DOMINGO 2ºB


Tras el Tiempo de Navidad, que terminó el domingo pasado con la fiesta del Bautismo del Señor, iniciamos el tiempo ordinario. Dos discípulos de Juan Bautista siguen a Jesús de Nazaret, tras declarar Juan: “Este es el cordero de Dios…”

Jesús les pregunta: “¿Qué buscáis?” …. “¿Dónde vives, Maestro?”. «venid y lo veréis» y.. «se quedaron a vivir con él»

Este domingo de celebra la Jornada de la INFANCIA MISIONERA. (Video para los pequeños de la familia)

 “Con Jesús a Nazaret, ¡somos familia!”.


«Este es el Cordero de Dios….» No hay peor sordo que el que no quiere oír.

«Lo triste de ser un sordo voluntario es que uno no se da cuenta de que su infelicidad reside justamente en no querer escuchar las verdades que le despejarían el sendero de la vida, evitando así desperdiciar el tiempo en causas perdidas.»

 


¿Dónde vives?

Millones de personas se dicen cristianas, pero no han experimentado un verdadero contacto con Jesús. No saben cómo vivió, ignoran su proyecto. No aprenden nada especial de él.
Mientras tanto, en nuestras Iglesias no tenemos capacidad para engendrar nuevos creyentes. Nuestra palabra ya no resulta atractiva ni creíble. Al parecer, el cristianismo, tal como nosotros lo entendemos y vivimos, interesa cada vez menos. Si alguien se nos acercara a preguntarnos «dónde vivís» «qué hay de interesante en vuestras vidas», ¿cómo responderíamos?
Es urgente que los cristianos se reúnan en pequeños grupos para aprender a vivir al estilo de Jesús escuchando juntos el evangelio. Él es más atractivo y creíble que todos nosotros. Puede engendrar nuevos seguidores, pues enseña a vivir de manera diferente e interesante. (Pagola)

PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


SALUDO:

Amigas y amigos: bienvenidos a esta celebración. Atrás han quedado los días de Navidad, en que hemos celebrado al Dios hecho hombre, niño pequeño y entramos en el Tiempo Ordinario (hoy en su II domingo), la vida «normal» también en el ámbito cristiano. 
Hoy todavía no iniciamos la lectura de Marcos. Cada año en este segundo domingo escuchamos el evangelio de Juan en unas páginas que vienen a ser como una prolongación de las «manifestaciones» del tiempo de Navidad y Epifanía.
En este domingo se nos propone la Jornada Mundial de la Infancia Misionera, con el lema: «CON JESÚS A NAZARET, SOMOS FAMILIA».

PERDÓN:

1. Todos los días nos invitas, Señor, a ser mejores: a estudiar más, a no despreciar a los demás, a ser responsables en el trabajo, a…. muchas veces no lo hacemos bien. Señor, ten piedad.

2. Ayer me enfadé, no quise hablar con nadie, al final estaba más triste. Cristo, ten piedad.

3. En clase tengo un niño que es de otro país. Somos un poco amigos pero aún no le he invitado a mi casa a jugar con mis juguetes. Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura del primer libro de Samuel (3,3b-10. 19):

En aquellos días, Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde estaba el arca de Dios. El Señor llamó a Samuel, y él respondió: «Aquí estoy.»
Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»
Respondió Elí: «No te he llamado; vuelve a acostarte.»
Samuel volvió a acostarse. Volvió a llamar el Señor a Samuel.
Él se levantó y fue a donde estaba Elí y le dijo: «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»
Respondió Elí: «No te he llamado, hijo mío; vuelve a acostarte.»
Aún no conocía Samuel al Señor, pues no le había sido revelada la palabra del Señor.
Por tercera vez llamó el Señor a Samuel, y él se fue a donde estaba Elí y le dijo: «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»
Elí comprendió que era el Señor quien llamaba al muchacho, y dijo a Samuel: «Anda, acuéstate; y si te llama alguien, responde: «Habla, Señor, que tu siervo te escucha.»»
Samuel fue y se acostó en su sitio.
El Señor se presentó y le llamó como antes: «¡Samuel, Samuel!»
Él respondió: «Habla, que tu siervo te escucha.»
Samuel crecía, y el Señor estaba con él; ninguna de sus palabras dejó de cumplirse.
Palabra de Dios


Salmo

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (6,13c-15a.17-20):

El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo. Dios, con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor es un espíritu con él. Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca en su propio cuerpo. ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? Él habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios. No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!
     Palabra de Dios


Evangelio

 Lectura del santo evangelio según san Juan (1,35-42):

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.
Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo: «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús.
Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

Palabra del Señor


PETICIONES

1. Te pedimos que la Iglesia sea una comunidad sin fronteras, madre de todos, lugar de acogida donde se pone en práctica la fiesta y el perdón, la alegría y la ternura, la fuerza y la fe.  Roguemos al Señor
2.. Por todos los que formamos la Iglesia, para que seamos fieles a la misión que Jesús nos ha encomendado a cada uno. Roguemos al Señor.
3. Por nuestra comunidad eclesial para que acoja cordialmente a los pequeños, a los jóvenes inmigrantes y a sus padres, trate de comprender sus necesidades y de favorecer su integración. Roguemos al Señor.
4. Por todas aquellas personas que pierden su vida en su intento de llegar como sea a un nuevo país en busca de mejores condiciones de vida para sus personas y sus familias. Roguemos al Señor.
5. Por todos los que han decidido seguir a Jesús y se forman para ser sacerdotes para que sean fieles amigos de Jesús. Roguemos al Señor.


 




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