CRISTO REY (A)

 

FIESTA DE CRISTO REY

Terminamos el año litúrgico. 
Es la última celebración del calendario litúrgico.
Le saludamos y celebramos como nuestro Rey.
Jesús y el reinado de paz, justicia, amor, solidaridad…


PARA CANTAR CON LOS MÁS PEQUEÑOS


«Un día un ateo camina por un camino, resbaló y cayó por un precipicio.

Al caer se aferró a una rama y pensó: sólo Dios puede salvarme ahora. Pero yo nunca creí en él, ¿Qué puedo hacer? y exclamó:
¡Por favor Dios, nunca creí en ti, pero si me salvas, creeré en ti para siempre!
No hubo respuesta, por lo que repitió su suplica.
De pronto una gran voz tronó desde las nubes: ¡No, tú nunca creerás!. Conozco a las personas como tú!

¡Por favor, Dios! ¡Estás equivocado! ¡De verdad voy a creer en ti. ¡No, no lo harás! ¡Es lo que todos dicen!
Tanto imploró y argumentó el hombre, que finalmente Dios dijo: Está bien, creeré en lo que dices y te salvaré… ¡Suelta la rama!
¿Soltar la rama?, exclamó el hombre. ¿Crees que estoy loco?»


PARA LA EUCARISTÍA FAMILIAR


SALUDO:

Buenos días niños, familiares y amigos. Hay que distinguir entre año de la Iglesia, el año escolar y año solar.

Hoy celebramos el último domingo del año litúrgico. Es la fiesta de Jesús, Rey del Universo. Es un día muy importante para los que como cristianos acudimos a la Eucaristía de cada domingo.

Se trata de un rey sin ejércitos, sin trono, que no ha venido para tener esclavos, sino para servir y dar la vida por todos.

PETICIONES DE PERDÓN

•Jesús, a veces no somos del todo buenos. Señor, ten piedad.

•Jesús, a veces queremos ser los reyes de nuestra familia y que nos sirvan. Cristo, ten piedad.

•Jesús, queremos que nuestros padres nos quieran pero nosotros pocas veces les damos las gracias. Señor, ten piedad.


Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (34,11-12.15-17):

Así dice el Señor Dios: «Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas, siguiendo su rastro. Como sigue el pastor el rastro de su rebaño, cuando las ovejas se le dispersan, así seguiré yo el rastro de mis ovejas y las libraré, sacándolas de todos los lugares por donde se desperdigaron un día de oscuridad y nubarrones. Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear –oráculo del Señor Dios–. Buscaré las ovejas perdidas, recogeré a las descarriadas; vendaré a las heridas; curaré a las enfermas: a las gordas y fuertes las guardaré y las apacentaré como es debido. Y a vosotras, mis ovejas, así dice el Señor: Voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabrio.»
Palabra de Dios

Segunda lectura

Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios (15,20-26.28):

Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza. Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Y, cuando todo esté sometido, entonces también el Hijo se someterá a Dios, al que se lo había sometido todo. Y así Dios lo será todo para todos.
Palabra de Dios

Evangelio

 

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 25, 31-46

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

NARRADOR: Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos sus ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha:
SACERDOTE: «Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.»
NARRADOR: Entonces los justos le contestarán:
DERECHA: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?»
NARRADOR: Y el rey les dirá:
SACERDOTE: «En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis.»
NARRADOR: Entonces dirá a los de su izquierda:
SACERDOTE: «Apartaos de mi, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis.»
NARRADOR: Entonces también éstos contestarán:
IZQUIERDA: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?»
NARRADOR: Él les replicará:
SACERDOTE: «En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de éstos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo.»
NARRADOR: Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
 Palabra del Señor

 

 


HOMILÍA

1. CRUZ Y CORONA

Érase una vez un rey que quiso compartir sus bienes con todos sus súbditos.
Los reunió en el patio de armas donde estaban expuestas todas las riquezas del rey: Joyas, relojes, alfombras, muebles, coches… cada uno podría coger lo que quisiera.
Una anciana se acercó al trono del rey y le preguntó: ¿Es verdad, majestad, que puedo elegir lo que quiera de lo que aquí veo?
«Sí, puede elegir lo que usted quiera», le contestó el rey.
«Entonces, yo elijo al rey», dijo la anciana.

«Por haber elegido al rey, todo lo mío es también suyo». Y entró a formar parte de la familia del Rey.


2. SILLA VACÍA

Érase una vez un niño que vivía en una residencia para niños huérfanos. A la hora de la comida el encargado siempre bendecía la mesa con estas palabras: “Ven Señor Jesús, sé nuestro huésped y bendice nuestra comida”.

Después de escuchar muchas veces la misma oración el niño le dijo: “Siempre le pide a Jesús que venga, pero nunca viene. ¿Vendrá algún día?
El encargado le dijo: “Si lo quieres de verdad, vendrá”.
El niño dijo: “Yo sí quiero que venga, voy a poner una silla junto a la mía para que pueda sentarse cuando venga”.
Aquella misma tarde, alguien llamó a la puerta, era un hombre mayor, mal vestido, helado y hambriento. El encargado le invitó a cenar y a sentarse en la silla vacía. El hombre se sentó y el niño le pasaba la comida y compartía con él su mismo plato.
El niño dijo al encargado: “Probablemente Jesús no podía venir y ha enviado este hombre en su lugar”.


ORACIÓN UNIVERSAL

1. Padre, Dios, permite que toda tu Iglesia, que está formada por cada uno de nosotros, seamos verdaderos superhéroes de tu Reino, amando y confiando en Ti. Te lo pedimos Padre.

2. Padre, Dios, permite que el Papa, los obispos, los sacerdotes, los religiosos, las religiosas y los diáconos, los laicos, no confíen en su fuerza ni en su poder, sino en Ti, pues sólo con tu presencia podrán hacer cosas increíbles. Roguemos al Señor.

3. Pedimos que los gobernantes de todo el mundo, ayuden y cuiden de los que huelen mal, de los que están enfermos, de los que están en la cárcel, de los que están desnudos, con hambre o con sed. Roguemos al Señor.

4. Por los niños y niñas de todo el mundo, para que sepamos darnos cuenta de las necesidades que existen a nuestro alrededor y dejemos de quejarnos por nuestros problemas como niños mimados. Roguemos al Señor.

5. Pedimos, también, en esta semana de la familia, por nuestras familias.
Ayúdanos en nuestra misión de transmitir la fe a nuestros hijos. Concédenos la fuerza para permanecer unidos en la generosidad y en la alegría de vivir juntos. Roguemos al Señor.


1. Por el Papa Francisco, concédele Señor tu Luz y tu Sabiduría para que ilumine el camino de tu Iglesia. Roguemos al Señor

2.- Por todos los sacerdotes, religiosos, catequistas concédeles Señor tu paciencia y dulzura para que nos ayuden a ser más amigos tuyos cada día. Roguemos al Señor.

3.- Por nuestro planeta, concédele Señor tu Paz para que todos los hombres puedan trabajar y ser felices y desaparezca el odio entre los pueblos. Roguemos al Señor.

4.- Por los enfermos, los forasteros, por los que tienen hambre, o están en la cárcel, concédeles Señor tu Esperanza para que encuentren en los cristianos ese consuelo y esa ayuda que necesitan. Roguemos al Señor

5.- Por todos los que estamos aquí reunidos, concédenos Señor la Alegría de compartir nuestro tiempo y nuestro esfuerzo para lograr hacer crecer la semilla de tu Reino en nuestro corazón. Roguemos al Señor.


DESPUÉS DE LA COMUNIÓN:

Oración al crucifijo:

Sabes, Jesús, mi amigo tiene colgado en la pared de su habitación un crucifijo/ y una chica de mi barrio lo lleva colgado al cuello. / Los dos son muy bonitos,/ verdaderas obras de arte. /

El otro día monté en el autobús y un joven lo llevaba en la oreja./

Hace unos días estuve jugando con mis amigos,/ cuando volví a casa mi madre me dijo: / Vienes hecho un Cristo”

Y ahora me dicen/ que este par de palos cruzados con un colgajo de metal/ es un Cristo.

Los niños de catequesis sabemos hacer todos la señal de la cruz./ La catequista nos dice que algún día entenderemos que tú/ subido a la cruz/ eres nuestro rey / y acoges desde tú trono / a tantos niños que mueren después de malvivir,/ acompañas la soledad de hombres y mujeres que no encuentran sentido a sus vidas, / vigilas nuestro mundo/ y te haces solidario / con todos los que desean hacer de nuestro mundo/ un lugar de felicidad.

Jesús, los niños de la Parroquia……, queremos que seas nuestro rey.


Estar al lado…

del hermano que no tiene fuerzas,
del que avanza triste y cargado,
del que se queda caído en la orilla
del que no puede curar sus heridas
del que no sabe hacia dónde camina.

Estar al lado…

de la situación que nos abruma,
de la emergencia que surge cada día,
de lo inesperado que nos desborda,
de lo que todos dejan pasar de largo,
de lo que se esconde para que no se vea.

Estar al lado…

de este mundo que es el nuestro,
de esta realidad que es la nuestra,
de este momento que es el nuestro,
de esta Iglesia que es la nuestra,
de este proyecto que nos hace hermanos.

Estar al lado…

de lo que está desfigurado,
de lo que no tiene voz ni peso,
de lo que clama abatido,
de lo que es rechazado por todos,
de lo que ya no sabe qué hacer.

Estar al lado…

de lo que Tú sabes y conoces,
de lo que Tú quieres tiernamente,
de lo que Tú buscas a cualquier hora,
de lo que Tú nos propones,
de lo que Tú estás siempre.

Estar al lado…

humildemente, como me enseñaste,
sin arrogarme privilegios,
con el corazón tierno y atento,
siendo servidor de todos,
como el último de tus amigos,
sintiéndome tu elegido.

Estar al lado…

como hermano solidario,
como anónimo creyente,
como hijo querido,
como aprendiz de discípulo,
como compañero de camino.

Estar al lado, aunque no lo sepamos.
¡Y que venga lo que tiene que venir!

Florentino Ulibarri



CRISTO REY (B)

CRISTO REY (C)

 

 

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