DOMINGO XXIV (A)

PERDONAR ES, TAMBIÉN,
LIBERARSE DE UN DOLOR INÚTIL

Si no perdonamos de corazón a quienes nos han ofendido, qué sentido tiene rezar el Padrenuestro. Dios siempre será más misericordioso que nosotros.

El capítulo 18 del evangelio de Mateo es conocido como el discurso eclesial, el discurso de la comunidad, de la vida de los creyentes.

El perdón, perdonar, para los seguidores de Jesús es una realidad vital, es el corazón del evangelio, es un estilo de vida.

 

PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

SALUDO:

El Señor nos reúne de nuevo en el domingo y se hace presente en medio de nosotros al celebrar la Eucaristía.

Jesús nos va a plantear hoy la radicalidad del perdón. Los cristianos, como miembros de una Iglesia e hijos de Dios nos sabemos ya perdonados. A la vez, estamos necesitados de perdón. Pero no podemos pedir perdón a Dios y sentirnos perdonados, si nosotros no hacemos lo mismo con nuestros hermanos.

Disponemos nuestro corazón para este encuentro con el Señor y con los hermanos.


PERDÓN
1. El perdón es abrirle de nuevo la puerta del corazón a alguien…. SEÑOR, TEN PIEDAD
2. El perdón es decirle de nuevo: Te quiero. Me importas….Te necesito en mi vida…. CRISTO, TEN PIEDAD
3. El perdón es curar su herida y la nuestra ….Unir manos y corazones… SEÑOR, TEN PIEDAD.


Primera Lectura.
Dios, que siempre perdona, debe ser nuestro modelo.

Lectura del libro del Eclesiástico (27,33–28,9):

Furor y cólera son odiosos; el pecador los posee. Del vengativo se vengará el Señor y llevará estrecha cuenta de sus culpas. Perdona la ofensa a tu prójimo, y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas. ¿Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor? No tiene compasión de su semejante, ¿y pide perdón de sus pecados? Si él, que es carne, conserva la ira, ¿quién expiará por sus pecados? Piensa en tu fin, y cesa en tu enojo; en la muerte y corrupción, y guarda los mandamientos. Recuerda los mandamientos, y no te enojes con tu prójimo; la alianza del Señor, y perdona el error.
                                                                      Palabra de Dios

Segunda Lectura
Acabamos hoy el último fragmento de la importante carta de San Pablo a los Romanos, que durante muchos domingos hemos venido leyendo. Nos invita a caminar juntos, pues en la vida y en la muerte, somos del Señor.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (14,7-9):
Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos.
                                                         Palabra de Dios

Evangelio
Jesús en el Evangelio nos aclarará las dudas que tenemos sobre cómo hemos de perdonar. Nos resulta más fácil ser perdonados que otorgar nuestro perdón.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,21-35):

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»
Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.» El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes.» El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.» Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: «¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?» Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»
                                                                    Palabra del Señor


PETICIONES

•Por la Iglesia, para que sea signo visible del perdón que Dios nos regala cada día. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por los que viven continuamente en las profundidades del odio y del rencor, para que el Señor los ilumine y puedan experimentar la liberación y el gozo de vivir la paz y la reconciliación. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por las víctimas de la violencia, el terrorismo, las guerras y sus familias. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por los gobernantes de pueblos y naciones, para que no olviden que su misión es servir a sus ciudadanos, velando por la paz y el bienestar de todos. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por los maestros y educadores, para que con su labor ayuden a construir un mundo de hombres y mujeres libres, conscientes y generosos. ROGUEMOS AL SEÑOR

•Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos haga experimentar la alegría de sentirnos acogidos, amados y perdonados por Dios y llevemos esos sentimientos a nuestra vida diaria. ROGUEMOS AL SEÑOR.


Historias para el camino del perdón

 

Un exitoso judío, que había estado
en un campo de concentración nazi,
se enteró de que su más querido compañero de aquellos tristes días
se hallaba enfermo y solo.

Lo buscó y lo halló en la miseria.

—¿Ya perdonaste a los nazis? le preguntó en un momento.
—No, contestó el moribundo con vehemencia
de ninguna manera. Todavía los odio con toda el alma.
—Entonces, —concluyó el visitante— te tengo una
mala noticia: ellos todavía te tienen prisionero.


A una señora que celebraba sus bodas de oro de matrimonio le preguntaron sus hijos por el secreto de su largo y feliz matrimonio.
La señora les contestó: El día de mi boda decidí hacer una lista de las 10 faltas de mi marido que pasaría por alto para salvar mi matrimonio.
¿Y cuáles fueron esas 10 faltas de la lista?
A decir verdad nunca escribí la lista. Pero cada vez que mi marido hacía algo que me molestaba y que me subía por las paredes le decía: tienes suerte, bandido, porque eso no está en mi lista.


Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo
para el otro, y por eso, no queremos perdonar.
Pero, pensemos: ¿ quién sufre: el que odia o el que es odiado?

El resentimiento destruye sólo al resentido.
Por eso es una locura odiar: es como un veneno que tomamos a diario, a gotas, y que finalmente nos termina envenenando y sin saber ya vivir sin él.

Además la falta de perdón te ata a las personas que odias desde el resentimiento. Te encadena a quien quieres separar de tu vida.

Perdonar no significa darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos y sentimientos negativos que nos causaron dolor o enojo. Es dejar de cargar un peso inútil, que bloquea nuestra alegría y tranquilidad.
Es dejar cicatrizar una herida y no estarla abriendo constantemente por autocompasión.


SIGNIFICADO DE LOS NÚMEROS

En el antiguo pueblo de Israel los números no sólo servían para contar.
Algunos expresaban situaciones profundas.
En el antiguo pueblo de Israel
el número 4 era el número de la Tierra,
porque cuatro son los puntos cardinales.
El número 3 era el número
del cielo,
porque un triángulo siempre tiene un vértice hacia lo alto.

El número 7, al ser suma de 4 + 3,
significaba la perfección; todo lo
que hay en cielo y tierra.

Era un número relacionado con el descanso,
porque Dios creó el mundo en seis días y descansó el séptimo.
Por este motivo los judíos no trabajaban en sábado.

El número 12 era el número del
Pueblo de Israel, porque estaba formado por 12 clanes o tribus.

Perdonar «setenta veces siete» no significaba hacerlo 490 veces, sino siempre, siempre.


Señor, enséñanos a perdonar
siempre y a todos.
Aleja de nuestra vida la venganza.
Que abramos las manos
en señal de amistad y de paz.
Aleja las envidias que nos separan.
Líbranos del egoísmo de caminar
pensando tan sólo en nosotros.
Señor, que nuestros oídos
estén abiertos para escuchar
la llamada de tu voz
que nos invita a ser como Tú:
misericordiosos
y dispuestos al perdón.



SEÑOR,
CONCÉDEME, EL REGALO DE UN CORAZÓN RECONCILIADO.
Que sepa comprender antes que condenar.
Que busque la unión en vez de la división.
Que esté siempre dispuesto
a perdonar y a pedir perdón.
Que sepa construir y reconstruir la paz.
Que sepa ser puente de comunicación entre mis amigos.
Que busque más lo que nos une que lo que nos separa.
Que sea cercano con quien más necesite
el calor de la amistad.
Que sepa trabajar por la comunión en la Comunidad
y proponer la participación de todos.

Que no busque la confrontación,
sino la comunicación.
Que sepa contagiar la alegría de vivir
como hermanas y hermanos.

SEÑOR, CONCÉDEME,
EL REGALO DE UN CORAZÓN RECONCILIADO.

 

 

 

DOMINGO XXIII (A)

DOMINGO DE LA CORRECCIÓN FRATERNA


La tribu Babemba de Sudáfrica celebra el siguiente ritual para corregir la conducta criminal o antisocial de sus miembros.

Si un miembro de la comunidad actúa irresponsablemente se le coloca en la plaza del pueblo. El trabajo cesa, y todos los hombres, mujeres y niños forman un gran círculo alrededor del acusado. Y uno a uno, incluidos los niños van diciendo las virtudes y todas las cosas buenas que el acusado ha realizado.

No se puede ni mentir ni exagerar ni inventarse nada. No se puede decir ninguna cosa negativa del acusado.

La ceremonia dura un par de días hasta que todos han tenido la oportunidad de contar sus bondades.

Al final el círculo se rompe, la fiesta comienza y la persona es acogida de nuevo en la comunidad. El acusado se siente fortalecido y animado a vivir de acuerdo con las normas e ideales de la comunidad.


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTIA


SALUDO
«Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». Lo escucharemos hoy en el evangelio. Jesús nos hace el encargo de preocuparnos de nuestros hermanos que no actúan como deben o se alejan de la fe, pero no de juzgarlos.

Reunidos en el nombre del Señor, celebramos la Eucaristía con el convencimiento de que las palabras de Jesús se están cumpliendo: «Dónde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.

PERDÓN
Tú, Señor, que nos enseñas a corregir a quien se equivoca. SEÑOR, TEN PIEDAD.
Tú, Señor, que te diriges al Padre para pedir por todos nosotros. CRISTO, TEN PIEDAD.
Tú, Señor, que estás en medio de nosotros cuando nos reunimos en tu nombre. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Oración colecta
Señor, nos hemos reunido en tu nombre, no de manera aislada, sino como un grupo de personas que desea encontrar a tu Hijo Jesús; no permitas que nos reunamos dispersos, ni enfrentados,
descalificándonos unos a otros, sino que seamos hermanos reunidos en el nombre del mismo JNS.


Primera Lectura.
Las palabras del profeta tenían más fuerza en las pequeñas comunidades donde todos se conocían, pero hoy las dirige a nosotros, aquí y ahora, para que seamos llamada con nuestra vida para otros hermanos alejados.

Lectura de la profecía de Ezequiel (33,7-9):

Así dice el Señor: «A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte. Si yo digo al malvado: «¡Malvado, eres reo de muerte!», y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre; pero si tú pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida.» Palabra de Dios


Segunda Lectura

San Pablo nos dirá que el amor al prójimo abarca el cumplimiento de todos los mandamientos, y sin este amor, su cumplimiento estará vacío.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (13,8-10):

A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a tí mismo.» Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera. Palabra de Dios

Evangelio
Jesús en el Evangelio nos marca unos valores y un proceso para regir la comunidad.
Puestos de pie cantamos aleluya.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.» Palabra del Señor


PETICIONES
En nombre de Jesús presentemos nuestras plegarias al Padre.
Oremos diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

1. Por todas las iglesias cristianas: católicos, protestantes, anglicanos, ortodoxos. Que llegue pronto el día en el que podamos compartir el pan y el cáliz de una misma Eucaristía, OREMOS

2. Por los cristianos y cristianas que tienen responsabilidades en la vida política, económica o social. Que actúen siempre con los criterios del Evangelio, al servicio de la dignidad y la justicia que Dios quiere para todos, OREMOS

3. Por los niños y niñas que tienen que trabajar ya de pequeños y no pueden jugar y educarse como merecen. Que sean liberados de esta situación dolorosa y puedan crecer felices, OREMOS

4. Por los que están detenidos en las cárceles, sea cual sea la causa. Que tengan la ayuda necesaria para rehacer su vida e iniciar un nuevo camino, con paz y afecto, OREMOS

5. Por todos los pueblos que estos días están sufriendo los efectos de muerte y destrucción de la naturaleza, OREMOS


PETICIONES (2)
Agradecidos porque sabemos que Jesús está es medio de nosotros siempre que nos reunimos en su nombre, le contamos al Padre las necesidades de nuestro mundo y las personales.

1- Para que los creyentes nos empeñemos en edificar una Iglesia más cercana a la sociedad de hoy, en la que se acoja, se escuche y se acompañe a quienes viven sin rumbo, sin conocer el amor ni la amistad. Roguemos al Señor.

2.-Por quienes viven haciendo daño a su alrededor; para que se encuentren con alguien que con cariño, les haga una crítica amistosa y noble, y puedan volver a la razón y a la bondad. Roguemos al Señor.

3.-Por los políticos, funcionaros, maestros, abogados, sacerdotes, catequistas, personal sanitario, que trabajan en la atención a las personas, para que lo hagan con respeto, honradez y delicadeza. Roguemos al Señor.

4.-Por los cristianos que están sufriendo una trágica persecución en diferentes países, para que se
mantengan firmes en la fe y las instituciones internacionales reaccionen y hagan respetar la Defensa de Derechos Humanos. Roguemos al Señor.

Escucha, Padre, nuestra oración. Por Jesucristo, nuestro Señor.


LOS CRISTIANOS EN EL MUNDO

De la Carta a Diogneto (Cap. 5-6; Funk 1, 317-321)

«Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de hombres.

Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña es patria para ellos, pero están en toda patria como en tierra extraña. Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en común, pero no el lecho.

Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el Cielo. Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo, y abundan en todo. Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y bendicen; son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen el bien, y son castigados como malhechores; y, al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida. Los judíos los combaten como a extraños y los gentiles los persiguen, y, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad.

Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. El alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está encerrada en la cárcel del cuerpo visible; los cristianos viven visiblemente en el mundo, pero su religión es invisible. La carne aborrece y combate al alma, sin haber recibido de ella agravio alguno, sólo porque le impide disfrutar de los placeres; también el mundo aborrece a los cristianos, sin haber recibido agravio de ellos, porque se oponen a sus placeres.

El alma ama al cuerpo y a sus miembros, a pesar de que éste la aborrece; también los cristianos aman a los que los odian. El alma está encerrada en el cuerpo, pero es ella la que mantiene unido el cuerpo; también los cristianos se hallan retenidos en el mundo como en una cárcel, pero ellos son los que mantienen la trabazón del mundo. El alma inmortal habita en una tienda mortal; también los cristianos viven como peregrinos en moradas corruptibles, mientras esperan la incorrupción celestial. El alma se perfecciona con la mortificación en el comer y beber; también los cristianos, constantemente mortificados, se multiplican más y más. Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado, del que no les es lícito desertar.»




LA FRASE DEL DÍA


DOMINGO XIII (A)

El evangelista en el texto de hoy utiliza tres frases (refranes) que condensan el mensaje de Jesús. Parecen exageradas: Preferirle a él por encima de todo, de la familia, de la misma vida.. Tomar la cruz de cada día y seguir en camino. La grandeza de un vaso de agua…

Jesús sabe, también nosotros, que lo que los demás esperan de nosotros no siempre es dinero, sino un detalle, una atención, una mirada de complicidad, un poco de nuestro tiempo, una palabra amable, una mano tendida, un abrazo..


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


SALUDO:

Hermanas y hermanos: Cada domingo, el Señor Jesús nos congrega para celebrar el misterio de su muerte y resurrección. Y cada domingo nos ofrece su Palabra que da vida, y que nos invita a seguirle decididamente, aún a riesgo de la propia vida. Hoy nos invita también a anunciar su Buena Nueva, a descubrirle a Él y a acogerle en el prójimo.

Iniciamos esta celebración puestos de pie y uniéndonos en el canto.

ACTO PENITENCIAL

  1. Olvidamos la acogida sincera, la sencillez con los demás, la hospitalidad. Señor, ten piedad.
  2. No hacemos uso de nuestra la dignidad de ser cristianos. Cristo, ten piedad.
  3. Nos instalamos en nuestras pequeñas seguridades sin dejarnos afectar por nada ni por nadie. Se-ñor, ten piedad.

MONICIÓN DE LAS LECTURAS

La primera lectura, nos presenta a Eliseo, el profeta es acogido por un matrimonio sunamita que no tiene hijos, como don gratuito de Dios, tendrán un hijo, fruto de la misma bendición divina.
En la segunda lectura, el apóstol Pablo anima y exhorta a su comunidad a vivir según nuestro bautismo.

Primera lectura

Lectura del segundo libro de los Reyes (4,8-11.14-16a):
Un día pasaba Eliseo por Sunam, y una mujer rica lo invitó con insistencia a comer. Y, siempre que pasaba por allí, iba a comer a su casa.
Ella dijo a su marido: «Me consta que ese hombre de Dios es un santo; con frecuencia pasa por nuestra casa. Vamos a prepararle una habitación pequeña, cerrada, en el piso superior; le ponemos allí una cama, una mesa, una silla y un candil, y así, cuando venga a visitarnos, se quedará aquí.»
Un día llegó allí, entró en la habitación y se acostó.
Dijo a su criado Guejazi: «¿Qué podríamos hacer por ella?»
Guejazi comentó: «Qué sé yo. No tiene hijos, y su marido es viejo.»
Eliseo dijo: «Llámala.»
La llamó. Ella se quedó junto a la puerta, y Eliseo le dijo: «El año que viene, por estas fechas, abrazarás a un hijo.» Palabra de Dios


 


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (6,3-4.8-11):
Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios. Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,37-42):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.» Palabra del Señor

ORACIÓN DE LOS FIELES

Abrimos con confianza nuestro corazón a Dios para presentarle nuestra oración.

  1. Para que la Iglesia, sea experta en humanidad e ilumine desde el Evangelio todos los aspectos de la vida. Roguemos al Señor.
  2. Por los hombres y mujeres que trabajan de forma gratuita y callada, por los están junto a quienes sufren. Roguemos al Señor.
  3. Para que quienes tienen el poder de gobernar se comprometan en la promoción de la justicia y la paz y respeten los derechos de todas las personas en este tiempo de dificultades graves para tantas personas. Roguemos al Señor.
  4. Para que nuestra comunidad (parroquial) sea cercana, acogedora y solidaria con quienes menos tienen, y sea lugar de encuentro entre las personas. Roguemos al Señor.

SEÑOR,
ayúdanos a ser transparentes
para que podamos ofrecer a todos
palabras sinceras y verdaderas.
Aleja de nuestros labios
mentiras y engaños.

SEÑOR,
ayúdanos a ser generosos
para que quien está en necesidad
halle en nuestra mesa
un sitio común y compartido.
Aleja el egoísmo que nos divide y enfrenta.

SEÑOR
haznos generosos
y tendremos tu sonrisa
como recompensa.

 

ADVIENTO IV (A)

Adviento 2025yoooCelebramos la llegada de un niño. Pero qué nombre le vamos a poner? Las lecturas no dicen que se llamará “DIOS-CON-NOSOTROS”.
Dios se acerca a la humanidad; “pone su tienda entre nosotros”. ¿Se puede celebrar algo más grande? Ese es el verdadero sentido de la navidad cristiana.

Un día, cuando yo era niño, un anciano me colocó sobre sus rodillas y puso su mano sobre mi cabeza como si me fuera a dar una bendición.
Alexis, me dijo, te voy a decir un secreto. Eres muy pequeño para entenderlo ahora, pero mira, ni el cielo ni la tierra son suficientemente grandes para contener a Dios, sólo el corazón humano es bastante grande para albergar a Dios.
Así pues, Alexis, ten mucho cuidado, que mi bendición te acompañe siempre y nunca, nunca, hieras el corazón de otra persona.
VAMOS A VER SI ES CIERTO QUE LE AMAMOS…

afaaafaa


PARA LA MISA CON LA FAMILIA


MONICIÓN DE ENTRADA 1

Bienvenidos, amigos y hermanos, a esta celebración del IV DOMINGO DE ADVIENTO.

Hoy ya tenemos sobre el altar cuatro velas encendidas. Nos quedan pocos días, muy pocos, para iniciar la Santa Navidad. Hoy, con María y José, nos sentimos peregrinos hacia Belén. ¿cQueremos ver al Señor? ¿Lo esperamos? ¡El sale a nuestro encuentro!

El personaje central de esta eucaristía es María, la madre que se prepara para tener un hijo.

Es para nosotros ejemplo de esperanza y alegría ante la venida de Jesús.


MONICIÓN DE ENTRADA 2

Estamos a las puertas de la Navidad cristiana. La otra navidad, la comercial y consumista, hace ya semanas que la tenemos encima.
Celebramos la llegada de un Niño, pero ¿qué nombre le vamos a poner? Las lecturas nos dicen que se llamará Dios con nosotros.
Dios se acerca a la humanidad, pone su tienda entre nosotros.
¿Se puede celebrar algo más grande? Ese es el verdadero sentido de la navidad.
En este IV domingo de Adviento, con María y José seguimos caminando hacia Belén


PETICIONES DE PERDÓN

1.Por las veces que traicionamos la confianza de los que nos quieren de verdad, SEÑOR, TEN PIEDAD.
2. Por todas las veces que no repartimos alegría a nuestro alrededor, CRISTO, TEN PIEDAD.
3. Por las veces que somos caprichosos y egoístas. SEÑOR, TEN PIEDAD.


EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 18-24

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
—«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta:
«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa «Dios-con-nosotros»».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer. Palabra del Señor


ORACIÓN DE LOS FIELES 1

1. Pedimos por toda la Iglesia, por todos los cristianos, para que en este tiempo de Navidad preparemos nuestro corazón a la venida de Jesús, ROGUEMOS AL SEÑOR.
2. Pedimos por todos aquellos que lo van a pasar mal en estas fiestas. Para que también Jesús se coloque a su lado con un cariño especial, ROGUEMOS AL SEÑOR.
3. Pedimos por nuestros padres, por nuestras familias. Para que estos días, que son especiales en cada casa, seamos capaces de llevar alegría a nuestro hogar, y no enfado, pena o desconfianza, ROGUEMOS AL SEÑOR.
4. Pedimos por el mundo entero, por la paz. Para que el nacimiento de Jesús lleve a los pueblos a entenderse y a quererse de verdad, ROGUEMOS AL SEÑOR.
5. Por todos los que nos reunimos cada domingo a celebrar la eucaristía. Para que pasemos unas buenas fiestas de Navidad y nos volvamos a encontrar en enero con alegría y cariño, ROGUEMOS AL SEÑOR.


ORACIÓN DE LOS FIELES 2:

1.Te pedimos que la Luz que nos traes ilumine a toda la Iglesia. ¡Ven Señor Jesús!
2.Te pedimos que vengas a traernos la paz a un mundo tan dividido, violento e injusto. ¡Ven Señor Jesús!
3. Te pedimos que vengas y que alegres nuestros corazones. ¡Ven Señor Jesús!
4. Te pedimos que nos ayudes a aceptar en nuestra compañía a los inmigrantes, a los refugiados y a los que se quedan solos. ¡Ven Señor Jesús!
5. Te pedimos que, a imitación de María y de José, sepamos acoger y colaborar con los planes de Dios. ¡Ven Señor Jesús!
6. Te pedimos que los cristianos celebremos la Navidad solidariamente, sin dejarnos atrapar por el consumismo. ¡Ven Señor Jesús!


OFRENDAS

Traemos ante el altar esta cuna vacía. Queremos que el Señor, cuando nazca, sepa que en medio de nosotros puede nacer, crecer y vivir. Que hagamos de nuestro corazón el mejor pesebre para Jesús.
Belén significa “casa del pan”. Con este pan y con este vino, queremos reflejar la bondad y el amor que se dan en Belén. El mejor pan es Jesús. Lo comemos y con El fortalecemos nuestra vida cristiana.



Bendición de los niños
Bendice, Señor, estas imágenes del Niño Jesús que durante este tiempo estarán en nuestras casas.
Que nos acerquen al misterio de la Navidad y su presencia en nuestros hogares nos ayude a descubrirte en la ternura y en la fragilidad, en nuestros seres queridos y en los que viven alrededor nuestro.
Que descubramos a un Dios que está a nuestro lado y que ha venido para quedarse. Amén


CELEBRACIÓN COMUNITARIA DE LA RECONCILIACIÓNCuando dices

ADVIENTO III (A)

 

EL PROFETA:
Decid a los cobardes de corazón: «Sed fuertes, no temáis».

JUAN BAUTISTA:
Primer domingo:

Velad. Estad despiertos. El Señor viene pero no sabemos qué día vendrá.
Segundo domingo:
Preparad el camino. Cambiad de vida y de corazón.
Tercer domingo:
Juan empieza a dudar de Jesús. Y le envía emisarios a preguntarle: ¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?

 


PARA LA MISA DE LA FAMILIA


MONICIÓN 1

Amigos: hemos venido a la eucaristía con la alegría de que ya se acerca la fiesta de navidad. Si participaras en un concurso y te preguntaran ¿quién es Jesús de Nazaret? ¿qué respuesta darías? Hoy vamos a escuchar la respuesta que da el mismo Jesús. La tercera vela que hoy encendemos es un signo de nuestro camino de adviento. Juntos cantamos.

MONICIÓN 2. (Los niños entrarán con emoticones: caritas sonrientes)

-Lector 1.  Felices de vivir un nuevo Adviento.
-Lector 2. Felices de preparar los caminos al Señor.
-Lector 1. Felices de participar en la catequesis de comunión y confirmación.
-Lector 2. Felices de celebrar la Eucaristía en familia cada domingo.
-Lector 1. Felices de tener amigos con los que jugar y pasarlo bien.
-Lector 2. Felices porque nuestros padres nos quieren y nos cuidan.
-Lector 1. Felices y agradecidos a los catequistas que nos enseñan a conocer y a querer a Jesús.
-Lector 2. Felices de decorar nuestras casas con el Belén y el árbol de Navidad.
-Lector 1. Felices porque este tiempo nos llena de alegría y de esperanza.
– Lector 2. Felices porque en Navidad un Dios pequeño nacerá.


PETICIÓNES DE PERDÓN

1. Porque a veces no somos “buena noticia” para los demás. SEÑOR, TEN PIEDAD.
2. Por las veces en que no sabemos verte en las personas necesitadas. SEÑOR, TEN PIEDAD.
3. Por las veces que somos egoístas y no compartimos con los demás. CRISTO, TEN PIEDAD.


Primera Lectura

Lectura del libro de Isaías (35,1-6a.10):

El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría. Tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarión. Ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios. Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes; decid a los cobardes de corazón: «Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará.» Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Volverán los rescatados del Señor, vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán. Palabra de Dios


Sal 145,7.8-9a.9bc-10

R/. Ven, Señor, a salvarnos

El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R/.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.


Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol Santiago (5,7-10):

Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca. No os quejéis, hermanos, unos de otros, para no ser condenados. Mirad que el juez está ya a la puerta. Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor. Palabra de Dios


EVANGELIO (Mateo 11, 2-11).

“¿Eres tú el que ha de venir”?

Narrador:
En aquel tiempo, Juan Bautista, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle:
Discípulo 1:¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?
Narrador: Jesús les respondió:
Jesús: Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo; los ciegos ven y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados. ¡Y bienaventurado el que no se escandalice de mí!
Narrador: Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan:
Jesús: «Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? O qué salisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Mirad, los que viven con lujo habitan en los palacios. Entonces ¿a qué salisteis? ¿A ver a un profeta?
Sí, os digo, y más que profeta.
Este es de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti». En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista, aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.»  Palabra del Señor


El látigo nuevo

Una mañana muy fría, dos jinetes cabalgaban por un camino campestre. Uno de ellas, que era ciego dejó caer su látigo. Se bajó del caballo y, arrodillado, palpó la tierra buscándolo. No lo pudo encontrar, pero dio con otro que le pareció más elegante, más suave.
Montó en su animal y continuó la cabalgata. El otro jinete, que sí podía ver, le preguntó qué había buscado en el suelo.
El ciego le respondió: “Perdí mi látigo y bajé a buscarlo; no lo logré, pero encontré este otro que es más largo, suave y flexible que el primero”.
El hombre que podía ver le dijo: “¡Arrójalo! ¡Lo que tienes en la mano, no es un látigo sino una serpiente adormecida por el frío!”.
El ciego rehusó tirarla, diciendo que el hombre que podía ver estaba envidioso de su nueva fusta…
Un rato más tarde, el calor del día, despertó a la serpiente, la cual mordió al ciego, envenenándolo.


PETICIONES 1

1. • Por todos aquellos que no tienen paz y alegría, para que Dios se la conceda estas Navidades, ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. • Por todas las familias que tienen problemas, por las que se encuentran enemistadas y por todos nuestros familiares enfermos, para que en estos días se alivien sus dificultades, ROGUEMOS AL SEÑOR.
3. • Para que llegue al mundo entero la Buena Noticia del Nacimiento de Jesucristo, acaben las guerras y el terrorismo y las armas se conviertan en instrumentos de paz y trabajo, ROGUEMOS AL SEÑOR.
4. • Por toda la Iglesia y todos los cristianos, para que demostremos al mundo la alegría de sentirnos sostenidos por la presencia de Jesús, ROGUEMOS AL SEÑOR.
5. • Por todos los que nos reunimos cada domingo a celebrar la eucaristía. Para que nuestra vida y nuestro mensaje sea de alegría y paz en estos días de preparación a la Navidad, ROGUEMOS AL SEÑOR.

PETICIONES 2

  1. Para que todos los que formamos la Iglesia seamos, como Jesús, personas que hacen el bien. ¡Ven Señor Jesús!
  2. Para que el bien y la bondad vayan ganando terreno al mal y al egoísmo en nuestra sociedad. ¡Ven Señor Jesús!
  3. Para que Jesús llene de alegría a las personas que se entregan a ayudar a los demás. ¡Ven Señor Jesús!
  4. Para que todos los niños del mundo tengan lo necesario para vivir. ¡Ven Señor Jesús!
  5. Para que las campañas solidarias no existan solo en Navidad. ¡Ven Señor Jesús!




ORACIÓN FINAL:

Querido Dios,
gracias por todos los días felices,
por divertirnos,
por los amigos,
por el trabajo y el juego,
gracias porque nos cuidas con cariño aquí,
en casa y en todas partes.



Doc1

 

 

ADVIENTO II (A,B,C)

Adviento 2025yooo

Preparad el camino al Señor….
Allanad sus caminos…
Los que soñáis y esperáis la Buena Nueva…
Jesús no vino con un programa electoral bien elaborado y unas promesas imposibles, vino a tirar por la borda todos los rituales y a responder con los hechos de la compasión, del perdón, de la sanación y del amor a todos sin distinción.
Vino a sentarse con nosotros para que nuestro culto a Dios sea más verdadero y no nos sintamos tan solos.

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ADVIENTO I (A)

Dibujos realizados para la celebración del Adviento 2025, en la Parroquia Corazón de María en Zaragoza.

Dibujos adviento

Adviento 2025yooo

Adviento no es una pregunta sino una respuesta a la pregunta: ¿Qué estamos haciendo aquí?
Vladimir y Estragón en la obra de teatro de Beckett “Esperando a Godot” se preguntan: ¿”Qué estamos haciendo aquí? Estamos esperando a Godot.
¿Y si no viene? Nos ahorcaremos mañana. ¿Y si viene? Estaremos salvados”.
Jesús vino, viene y vendrá, y seremos salvados.


El evangelio de este primer domingo de Adviento es una invitación a vigilar, a estar despiertos.

 

¿Qué hacen los conductores cuando les entra el sueño? ¿Qué hacen los feligreses cuando el rollo del cura se prolonga más de lo habitual?

Las recetas contra el sueño son numerosas: unos salen a estirar las piernas, otros toman dos cafés, otros se lavan la cara con agua fría, otros optan por dar una cabezada, con mucho la mejor solución.

¿Y nosotros los cristianos, ignorantes del día del Señor, que podemos hacer para salir del letargo espiritual que nos domina?


PARA LA EUCARISTÍA CON LAS FAMILIAS


Después del saludo, un niño hará estas preguntas, (ensayar previamente) un adulto le contestará con la poesía de Tagore. Cada domingo un grupo de preguntas.


SALUDO:

Buenos días a todos. Hoy comenzamos el tiempo de Adviento. Hoy comenzamos la prepa-ración para la Navidad.
Son cuatro semanas en las que tenemos que hacer un hueco en nuestro corazón para recibir a Jesús.
Son cuatro domingos que tienen su final el 24 de diciembre, en Nochebuena. Por eso son cuatro las velas que tenemos delante del altar, una para cada domingo. Veinticuatro ventanas cerradas de nuestra caja de bombones que tenemos que abrir.
Durante estos días, la Iglesia, nos presenta un camino de preparación y nos invita a estar atentos, para no dejar pasar la oportunidad de vivir un nuevo año en su compañía.
Es el tiempo de volver a repasar nuestra vida, y el tiempo de volver a comprometernos para hacer las cosas bien. Siempre estamos a tiempo para mejorar. Lo importante es comenzar.


PERDÓN:

En silencio, algunos niños salen a rezar el “yo confieso”.


Segunda lectura: Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 13,11-14.
HERMANOS: Comportaos reconociendo el momento en que vivís, pues ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, el día está cerca: dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pongámonos las armas de la luz.

Andemos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria y desenfreno, nada de riñas y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo. Palabra de Dios


Evangelio: Lectura del santo Evangelio según San Mateo 24,37-44


PETICIONES

1. Pedimos por toda la Iglesia, para que estemos siempre vigilantes y preparemos con esperanza la venida de nuestro Salvador, ROGUEMOS AL SEÑOR.
2. Pedimos por todas las personas que están alejadas de Dios. Pedimos por las familias que no esperan nada de Dios. Para que en este tiempo les ayudemos a abrir las puertas de su corazón a Jesús, ROGUEMOS AL SEÑOR.
3. Pedimos por nuestros padres, nuestros amigos y profesores, para que entre todos seamos capaces de construir un mundo lleno de luz, donde abunde el perdón y la paz, ROGUEMOS AL SEÑOR.
4. Pedimos por todos nosotros, para que no olvidemos que estamos en tiempo de Adviento y preparemos los caminos de Dios, ROGUEMOS AL SEÑOR.



Hoy, debido al temor provocado por el desempleo, el hambre la violencia, asistimos al fenómeno de buscar refugio en lo sagrado.
Pero el exceso de ciertas prácticas religiosas sin compromiso puede impedirnos la posibilidad de percibir la llegada del Señor.
Las celebraciones festivas ¿nos hacen más vigilantes, más despiertos a la realidad que tenemos la obligación
de transformar? o ¿funcionan como un somnífero, que nos impiden ver la llegada de aquel que viene sin aviso previo?


ORACIÓN (Un niño)

Señor, te esperamos.
Te esperamos para que nos enseñes tus caminos,
para que nos ayudes a seguir tus sendas.

Queremos caminar bajo tu luz.
Esa luz que nos alumbra cuando tenemos dudas,
cuando las cosas no salen bien,
cuando estamos tristes.

Señor, ven pronto.
Ven a los corazones de los hombres
y con tu ayuda el mundo conocerá la paz,
y formaremos un mundo más justo y feliz.


ACCIÓN DE GRACIAS

Señor;
Antes de regresar de nuevo a la vida,
queremos darte las gracias.
Ven pronto; el mundo –aunque no lo sepa-
será mejor con tu llegada.
No tardes; necesitamos tu presencia,
tu amor, tu Buena Noticia.
Tráenos paz;
son muchos los rincones del mundo envueltos en guerra.
No olvides a los más tristes;
hay personas que siguen buscándote en medio de sus dificultades, enfermedades o soledades
.

¡Ven, Señor! ¡Gracias, Señor!


ESTOY DE PASO

Un día fue un turista a visitar a un ermitaño muy famoso. Quedó admirado al ver que la casa del monje sólo contaba con una biblioteca llena de libros, una mesita y un banco.
Maestro ¿ dónde tiene usted los muebles? Le preguntó el turista
¿ Y los suyos dónde están? le preguntó el rabino.
Yo es que estoy aquí sólo de paso, le dijo el turista.
Y yo también contestó el rabino…


Para resolver en familia:


CONCURSO DE BELENES FAMILIARES… ANÍMATE.


VIRGEN DEL PILAR

 
 
 
 
Una catequista nos invita a la fiesta y un padre deja plasmado el lugar.
Día 12. Fiesta del Pilar. Como no tendremos catequesis adelantamos la presencia de la Virgen en nuestros locales de catequesis. ¡Felices Fiestas¡

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