DOMINGO XXVI (A)

No se trata de hablar, prometer, quedar bien, sino hacer y cumplir lo hablado y prometido.

El evangelio no hace más que recordarnos lo que ya todos sabemos por experiencia.

PARÁBOLAS DE UN PADRE Y UN HOMBRE QUE TENÍAN DOS HIJOS:

1. Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo:
«Hijo, ve hoy a trabajar en la viña» Él le contestó: «No quiero.» Pero después recapacitó y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor» Pero no fue.

2. Un hombre tenía dos hijos; y el MENOR de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y le repartió los bienes.

EL MAYOR, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.

Una cosa es clara los hijos «jugando» con su libertad y el padre «conjugando» su misericordia.


EL CUENTO DEL DÍA

En un pueblo lejano, un rey muy anciano convocó a sus cinco hijos a una audiencia privada en la que les daría una importante noticia. Todos asistieron y el rey les dijo: «Os voy a entregar una semilla diferente a cada uno de vosotros. Al cabo de seis meses deberéis traerme la planta que haya crecido. El que presente la planta más bella heredará el trono».

Así hicieron todos, pero uno de los jóvenes plantó su semilla y no germinaba por más cuidados que la daba. Mientras, todos los demás no paraban de hablar de las hermosas plantas que habían crecido de sus semillas.

Llegó el momento y acudieron a su padre con sus preciosas y grandes plantas. Todos menos uno, que llevaba en la mano la semilla que su padre le diera seis meses atrás.

Cabizbajo, triste y muy avergonzado, se presentó el último ante su padre. Al ver el resto de los hermanos que no llevaba nada, hablaban entre ellos y se burlaban de él.

El alboroto fue interrumpido por la llegada del rey a la sala que, con atención, observó las cuatro plantas y la semilla, que permanecía en la palma de la mano de uno de sus hijos.

Se sentó en el trono y llamó a su lado al joven sin planta. «Aquí tenéis a mi heredero -dijo el rey ante el asombro de todos-. Eres sincero y valiente, pues fuiste el único que no cambió una planta crecida por una semilla infértil».

* Hoy sucede lo mismo. Pobres, ignorantes, mujeres, niños, laicos, obreros, indios, negros, presos, homosexuales, enfermos del sida, drogados, divorciados, herejes, ateos, parados, analfabetos, enfermos, es decir, todas las categorías de personas que son por lo general marginadas, como no perteneciente al círculo religioso, estas personas, muchas veces, tienen una mirada más atenta para percibir el camino de la justicia.


ANÉCDOTAS:

1. Martín Luther Kïng quería convencer a un grupo de personas de la necesidad de colaborar y pasar a los hechos.

Muchas veces había escuchado: “Pero yo… ¿qué puedo hacer?
Pidió que apagaran las luces y en tinieblas preguntó:
“¿Alguien puede ayudar a iluminarnos?

Todos permanecieron en silencio…
Sacó un mechero y lo encendió. Volvió a preguntarles : “¿Nos sirve para algo?”.

Luego añadió: “Sacad vuestro encendedor cada uno y encendedlo”. Todo se iluminó….


2. Cuenta una leyenda japonesa que un hombre murió y fue al cielo. Un guía le dio un tour en el Bus Turístico por el paraíso y, maravillado, dijo: esto es mucho más bello que nuestro universo.

En el recorrido vio una gran sala llena de estanterías y en las estanterías estaban alineadas miles y miles de orejas humanas.

¿Qué hacen tantas orejas humanas aquí?, preguntó.

El guía le comentó:

Estas orejas pertenecen a todos los católicos que durante su vida han escuchado la Palabra de Dios en miles de sermones, pero nunca la han puesto en práctica. Así que sólo sus orejas han subido al cielo.


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


ENTRADA.

Bienvenidos todos a la Eucaristía: No bastan las palabras… Podemos tener la tentación de conformarnos con palabras, sin pasar a los hechos. Decir “sí” con los labios y luego no practicar en la vida lo que decimos creer.

A todos se nos podría decir: “obras son amores, que no buenas razones”.
La Eucaristía de hoy nos compromete a “llamarnos” cristianos, y, sobre todo, a “vivir” como cristianos.

PERDÓN

1. Porque somos orgullosos y no vemos nuestras propias faltas. Señor, ten piedad.
2. Porque tenemos envidia de lo que tienen los demás. Cristo, ten piedad.
3. Porque nos gusta aparentar lo que no somos y despreciamos a los que no sean como nosotros. Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (18,25-28):

Así dice el Señor: «Comentáis: «No es justo el proceder del Señor». Escuchad, casa de Israel: ¿es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.»                                                                     
                                                                                              Palabra de Dios

Salmo

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2,1-11):

Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás. Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.                
                                                                                     Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (21,28-32):
En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: «Hijo, ve hoy a trabajar en la viña.»
Él le contestó: «No quiero.»   Pero después recapacitó y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor.» Pero no fue.

¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?» Contestaron: «El primero.»

Jesús les dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios.

Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis.»

                                                                                                   Palabra del Señor


PETICIONES

Señor, bendice y santifica nuestras familias

1. Por el Papa Francisco: que el Señor le sostenga en su ministerio al servicio de la unidad de todo el Pueblo de Dios, oremos:
2. Por aquellos que tienen la responsabilidad en el gobierno de las Naciones: que promuevan proyectos en favor de la familia, oremos:
3. Por las familias que por cualquier causa deben dejar sus tierras: que se abran para ellos senderos de caridad fraterna, oremos:
4. Por los abuelos: que el Señor les conceda ser sabios colaboradores de los padres en la transmisión de la fe y en la educación de los hijos, oremos:
5. Por los niños y jóvenes: que el Señor de la vida, sugiera proyectos educativos conforme a la visión cristiana de la vida, oremos:
6. Por nuestro país: Que acertemos a transitar por los caminos del diálogo y el consenso, más allá de nuestras diferencias como regiones. Que el día de hoy transcurra en paz. oremos:

Oh Dios, que no abandonas la obra de tus manos, escucha nuestras invocaciones: manda el Espíritu de tu Hijo a iluminar la Iglesia al comienzo del camino sinodal. Por Cristo nuestro Señor.


LO QUE VA DE HIJO A HIJO

Los hay que saben expresar muy dignamente
respeto y obediencia:
es lo que se espera de gente religiosa y prudente.
Pero se quedan en la caravana en la que estaban;
no les da la gana
de interpretar tus gestos, hechos y palabras.

Dicen sí, porque es la respuesta correcta,
pero no hacen nada
aunque la brisa sople con fuerza y en dirección buena.

Y los hay que, desde el principio, se rebelan
y no quieren ser
ni siervos, ni beatos ni hijos deudores.

Saben recapacitar para encontrar en camino,
respuesta adecuada,
para trabajar la viña y vivir como hijos.

Quizá, Señor, te agrade más la frescura y rebeldía,
nuestra libertad,
que las palabras adecuadas de una respuesta perfecta.

Quizá temas más nuestro ser e historia vacíos
de amor y vida
que todos nuestros cuestionamientos e impertinencias.

No sé lo que dije,
hace un instante…
pero he venido,
me has acogido
y estoy contento…
y muy satisfecho.

Florentino Ulibarri


 

QUE TU VIÑA, SEÑOR, NO SE DEBILITE

J.Leoz

Envíame, siempre que me necesites, Señor
y, si miro hacia atrás,
haz que vea el horizonte que me espera
Mándame, Señor, a trabajar en tu hacienda

….

Sí, amigo y Señor; quiero ir a tu viña
aunque a veces te traicione
aunque en ciertos momentos tenga miedo

¡Quiero ir a tu viña!

Y, si por lo que sea, Señor,
te digo “sí” y luego es “no”
perdóname, Tú sabes cómo soy

Sólo Tú, Señor, sabes de antemano
que no siempre mi respuesta es la más sincera
ni, otras tantas veces, la más acertada.

Pero, a pesar de todo, Señor
me comprometo y quiero ayudarte en tu viña
para que no se debilite
y siga germinando en abundancia;
para que no muera
y los hombres y mujeres de mi tiempo
puedan acercarse hasta ella
y cortar el racimo de la fe y de la esperanza
y puedan beber el vino del amor y del perdón.

Por eso, Señor, ayúdame…
quiero, que cuando Tú me envíes,
pueda salir a cuidar y trabajar la viña que Tú tanto amas.

Amén.

 


¡Soledad, soledad y siempre soledad!
Palabras, ruidos, ecos; almas, tristezas, nada:

apenas un deseo de vivir y de amar.

Los días se deshacen como nubes ligeras;
y como todo pasa, ¿dónde está la verdad?

Las ideas son chispas que descubren honduras,
y el placer más seguro, descansar, descansar.

El alma es como un pozo que contempla a una estrella
y que la siente dentro, sin tenerla jamás…

Las flores son tan bellas que duran un instante,
y el amor cuando nace, se alza a volar.

Y todo esto que digo, sólo son frases, humo
que el soplo de una noche de lluvia, apagará.

Hermano: estoy muy triste –¿me perdonas?– muy triste…

—¡Soledad, soledad y siempre soledad ¡

                                                                    Pedro Miguel Obligado
 



 

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