DOMINGO 21ºB

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Hay hombres que luchan un día
y son buenos..

Hay otros que luchan un año y son mejores.

Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.

Pero hay los que luchan toda la vida,
esos son los IMPRESCINDIBLES

Bertolt Brecht


Josué:
«Si no os parece bien servir al Señor, escoged hoy a quién queréis servir
….yo y mi casa serviremos al Señor.»

El pueblo:
«¡Lejos de nosotros abandonar al Señor! También nosotros serviremos al Señor: ¡es nuestro Dios!»

Jesús:
«¿Esto os hace vacilar? «¿También vosotros queréis marcharos?»

Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»


ORACIÓN 1

En medio de una sociedad alejada de ti acudimos hoy a tu presencia, Señor,
Tú que quieres comunicarte con nosotros para darnos tu pan y tu Palabra.

Ayúdanos a mantenemos firmes en la fe, a pesar de todas las dificultades.

ORACIÓN 2

Hemos comprendido las palabras de Jesús.
Nos da miedo seguir sus pasos, Señor, pero traemos de nuevo pan y vino y te los ofrecemos
porque queremos mantenernos firmes en tu servicio y en el de nuestros hermanos.

ORACIÓN 3

A pesar de lo duro que nos parece seguir el Evangelio, queremos escuchar sus palabras y seguirlas,
por mucho que nos cueste.

Tú sólo tiene palabras de vida eterna. Te damos gracias, Padre nuestro, por Jesucristo, tu Hijo.


APRENDER A….. PERMANECER

En la vida cristiana nos pasa como a los discípulos que no aguantaron el leguaje de la entrega de la vida y abandonaron a Jesús.. Pero ¿qué otra palabra hay que pueda salvarnos? Por eso hay que aprender a permanecer …. en el amor.

¿POR QUÉ PERMANEZCO EN LA IGLESIA?

» ¿porqué sigo en la Iglesia? Ya no se puede amenazar con el infierno. La secularización de la existencia y del saber moderno ha derribado muchas motivaciones sociológicas. Y por otra parte parece que el tiempo de la Iglesia
estatal, popular, tradicional toca a su fin. Responder convincentemente a esta pregunta no es fácil.
…………..

Las alternativas -otra Iglesia, sin Iglesia- no me convencen: los rompimientos conducen al aislamiento del individuo o a una nueva institucionalización. Cualquier fanatismo lo demuestra. No defiendo en absoluto un cristianismo de selectos que pretenden ser mejores que otros…

Mi respuesta decisiva sería: permanezco en la Iglesia porque el asunto de Jesús me ha convencido, y porque la comunidad eclesial en y a pesar de todo fallo ha sido la defensora de la causa de Jesucristo Y así debe seguir siendo.»

Hans Küng


Te seguiremos, Señor Jesús;
pero para que te sigamos, llámanos,
porque sin ti nadie avanza.
Sólo tú eres el camino, la verdad y la vida.
Recíbenos como un camino acogedor recibe.
Aliéntanos, como la verdad alienta.
Vivifícanos, puesto que tú eres la vida.
San Ambrosio

PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


Primera lectura

Lectura del libro de Josué (24,1-2a.15-17.18b):
En aquellos días, Josué reunió a las tribus de Israel en Siquén. Convocó a los ancianos de Israel, a los cabezas de familia, jueces y alguaciles, y se presentaron ante el Señor. Josué habló al pueblo: «Si no os parece bien servir al Señor, escoged hoy a quién queréis servir: a los dioses que sirvieron vuestros antepasados al este del Éufrates o a los dioses de los amorreos en cuyo país habitáis; yo y mi casa serviremos al Señor.»
El pueblo respondió: «¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a dioses extranjeros! El Señor es nuestro Dios; él nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la esclavitud de Egipto; él hizo a nuestra vista grandes signos, nos protegió en el camino que recorrimos y entre todos los pueblos por donde cruzamos. También nosotros serviremos al Señor: ¡es nuestro Dios!»
Palabra de Dios
 

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (5,21-32):
Sed sumisos unos a otros con respeto cristiano. Las mujeres, que se sometan a sus maridos como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia; él, que es el salvador del cuerpo. Pues como la Iglesia se somete a Cristo, así también las mujeres a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres corno Cristo amó a su Iglesia. Él se entregó a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el baño del agua y la palabra, y para colocarla ante sí gloriosa, la Iglesia, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada. Así deben también los maridos amar a sus mujeres, como cuerpos suyos que son. Amar a su mujer es amarse a sí mismo. Pues nadie jamás ha odiado su propia carne, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. «Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.» Es éste un gran misterio: y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.
Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,60-69):
En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?»
Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: «¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.»
Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.» Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.
Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?»
Simón Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»Palabra del Señor

PETICIONES

• 1. Oremos por la Iglesia, la comunidad de hombres y mujeres bautizados en Cristo que respondamos a Dios con entrega a los demás como Jesús lo hacía. Roguemos al Señor.

• 2. Oremos para que nuestras Eucaristías las celebremos como monumentos de fraternidad que comienzan el domingo y avanzan con la misma entrega a los demás durante toda la semana, roguemos al Señor.

• 3. Oremos, por los hombres y mujeres que se alejan de una vida de solidaridad para que reconozcamos juntos que no hay vida digna sin pensar en todos, roguemos al Señor.

• 4. Oremos, hermanos, para que haya jóvenes, hombres y mujeres, que sientan la llamada a una vocación de servicio al Evangelio, para anunciarlo y celebrarlo en la comunidad, roguemos al Señor.

• 5. Oremos, por los matrimonios y parejas de nuestra sociedad, para que el
respeto, la fidelidad y la confianza los mantenga plenos de cariño entre sí y como una luz referida a Dios para sus hijos, roguemos al Señor.


 

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