Es el lema de la Jornada de Infancia Misionera que celebramos el domingo.
Un día muy importante, en el que los niños estamos invitados a ayudar a los demás niños, especialmente a los que no tienen lo necesario para vivir o no conocen a Dios.
Somos misioneros, y nosotros vamos a ayudarles con nuestra oración y nuestro dinero.

ISAÍAS:
-Mi siervo de quien estoy orgulloso.
– Te hago Luz de las naciones.
PEDRO:
-Ungido por Dios
– Señor de ellos y nuestro. La gracia y la paz
JUAN BAUTISTA
-Está por delante de mí
-Es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Las lecturas de hoy no muestran los títulos que se fueron dando a Jesús: Siervo de Dios, Luz de las naciones, Nuestro Señor, Palabra de Dios, Cordero de Dios, Hijo de Dios…..
EL CORDERO PASCUAL
El pueblo de Israel fue un pueblo nómada que vivió en el desierto y practicaba un curioso ritual. Cuando se mudaban de lugar sacrificaban un cordero implorando la fertilidad de los rebaños.
Consistía en el sacrificio de un cordero joven. La víctima era asada al fuego, no se le podía romper ningún hueso. Con su sangre untaban los palos de las tiendas (más tarde, las jambas de las puertas) para espantar los espíritus; El sacrificio del cordero no incluía banquete.
Cuando se incluyó este, se comía con pan sin levadura y hierbas amargas. De pie como preparados para una larga marcha: báculo de pastor en la mano, lomos ceñidos y sandalias en los pies.
Los hebreos relacionaron esta fiesta con la Historia de la salvación, la liberación de la esclavitud de Egipto.
En el NT se pone de relieve que la Última Cena de Jesús es la Pascua Nueva.
Juan acentúa que Jesús es el Nuevo Cordero
Jesús acaba con el culto. El único rito agradable a Dios es la ofrenda de la vida por amor. La liturgia será el amor hasta dar la vida. Jesús es el cordero, el templo, el Sumo Sacerdote de la nueva y definitiva alianza de Dios con su pueblo.
Jesús se presenta como el Cordero de Dios que se ofrece para que todos tengan vida abundante.

Cada año el Obispo visitaba el pueblo y aprovechaba para confirmar a todos los niños.
Las catequistas estaban preocupadas porque los niños no acababan de memorizar el credo. Se les ocurrió una genial idea: Lo dividirían y cada niño se aprendería una frase. Enseñaron, pues, una frase del Credo a cada uno.
Cuando llegó el día los formaron en orden.
El Señor Obispo, después de saludar a los niños, se dirigió a uno de los niños y le preguntó:
«Oye, dime, ¿Tú crees en Dios?
A lo que el niño contestó:
«No, yo no, yo creo en Jesucristo.
El que cree en Dios es aquel otro niño» dijo señalando al primero de sus compañeros.
PARA LA EUCARISTÍA:
SALUDO
Hermanos y hermanas:
El domingo pasado celebramos el Bautismo de Jesús que al ser bautizado por Juan Bautista en el Jordán, inicia su misión como Hijo de Dios
Hoy de nuevo, Juan, señala a Jesús y da testimonio de él como aquel que nos va a mostrar el camino hacia Dios. Jesús es la Luz, el que quita el pecado del mundo.
Invitados a ser sus testigos en esta época de la historia, hablando de él, dándole a conocer a los demás.
PERDÓN:
1. Señor Jesús, te pedimos perdón por las veces que no somos valientes seguidores tuyos, SEÑOR, TEN PIEDAD.
2. Señor Jesús, Te pedimos perdón por las veces que traicionamos la confianza que nos dan los que nos quieren, CRISTO, TEN PIEDAD.
3. Señor Jesús, te pedimos perdón por no haber cumplido lo que te prometimos antes de Navidad, SEÑOR, TEN PIEDAD.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (1,29-34):
EN aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».
Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él.
Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:
“Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.
Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios». Palabra del Señor
PETICIONES
1. Para que, como iglesia que somos, nunca nos cansemos de presentar a Jesús como la salvación y el futuro de la humanidad.
Oremos: Haznos tus testigos, Señor.
2. Para que se note en nuestras palabras y obras que somos bautizados. Oremos: Haznos tus testigos, Señor.
3. Por nuestros padres y familiares, para que nos enseñen de verdad y con cariño a escuchar la voz de Dios, Oremos: Haznos tus testigos, Señor.
4. Por nuestros profesores y catequistas, para que no se cansen en su tarea de educar a los niños y les ayuden a ser personas buenas y honradas. Oremos: Haznos tus testigos, Señor.
5. Por los enfermos y necesitados, para que sientan la ayuda de Dios en sus dificultades. Oremos: Haznos tus testigos, Señor.
6. Por todos los que participamos en esta eucaristía, para que nada ni nadie apague nuestra voz y como Juan Bautista seamos valientes a la hora de defender nuestra fe cristiana. Oremos: Haznos tus testigos, Señor.
Oración de los fieles (Iluminare)
Hermanos, con la confianza de sabernos hijos amados y enviados por Dios, presentemos nuestras peticiones al Padre. Respondemos todos: «Escúchanos, Padre bueno»:
- Por la Iglesia, para que viva siempre con alegría su vocación misionera y sepa anunciar a todos que la vida es un regalo y una misión. Roguemos al Señor.
- Por el Papa, los obispos, los sacerdotes, religiosos y misioneros, para que, con la fuerza del Espíritu Santo, sigan entregando su vida al servicio del Evangelio. Roguemos al Señor.
- Por todos los niños del mundo, especialmente los que viven en lugares de misión, para que nunca les falte cariño, alimento, educación y esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestras familias, para que en ellas aprendamos a identificar nuestros dones y a ponerlos al servicio de los demás con alegría. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad parroquial, para que seamos capaces de vivir nuestra misión aquí y ahora. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos, para que descubramos que Dios nos llama por nuestro nombre y nos envía a ser testigos de su amor en todo momento. Roguemos al Señor.
Padre de bondad, escucha nuestras súplicas y ayúdanos a vivir nuestra vocación como verdadera misión, siguiendo a tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN PARA REZAR TODA LA ASAMBLEA
Querido Dios,
gracias por darme la vida.
¡Hazme vivirla siempre
con generosidad y alegría!
Ayúdame a descubrir
todos los dones que,
por tu infinito amor,
Tú me has regalado.
Hazme ver, bien claro, que, desde mi Bautismo,
mi vida es una misión a la que Tú me has enviado:
La misión de amarte y servirte,
queriendo y ayudando a todas las personas
que pones cada día a mi lado.
Quiero ser, como Jesús, luz y mensajero,
que anuncie, con mi vida, tu Evangelio.
¡Ayúdame a ser tu fiel misionero!
Amén














Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (2,13-15.19-23):
1. Oremos hoy por todas las familias del mundo para que logren responder a su vocación tal y como respondió la Sagrada Familia de Nazaret. Oremos.

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

Bendice, Señor, estas imágenes del Niño Jesús que durante este tiempo estarán en nuestras casas.