Estás aquí: Portada > ES DOMINGO > CICLO A

DOMINGO XVII (A)

Enregistrer au format PDF |Enviar la referencia de este documento por email title= enviar por email

Con el evangelio de hoy termina el discurso de las parábolas de Mt 13. Este pasaje recoge tres parábolas con una breve explicación y, una conclusión de todo el discurso de estos tres últimos domingos.


Cuenta la leyenda, que el rey Salomón tenía que tomar una decisión muy importante. Reunió a todas las criaturas existentes para que le aconsejaran. Salomón tenía en la mano una hermosa copa que estaba llena del agua de la vida para siempre. El que bebiera de esa agua no moriría, viviría siempre. Todas las criaturas estuvieron de acuerdo en que el rey debería beberla y vivir para siempre.

Pero la paloma no había llegado. Cuando llegó la paloma, Salomón le preguntó su opinión y ésta le dijo: Señor, si mi compañero muere yo también debo morir. ¿De qué me serviría vivir siempre y ser inmortal si todos mueren y muere todo lo que yo amo? Escuchado el consejo de la paloma, Salomón derramó el agua de la vida sin fin y no la probó.

Sí sabemos, lo que pidió.

“Da a tu siervo un corazón que sepa escuchar para juzgar a las personas y distinguir el bien del mal”.

Evangelio

Vivimos en una sociedad que vive de seguridades. Se asegura contra todo. Se asegura incluso contra el riesgo de mal tiempo durante las vacaciones. El más importante y frecuente es el seguro de vida. Pero reflexionemos un momento: ¿a quién le es útil un seguro tal y contra qué nos asegura? ¿Contra la muerte? ¡Ciertamente no! Asegura que, en caso de muerte, alguien reciba una indemnización.

El reino de los cielos es también un seguro de vida y contra la muerte, pero un seguro real, que sirve no sólo a quien se queda, sino también a quien se va, a quien muere. «Quien cree en mí, aunque muera, vivirá», dice Jesús.

Estar dispuestos, si es necesario, a cualquier sacrificio. No para pagar el precio del tesoro y de la perla, que por definición son «sin precio», sino para ser dignos de ellos.

No se dice en la parábola que «un hombre vendió todo lo que tenía y se puso en busca de un tesoro escondido». Sabemos cómo acaban estas historias.

No: un hombre halló un tesoro y por ello vendió todo lo que tenía para adquirirlo. Hay que haber encontrado el tesoro para tener la fuerza y la alegría y vender todo. .


Oración de los fieles

• Que la Iglesia se mantenga en la alegría o la recupere si la perdió, para que pueda anunciar el Evangelio como una noticia buena para el mundo.

• Por todas las personas que viven en la resignación y han dejado de buscar, vencidos por el fatalismo. Que recuperen la capacidad de soñar.

• Para que nosotros, los creyentes en Jesús, no perdamos la capacidad de sorprendernos y vivamos abiertos a la novedad del Reino que se hace presente en cualquier momento, en medio de la vida de cada día.

• Para que realmente hagamos la experiencia del encuentro con Jesucristo y sea éste el tesoro en función del cual vivamos todo lo demás.

• Que seamos unos cristianos alegres y esperanzados, sin falsos optimismos ni pesimismos, testigos creíbles para una nueva evangelización.

Te presentamos, Padre, estos nuestros deseos y ponemos toda nuestra confianza en ti.

Viernes 7 de julio de 2017, por Parroquia Corazón de María (Zaragoza)


Agenda
« noviembre de 2017 »
L M M J V S D
30 31 1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 1 2 3
Próximamente...

  • CRISTO REY (A)-(26 de noviembre)