CONFIRMACIONES (Testimonios2)

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NOS CONFIRMAMOS EL DÍA 9 DE JUNIO EN LA PARROQUIA "SANTA MAGDALENA" SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS

Desde octubre del 2018 hemos “reaprendido” muchas cosas, conocer la fe y la religión que profesamos desde una edad adulta, ha sido una sorpresa y experiencia muy interesante.

Hemos formado una pequeña familia en el grupo de los martes a las 20:00 en el que hemos compartido impresiones, dudas y nos ha hecho aprender mucho los unos de los otros sin importar sexo ni nacionalidad, pues el vínculo de la fe, no entiende de sexo, raza ni nacionalidades.

Redescubrir el camino de Jesús en el que nos invita a seguirle en el camino del amor ha sido uno de los puntos clave de este proceso. Uno de los días más interesantes, fue en el que tratamos las falsas imágenes y rostros de Dios, que tal vez nos inculca la sociedad en que vivimos, y reafirma la importancia de seguir formándonos para no caer en esos estereotipos y darlos como ciertos.

Durante este periodo se nos ha explicado mucha de la simbología litúrgica y escondida en la Palabra de Dios, y me quedo con que Dios siempre da el primer paso y depende de cada uno de nosotros cuidar del “vaso” en el que recibir su gracia, si tiene agujeros, o no lo ponemos del tamaño correcto, será imposible recibir y ser conscientes de todo lo que tiene que ofrecernos.

Muchas gracias.

P.H.


Esta, supongo que como muchas de las historias o vivencias personales que se van a leer aquí, es la historia de una llamada, la llamada constante e insistente de un Dios que siempre toma la iniciativa, que siempre nos busca, que siempre “se pone a tiro” para nosotros. Pero también es la historia de una respuesta, una contestación decidida y firme a esa llamada, un SI inmenso, como no puede ser de otra manera cuando es nuestro Señor el que nos llama.

Esta catequesis de preparación para la confirmación, ha sido un poco como la vida misma, en un principio, como los niños que empiezan a abrirse al mundo, está el conocimiento, la curiosidad, el descubrimiento de los compañeros que nos acompañarían en este viaje de acercamiento a Dios, quienes somos, de donde venimos, que nos trae aquí, que nos motiva… en definitiva las presentaciones, que fueron abundantes los primeros días de catequesis, pues como un goteo, cada día se nos unía un nuevo amigo que también había escuchado esa llamada del Señor y que también había tenido el coraje de contestarla afirmativamente, cada uno llegado de un sitio, con una historia diferente, con unas experiencias distintas a sus espaldas, pero todos unidos por un mismo objetivo, el acercamiento a Dios. También esos primeros días fueron días de ilusión por aprender, de alegría por el comienzo y de dejarnos guiar por Beatriz, quien desde el cariño, la oración y casi podríamos decir que inspirada por el mismo Espíritu Santo poco a poco, tema a tema, nos fue descubriendo y encauzando, preparándonos para lo que se nos venía encima, ni mas ni menos que recibir los sacramentos, del Bautismo o de la Confirmación en según que caso.

En este año de preparación ha habido de todo, tal y como comentaba antes, como la vida misma, hemos tenido noticias tristes, como varios fallecimientos, los abuelos de Pablo y de Manuel, con los que nos volcamos para darle entre todos nuestro afecto y nuestro cariño, noticias alegres, como el nacimiento de Alejandra la hija de Claudia…

Hemos pasado frío, cuando tocaba ir a la catequesis las oscuras noches de noviembre, diciembre, enero… Hemos tenido calor, cuando la primavera y los días ya próximos al verano han empezado a despuntar. Han venido a visitarnos, el coordinador de Catecumenado y párroco de la Magdalena D. Juan Espallargas. Lola Ros, secretaria de la delegación diocesana de catequesis.

En definitiva, este curso de catequesis ha sido como un viaje en tren, un viaje en el que íbamos atravesando parajes en forma de temas del libro, maravillándonos de su belleza, aprendiendo de su mensaje, un viaje en el que también hemos parado en diversas estaciones para descansar, como fueron las fiestas de navidad, o la Semana Santa, un viaje que hemos hecho todos con ilusión, desde Beatriz, nuestra “maquinista” particular, pasando por todos y cada uno de nosotros, porque todos sabíamos cual era nuestro destino final, prepararnos para el gran momento que ya está próximo, recibir los Sagrados Sacramentos para en definitiva apuntalar más si cabe nuestra fe y tratar, en medida de lo posible, de estar un poquito más cerca de Dios.

H. A. F. S.


Hola mi nombre es Jesús, tengo 28 años y este 9 de Junio recibiré los 3 sacramentos. Mis palabras serán fundamentalmente para agradecer a aquellas personas que me han puesto en el camino de nuestro Señor y que me han llevado a estar hoy aquí.

Durante este periodo de preparación, la catequesis, he acrecentado mi firme convicción de lo que considero lo más importante de la religión católica que es vivir a través de la palabra de Dios. A pesar de no estar bautizado, este hecho no ha implicado que mis convicciones, mis creencias, mi fe y mi educación no estuvieran dentro de mí.

Provengo de una familia numerosa en la que mis padres, mis referentes, han intentado inculcar a todos nosotros unos valores y una conducta de vida que nos permitiese ser felices con tan solo una palabra, AMOR. Y creo que es primeramente a ellos a quienes debo dar las gracias. No solo mis padres, sino también mis abuelos, mi pueblo y su Semana Santa, y mi futura mujer, la cual he tenido la suerte también de poder compartir este punto y seguido en mi vida. Ella es la persona en la que he visto reflejado todo aquello con lo que he crecido, ella es esa palabra que mis padres me entregaron hace 28 años, AMOR. Por lo que también te doy a ti Pili las gracias por ser la mano que necesitaba para acompañarme y poder unir más aun mi vínculo con Dios.

Agradecer también a mis compañeros de catequesis y a Beatriz, nuestra catequista, por compartir sus experiencias, sus diferencias, sus encuentros y desencuentros que me han permitido crecer emocionalmente a través de la empatía. Ha sido un año en el que me ha hecho ver como la vida nos engulle sin darnos cuenta y me ha dado la pausa que necesitaba para enseñarme a valorar lo realmente importante, este va a ser mi punto de inflexión y una de las cosas que más valoro del catecumenado. Así que de nuevo gracias a mis compañeros y en especial a ti, Beatriz.

Por último, no puedo ocultar las ganas y la ilusión que tengo de que llegue el 19 de Octubre de este año, donde me uniré en sagrado matrimonio con la que es mi actual pareja y compañera de catequesis, Pili. A la cual vuelvo a agradecer su acompañamiento en mi fe, en nuestra fe y poder hacerlo así ante los ojos de Dios.

JESUS.


Me llamo MªPilar y formo parte del grupo de Catecumendo de adultos perteneciente a la Parroquia de Corazón de María, y el domingo 9 de junio voy a recibir el sacramento de la confirmación.

Primeramente decir que no me ha podido hacer mayor ilusión realizar aquí el Catecumenado, ya que en esta Parroquia, se celebraron los esponsales de mis abuelos y mis padres, y fue también aquí donde recibí el sacramento del Bautismo, primer paso en la iniciación de la vida cristiana.

Dicho esto he decir que he sido y soy católica, ya que desde que nací me iniciaron en el conocimiento y en el ejercicio de la vida cristiana. Durante toda mi niñez ha sentido la presencia de Dios, gracias a mi bisabuela, ya que a través de sus oraciones, su compromiso con la iglesia y su admiración a Dios hizo que tuviera una infancia cerca de él. Pero fue en la adolescencia, con el fallecimiento de mi bisabuela cuando desatendí la fe. De la misma manera que la desatendí, el tiempo y las circunstancias me han vuelto a poner en su camino y lo siento más cerca que nunca. Estar aquí cada martes me ha hecho evolucionar como persona y aprender a compartir mi fe con los demás.

Crecí en los preceptos de la fe católica, seguí los pasos de la vida cristiana en mi madurez y quiero comenzar el matrimonio recibiendo también la bendición de Dios.

Dicho esto solo me queda dar las gracias a mi catequista Beatriz y a mis compañeros, por acompañarme en este recorrido durante cada Martes, donde he sido consciente de la presencia de Jesús, y a mi fututo marido, ya que voy a tener la gran suerte de recibir el sacramento de la confirmación junto a él, lo cual hace de esto una experiencia inolvidable.

PILI


Hola soy Joshan Nectaly tengo la edad de 21 y soy nicaragüense. Durante este periodo estoy muy agradecido con Dios primeramente por haberme permitido culminar esta catequesis, siento que estos momentos de aprendizaje fueron de mucha importancia para mi vida personal ya que me hicieron consciente de cuán lejos estaba de Dios.

Tengo la satisfacción de decir que hoy en día la Santísima Trinidad es el centro de mi vida, este mundo no deja nada positivo ni bueno, es por eso que digo que la Santísima Trinidad es mi centro.

Me siento con gozo de dar este paso y acercarme a Dios ya que tendré una nueva vida con Cristo y es algo que me enseñó y me dio ejemplo que tengo que bautizarme y cumplir sus mandatos, sin embargo no quiero quedarme anclado con solamente el bautismo quiero seguirle y agradarle es por eso que me confirmaré y recibiré mi primera comunión. La alegría es la respiración de un cristiano y hoy sí puedo decir con ánimo y mucha felicidad que soy CRISTIANO, si un cristiano no tiene al Espíritu Santo en su corazón no es alegre. Dios tocó mi vida y me hizo sentir que tenía que cambiar mi forma de vivir.

En este tiempo profundicé aspectos doctrinales que no lo sabía como por ejemplo el saber perdonar, la oración, los sacramentos, el amor al prójimo es algo que me llamo la atención. Como reflexión de esto tenemos que amar al prójimo como a uno mismo por lo tanto si no cumplimos esto que nos dijo el Señor no podemos amar a Dios, porque si no amamos al prójimo al que vemos no podemos amar a quien no vemos, así que con esto comprendí que amar a mi prójimo es como que ame a Dios.

Concluyó no parando de agradecerle al Señor por todas sus maravillas, también estoy agradecido con El Señor por brindarle salud y conocimiento a Beatriz e impartirnos las catequesis, deseándoles también a mis compañeros de catequesis muchas bendiciones y que sigan adelante anhelando cada vez más de Dios y que con estas palabras de que nos fueron enseñadas las pongamos en práctica y no nos quedemos solamente como oidores.

Dios les bendiga y que la paz del Señor esté siempre con vosotros.


Me llamo Manuel y decidí realizar la catequesis para la confirmación porque iba a ser padrino del que en ese momento iba a ser mi futuro sobrino, ya que mi hermana quedó embarazada y me pidió ser el padrino de su hijo.

Conforme pasaban los martes, me di cuenta de que aquel acontecimiento había sido una llamada para acercarme a Jesús, ya que por motivos que desconozco me había alejado de Él, posiblemente sería el pasotismo o la dejadez, pero lo que si me he dado cuenta en estos meses es que él no nos abandona, puede que no sintamos su presencia pero de una forma u otra va a estar a nuestro lado.

Aunque nunca he abandonado la iglesia, ya que soy muy devoto a mi virgen María Santísima de la Soledad de Aguilar de la Frontera mi pueblo natal, a ella siempre le he pedido, he hablado con ella y me he desahogado, cosa que hacía porque me sentía bien y me ayudaba y lo hacía sin darme cuenta, por lo que durante este año he sabido ver el bien que me hace lo que me acerca a Dios, y que él ha estado siempre ahí.

Durante este año, en apenas mes y medio he perdido a mis dos abuelos, han sido momentos muy duros, no solo por su marcha, si no por el ellos estar en Córdoba y yo aquí, y no he podido pasar tanto tiempo como el que he querido con ellos.

Gracias a las palabras de Beatriz la catequista y a lo que nos ha enseñado en los días de catequesis, en estos momentos tan duros y desagradables encontraba consuelo hablando con Dios, desahogándome, en pedirle explicaciones en porqué me ocurría esto. Eran momentos en los que me olvidaba de las cosas malas durante pequeños momentos de paz que ayudan a superar estas situaciones y que gracias a la oración se sobrellevaron mejor, ahora estoy tranquilo y sé que ellos están en alguna parte cuidándome.

No solo he tenido momento malos, sino que he tenido un momento muy feliz este año y es que el 14 de febrero nació mi sobrino Aitor, y no sé cómo algo tan pequeño alegra tanto una casa, una familia, como puede hacer que todo sea tan diferente. Gracias a este año he sabido dar las gracias a Dios por las cosas buenas que me pasan ya que antes no lo hacía y acudía a él en malos momentos o para pedirle, pero ahora se dar las gracias por lo bueno que nos pasa.

Este año me ha servido para ver todo con otros ojos y acercarme a Dios y a la Iglesia, que Dios nos pone pruebas que debemos superar y que podemos, ya que él no nos pondría nada que no pudiésemos superar. Que en los momentos que más lo necesitamos va a estar que no siempre será visible pero aunque parezca que no está, si está y nos ayuda.

Miércoles 22 de mayo de 2019, por Parroquia Corazón de María (Zaragoza)


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