DOMINGO 33B

Al final, la Verdad. Al final, Dios. Al final, el Padre. No el juez castigador.

SALUDO

Buenos días a todos y bienvenidos a esta Eucaristía.

Estamos llegando al final del año litúrgico, del año de la Iglesia. Dentro de muy poco empezará el tiempo de Adviento, el tiempo de preparación a la Navidad.

Nuestra vida es un camino que llega hasta Dios, la Eucaristía es el alimento que Jesús nos ofrece para poder caminar.

Prestemos atención al mensaje que Jesús nos presenta en este día.


OBSERVACIONES

Jesús anuncia que este no es el fin del mundo, sino el tiempo de anunciar el evangelio a todo el mundo.
1. Advierte de lo muncho que tendrán que sufrir para mantenerse fieles a Jesús. (templo destruido)
2. Final de los tiempos. Ni el Hijo del Hombre lo sabe, sólo el Padre.
Falsos profetas.
3. Todo lo anterior prólogo al mensaje verdadero. Estamos viviendo hacia un futuro que necesariamente viene. La vida del ser humano no se explica sin mirar al futuro. (Creo en la resurrección ….. en la vida eterna…)
Nada de la vida cristiana ni nada de Jesús tiene sentido si olvidamos el destino de todo.
Al final, la Verdad. Al final, Dios. Al final, el Padre. No el juez castigador.

Sor Isabel de la Trinidad:

Dios mío, si tú estás en todas partes.
¿cómo me las arreglo yo para estar siempre en otro sitio?
No caminamos hacia la nada y el vacío. Nos espera el abrazo de Dios.


Jornada mundial de los pobres


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


PERDÓN

1. Porque solemos vivir centrados en nosotros mismos y nos creemos los mejores, sin preocuparnos de los demás, SEÑOR, TEN PIEDAD.

2. Porque nos atamos a muchas cosas que no nos dejan ser libres,
CRISTO, TEN PIEDAD.

3. Porque nos cuesta perdonar al que nos ha hecho mal,
SEÑOR, TEN PIEDAD.

Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque el servirte y trabajar por los demás es el mayor gozo que podemos tener en nuestra vida. PJNS.


Primera lectura

Lectura de la profecía de Daniel (12,1-3):

Por aquel tiempo se levantará Miguel, el arcángel que se ocupa de tu pueblo: serán tiempos difíciles, como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora. Entonces se salvará tu pueblo: todos los inscritos en el libro. Muchos de los que duermen en el polvo despertarán: unos para vida eterna, otros para ignominia perpetua. Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad. Palabra de Dios



Segunda lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (10,11-14.18):
Cualquier otro sacerdote ejerce su ministerio, diariamente ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, porque de ningún modo pueden borrar los pecados. Pero Cristo ofreció por los pecados, para siempre jamás, un solo sacrificio; está sentado a la derecha de Dios y espera el tiempo que falta hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies. Con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a lo que van siendo consagrados. Donde hay perdón, no hay ofrenda por los pecados. Palabra de Dios

Evangelio del domingo

Lectura del santo evangelio según san Marcos (13,24-32):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte. Aprended de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.»

Palabra del Señor


SÍMBOLOS-HOMILIA

Un “reloj” que marca el día y la hora. Cada uno/a de nosotros tenemos que poner a punto el día y la hora de nuestro encuentro con Jesús.


Un filósofo después de ver el telediario se encerró en su habitación con libros para estudiar cuál era la razón de lo mal que va el mundo, pero su hijo pequeño no le dejaba concentrarse, entonces le da a su hijo un rompecabezas del mundo, pensando que así lo dejaría tranquilo mucho rato, al poco llega el niño con el rompecabezas perfectamente resuelto..
Le pregunta el padre ¿Cómo lo has hecho, si tú no has estudiado todavía geografía?.
y el niño le contesta: papá, por detrás de la página están dibujadas las formas de un hombre y una mujer, cuando he arreglado al hombre y a la mujer, se ha arreglado el mundo…

Otros recursos:

El cuento de las ranas.
Estamos construyendo una catedral…

Mi amigo Juanjo me propone esta:
El Laurel

Cerca de un arroyo de aguas frescas, había un pequeño bosque. Todos gastaban las energías en ser más altos, grandes, floreados y perfumados, sin importarles la debilidad de sus raíces.

En cambio un laurel dijo:

«Yo, mejor, voy a invertir mi savia en tener una buena raíz: así creceré y podré dar mis hojas a todos los que me necesiten“.

Los otros árboles estaban muy orgullosos de ser los más bellos, olorosos y perfumados. Y no dejaban de enorgullecerse y reírse de los demás.

El laurel sufría porque se reían de él, pavoneándose de sus flores y perfumes.

– «¡Laurel!” – (le decían) ¿Para qué quieres tanta raíz? Las raíces nadie las ve. Mira a nosotros; todos nos alaban por nuestra belleza. ¡Deja de pensar en los demás! ¡Preocúpate sólo de ti!»

Pero el laurel estaba convencido de lo contrario; deseaba darse a los demás y por eso trabajaba día y noche en tener raíces fuertes.

Un buen día vino una gran tormenta y sacudió, sopló y resopló sobre el bosque. Los árboles más grandes, que tenían un ramaje inmenso, se vieron tan fuertemente golpeados, que por más que gritaban no pudieron evitar que el viento los tumbara.

En cambio el pequeño laurel, como tenía pocas ramas y mucha raíz, sólo perdió algunas hojas.

Entonces todos comprendieron que lo que nos mantiene firmes en los momentos difíciles, no son las apariencias, sino las raíces ocultas cuando han entrado hondo en la tierra fecunda del amor.


PETICIONES

1. Para que nos sintamos miembros vivos de la parroquia y la ayudemos con nuestra participación, colaboración y aportación. Roguemos al Señor

2. Pedimos por nuestros padres, familiares y amigos, para que escuchen la voz de Dios y sean para nosotros modelos de cómo tenemos que actuar en nuestra vida, roguemos al Señor.

3.- Por todos los niños y niñas de nuestra Parroquia, para que no olvidemos nunca que Dios es nuestro Padre, que no está en las nubes sino a nuestro lado, y que nos habla como un amigo, roguemos al Señor.

4. Para que todos digamos a Jesús que le queremos seguir con valentía. Roguemos al Señor.

5. Tenemos un recuerdo, en nuestra oración, por aquellas personas más necesitadas: los matrimonios con problemas de convivencia, los niños y niñas abandonados, los que se encuentran solos en los hospitales…, roguemos al Señor.


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