Con el lema ¡Capaz de vivir mi vida! los cristianos somos invitados este año reconocer el regalo de la vida, así como a transmitir una clara esperanza a los padres con dificultades para que sepan que no están solos.
Con el lema ¡Capaz de vivir mi vida! los cristianos somos invitados este año reconocer el regalo de la vida, así como a transmitir una clara esperanza a los padres con dificultades para que sepan que no están solos.