CORPUS CHRISTI 21

PRIMERA LECTURA. Libro del Éxodo 24, 3-8.

La alianza del Antiguo Testamento..

La Eucaristía contiene la alianza definitiva de Dios con su pueblo en la Sangre del Señor. Esta alianza, prefigurada en el Antiguo Testamento, es proclamada en la lectura del Libro del Éxodo.

Moisés bajó del Monte y contó a su pueblo todo lo que había dicho el Señor y todos sus mandatos; y el pueblo contestó a una: haremos todo lo que dice el Señor. El pueblo fue rociado con la sangre de los animales ofrecidos en sacrificio como señal de la alianza del Señor con su pueblo sobre los mandatos.


SEGUNDA LECTURA. Hebreos 9, 11-13.

En cambio, Cristo ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos. Su tienda es más grande y más perfecta: no hecha por manos de hombre, es decir, no de este mundo creado. No lleva sangre de machos cabríos, ni de becerros, sino la suya propia; y así ha entrado en el santuario una vez para siempre, consiguiendo la liberación eterna.

Si la sangre de machos cabríos y de toros, y la ceniza de una becerra, santifican con su aspersión a los profanos, devolviéndoles la pureza externa,  ¡cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del Espíritu eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha, podrá purificar nuestra conciencia de las obras muertas, para que demos culto al Dios vivo!
Por esa razón, es mediador de una alianza nueva: en ella ha habido una muerte*que ha redimido de los pecados cometidos durante la primera alianza; y así los  llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna.

 


TERCERA LECTURA. San Marcos 14, 12-16.

El primer día de los Ácimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos: «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?». Él envió a dos discípulos diciéndoles: «Id a la ciudad, os saldrá al paso un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo,  y en la casa adonde entre, decidle al dueño: “El Maestro pregunta: ¿Cuál es la habitación donde voy a comer la Pascua con mis discípulos?”.

Os enseñará una habitación grande en el piso de arriba, acondicionada y dispuesta.
Preparádnosla allí». Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la Pascua.

Mientras comían, tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: «Tomad, esto es mi cuerpo». Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron.  Y les dijo: «Esta es mi sangre de la alianza, que es
derramada por muchos*
 En verdad os digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios». Después de cantar el himno, salieron para el monte de los Olivos.


PARA VER MÁS 

CORPUS CHRISTI 2020 – (cormariazaragoza.es)

CORPUS CHRISTI 19 – (cormariazaragoza.es)

CORPUS CHRISTI 18 – (cormariazaragoza.es)

CORPUS CHRISTI 17 – (cormariazaragoza.es)

CORPUS CHRISTI /CARIDAD 2016 – (cormariazaragoza.es)

CORPUS CHRISTI/15 – (cormariazaragoza.es)

CORPUS CHRISTI-CARITAS14 – (cormariazaragoza.es)

 

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