,
que nos ayudemos unos a otros,
que comprendamos al que tiene problemas,
que intentemos ayudar al que lo pasa mal
y no se da cuenta de lo bonito que es vivir en paz.

Mil gracias por tu amor.
Mil gracias por tu ejemplo.
Mil gracias por tu enseñanza.
Mil gracias por tu amistad.

Ayudamos a ser amor, a ser ejemplo,
a ser maestros y a ser amigos
de todos los que nos rodean.


La puerta de esta casa no entiende de candados,
llaves, pestillos, alarmas de seguridad,
miedos ancestrales o porteros actuales…

Esta puerta no entiende de portazos,
de esperas interminables,
de colas compradas,
de voces enlatadas
para que vuelva usted mañana.

La puerta de esta casa no entiende de fronteras,
ni de papeles que discriminan,
ni de órdenes judiciales que hollan su acogida,
ni de permisos de salida y ausencia,
ni de llenos que niegan más cabida.

 

Esta puerta entiende de colores, brisas y perfumes:
de rostros anhelantes que suplican y no piden,
de manos que sangran y se ensucian
arrancando a la niebla la oportunidad de vivir,
de ojos que miran y ven más allá de los disfraces,
de risas que hieren todas las oscuridades.

Esta puerta entiende de la urdimbre de los sueños,
de tapices siempre misericordiosos,
de serenos atentos y acogedores,
de riesgos compartidos,
de días trabajados y noches disfrutadas,
de promesas sembradas,
de cafés que se quedan fríos
en diálogos cálidos,
y de bienvenidas a todas las horas.
La puerta de esta casa
es puerta abierta:
acoge a quien se acerca,
venga como venga
y sea la hora que sea;
favorece las entradas y salidas,
no retiene a nadie
y protege a quien se queda.
No podría ser de otra forma,
pues la puerta de esta casa
está diseñada y creada por el Espíritu
en sus muchas noches de vela.

Lleva grabados sus surcos
Y funciona con su santo y seña.
¡Yo soy la puerta!,
grítalo por caminos y veredas,
en las plazas y en los corazones,
y rompe las fronteras.
Hoy, Señor, como casi todos los días,
es día de entrada,
de acogida
y compañía.

Florentino Ulibarri


Hay días en que la mesa es sagrada,
porque el pan que partimos
tiene el gusto maravilloso
del encuentro y del amor.
Ese día, Dios está en el umbral de tu casa.

Hay días en que el vino es sagrado, porque provoca la embriaguez, no la que vuelve loco el espíritu sino la embriaguez que te coge el corazón.
Ese día, Dios está muy cerca de ti.
Hay días en que la acogida es sagrada, porque tu hermano está en la puerta, busca su lugar, tiene hambre de pan y sed de vino y posiblemente más…
Ese día, Dios está de rodillas para servir

Hay días en que el pueblo es sagrado,
porque es llamado a compartir en memoria de Jesús…
Y, si tú también, te unes a ellos
para recibir y para dar,
Ese día, Dios, eso es seguro,
está sentado a tu lado.

Robert Riber Mil Textos, Fenêtres Ouvertes


                              Un abuelo estaba hablando con su nieto sobre sus  sentimientos. Entonces le dijo: » Me siento como si dos lobos estuvieran luchando en mi corazón.

Un lobo es violento y negativo, el otro es amoroso y compasivo». El nieto le preguntó: «Qué lobo saldrá ganando en la pelea de tu corazón?»

Y el abuelo respondió: «Aquel al que alimente»



EL PRÓXIMO DOMINGO CELEBRAREMOS EL DÍA DE LA MADRE

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