DOMINGO XIII (C)

«Sígueme» Déjame antes…

Seguir a Jesús. Seguir para servir al Reino. Seguir, estar en camino, en el camino.Estar junto a Él, con Él, detrás de Él, cercanos a Él. Vivir en comunión con Él.
Donde no hay movimiento, no hay seguimiento; sólo queda el inmovilismo, el pasado, el mirar atrás, el desierto, los medios.
Muchas veces se habla en los evangelios de SEGUIR (90), ninguna de IMITAR.
Sígueme, sin mirar atrás. «Que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga». El seguimiento de Jesús no admite condiciones, ni siquiera las más sagradas.


NO HAY LUGAR PARA PASAJEROS DE PRIMERA CLASE. D. L. Moody

Un hombre sacó un pasaje para viajar en diligencia. Había boletos de primera, segunda y tercera clase.
Pero cuando fue al coche, vio que todos estaban sentados juntos, sin
ninguna diferencia. Partió la diligencia, y al rato llegó al pie de una colina.
El coche se detuvo, y el cochero gritó:
-«Pasajeros de primera, permanezcan sentados.
-Pasajeros de segunda, salgan y caminen.
-Pasajeros de tercera, vengan atrás y empujen.»
En la iglesia no tenemos lugar para los pasajeros de primera, gente que cree que la salvación significa un viaje cómodo al cielo. No tenemos lugar para los pasajeros de segunda, que son transportados la mayor parte del tiempo, y que cuando tienen que trabajar, van caminando por su cuenta sin pensar en la salvación de los demás.
Los cristianos deben ser pasajeros de tercera, listos para bajar del coche, empujar todos juntos, y empujar bien fuerte.
¿Qué tipo de billete hemos comprado?


PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA


SALUDO

Hermanos, cada uno de nosotros, con nuestras alegrías, nuestras penas…, hemos venido esta mañana a la parroquia.
El Señor nos sigue convocando e invitando a celebrar la Eucaristía, aunque haya llegado el verano, estemos donde estemos y hagamos lo que hagamos.
La Palabra del Señor nos va a recordar que ser cristiano es una opción de vida, desde la libertad. Seguir a Jesús dejando de lado lo que dificulta el camino.
Jesús nos dice hoy lo mismo que dijo a sus discípulos: ¡Sígueme!
Bienvenidos, todos, a esta celebración.


Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,51-62):

Cuando se completaron los días en que iba a ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de él.

Puestos en camino, entraron en una aldea de samaritanos para hacer los preparativos. Pero no lo recibieron, porque su aspecto era el de uno que caminaba hacia Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le dijeron:
«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?».
Él se volvió y los regañó. Y se encaminaron hacia otra aldea. Mientras iban de camino, le dijo uno:
«Te seguiré adondequiera que vayas».
Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
A otro le dijo: «Sígueme».
El respondió: «Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».
Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios».
Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».
Jesús le contestó: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».
Palabra del Señor


PETICIONES

1.-Para que tu alimento, que compartimos en cada eucaristía, nos dinamice, nos aliente, nos dé osadía y fortaleza para seguir siendo tus seguidores con cara alegre, gesto optimista y entusiasmo vital, como los primeros cristianos. Haznos buenos discípulos tuyos, Señor.

2.-Para que sepamos manejar bien las emociones y desterrar de nosotros la ira, acortar los enfados, frenar las críticas y los resentimientos.-
Haznos buenos discípulos tuyos, Señor.

3.-Para que todos los cristianos vivamos el espíritu de las bienaventuranzas, siendo alegres, misericordiosos, compasivos y comprometidos con el bien común. Haznos buenos discípulos tuyos, Señor.

4.-Por todos los que se dedican a la vida contemplativa y por todos los que distraídos con otros dioses, no tienen tiempo para contemplarte. Haznos buenos discípulos, tuyos, Señor.

5.-Por todos los que viven atentos a los hermanos, se comportan solidariamente y gastan parte de su vida en que los demás vivan mejor. Haznos buenos discípulos, imitadores tuyos, Señor.



EL ECO

Un hijo y su padre estaban caminando por las montañas.
De repente, el hijo se cayó, se lastimó y gritó: «¡AAAhhh!” Para su sorpresa, oyó una voz repitiendo, en algún lugar en la montaña: «¡AAAhhh!”
Con curiosidad, el niño grito: «¿Quién eres tu?» Recibió de respuesta: «¿Quién eres tu?»

Enojado con la contestación, gritó: «¡Cobarde!» Recibió de respuesta: «¡Cobarde!»
Miró a su padre y le preguntó: «¿Qué sucede?»
El padre sonrió y dijo: «Hijo mío, presta atención». Y entonces el padre grito a la montaña:
«¡Te admiro!» La voz respondió: «¡Te admiro!» De nuevo el hombre grito: «¡Eres un campeón!» La voz respondió: «¡Eres un campeón!»
El niño estaba asombrado, pero no entendía.
Luego el padre explicó: «La gente lo llama ECO, pero en realidad es la VIDA. Te devuelve todo lo que dices o haces…
Nuestra vida es simplemente reflejo de nuestras acciones. Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor. Si deseas más competitividad en tu grupo, ejercita tu competencia. Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida. La vida te dará de regreso exactamente aquello que tu le has dado». Tu vida no es una coincidencia. Es un reflejo de ti.