DOMINGO XXXII (A)

LA HISTORIA DE LAS DIEZ DONCELLAS

es la historia de toda la humanidad. En el tiempo de Jesús, lo habitual era que la boda se celebrara en la casa del novio. Éste acudía a la casa de la novia para recogerla y llevarla a su propia casa.

En esta ceremonia el novio era recibido por muchachas que acompañaban a los novios desde la casa paterna de la novia a su futuro hogar. Como este recorrido tenía lugar de noche, se preparaba un cortejo con lámparas de aceite. Unas jóvenes hacen posible este cortejo.
Según la costumbre del tiempo y la hospitalidad oriental, era impensable que nadie quedara fuera de la celebración, en la que participaba toda la comunidad.


Para ver con los pequeños:


LA HISTORIA DE HOY

Un grupo de turistas iba a emprender una excursión por las montañas. La carretera era estrecha y llena de curvas peligrosas.
El conductor estaba nervioso, era la primera vez que hacía ese recorrido. Antes de comenzar la excursión se plantó delante del autobús y dijo sus oraciones.

Apenas recorridos unos kilómetros, el motor comenzó a calentarse. No había agua en el radiador. Eso tenía fácil arreglo. Pero faltando muchos kilómetros para la meta, el autobús se paró. No había gasolina en el tanque. Se quedó vacío. Los turistas tuvieron que esperar largas horas antes de ser auxiliados.
El conductor había orado antes de salir pero no había echado agua al radiador y no había llenado el tanque de gasolina.


PARA LA MISA DE CATEQUESIS Y FAMILIAS


SALUDO

Buenos días a todos y bienvenidos a esta celebración. Hoy Jesús nos invita a todos a estar vigilantes, atentos, en guardia.

Tenemos que tener la lámpara de nuestra vida encendida y con muchas reservas de amor, sólo así estaremos bien preparados para acoger a Dios cuando venga.

Sería una lástima que Jesús nos invitara a ser sus amigos en cualquier momento y nosotros no le hiciéramos ningún caso.

Porque a veces nos despistamos y dejamos de estar vigilantes o en guardia, nos vamos a presentar a Jesús y le pedimos perdón… en silencio…


PERDÓN:
1. Por las veces que estamos despistados y bajamos la guardia. Señor, ten piedad.
2. Por las veces que no escuchamos la Palabra de Dios con atención. Cristo, ten piedad.
3. Por las veces que nos avergonzamos de ser amigos de Jesús, ante nuestros compañeros de colegio o ante nuestros familiares y amigos…Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura del libro de la Sabiduría (6,12-16):
La sabiduría es radiante e inmarcesible, la ven fácilmente los que la aman, y la encuentran los que la buscan; ella misma se da a conocer a los que la desean. Quien madruga por ella no se cansa: la encuentra sentada a la puerta. Meditar en ella es prudencia consumada, el que vela por ella pronto se ve libre de preocupaciones; ella misma va de un lado a otro buscando a los que la merecen; los aborda benigna por los caminos y les sale al paso en cada pensamiento.
                                                                             Palabra de Dios


Salmo

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (4,13-17):
No queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los hombres sin esperanza. Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo, a los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con él. Esto es lo que os decimos como palabra del Señor: Nosotros, los que vivimos y quedamos para cuando venga el Señor, no aventajaremos a los difuntos. Pues él mismo, el Señor, cuando se dé la orden, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que aún vivimos, seremos arrebatados con ellos en la nube, al encuentro del Señor, en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor. Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.
                                                                                                                                          Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (25,1-13):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: «¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!» Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: 

«Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.» Pero las sensatas contestaron: «Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.» Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: «Señor, señor, ábrenos.» Pero él respondió: «Os lo aseguro: no os conozco.» Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»

Palabra del Señor

 


PETICIONES:
1. Por todos los cristianos para que estemos atentos y vigilantes a las invitaciones de Jesús a ser sus amigos. Roguemos al Señor.
2. Por todos los que no quieren aceptar la invitación de Jesús a participar de la Eucaristía y se avergüenzan de ser sus amigos. Roguemos al Señor.
3. Por los niños y mayores a los que la guerra, el dolor, el hambre no les permite acercarse a Jesús porque no encuentran consuelo a su desgracia. Roguemos al Señor
4. Por todos los que estamos aquí reunidos para que nos comprometamos a vivir siempre atentos y vigilantes a lo que Jesús nos diga. Roguemos al Señor


ORACIÓN POR LOS HIJOS

Señor, ilumina la mente de nuestros hijos
para que conozcan el camino que tú has querido para ellos,
para que te puedan dar gloria y sean tus amigos siempre.

Sostenlos con tu fuerza,
para que se muevan en su vida por ideales buenos.
Ilumínanos también a nosotros, sus padres,
para que les ayudemos
a reconocer su vocación cristiana
y a realizarla generosamente,
colaborando con sus inquietudes de niños.

Amén



ORACIÓN

Danos, Señor,
Suficiente alegría para ser siempre amables.
Suficiente dolor para ser siempre humanos.
Suficientes satisfacciones para ser felices.
Suficientes limitaciones para ser humildes.
Suficiente luz para ser entusiastas.
Suficiente oscuridad para aprender a confiar
Suficientes amigos para echarnos una mano.
Suficientes enemigos para amar la verdad.
Suficientes cosas para poder compartir.
Suficientes necesidades para dejarnos ayudar.
Suficiente fe para contagiar esperanza y amor.
Suficiente finura de oído para estar atentos cada día
a la luz del Espíritu. Amén.



 

Tómate un momento para comprobar si estás Aquí realmente.
Con anterioridad a lo correcto y lo equivocado,

Estamos aquí, sin más
Con anterioridad al bien o al mal, a lo digno o a lo indigno,
al pecador o al santo, estamos Aquí, sin más.

QUÉDATE AQUÍ, 
en el lugar del Silencio, donde el silencio interior danza;
justo aquí,
antes de saber algo, o de no saber nada.

QUÉDATE AQUÍ,
donde todos los puntos de vista se funden en un solo punto,
y ese único punto desaparece.
Intenta encontrar el Ahora, donde rozas lo eterno,
y siente el eterno vivir y morir de cada momento,

para encontrarte aquí, nada más,
antes de convertirte en experto,
antes de convertirte siquiera en principiante.

QUÉDATE AQUÍ,
nada más,

donde eres lo que siempre será,
donde nunca le añadirás nada,
ni le quitarás nada a eso.

QUÉDATE AQUÍ,
donde no quieres nada,
y donde no eres nada.
En el Aquí, que es indescriptible,
donde encontramos el Misterio sólo desde el misterio,
o nos dejamos de encontrar.

QUÉDATE AQUÍ
donde te descubres al no encontrarte,
en este lugar donde la tranquilidad es ensordecedora,
y la quietud se mueve demasiado rápido como para atraparla.

QUÉDATE AQUÍ,
donde eres lo que deseas

y deseas lo que eres,
y desaparece todo en un radiante Vacío.

(Adyashanti)

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