DOMINGO 18ºB

 

Tenían la intención de proclamarlo rey.
«Fidelidades interesadas».
Búsqueda de algo o de Alguien.
Cambio de chaqueta.
Llegar a necesitar a Dioses un camino muy largo.

 Todo esto y mucho más se nos insinúa en este VIDEO

 

El domingo pasado veíamos a Jesús dando de comer a los que le seguían. Hoy le vemos molesto porque le siguen. Y es que le siguen, no por haber comprendido el sentido del signo que ha realizado: solidarizarse con ellos, alimentándoles. Le siguen porque han saciado su hambre y siguiéndole pueden buscarse una vida más fácil y llenar su estómago con facilidad.

«Señor, danos siempre de ese pan». Le llaman «señor», creen en sus palabras, pero no acaban de darle su adhesión, siguen en actitud pasiva, quieren recibir el pan sin trabajarlo, encontrar la solución hecha, sin colaboración personal.



“Cuánto te agradezco que me hayas llenado el estómago. A ver si me invitas muchas veces”.



El ser humano es un mendigo, y su existencia es siempre, de alguna manera, grito, llamada y petición de ayuda.
Pero el ser humano no sólo necesita cosas, objetos o soluciones para sus diferentes problemas.
En el fondo de esas necesidades concretas la persona percibe un vacío más hondo, que nada ni nadie puede colmar. El hombre necesita «salvación».
Cuando la persona lo capta, su grito se hace súplica a Dios: «Desde lo hondo a ti grito, Señor; escucha mi voz» (Salmo 130, 1).

CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


SALUDO

Es el mismo Jesús el que nos convoca y se hace cercano mientras caminamos.
Él nos ha convocado esta mañana, una vez más, a gente distinta, con ilusiones e inquietudes diversas.
Cerramos los ojos, abrimos las manos y aceptamos el pan que nos ofrece para continuar en camino.
Comenzamos cantando..

PERDÓN

1. No hemos sabido repartir nuestros panes. SEÑOR, TEN PIEDAD.
2. El mundo no se muere de hambre, se muere de indigestión ajena. CRISTO, TEN PIEDAD.
3. Tú eres el pan de vida frente al pan sin alma. SEÑOR, TEN PIEDAD.


Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (16,2-4.12-15):

En aquellos días, en el desierto, comenzaron todos a murmurar contra Moisés y Aarón, y les decían: «¡Ojalá el Señor nos hubiera hecho morir en Egipto! Allí nos sentábamos junto a las ollas de carne, y comíamos hasta hartarnos; pero vosotros nos habéis traído al desierto para matarnos a todos de hambre.»
Entonces el Señor dijo a Moisés: «Voy a hacer que os llueva comida del cielo. La gente saldrá a diario a recoger únicamente lo necesario para el día. Quiero ver quién obedece mis instrucciones y quién no.»
Y el Señor se dirigió a Moisés y le dijo: «He oído murmurar a los israelitas. Habla con ellos y diles: «Al atardecer comeréis carne, y por la mañana comeréis hasta quedar satisfechos. Así sabréis que yo soy el Señor vuestro Dios.»»
Aquella misma tarde llegaron codornices, las cuales llenaron el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Después que el rocío se hubo evaporado, algo muy fino, parecido a la escarcha, quedó sobre la superficie del desierto.
Los israelitas, no sabiendo qué era aquello, al verlo se decían unos a otros: «¿Y esto qué es?»
Moisés les dijo: «Éste es el pan que el Señor os da como alimento.»
Palabra de Dios



Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (4,17.20-24):

En el nombre del Señor os digo y encargo que no viváis más como los paganos, que viven de acuerdo con sus vanos pensamientos. Pero vosotros no conocisteis a Cristo para vivir de ese modo, si es que realmente oísteis acerca de él; esto es, si de Jesús aprendisteis en qué consiste la verdad. En cuanto a vuestra antigua manera de vivir, despojaos de vuestra vieja naturaleza, que está corrompida por los malos deseos engañosos. Debéis renovaros en vuestra mente y en vuestro espíritu, y revestiros de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios y que se manifiesta en una vida recta y pura, fundada en la verdad.
Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,24-35):

En aquel tiempo, al no ver allí a Jesús ni a sus discípulos, la gente subió a las barcas y se dirigió en busca suya a Cafarnaún.
Al llegar a la otra orilla del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?»
Jesús les dijo: «Os aseguro que vosotros no me buscáis porque hayáis visto las señales milagrosas, sino porque habéis comido hasta hartaros. No trabajéis por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y os da vida eterna. Ésta es la comida que os dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.»
Le preguntaron: «¿Qué debemos hacer para que nuestras obras sean las obras de Dios?»
Jesús les contestó: «La obra de Dios es que creáis en aquel que él ha enviado.»
«¿Y qué señal puedes darnos –le preguntaron– para que, al verla, te creamos? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: «Dios les dio a comer pan del cielo.»»
Jesús les contestó: «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo. ¡Mi Padre es quien os da el verdadero pan del cielo! Porque el pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo y da vida al mundo.»
Ellos le pidieron: «Señor, danos siempre ese pan.»
Y Jesús les dijo: «Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed.»      Palabra del Señor


PETICIONES

1. Oremos por la Iglesia, para que en cada Eucaristía descubramos la presencia viva de Jesús que se nos ofrece como pan para seguir caminando.
DANOS DE TU PAN, SEÑOR.

2. Oremos por los funcionarios públicos, que olvidando su ideología trabajen por el buen gobierno y bienestar de todos los ciudadanos.
DANOS DE TU PAN, SEÑOR.

3. Oremos por los misioneros, por los catequista, por los que dedican sus vacaciones a trabajos solidarios, por los extranjeros que nos visitan.
DANOS DE TU PAN, SEÑOR.

4. Oremos unos por otros: por el de al lado, por los que quisiéramos tener más cerca, por los que viven solos, por los que se acercan a nuestro país buscando una vida más digna….
DANOS DE TU PAN, SEÑOR.

5. Oremos por nosotros y nos unimos a todos los que hoy, en el mundo entero, celebrarán su encuentro con Jesús en la Eucaristía.
DANOS DE TU PAN, SEÑOR.


 

FIESTA DE SANTIAGO

CELEBRACIÓN DE LA FIESTA DE SANTIAGO….

Uno de los doce apóstoles elegidos por el Señor y que se le representa vestido de peregrino o como un soldado montado en un caballo blanco en actitud de lucha.
El “hijo del trueno” como le puso Jesús a él y a su hermano San Juan el Evangelista, 
La tradición cuenta que llegó hasta España a proclamar el Evangelio.
EN TIERRAS HISPANAS NO FUE BIEN RECIBIDO pero cuando más hundido estaba María, la madre de Jesús, se le apareció. (Historia del Pilar de Zaragoza). María le animó a seguir predicando y el cristianismo se extendió por toda Europa. Volvió a Jerusalén y allí le esperaba Herodes para matarlo. Dos amigos fieles llevaron su cuerpo a España para enterrarlo en la tierra en la que tanto había predicado a Cristo.
Durante ocho siglos su tumba fue olvidada pero hoy día es camino de muchos peregrinos que llegan hasta la ciudad que lleva su nombre, Santiago de Compostela.

 

Continue reading

DOMINGO 14ºB

.Ezequiel, San pablo y Jesús son tres ejemplos de lo difícil que es ser testigos de la verdad entre los hombres.

Jesús experimenta este rechazo en la sinagoga de Nazaret, en su propio pueblo, en su propia carne.

Que sean los hechos los que hablen.

«Profeta de soledades
labio hiciste de tus iras,
para fustigar mentiras
y para gritar verdades.

 

Continue reading

DOMINGO 12ºB



Las olas se adentran en el mar de Galilea, 212 metros bajo el nivel del mar. Las olas de solo 2 metros, pero las embarcaciones son pequeñas. Peligro. tempestades.
Travesía a país lejano. Se lo llevaron tal como estaba. Le secuestraron, no quieren que otros seguidores no israelitas compartan su cercanía
Del relato al problema de la fe

¿Cuál es su problema y nuestro problema?

  • que se nos ha hecho tarde?
  • que nos da miedo la otra orilla?
  • que el huracán puede hundir nuestra barca?
  • o que Jesús se nos ha quedado dormido de puro aburrimiento. (Amigo que siempre está ahí, pero olvidado).
Cállate. Silencio.
  • Increpar al lago es fácil, lo difícil es que vosotros creáis en mí.
  • no será que nos falta confianza? (los amigos solo cuando me llega el agua al fondo de mi barca).
No te importa que nos hundamos
  • no será que sois unos cobardes que no tenéis fe.
  • después de tanto tiempo juntos solo miedo y admiración. ¿ dónde queda la adhesión? Es necesario pasar de la admiración a la fe.

¿POR QUÉ GRITAS?

Un día un maestro occidental preguntó a sus discípulos lo siguiente: ¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?

Los hombres pensaron unos momentos: Porque perdemos la calma —dijo uno—, por eso gritamos. Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? —preguntó el maestro— ¿no es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas
satisfacía al maestro. Finalmente él explicó: «Cuando dos personas están   enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuertes tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia».

Luego, el maestro preguntó: «¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan, sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña». El maestro continuó:     «Cuando se enamoran, más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente, no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así están dos personas cuando se aman».

Luego, el  maestro dijo: «Cuando discutan, no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tan larga que no encontrarán más el camino de regreso.

(En boletín educativo-pastoral, N.° 25, Argentina)


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTIA


SALUDO

A punto de terminar el curso escolar y de comenzar las vacaciones de verano, nos hemos reunido para compartir nuestra fe en Jesús; a Él le vamos a presentar nuestras preocupaciones, miedos y también nuestra acción de gracias. El evangelio, nos anima a ser fuertes con la fe y desde la fe. El Señor nos acompaña en todas dificultades. Disfrutemos en esta Eucaristía de la presencia del Señor y la cercanía de los hermanos.

PERDÓN

1. Pedimos perdón al Señor por el miedo que tenemos a manifestar nuestras convicciones religiosas. Señor, ten piedad
2. Pedimos perdón al Señor por las veces que le negamos con nuestras palabras y obras. Cristo, ten piedad
3. Pedimos perdón al Señor por la debilidad y la blandura de nuestra fe. Señor, ten piedad.

MONICIÓN A LAS LECTURAS

Job nos recuerda que, Dios, es Señor de todo. San Pablo,  nos recuerda que el que descubre a Cristo vive de forma diferente, es persona nueva. Finalmente, el evangelio, nos anima a ser fuertes con la fe y desde la fe. Él nunca duerme.

ORACIÓN DE LOS FIELES

1. Por la Iglesia para que siga adelante en su misión. Para que no se detenga a pesar de las dificultades. Roguemos al Señor.
2. Te pedimos por todos los que no son felices, o no han encontrado un amigo en quien confiar. Roguemos al Señor.
3. Por los hombres del mar. Por todos los que mueren en el mar. Para que Dios les conceda su consuelo y su presencia. Roguemos al Señor.
4. Por los niños y niñas que han celebrado su Primera Comunión para que no olviden que Jesús camina a sus lado. Roguemos al Señor.
5. Por cada uno de nosotros para que seamos hombres y mujeres con esperanza. Una esperanza basada en el encuentro con Jesús de Nazaret. Roguemos al Señor.

Primera lectura

Lectura del libro de Job (38,1.8-11):

El Señor habló a Job desde la tormenta: «¿Quién cerró el mar con una puerta, cuando salía impetuoso del seno materno, cuando le puse nubes por mantillas y nieblas por pañales, cuando le impuse un límite con puertas y cerrojos, y le dije: «Hasta aquí llegarás y no pasarás; aquí se romperá la arrogancia de tus olas»?»

Palabra de Dios


Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,14-17):

Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no valoramos a nadie según la carne. Si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no. El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,35-40):

Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla.»
Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón.
Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?»
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: «¡Silencio, cállate!»
El viento cesó y vino una gran calma.
Él les dijo: «¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?»
Se quedaron espantados y se decían unos a otros: «¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!»                       Palabra del Señor




DOMINGO 11ºB

 

Jesús hablaba en parábolas. explicaba el mensaje del Reino con ejemplos de la vida cotidiana de sus gente. Un recurso que sigue siendo válido. el uso de ejemplos e imágenes actuales en nuestras homilías las harán mucho más atractivas y ricas.

Una imagen atractiva hace que el mensaje se sienta como algo familiar, cercano, posible, conectado con la propia vida. Una imagen bien lograda puede llevar a gustar el mensaje que se quiere transmitir, despierta un deseo y motiva a la voluntad en la dirección del Evangelio. Una buena homilía, como me decía un viejo maestro, debe contener «una idea, un sentimiento, una imagen». E.G. Nº 157.

Continue reading