DOMINGO XV (A)

La Liturgia de este domingo nos convida a reflexionar sobre la importancia de la PALABRA DE DIOS y nos exhorta a ser una «tierra buena» que acoja la Palabra y produzca frutos abundantes en la vida de cada día.

 


Jesús estaba encontrando dificultades en la aceptación de su Palabra.
– Había gente que no creía…
– Había gente que aunque simpatizaba con Jesús, luego se retiraba.
– Había gente que veía el mensaje de Jesús como una amenaza:
debían cambiar de vida, apartarse del poder, dejar las riquezas…por eso, hostilizaban y tramaban la muerte del mismo Jesús.

– Al final estaban quedando con Él solo algunos discípulos. Y hasta ellos tenían sus dudas…


JESÚS responde con la Parábola:

A pesar de los obstáculos,
la semilla no pierde su fuerza.
Dios lanza su semilla en todas las direcciones,
no la niega:
– ni a los pecadores endurecidos;
– ni a las personas superficiales;
– ni a las personas inmersas en las preocupaciones del mundo (placeres, negocios)…

 


Érase una madre que tenía tres hijos.

Cuando se fueron a la universidad les regaló una planta para que alegrara sus habitaciones. Al final del curso fue a ayudarles a recoger sus cosas. En la habitación del hijo mayor, la maceta sin planta estaba en un rincón. La tierra estaba cubierta de chicles. ¿Qué le ha pasado a la planta?, le preguntó la madre. Me olvidé de sacarla de la caja y cuando lo hice ya estaba muerta.

Cuando fue a recoger al segundo hijo, la planta estaba en una estantería. Sólo había dos palitos secos clavados en la tierra. ¿Eso es todo lo que queda de la planta?, le preguntó la madre. Oh, no quería que lo vieras. La planta estuvo muy hermosa hasta el día de Acción de Gracias. Después vinieron los trabajos, las fiestas y me olvidé de regarla.

Finalmente fue a ver a su tercer hijo. Y, oh sorpresa, la planta estaba verde y hermosa.

Tú no mataste la planta, dijo la madre.

Claro que no. La planta me recordaba tu amor y yo sabía que tú quieres que la riegue y la cuide. La he regado todos los días y como puedes ver ha crecido mucho.


LECTURAS DEL DOMINGO

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Isaías (55,10-11):

Así dice el Señor: «Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo.»

Palabra de Dios

SALMO
Sal 64,10.11.12-13.14

R/. La semilla cayó en tierra buena y dio fruto

Tú cuidas de la tierra,
la riegas y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua,
preparas los trigales. R/.

Riegas los surcos,
igualas los terrones,
tu llovizna los deja mullidos,
bendices sus brotes. R/.

Coronas el año con tus bienes,
tus carriles rezuman abundancia;
rezuman los pastos del páramo,
y las colinas se orlan de alegría. R/.

Las praderas se cubren de rebaños,
y los valles se visten de mieses,
que aclaman y cantan. R/.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,18-23):

Sostengo que los sufrimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá. Porque la creación, expectante, está aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios; ella fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por uno que la sometió; pero fue con la esperanza de que la creación misma se vería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto. Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Palabra de Dios

EVANGELIO
 Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,1-23):

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.
Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»

Palabra del Señor


PETICIONES

Gracias por hacernos de los tuyos, Señor

Presentamos en el altar, junto a nuestras vidas, las necesidades propias y ajenas que queremos presentar a Dios, para que nos vaya ayudando a conseguirlas:

• Por cada cristiano que hay en el mundo, para que viva su fe con alegría y plenitud, de forma que sea alrededor una persona dinamizadora, festiva, coherente y despierte en los demás deseos de conocerte y seguirte.
Gracias por hacernos de los tuyos, Señor

• Por los niños y jóvenes que no han oído hablar de ti, para que te descubran, te disfruten y puedan sentir el gozo de tu consuelo, tu apoyo y tu impulso hacia el amor y la justicia.
Gracias por hacernos de los tuyos, Señor

• Por los padres y abuelos que quieren transmitir su fe a los suyos y no saben cómo hacerlo de forma adecuada, para que les des sabiduría, espiritualidad y experiencia de tí que te contagien y transmitan..
Gracias por hacernos de los tuyos, Señor

• Por los que en verano te dan vacaciones, Señor y creen que la felicidad está en los kilómetros que se hagan, en lo que se tenga, se coma o se acumule, para que tengan cada día un encuentro contigo que les remueva el corazón.
Gracias por hacernos de los tuyos, Señor.

• Por los gobernantes, los poderosos y la iglesia, para que trabajen juntos para el bien común de todos los pueblos, especialmente para los más necesitados.
Gracias por hacernos de los tuyos, Señor

Tú, Señor, conoces lo que necesitamos y soñamos. Recoge nuestras oraciones y haz de nosotros fieles seguidores de tu Amor, para que donde estemos cada uno se esté un poco mejor, te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.

DOMINGO XIV (A)

TE DOY GRACIAS, PADRE…
porque has escondido estas cosas:
A SABIOS Y ENTENDIDOS:
. Los autosuficientes (no necesitan de nadie)
. Los que se creen justos (desprecian)
. Los sabiondos de la ley (la imponen)
. Los cegatos (cerrados a la novedad)
y se las has revelado
A LOS PEQUEÑOS:
Humildes, frágiles,
socialmente irrelevantes,
sin poder ni prestigio.
Nadie les avala.

Ojos limpios, intención sincera,
corazón dispuesto para los otros y para Dios.
A estos se manifiesta como un don el Dios de Jesús. 


  • Para ser buen judío había que cumplir 613 preceptos: 365 mandatos (uno por cada día del año) y 248 prohibiciones (partes del cuerpo según la anatomía de la época).

interesante saber que…

  • Muchos no los cumplían porque ni siquiera los conocían porque estaban escritos en hebreo clásico y el pueblo, que hablaba arameo, no lo entendía. En las sinagogas, un entendido, explicaba lo leído.
  • La lengua materna de Jesús fue el arameo. Al vivir en Galilea, zona bilingüe, también debió conocer el griego común. Y el suficiente hebreo como para poder leer en la sinagoga, como nos cuentan los evangelios. 

CUENTAN

que, hace mucho tiempo, el demonio montó una exposición con todas las herramientas que utilizaba para engañar a los humanos. Vivía por aquel lugar un hombre de Dios que, enterado, quiso acercarse para conocer las trampas de Satanás. Llegado al lugar, observó que el espacio mayor de la sala lo ocupaba una única trampa y, al aproximarse a ella, lleno de curiosidad, vio un cartel que decía: “DESALIENTO”.
Un tanto asombrado, se dirigió al demonio:
¿Tan eficaz es el desaliento?, le preguntó.- Es mi trampa más eficaz, respondió el demonio. Cuando consigo que una persona se desanime, hago de ella lo que quiero.
Preocupado, el hombre de Dios, volvió a preguntarle:
¿Y cuál es el remedio contra él?
El demonio se hizo de rogar, pero al final confesó:
– El único remedio contra el desaliento es la GRATITUD Una persona agradecida no se desalienta jamás.

LITURGIA DEL DOMINGO 

PRIMERA LECTURA
Lectura de la profecía de Zacarías (9,9-10):

Así dice el Señor: «Alégrate, hija de Sión; canta, hija de Jerusalén; mira a tu rey que viene a ti justo y victorioso; modesto y cabalgando en un asno, en un pollino de borrica. Destruirá los carros de Efraín, los caballos de Jerusalén, romperá los arcos guerreros, dictará la paz a las naciones; dominará de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra.»

Palabra de Dios


SALMO  Sal 144,1-2.8-9.10-11.13cd-14

R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás. R/.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R/.


SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,9.11-13):

Vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros.

El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

Así, pues, hermanos, estamos en deuda, pero no con la carne para vivir carnalmente.

Pues si vivís según la carne, vais a la muerte; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis.
                                                                   Palabra de Dios


EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-30):

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor.

Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

Palabra del Señor


SALUDO
Reunidos otro domingo más para celebrar la Eucaristía.
Nos proclamarán en el Evangelio: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré”.
En este mundo nuestro tan marcado por el dolor y la injusticia, por las prisas y el agobio, Jesús nos invita a llevar a todas partes su modo de actuar: humilde, sencillo, cercano a los pobres y a los que sufren, que acoge y libera. Un modo de actuar que tiene su fundamento en una profunda confianza en Dios, que es amor, que es Padre.


PETICIONES

1. Para que la Iglesia trabaje sin descanso para mejorar el mundo. ROGUEMOS AL SEÑOR
2. Para que los que tienen poder, en la sociedad, no lo utilicen solo para tener fama o darse importancia. ROGUEMOS AL SEÑOR.
3. Para que sepamos apreciar el valor de lo sencillo y lo pequeño. ROGUEMOS AL SEÑOR.
4. Por aquellos que se encuentran pasando por momentos desagradables en la vida: enfermos, en paro, marginados, lejos de los suyos, etcétera, etcétera … Ayudadles y ayudadnos a ayudarles…
ROGUEMOS AL SEÑOR
5. Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a vivir con la paz y la alegría de sentirnos amados y acogidos por Dios, y sepamos transmitirlo a los que nos rodean. ROGUEMOS AL SEÑOR.


¡CANSADO ESTOY, SEÑOR!

De la vida que llevo;
porque siento que se me escapa
entre mis manos, y no la disfruto.
De muchas palabras;
porque veo que son verdades a medias
y, por lo que sea, me fío más que de las tuyas.

De mis actitudes;
porque no son reflejo del amor que te tengo
porque se quedan de la sencillez que me pides

¡CANSADO ESTOY, SEÑOR!
¡Dame vida con tu Palabra!
Para que descubra el sendero verdadero
¡Dame luz con tu mirada!
Para que no me confundan
los que pregonan el mundo a su manera
¡Dame alegría con tu Espíritu!
Y no me quede con cara larga
ante tanto suceso trágico o triste
que sacuden lo más hondo de nuestra tierra

¡CANSADO ESTOY, SEÑOR!
Haz que me sienta débil;
para que Tú seas el fuerte
Haz que sea sencillo;
para que descubra tu belleza
Haz que recupere el brillo de la fe;
para que nunca diga “¡basta!”

Gracias, Señor;
porque, siendo como soy,
acercas tu hombro a mis fuerzas
asaeteadas por las prisas y los agobios,
los vacíos y los fracasos de mi existencia. Amén.

                                                Javier Leoz


NO VIVIR SOBRECARGADO
Me acerco a ti porque necesito respiro

y confío en tu palabra de maestro y amigo:
Venid a mí todos los que estáis abrumados
y no sabéis disfrutar el necesario descanso.
En el diario vivir dame, Señor, tu paz,
tu paz de resucitado siempre prometida.
En medio del ajetreo de cada día
enséñame a vivir con serenidad.
Que no me agobie, que no me estrese,
que no me abrume, que no me queme.
Que no me sienta urgido a llevar
cargas o yugos que doblan la espalda.
Que nada me turbe en este mundo en crisis;
que me sienta seguro en tu regazo día y noche.
Que no sea demasiado ambicioso en el trabajo
ni egoísta ni rácano con el descanso necesario.
Que nada me altere y malhumore:
ni la fatiga psíquica ni los fallos morales.
Que no me exija demasiado para estar contigo
ni lo haga a quienes quiero y viven a mi lado.
Contigo a mi lado, Señor y hermano,
que nunca me sienta sobrecargado,
pues las espaldas dobladas o mojadas
te duelen en tus entrañas humanas.
Y porque tu yugo es ligero y llevadero,
gracias te doy por haberme invadido
y revelado tu rostro y evangelio.

Florentino Ulibarri


Me gustaría ser solidario,
quiero ser solidario.
Que mi vida y las de los demás
tengan sentido.
A veces soy autosuficiente,
sabiondo y cegato.
Otras veces, 
me envuelve la apatía,
hago huelga de brazos caídos
y me cerca la desesperanza.
Tras mis máscaras
escondo sonrisas
y aparco encuentros y cansancios:

Dame, Señor 
unos ojos limpios
un corazón solidario, sin puertas.

Y las manos,
siempre abiertas.

 


INICIACIÓN CRISTIANA 20


TESTIMONIOS 20

CONFIRMACIÓN EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

Guardo siempre en mi memoria un recuerdo agradecido para todas las comunidades cristianas católicas a las que he pertenecido en diversas etapas de mi vida, incluso a aquellas con las que, por pequeños pero importantes matices teológicos o personales, discrepaba en la concepción que tenían de lo que significa ser cristiano católico y el comportamiento que éste tenía que tener en el mundo. A fin de cuentas, todas ellas, me han conformado como el cristiano católico que soy. Unas, me iniciaron en la religión cristiana; otras, me afirmaron en la importancia del estudio de la teología y me introdujeron con rigor en los misterios de la fe. Recuerdo con especial cariño a aquellas comunidades cristianas católicas en las que floreció la amistad, la fraternidad en definitiva, entre todos los miembros de la misma, y a las comunidades cristianas católicas en el extranjero, en las que pude encontrar algo de calor humano en medio de un mundo gris.

Como cristiano católico
soy producto de todas
estas experiencias,
cristiano católico ya confirmado.

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