DOMINGO XIII (A)

El evangelista en el texto de hoy utiliza tres frases (refranes) que condensan el mensaje de Jesús. Parecen exageradas: Preferirle a él por encima de todo, de la familia, de la misma vida.. Tomar la cruz de cada día y seguir en camino. La grandeza de un vaso de agua…

Jesús sabe, también nosotros, que lo que los demás esperan de nosotros no siempre es dinero, sino un detalle, una atención, una mirada de complicidad, un poco de nuestro tiempo, una palabra amable, una mano tendida, un abrazo..


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


SALUDO:

Hermanas y hermanos: Cada domingo, el Señor Jesús nos congrega para celebrar el misterio de su muerte y resurrección. Y cada domingo nos ofrece su Palabra que da vida, y que nos invita a seguirle decididamente, aún a riesgo de la propia vida. Hoy nos invita también a anunciar su Buena Nueva, a descubrirle a Él y a acogerle en el prójimo.

Iniciamos esta celebración puestos de pie y uniéndonos en el canto.

ACTO PENITENCIAL

  1. Olvidamos la acogida sincera, la sencillez con los demás, la hospitalidad. Señor, ten piedad.
  2. No hacemos uso de nuestra la dignidad de ser cristianos. Cristo, ten piedad.
  3. Nos instalamos en nuestras pequeñas seguridades sin dejarnos afectar por nada ni por nadie. Se-ñor, ten piedad.

MONICIÓN DE LAS LECTURAS

La primera lectura, nos presenta a Eliseo, el profeta es acogido por un matrimonio sunamita que no tiene hijos, como don gratuito de Dios, tendrán un hijo, fruto de la misma bendición divina.
En la segunda lectura, el apóstol Pablo anima y exhorta a su comunidad a vivir según nuestro bautismo.

Primera lectura

Lectura del segundo libro de los Reyes (4,8-11.14-16a):
Un día pasaba Eliseo por Sunam, y una mujer rica lo invitó con insistencia a comer. Y, siempre que pasaba por allí, iba a comer a su casa.
Ella dijo a su marido: «Me consta que ese hombre de Dios es un santo; con frecuencia pasa por nuestra casa. Vamos a prepararle una habitación pequeña, cerrada, en el piso superior; le ponemos allí una cama, una mesa, una silla y un candil, y así, cuando venga a visitarnos, se quedará aquí.»
Un día llegó allí, entró en la habitación y se acostó.
Dijo a su criado Guejazi: «¿Qué podríamos hacer por ella?»
Guejazi comentó: «Qué sé yo. No tiene hijos, y su marido es viejo.»
Eliseo dijo: «Llámala.»
La llamó. Ella se quedó junto a la puerta, y Eliseo le dijo: «El año que viene, por estas fechas, abrazarás a un hijo.» Palabra de Dios


 


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (6,3-4.8-11):
Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios. Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,37-42):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.» Palabra del Señor

ORACIÓN DE LOS FIELES

Abrimos con confianza nuestro corazón a Dios para presentarle nuestra oración.

  1. Para que la Iglesia, sea experta en humanidad e ilumine desde el Evangelio todos los aspectos de la vida. Roguemos al Señor.
  2. Por los hombres y mujeres que trabajan de forma gratuita y callada, por los están junto a quienes sufren. Roguemos al Señor.
  3. Para que quienes tienen el poder de gobernar se comprometan en la promoción de la justicia y la paz y respeten los derechos de todas las personas en este tiempo de dificultades graves para tantas personas. Roguemos al Señor.
  4. Para que nuestra comunidad (parroquial) sea cercana, acogedora y solidaria con quienes menos tienen, y sea lugar de encuentro entre las personas. Roguemos al Señor.

SEÑOR,
ayúdanos a ser transparentes
para que podamos ofrecer a todos
palabras sinceras y verdaderas.
Aleja de nuestros labios
mentiras y engaños.

SEÑOR,
ayúdanos a ser generosos
para que quien está en necesidad
halle en nuestra mesa
un sitio común y compartido.
Aleja el egoísmo que nos divide y enfrenta.

SEÑOR
haznos generosos
y tendremos tu sonrisa
como recompensa.

 

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