ADVIENTO 4ºC

PDF PARA LA EUCARISTIA
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1. MONICIÓN DE ENTRADA
4º domingo de adviento, la Iglesia nos propone como ejemplo y modelo a la Virgen María que se marcha para ayudar a su prima Santa Isabel.

Ella, nos invita a salir al encuentro de las personas que en estos días más pueden necesitar una sonrisa, ayuda, estímulo, fe, esperanza o alegría.

Que también nosotros, a punto de comenzar la Navidad, nos pongamos en camino como María para ayudar a los otros y seamos portadores de vida, de ilusión, de fraternidad y de alegría.


ESCENIFICACIÓN

1ª escena: LA ANUNCIACIÓN. Escenificada por los niños
2ª. escena: LA VISITACION. Leer el evangelio del día.

Narrador: Por aquellos días María se puso en camino y fue a toda prisa a la sierra, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
María: La paz sea contigo, Isabel.
Narrador: Al oír Isabel el saludo de María, la criatura dio un salto en su vientre e Isabel se llenó de Espíritu Santo. Y dijo a voz en grito:
Isabel: -¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
Y ¿quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
Mira, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
¡Y dichosa tú por haber creído que llegará a cumplirse lo que te han dicho por parte del Señor!

Narrador: Entonces dijo María:


ORACIÓN DE LOS FIELES
Oremos juntos al señor Jesús para que venga a nuestro mundo, que tanto lo necesita.
1.– Pidamos al Señor que venga a su Iglesia: que la renueve para que sea sencilla, pobre, solidaria. Roguemos al Señor…
2.– Pidamos al Señor que venga al mundo: para que Él, que es la paz, reine en los corazones de los hombres. Roguemos al Señor…
3.– Pidamos al Señor que venga al lado de los más pobres: para que Él, pobre entre los pobres, sea su consuelo. Roguemos al Señor…
4.– Pidamos al Señor que venga a cada uno de nosotros, a nuestras familias y a nuestra comunidad parroquial: para que nos anime y nos ayude a vivir el Evangelio. Roguemos al Señor…


SÍMBOLOS: Cuna vacía, banderines, vela pintada, cumpleaños… niñas con nombre…


ORACIÓN PARA BENDICIÓN DEL NIÑO JESÚS
(antes los niños/as han depositado su niño Jesús, delante del altar, en una mesa).

Dios, Padre nuestro,
tú amas tanto a la humanidad
que nos has mandado a tu Hijo único Jesús,
nacido de la Virgen María,
para salvarnos y guiarnos de nuevo a ti.

Te pedimos que, con tu bendición,
estas imágenes de Jesús, niño,
sean en nuestros hogares
signo de tu presencia y de tu amor.

Padre bueno,
bendícenos también a nosotros,
a nuestros padres,
a nuestras familias y a nuestros amigos.

Abre nuestro corazón,
para que recibamos a Jesús con alegría,
para que hagamos siempre lo que él nos pide
y lo veamos en todos
los que necesitan nuestro amor.

Te lo pedimos en nombre de Jesús,
que viene para dar al mundo la paz.
Él vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.


Francisco

“Esto es hermoso. La Navidad es el encuentro de Dios con su pueblo. Y también es una consolación, un misterio de consolación y paz. Para mí la Navidad siempre ha sido esto: contemplar la visita de Dios a su pueblo.
¿Cuál es el mensaje de la Navidad para las personas de hoy?
Nos habla de la ternura y de la esperanza. Dios, al encontrarse con nosotros, nos dice dos cosas.
La primera: tengan esperanza. Dios siempre abre las puertas, no las cierra nunca. Es el papá que nos abre las puertas.
Segunda: no tengan miedo de la ternura. Cuando los cristianos se olvidan de la esperanza y de la ternura se vuelven una Iglesia fría, que no sabe dónde ir y se enreda en las ideologías, en las actitudes mundanas.
Mientras, la sencillez de Dios te dice: sigue adelante, yo soy un Padre que te acaricia.
Tengo miedo cuando los cristianos pierden la esperanza y la capacidad de abrazar y acariciar.


ORACIONES


Como María, ayúdanos a salir de nosotros mismos
A trabajar por los demás, sin esperar nada a cambio
A alegrarnos con el que está alegre
A vivir con el que nos necesita

Como, María, haznos valientes y decididos
Que no miremos lo que hemos dejado atrás
Sino que valoremos lo que, todavía, nos queda por realizar.
Tú, Señor, que estás a punto de venir a nuestra tierra:



Prepara y pon a punto nuestras entrañas
Aleja de nosotros la frialdad de la roca
Distancia de nosotros la doble cara de la hipocresía
Y si en algo, Señor, no hemos caído en la cuenta
Ayúdanos, en estos momentos,
A preparar una digna morada para tu hijo
En lo más hondo de nuestras entrañas. Amén.


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