FIESTA DE SANTIAGO

CELEBRACIÓN DE LA FIESTA DE SANTIAGO….

Uno de los doce apóstoles elegidos por el Señor y que se le representa vestido de peregrino o como un soldado montado en un caballo blanco en actitud de lucha.
El “hijo del trueno” como le puso Jesús a él y a su hermano San Juan el Evangelista, 
La tradición cuenta que llegó hasta España a proclamar el Evangelio.
EN TIERRAS HISPANAS NO FUE BIEN RECIBIDO pero cuando más hundido estaba María, la madre de Jesús, se le apareció. (Historia del Pilar de Zaragoza). María le animó a seguir predicando y el cristianismo se extendió por toda Europa. Volvió a Jerusalén y allí le esperaba Herodes para matarlo. Dos amigos fieles llevaron su cuerpo a España para enterrarlo en la tierra en la que tanto había predicado a Cristo.
Durante ocho siglos su tumba fue olvidada pero hoy día es camino de muchos peregrinos que llegan hasta la ciudad que lleva su nombre, Santiago de Compostela.

 


PARA LA EUCARISTIA DE LA FIESTA


Monición inicial

Hermanas y hermanos: Este domingo es la fiesta del apóstol Santiago, en este Año Santo Jacobeo. El camino del apóstol Santiago no fue un camino turístico, sino de peregrinación, esto es, de querer compartir el mismo cáliz que bebió su Maestro y Señor Jesús.

Hoy, víspera de la memoria litúrgica de los santos Joaquín y Ana, abuelos de Jesús, es también la 1ª Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores, con el lema “Yo estoy contigo todos los días”. Quiere expresar la cercanía del Señor y de la Iglesia en la vida de cada persona mayor. Los mayores son eslabón entre generaciones para transmitir a los jóvenes la experiencia de la vida y la fe.

Comenzamos la eucaristía.


Sobre el día de los abuelos ver en la página web

DÍA DE LOS ABUELOS – (cormariazaragoza.es)


 Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (4,33;5,12.27-33;12,2):

En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó: «¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre.»
Pedro y los apóstoles replicaron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.» Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos. Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.

Palabra de Dios


Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (4,7-15):

Este tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros. Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros. Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (20,20-28):

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: «¿Qué deseas?»
Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.»
Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?»
Contestaron: «Lo somos.»
Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.»
Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»

Palabra del Señor

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