DOMINGO DE PASCUA V (C)

…. como yo os he amado…

Jesús se está despidiendo de sus discípulos. La comunidad es pequeña y frágil. Acaba de nacer.
El amor que han recibido de Jesús seguirá difundiéndose entre los suyos.

Lo que permitirá descubrir que una comunidad que se dice cristiana es realmente de Jesús, no será la confesión de una doctrina, ni la observancia de unos ritos, ni el cumplimiento de una disciplina, sino el amor vivido con el espíritu de Jesús.
Lo primero que los discípulos han experimentado es que Jesús los ha amado como a amigos. Esta amistad vivida por los seguidores de Jesús genera una comunidad donde el clima cordial y amable que se vive dispone a acoger a quienes necesitan acogida y amistad.

La medida del mundo de una persona es el tamaño de su corazón; y la medida de nuestra fe en Cristo es la lista de gente en quien creemos y esperamos




Un científico ateo ascendía a una gran montaña guiado por guías cristianos. Los guías, cuando atardecía, se detenían en cualquier rincón y se ponían a rezar y celebrar la eucaristía.

Se acercó el científico y les preguntó qué era lo que hacían. «Hacemos oración», contestaron. «¿Y a quién se dirigen en la oración?», volvió a preguntar. «A Dios», le respondieron. El científico les preguntó: «¿Han visto ustedes a Dios alguna vez?». «Y, ¿lo han tocado con sus manos?».  «¿Han escuchado la voz de Dios con sus oídos?». La respuesta  fue negativa.
 «¡Entonces no sean ustedes locos! Si nunca han visto a Dios, ni lo han tocado, ni oído, ustedes no deben creer en Dios».
A la mañana siguiente, mientras amanecía con una aurora espectacular, el científico salió de la carpa y, al ver las huellas de un león, les comentó a los guías:

«Por aquí pasó un León».

 «Pero señor, ¿acaso ha visto usted al león?».  «O, ¿acaso lo oyó cuando pasó por aquí?».  «¿Lo tocó con sus manos?», «Nada de eso», dijo el científico.  «Entonces usted está loco: ¿Cómo puede creer que pasó por aquí un León, si usted no lo vio, ni lo oyó, ni tocó con sus manos?». El científico, señalando el suelo, repuso enojado: «Es que aquí sobre la arena están las huellas del León».

Entonces el cristiano, mirando el cielo y señalando la aurora que asombraba a todos, concluyó: «Señor, ahí tiene usted las huellas de Dios; por tanto, no cabe duda de que Dios existe y actúa.

Un Dios que también lo ama y ha dejado su huella en toda la creación, incluso en usted mismo, aunque usted no lo reconozca».


PARA LA EUCARISTÍA


SALUDO 1

NIÑO: ¡Mamá, mamá! ¿Cuál es la Buena Noticia de este domingo?
MAMÁ: Jesús hoy nos recuerda el mandamiento nuevo: Amaos unos a otros como yo os he amado.

NIÑO: Es un mensaje muy bonito, pero…¿Cómo puedo vivir el amor cada día? ¿Cómo concretarlo?
MAMÁ: Con gestos sencillos, por ejemplo, usando palabras amables con tus amigos: Por favor, perdón, gracias.

NIÑO: Me gusta el consejo que me das. ¿Y qué más?
MAMÁ: Sonríe, alegra la vida a la gente.

NIÑO: Creo que esto me va a costar un poco más, pues… a veces me enfado mucho.
MAMÁ: Y por último, la gratitud es la actitud. No te quejes y da muchas gracias a Dios por todos los regalos que cada día recibes.

NIÑO: ¡Sí mamá! Lo voy a intentar. Jesús, te quiero un montón. ¡Enséñame a amar!
El Resucitado se encuentra en medio de nosotros.  Celebremos con alegría esta Eucaristía.


Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (13,31-33a.34-35):

Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en si mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.» Palabra de Señor


PETICIONES 1

  1. Por nuestra Iglesia, para que amemos como Él ama y sirvamos como Él sirve. Roguemos al Señor.
  2. Por la paz en todos los países que sufren la guerra y por el fin del comercio de las armas. Roguemos al Señor.
  3. Por las personas que sufren, para que encuentren consuelo, compasión y apoyo en la comunidad cristiana. Roguemos al Señor.
  4. Por los chicos y chicas que estos días de Pascua, recibirán a Jesús por primera vez y por los que celebrarán la confirmación. Roguemos al Señor.
  5. Por nuestra comunidad parroquial, para que donde haya tristeza pongamos alegría y donde haya odio pongamos amor. Roguemos al Señor.

SALUDO 2

Buenos días a todos: Seguimos en tiempo de Pascua. El tiempo de Pascua es tiempo de alegría y de resurrección. Cada domingo recordamos que somos comunidad de Jesús. Sin la comunidad cristiana, nuestra fe se ahoga y nuestra tarea misionera muere. En toda la celebración vamos a escuchar de fondo la sinfonía titulada «el mandamiento del amor».
Lo que nos tiene que distinguir como comunidad de Jesús es el amor, nuestro deseo sincero de ser signos de acogida, de justicia y de paz. Comenzamos cantando..


PETICIONES 2

1- Para que como auténticos cristianos siempre vivamos dando testimonio de Cristo Resucitado y seamos conscientes de que los demás nos van a conocer por el amor que nos tenemos los unos a los otros, roguemos al Señor.
2- Por todos los niños y niñas que, en este tiempo, reciben su primera comunión y por sus familiares para que la familia entera descubra la importancia de la persona de Jesús de Nazaret en sus vidas. Roguemos al Señor.
3- Por los padres y madres para que sepan transmitir a sus hijos la importancia de la fe y el valor de la alegría, de la amistad, de la vida y la felicidad de los otros. Roguemos al Señor.
4- Por todos los que nos reunimos en esta eucaristía. Para que crezca entre nosotros el perdón, la fraternidad, la alegría y el deseo de ser mejores personas. Roguemos al Señor.
5. Recordamos a todos los que han sufrido las trágicas consecuencias del terremoto en Ecuador, que los muertos sean acogidos por el amor misericordioso de Dios y los que han sobrevivido reciban el apoyo y la colaboración de todos. Roguemos al Señor.


¿Qué características debe tener el amor cristiano?

Universal: No se trata de amar solamente a los nuestros (familia, amigos, cultura, religión, clase social, nación…). Nuestro amor cristiano tiene que ser universal, es decir: además de amar a los nuestros, tenemos que amar también a los que tienen otra cultura; a los que pertenecen a otras religiones; a los que son de otra raza o nación.

Gratuito: Vivimos en una sociedad utilitarista, cuya pregunta siempre es: ¿Para qué sirve?. Y en la medida en que una cosa nos sirve la valoramos y la amamos.
Frente a ese amor comercial con que nos movemos en la vida, Jesús nos habla de un amor “gratuito”; a fondo perdido; sin esperar nada; desinteresado, como fue el amor de Jesús.

Eficaz: No quedarnos solamente en palabras, deseos o buenas intenciones. Con eso no se soluciona nada. Nuestro amor ha de ser “eficaz”: que solucione los problemas, que ayude a las personas.